Los derrotados en la Segunda Guerra Mundial buscan la revancha. Buscan ganar y reorganizar el mundo de manera jer谩rquica… con ellos en la cima. Veamos algunas noticias de estos elementos.
Para los nost谩lgicos del militarismo nip贸n, Jap贸n nunca perdi贸 la guerra
La primera ministro de Jap贸n, Sanae Takaichi, es fiel al imperialismo nip贸n. Cada a帽o, el 15 de agosto, el d铆a de la capitulaci贸n, la se帽ora Takaichi visita el santuario Yasukuni, donde se rinde homenaje a quienes dieron la vida por el emperador Hiroito durante la «guerra de los 15 a帽os», o sea durante la invasi贸n japonesa del Extremo Oriente y la Segunda Guerra Mundial.

Este a帽o, dado el hecho que, como jefa del gobierno, la ley le proh铆be visitar el santuario, la se帽ora Takaichi se limit贸 a enviar ofrendas. Pero 4 de sus ministros, que no tienen la misma restricci贸n que ella, y alrededor de 150 miembros del parlamento s铆 estuvieron personalmente en Yasukuni el 15 de agosto.
Para esos personajes, los cr铆menes del ej茅rcito imperial nunca existieron, afirman que son s贸lo mentiras de los enemigos de Jap贸n. Pero los coreanos y los chinos tienen recuerdos muy diferentes: el ej茅rcito imperial japon茅s trataba como “subhumanos” a quienes no reconoc铆an al emperador nip贸n como una divinidad. Los j贸venes reclutas japoneses ten铆an que aprender a torturar y a liquidar sin piedad a aquella gente, y si se negaban a hacerlo eran sometidos a crueles castigos. En la ciudad china de Nank铆n 100 000 mujeres y ni帽os fueron violados y reducidos a la esclavitud al servicio de los militares japoneses. Posteriormente, el ej茅rcito imperial masacr贸 all铆 a 300 000 personas. En Corea, la Unidad 731 del ej茅rcito imperial nip贸n practic贸 vivisecciones de prisioneros, sin anestesia, cr铆menes que m谩s tarde servir铆an de “inspiraci贸n” al tristemente c茅lebre doctor Menguele, en Auschwitz.
El ej茅rcito del emperador Hirohito cometi贸 cr铆menes similares en Singapur, Malasia, Indochina y Tailandia, aunque en esos pa铆ses no se conservan de esos hechos un recuerdo tan vivo como los de los pueblos de la pen铆nsula de Corea y de China.
Los militaristas japoneses de hoy no buscan reproducir aquellos cr铆menes. Saben que en nuestra 茅poca ser铆a absurdo tratar de imponer que se adore a un emperador que ha reconocido no ser un dios. Pero est谩n rearmando el pa铆s.
Durante la conmemoraci贸n de los bombardeos at贸micos contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, el 6 y el 9 de agosto pasado, la primera ministro Sanae Takaichi puso el mayor cuidado en evitar recordar que ambas masacres nucleares fueron perpetradas por el ej茅rcito de Estados Unidos y por orden del presidente estadounidense Harry Truman. Al contrario de sus predecesores, la actual jefa del gobierno japon茅s tampoco expres贸 remordimiento ni present贸 la menor excusa por la responsabilidad de Jap贸n en la Segunda Guerra Mundial.
Desde 1945, Jap贸n ha reconocido su derrota una sola vez, en la declaraci贸n p煤blica que el primer ministro socialista Tomiichi Murayama emiti贸 el 15 de agosto de 1995, en ocasi贸n del 50潞 aniversario de la capitulaci贸n. Pero aquella declaraci贸n fue cuestionada el 3 de agosto de 2016, por el entonces primer ministro, el liberal dem贸crata Shinzo Abe, durante la nominaci贸n de Sanae Takaichi como ministro de Defensa. Aquel cuestionamiento de la derrota de Jap贸n es actualmente la posici贸n oficial de ese pa铆s, posici贸n defendida hoy en d铆a por la protegida de Shinzo Abe, la se帽ora Sanae Takaichi, ahora convertida en primera ministro [1].
Cuando la primera ministro Sanae Takaicho viol贸 el car谩cter pacifista de la Constituci贸n de Jap贸n, al suministrar transportes militares a los nacionalistas integristas ucranianos y enviar soldados japoneses al cuartel general de la OTAN en Wiesbaden, el pasado 29 de mayo [2], lo hizo con total conocimiento de causa.
Para los sionistas revisionistas ha llegado el momento de reanudar la guerra contra los sionistas
El ministro de Seguridad Nacional de Israel Itamar Ben-Gvir, disc铆pulo del rabino terrorista Meir Kahane, anunci贸 el pasado 28 de agosto que sus hombres encontraron los restos del Altalena, barco que transportaba 900 sionistas revisionistas del grupo terrorista Irg煤n y un cargamento de armas cuando fue hundido por el ej茅rcito israel铆, el 22 de junio de 1948, por orden del primer ministro sionista de Israel, David Ben Gurion.
Los sionistas revisionistas, disc铆pulos del jud铆o ucraniano Vladimir Zeev Jabotinsky, y los sionistas –o sea, los seguidores del jud铆o h煤ngaro Theodor Herzl, se odian a muerte. El objetivo del sionista Herzl era crear un pa铆s en el que los jud铆os del mundo entero pudiesen refugiarse para escapar a los pogromos. El objetivo del sionista revisionista Jabotinsky era la creaci贸n de un “imperio jud铆o”, similar al imperio italiano que quiso crear el fascista Benito Mussolini.
El nombre mismo del Altalena es una referencia al seud贸nimo que utilizaba el fascista Jabotinsky. El Altalena hab铆a zarpado del puerto franc茅s de Marsella cargado de armas y llevando a bordo 900 sionistas revisionistas que planeaban arrebatar el poder a los sionistas lidereados por Ben Gurion. A pedido de la CGT –la organizaci贸n sindical m谩s importante de Francia, de inspiraci贸n comunista–, los estibadores del puerto de Marsella se declararon en huelga para impedir la partida del Altalena y proteger as铆 a los jud铆os de Palestina.
Pero los sionistas revisionistas contaban con la protecci贸n del entonces primer ministro de Francia, Robert Schuman, y de su ministro de Exteriores, Georges Bidault. Tanto Robert Schuman como Georges Bidault sab铆an que los sionistas revisionistas eran aliados de las potencias del Eje y que Jabotinsky hab铆a instalado el Betar en Roma bajo la protecci贸n de Benito Mussolini.
Robert Schuman, el pol铆tico franc茅s que la propaganda de hoy nos presenta como “el padre de Europa”, hab铆a nacido en la regi贸n de Lorena y milit贸 para evitar una guerra entre Alemania (su pa铆s natal) y Francia (pa铆s cuya nacionalidad adquiri贸 cuando la regi贸n de Lorena volvi贸 a ser francesa). Schuman fue ministro del mariscal Philippe Petain, el jefe del gobierno franc茅s de colaboraci贸n con la Alemania nazi, y su nombre figura entre los de los firmantes del decreto que aprob贸 el armisticio entre Francia y el Reich hitleriano. En 1942, cuando los sovi茅ticos ya hab铆an vencido las tropas alemanas en Stalingrado y se vislumbraba la derrota de la Alemania nazi, Schuman se pas贸 al lado de la Resistencia.
Despu茅s de la liberaci贸n de Francia, Schuman afirm贸 ante un tribunal que el mariscal Petain hab铆a incluido su nombre en el decreto sobre el armisticio sin pedirle su opini贸n. Robert Schuman escap贸 as铆 a las acusaciones que lo denunciaban como colaborador del ocupante nazi. Nunca fue llevado a los tribunales… pero el general Charles de Gaulle siempre se neg贸 a estrecharle la mano y no asisti贸 a su funeral, en 1960.
Por su parte, Georges Bidault, fue miembro del Consejo Nacional de la Resistencia encabezado en Francia por Jean Moulin, hizo todo lo posible por deshacerse del general de Gaulle y trat贸 de pasar delante de este en el Desfile de la Victoria de los Campos El铆seos. Este democratacristiano se opuso a la independencia de Argelia y particip贸 en el putsch de Argel de 1961, durante el cual cuatro generales franceses se sublevaron en Argelia contra el general de Gaulle.
A la vista del conjunto de sus trayectorias, no es sorprendente que, como primer ministro de Francia, Robert Schuman y su ministro de Exteriores Georges Bidault respaldaran una intentona golpista de los sionistas revisionistas contra los sionistas de Tel Aviv.
En 1948, la guerra entre israel铆es y 谩rabes acababa de comenzar. Pero ninguno de esos dos bandos contaba con suficiente armamento. S贸lo los brit谩nicos estaban en condiciones de garantizar la victoria y tuvieron la astucia de no implicar las fuerzas armadas de la metr贸poli sino de recurrir a su ej茅rcito colonial. Fueron soldados transjordanos, bajo la direcci贸n de oficiales brit谩nicos, quienes ganaron aquella guerra, bajo las 贸rdenes del general brit谩nico John Bagot Glubb, apodado “Glubb Pach谩”.
Ante la furia de los 谩rabes, David Grun Ben-Gurion, que hab铆a analizado la correlaci贸n de fuerzas, sab铆a que su 煤nica posibilidad de 茅xito era apoyarse en los ingleses. Ten铆a, por consiguiente, que apartarse de los sionistas revisionistas –que acababan de participar en la Segunda Guerra Mundial luchando contra el imperio brit谩nico–, asesinar en El Cairo al ministro de Colonias de Reino Unido y volar la sede del gobierno de la Palestina bajo mandato brit谩nico, el hotel King David.
Despu茅s del hundimiento del Altalena, Menahem Beguin, sucesor del ya fallecido Jabotinsky a la cabeza del movimiento sionista revisionista, no pod铆a vengar a sus correligionarios muertos en aquel barco sin poner en peligro la supervivencia de Israel, as铆 que opt贸 por llegar a un acuerdo con Ben-Gurion. De esa manera, el sionista David Ben-Gurion y el sionista revisionista Menahem Beguin evitaron una guerra civil entre jud铆os, los sionistas conservaron el poder en Israel y los sionistas revisionistas se hicieron cargo del Mossad, desde donde prosiguieron sus actos de terrorismo. Tres meses despu茅s, asesinaron al enviado especial de las Naciones Unidas, el diplom谩tico sueco Folke Bernadotte, que hab铆a llegado a Palestina para delimitar las zonas que ser铆an asignadas respectivamente a los jud铆os y los 谩rabes en el nuevo Estado binacional aprobado por la comunidad internacional. Yehoshua Cohen, el asesino del enviado especial de la ONU, se convirti贸 en guardaespaldas del primer ministro israel铆 David Ben-Gurion.
En estos 煤ltimos d铆as, cuando su ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben-Gvir anunci贸 el hallazgo del Altalena, el primer ministro israel铆 Benyamin Netanyahu temi贸 que Ben-Gvir tratara de revivir el recuerdo de aquellos tiempos de agitaci贸n y corri贸 al museo Etzel para tratar de tomar la delantera. Netanyahu anunci贸 que ordenar谩 recuperar el pecio, present谩ndolo como un s铆mbolo de la unidad israel铆. Con esa maniobra, Netanyahu desv铆a la atenci贸n del hecho que los sionistas revisionistas hab铆an planeado un golpe de Estado contra los sionistas de Ben-Gurion y dirigi贸 las miradas hacia el acuerdo de paz civil finalmente pactado entre el sionista Ben-Gurion y el sionista revisionista Menahem Beguin.
El propio Benyamin Netanyahu es hijo del fascista Benzion Netanyahu, quien fue el secretario particular del sionista revisionista Zeev Jabotinsky, as铆 que no es sorprendente que Benyamin Netanyahu haya ordenado al ej茅rcito israel铆 proceder a masacrar la poblaci贸n civil en Gaza.
Para los nacionalistas integristas ucranianos, ha llegado el momento de liquidar la civilizaci贸n eslava
El usurpador ucraniano Volodimir Zelenski, cuyo mandato presidencial expir贸 hace 2 a帽os y 3 meses, ha convertido su r茅gimen, que comenz贸 siendo una coalici贸n antirrusa que inclu铆a a los nacionalistas integristas, en una dictadura controlada por estos 煤ltimos.
Los nacionalistas integristas son una corriente ideol贸gica resueltamente antisovi茅tica y antij谩zara –o sea antisemita ya que el t茅rmino “j谩zaro” es una referencia al imperio jud铆o j谩zaro que se desarroll贸 en la Edad Media entre el mar Negro y el Caspio. La expresi贸n “nacionalista integrista” es heredada del fascista franc茅s Charles Maurras.
El nacionalismo integrista ucraniano fue concebido durante la Primera Guerra Mundial por el ucraniano Dimitro Dontsov, un agente del Reich alem谩n, y se desarroll贸 en la estela del fascismo italiano y de la Guardia de Hierro rumana. Posteriormente, los nacionalistas integristas ucranianos, reunidos alrededor del esbirro de Dontsov, Stepan Bandera, colaboraron con los nazis de Adolf Hitler.
Durante la segunda mitad de la Segunda Guerra Mundial, el propio Dimitro Dontsov fue administrador del Instituto Reinhard Heydrich, creado por el III Reich, y estuvo entre los planificadores de la “soluci贸n final” de los nazis contra los eslavos, los jud铆os y los gitanos.
Hace menos de un mes, el 11 de agosto pasado, los restos mortales del coronel Yevhen Konovalets, enterrados en el cementerio Crooswijk de R贸terdam, fueron exhumados por la Iglesia greco-cat贸lica ucraniana, en presencia de la embajadora de Ucrania en los Pa铆ses Bajos, y repatriados a Ucrania, donde fueron sepultados temporalmente en el cementerio militar nacional ucraniano, en presencia de numerosos miembros del r茅gimen de Kiev y del propio Volodimir Zelenski. Incluso hubo una ceremonia de adi贸s en la Catedral Patriarcal de la Resurrecci贸n de Cristo de la Iglesia greco-cat贸lica ucraniana en Kiev. Las obsequias definitivas tendr谩n lugar en un Pante贸n Nacional cuya creaci贸n ha decidido el r茅gimen de Kiev.
El coronel ucraniano Yevhen Konovalets (1891-1938) fue uno de los fundadores y principales dirigentes de la Organizaci贸n de Nacionalistas Ucranianos (OUN) y el responsable de la masacre perpetrada contra los bolcheviques de Kiev. Fue amigo personal de Hitler desde 1922 y en 1936 se refugi贸 en Roma, bajo la protecci贸n de Mussolini. Konovalets fue asesinado por el NKVD sovi茅tico en mayo de 1938, durante un viaje a R贸terdam.
Durante su reinhumaci贸n temporal en Kiev, la Guardia Presidencial ucraniana rindi贸 honores a los restos de Konovalets. Esa misma Guardia Presidencial ucraniana particip贸, por invitaci贸n del presidente de Francia Emmanuel Macron, en el desfile militar del 14 de julio pasado por el aniversario de la Revoluci贸n Francesa. Si tenemos en cuenta que Konovalets fue responsable de numerosas masacres y que colabor贸 con los nazis y los fascistas durante la Segunda Guerra Mundial, cometiendo incluso cr铆menes contra la humanidad, queda claro el mensaje de Volodimir Zelenski: no s贸lo su r茅gimen no desnazificar谩 Ucrania, como exige Rusia, sino que adem谩s los nacionalistas integristas han regresado al poder en ese pa铆s.
El 24 de agosto pasado Ucrania celebr贸 el 35潞 aniversario de su independencia, en presencia de los jefes de Estado y/o de gobierno de los Estados n贸rdicos-b谩lticos (NB8) y de Reino Unido. Todos esos personajes afirmaron que Rusia quiere invadir Ucrania y anexarla. Repitieron que Crimea, el Donbass y la Novorossya son ucranianas. Pero ninguno mencion贸 que Crimea proclam贸 su autonom铆a de la Rep煤blica Sovi茅tica de Ucrania el 15 de febrero de 1991, o sea m谩s de 6 meses antes de que Ucrania proclamara su propia independencia. Ucrania reconoci贸 la proclamaci贸n de Crimea como rep煤blica el 19 de junio de 1991 –m谩s de 2 meses antes de proclamar su propia independencia. El 5 de mayo de 1992, Crimea se declar贸 independiente. A partir de entonces, Kiev puso fin al pago de las jubilaciones y de los salarios de sus funcionarios en la pen铆nsula. Esos pagos los asumi贸 Mosc煤, a partir del segundo semestre de 1992 y durante todo el a帽o 1993, hasta que el entonces presidente de Rusia, Boris Yeltsin, decidi贸 suspenderlos.
El 26 de agosto pasado, cuando los invitados oficiales ya se hab铆an ido, Zelenski distribuy贸 condecoraciones a los militares destacados en el frente de Oleksandrivska (Donbass). En esa ocasi贸n, Zelenski condecor贸 con la Estrella de Oro de los “H茅roes de Ucrania”, la m谩s alta distinci贸n del pa铆s, al jefe del 3er Cuerpo de ej茅rcito, el general de brigada Andriy Biletski.
El historiador y ahora general Andriy Biletski es autor de una tesis sobre el Ej茅rcito Nacional Ucraniano (UPA), texto en el que glorifica el genocidio perpetrado en la regi贸n de Volinia contra al menos un centenar de miles de polacos y la masacre de decenas de miles de jud铆os perpetrada en Babi Yar. Biletski es adem谩s el fundador del ultraderechista Pravy Sektor (Sector Derecho) y fue uno de los principales actores del “EuroMaidan”, el golpe de Estado que expuls贸 del poder al presidente democr谩ticamente electo de Ucrania, Viktor Yanukovich, en febrero de 2014. Posteriormente Biletski fund贸 el batall贸n Azov y dio inicio a las masacres de pobladores rusoparlantes de la regi贸n de Donbass, antes de participar en las batallas de Mariupol y de Bajmut, siendo ampliamente all铆 ampliamente derrotado en el plano militar.
Como todos los nacionalistas integristas, Biletski afirma que los “verdaderos ucranianos” no son eslavos sino varegos, o sea descendientes de los vikingos finlandeses. Para los nacionalistas integristas como Biletski, los varegos tienen como misi贸n librar «el combate final» contra los eslavos. En 2010, Biletski declaraba: «La misi贸n hist贸rica de nuestra naci贸n en este momento cr铆tico es conducir las Razas Blancas del mundo en una 煤ltima cruzada por su supervivencia, una cruzada contra los Untermenschen [subhumanos] dirigidos por los semitas.» [3]
¿Y ahora?
No podemos mantenernos al margen de lo que est谩 sucediendo. Las fuerzas del fascismo hist贸rico –y no estamos hablando de unos cuantos locos que desfilan disfrazados sino de individuos que esperan retomar algo que creen que qued贸 pendiente al terminar la Segunda Guerra Mundial– han despertado, han comenzado a reescribir la historia y se valen de la indiferencia generalizada para borrar el recuerdo de sus cr铆menes.
Nuestra responsabilidad inmediata es negarles todo acceso a responsabilidades pol铆ticas antes de que traten de ir por la revancha y de desatar el apocalipsis.
Tenemos que exigir elecciones inmediatas en Ucrania y en Jap贸n. En Israel, las elecciones ya est谩n cerca, pero hay que garantizar la honestidad de ese proceso.
