Mujeres Sabias y Brujas
Teresa Mollá Castells
La verdad es que parece que a Sánchez le esté haciendo la campaña el mismo competidor, Feijóo.
Siempre he dicho que este señor si se callara estaría más ¿guapo? Y es que, aparte de mentir más que habla, suelta unas “perlitas” que no tienen desperdicio. Ahora afirma que es feminista. Ni más, ni menos. Como si ser feminista fuera como llevar una camiseta de quita y pon o tener una taza súper chula para poder tomar el desayuno cada mañana. Así, sin más…
Compañeras y amigas del feminismo radical histórico, ya veis cómo se las gastan estos fascistas con tal de recoger unos votos. Ahora se (mal) disfrazan de feministas.
Imagino que, al igual que las que hemos estudiado y tenemos formación en el tema, sabrá al menos quien fue Rosa Parks, habrá leído a maestras como Laura Nuño, Rosa Cobo, Mabel Lozano, María Ángeles Durán, Carme Valls Lobet, Anna Freixas, Betty Friedan, Mary Wollstonecraft, Kate Millet o Gloria Steimen, entre otras muchísimas, sin las cuales no se entiende el feminismo histórico radical.
Es histórico porque nuestras antecesoras marcaron el camino incluso, alguna con su propia vida dentro del movimiento de las sufragistas.
Y es radical porque va a la raíz de los problemas que causan la opresión de las mujeres y su exclusión histórica del acceso a los recursos tanto económicos como de formación, por ejemplo. Hemos de recordar que hasta 1872 en que Mª Elena Maseras i Ribera llegó a la universidad, la presencia de las mujeres era inexistente.
Ella lo consiguió gracias a un permiso especial del rey Amadeo de Saboya que le permitía estudiar en la universidad, pero, al mismo tiempo (paradojas de la historia) le impedía el acceso a las aulas.
Y este señoro, Feijóo, de tradición cada día más de derechas y que ya avisa de que si llega al gobierno eliminará el ministerio de igualdad, nos dice que es feminista por haberse criado con mujeres. O sea que, por la misma regla de tres, ¿por convivir casi diariamente con médicas y enfermeras, yo puedo ser médica o enfermera? O por vivir sin pareja, ¿habría de convertirme en monja? No sé, yo pregunto.
Estoy segura de que cuando lo escucharan mis amigas un poco mayores que yo y con fuerte tradición de lucha feminista se les erizarían todos los pelos del cuerpo. ¿Cómo se puede ser tan torpe, necio y mentiroso sólo con unas pocas palabras? Y lo que es todavía peor, ¿Cómo puede pensar que la población, sobre todo las feministas, podíamos ser tan compasivas con tamaña mentira y afrenta hacia lo que significa el feminismo radical histórico?
Vamos que, entre esta torpeza, la de ir con el fascista reconocido de Santi que quiere abolir el propio estado del bienestar con la motosierra que le pueda prestar el loco de Milei, el no saber qué hacer (o no hacer) con las pensiones y la torpe seguidista de su portavoz, que no por ser mujer es mucho menos torpe que él, les va a votar su señora madre, dicho con todo el respeto a las madres, incluso a la de Díaz Ayuso.
Sería muy recomendable que si quieren hablar de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres se informaran un poco y no se lanzaran por el tobogán fingiendo saber lo que no saben para hacer el más espantoso de los ridículos ante los potenciales votantes. No sé, que leyeran, por ejemplo, el libro de Nuria Varela “Feminismo para principiantes” y que comenzaran por entender el manejo del lenguaje. Es solo una opinión de alguien que, aunque con formación en el tema, y habiendo aprendido de las mejores, siempre considera que no se puede saber todo.
Pero volviendo al Feijóo ¿Por qué se mete en jardines de los que no sabe cómo salir? ¿Por qué abre melones que no sabrá si están o no maduros?
Estas estrategias, junto al nombramiento de “la marquesa argentina” Álvarez de Toledo y “el moderado” de Borja Samper, como portavoces para la campaña electoral, me tiene muy perpleja porque no sé si de verdad este señor, entre su “feminismo” y sus torpezas quiere realmente llegar al gobierno (que esperemos que no) o quiere seguir jugando al desgaste y a la polarización. No lo entiendo. Y no soy una gran analista política, que conste.
Directamente se está poniendo en contra de que le voten las mujeres feministas, el colectivo LGTBI, la gente pensionista, y así algún grupo humano más ¿realmente quiere llegar a La Moncloa?, ¿para esto han montado desde su partido todo el lawfare con Begoña Gómez, David Sánchez, etc. para que ahora hagan este espantoso ridículo afirmando que es feminista porque se ha criado entre mujeres? Cada día entiendo menos la política. O, mejor dicho, cada día entiendo menos esta manera sucia y ruin de hacer política.
Quizás mejor me sigo dedicando a escribir en el blog cada semana, me alejo de aquello que provoca dolor por ver en qué se está convirtiendo la plaza pública de la política y sigo con mis libros y mis “kosas” como diría Paloma.
Y no, no es desaliento, que ese está (casi) intacto. Es, sencillamente, decepción al ver cómo se está degenerando la política y por extensión la democracia que, al menos en teoría, es una forma de convivencia pacífica en la que se puede discrepar de otras opiniones, pero al tiempo, se puede utilizar el diálogo para intentar aproximar esas diferencias.
El feminismo radical histórico, señor Feijóo es una forma de vida y de compromiso vital completamente diferente a lo que usted representa. Insisto, lea a Núria Varela y aprenda un poco, aunque solo sea la terminología. Aprenda de las que sí saben. Y le he dejado unos cuántos nombres que son referencia del feminismo nacional e internacional. ¡De nada!
Ben cordialment,
Teresa
