Otra información es posible

El paraíso del bipartidismo

OPINIÓN de Lucas León Simón.- Un día oí a un importante político decir: “Al hilo de la intervención, la complejidad de los estudios estatutarios podrán ser analizados hasta el detalle de la realidad, pieza clave en el desarrollo del futuro de España. Hace falta algo más que sentarse en el gobierno para gobernar”. Fin de la cita.

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Como la cita había terminado, yo, anonado, con todos los deseos olvidados, me fui al último rincón de mi vivienda a desintoxicarme. Trataba de alcanzar cual era la “pieza clave en el desarrollo del futuro de Spain”, cuando escuché a otro político de otro partido decir esto:

“En cualquier caso, el instrumento de prospección social podrá concebirse en un marco adecuado y por tanto, puede seguir nuestro ejemplo. España necesita un presidente decente y usted no lo es.”

No quería rechazar ninguna pasión, pero las palabras vacías me salían por los oídos, me di una tregua conmigo mismo. Había leído a Tagore decir que antes de llegar al infierno verás volar en la oscuridad una mariposa escarlata que serán unos labios. Debía de ser algo de esto.

Recordé un día que en una pausa en un encierro laboral hablé con un viejo luchador. Calmado, tranquilo, todo sensatez, me dijo que cualquier conquista laboral o social no se hacía en una hora, ni en un día, ni en una huelga. Me contó que era calderero, uno de los oficios más duros que se conocen. Todo el día moviendo, cortando al fuego o soldando hierros. Y que la dureza de este trabajo, después del dolor de huesos, te hace recapacitar sobre la inmediatez de la cosas. De cómo hay que golpear al hierro para que se ablande.

Me di cuenta, por ejemplo, que el discurso del primer político era revelador de un duro acero. Era el sistema, el poder económico tapado, ahíto de mentira y verbo vacío.

Y que la puesta en escena del segundo era pura parafernalia. Quizá, el mismo sistema, tapado y oculto, pero dirigido –sólo en campaña electoral- a la sensibilidad de otras gentes.

Pedro, el calderero, tenía ya más de sesenta años y cada día tenía que mover planchas de acero de tres toneladas, estaba acostumbrado a los “grandes pesos”, hablaba de que había que dar bastantes martillazos, por eso no tenía prisa.

Cuando mi hígado se repuso de tanta palabrería, de tanto discurso banal y fatuo, me acordé de la serenidad de Pedro, el calderero. Nada le impresionaba. Había estado tres años en una cárcel franquista, y cuando salió libre siguió siendo militante y haciendo pintadas a las doce de la noche, cuando se tenía que levantar de madrugada. “Ser” o “hacer” política era esto. Luchar contra el acero y no morir ahogado en la mentira.

No hemos llegado a la gloria y hemos bajado varias veces al abismo. Al penúltimo le llamaban “transición democrática”. El último era “recuperación económica y unidad de la patria.”

Estoy en una taberna de Córdoba y veo el aletear del vino como una mariposa escarlata. Pero estoy seguro de que no estoy en el infierno. “El infierno son los otros” (J.P. Sartre)


Cuento breve para acabar con todos los cuentos

OPINIÓN de Lucas León Simón.- “La tarde huele a paja quemada y los murciélagos bailan dentro de un vapor de oro mientras tú vas pasando las hojas de un álbum cuyas imágenes son humo de la memoria. “ Manuel Vicent.

Érase un país gobernado por un mal actor secundario. Muchos de sus ciudadanos eran ladrones profesionales que impulsaban una cleptocracia y plutocracia de sociedades anónimas, bancos en quiebra y monaguillos viajeros.

La marea los había arrastrado a distintas playas, unos robaban desde su tarjeta black y otros atemorizan a las poblaciones con su fracking y luego cobraban 1.300 millones por adelantado por dejar el fondo marino agujereado

Otros robaban desde el boletín oficial o con cajas en B, recibían “donaciones” por el otorgamiento de obras públicas o hacían ERES donde jubilaban con 30 años al novio de su portera.

Al cerrar aquel álbum de fotos se pondría pensar que la población era muy desgraciada. Que robaban sus salarios y pensiones, les recortaban en sanidad y educación y atracaban sus pensiones.

Era verdad. Y los desahuciaban de sus casas para que los bancos que habían recibido miles de ducados de ayuda pública para frenar sus miles de agujeros negros pudieran presumir de una eficacia que nunca habían tenido. Ni tendrían.

Casas reales, infantas con sus yernos, aristócratas, clérigos, altos funcionarios, políticos, alcaldes, concejales… robaban con fruición y a diario. Los jueces miraban los cadáveres del techo y para no oler la corrupción usaban mascarilla.

De pronto apareció un flautista que encantó a aquellas ratas. Tenía coleta y tocaba el violín además de la flauta. Las ratas quedaron paralizadas por el miedo y corrían, insomnes, detrás del flautista.

El flautista de la coleta las llevó a un acantilado, dio un paso al frente y todas las ratas (y ratos) cayeron al mar.

¡A galopar a galopar hasta enterrarlos en el mar!

Y colorín colorado…

*lucasleonsimon.wordpress.com

37 años de expolio y saqueo de España

OPINIÓN de Lucas León Simón.- Miguel de Cervantes Saavedra fue condenado y estuvo preso en la cárcel de Sevilla por irregularidades en las cuentas de su cargo de “inspector de arbitrios y abastecimiento”. Se puede decir aquello “de casta le viene al galgo”.

Lo que nos han vendido como “ejemplar y modélica transición” no ha sido sino el reparto a pedazos de un botín y el lavado de cara de un saqueo a conciencia de los recursos y cuentas públicas de una desgracia de Estado y Nación.

Es desvelamiento desvergonzado de como Jordi Pujol expoliaba en beneficio propio las obras públicas en Cataluña es solo la parte visible de una realidad mucho más amplia. Felipe González gobernó con pleno conocimiento de esta realidad, como confirman las palabras de Pascual Maragall el 24 de febrero de 2005 en el Parlament, “su problema es el 3 %”.

El gobierno de Aznar fue hasta “aliado en la intimidad” de este desafuero. Y mientras tanto una camada de ladrones saqueaba a conciencia hasta la rosa del alféizar.

Solo basta con poner los nombres: Banca Catalana. Fondos reservados. Matesa. Flick. Kio. Aceite de colza. Filesa. Time-Export. Casinos. Juan Guerra. Godó. Gran Tibidabo. Ibercord. Urbanor. Estevill. Turiben. Salanueva. Prenafeta. Roldán. Banesto. Naseiro. Ormaechea. Pallerols. Tabacalera. Gescartera. Afinsa. Forum Filatélico. Jesús Gil. Estepona. Malaya. Gürtel. Jaume Matas. Roca. Palma Arena. Camps. Cotino. Pretoria. Rato. Botín. ERES. Invercaria. Del Nido. Minutas. Blesa. Preferentes. Caja Madrid. Eurobank. Millet. Urdangarín. Campeón. Nueva Rumasa. Brugal. Palau. Bankia. Díaz Ferrán. Pujol. Noos. Bostwana. Bárcenas. Sobres…

¿Se puede reunir más desvergüenza en menos espacio y tiempo? Además, el desparpajo de glosar el modelo y el sistema como “ejemplar” y “democrático”. Hemos estado –y estamos- gobernados por la mayor cleptocracia que se haya reunido y confabulado nunca en el planeta.

Desde inciertas madrigueras unos seres variopintos, neoliberales se dicen ellos, han puesto al país en almoneda. Han quebrado todos los derechos y garantías, han sacado a subasta y expolio la menor empresa pública, han rapiñado con todas las financiaciones ilegales, se han lucrado con falsos “eres” y falsos cursos de formación. Han robado hasta lo inimaginable.

Un ejemplo supremo. La autoridad del Banco de España ha visto, imperturbable, como se desmoronaba toda la estructura y recursos de las Cajas de Ahorro, y cada vez que aparecía en público era para pedir que “se congelaran los salarios o bajar el salario mínimo”. Era su máxima, y única preocupación. Que 34 de las 35 empresas del Ibex tributen en paraísos fiscales no les llevaba a motivación o denuncia alguna.

¿Crisis? Tenemos un estado de risa, con una deuda pública equiparable al PIB de todo un año, con una asociación criminal como partido de gobierno, con una oposición corresponsable y manchada y con unos bancos y banqueros viviendo en el paraíso.

¿El pueblo? Parados, hambrientos, desahuciados, pobres y millones de niños tras el umbral de la pobreza.

El libro más leído es el de una tal Belén Esteban y el Presidente del Gobierno tiene el “Marca” como lectura de cabecera.

*lucasleonsimon.wordpress.com

Afganistán, Irak y Libia, o el fracaso de la mentira

OPINIÓN de Lucas León Simón.- La Guerra de Afganistán fue una guerra no declarada que enfrentó al Emirato Islámico de Afganistán, por un lado, y a una coalición internacional comandada por Estados Unidos, por el control del territorio afgano. Comenzó el 7 de octubre de 2001 con la «Operación Libertad Duradera» del Ejército estadounidense y la «Operación Herrick» de las tropas británicas, lanzadas para invadir y ocupar el país asiático. La guerra se desató en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, de los que este país culpó al gobierno del mulá Omar. Para iniciar la guerra, Estados Unidos se amparó en una interpretación peculiar del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, relativo al derecho a la legítima defensa.

El objetivo declarado de la invasión era encontrar a Osama bin Laden y otros dirigentes de Al Qaeda para llevarlos a juicio, y derrocar el Emirato Islámico de Afganistán, gobernado por el emir mulá Omar, que a juicio de las potencias occidentales apoyaba y daba refugio y cobertura a los miembros de Al Qaeda. La Doctrina Bush de Estados Unidos declaró que, como política, no se distinguiría entre organizaciones terroristas y naciones o gobiernos que les dan refugio.

El portal wikileaks reveló el 25 de julio de 2010, una serie de documentos que fueron filtrados al gobierno de Estados Unidos, y demuestra un oscuro panorama de la guerra, donde se argumenta las muertes de civiles por parte de contingentes de la Coalición y de la OTAN; así mismo de otras operaciones encubiertas, y de cómo los talibanes no están reducidos como se decía en las noticias.

La guerra colonialista, con un claro trasfondo de controlar el gas natural del país y posibles nuevos pozos de petróleo, ha resultado un completo fiasco y las fuerzas norteamericanas, inglesas, australianas y de la OTAN están en franca retirada y el poder de los talibanes que controlan Kabul y las principales ciudades del país es mucho mayor que al inicio de la invasión.

La Guerra de Irak fue un conflicto que comenzó el jueves 20 de marzo de 2003 y “finalizó” el domingo 18 de diciembre de 2011. La guerra de Irak, que se inicia al organizar los Estados Unidos una coalición multinacional para la invasión de Irak, estando compuesta por unidades de las fuerzas armadas de los propios Estados Unidos, el Reino Unido y contingentes menores de España, Australia, Dinamarca, Polonia y otros países.

La principal justificación para esta operación que ofrecieron el Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush y sus aliados en la coalición, fue la falsa afirmación de que Irak poseía y estaba desarrollando armas de destrucción masiva (ADM). Funcionarios de los Estados Unidos sostuvieron, de un modo interesado y tendencioso, que Irak representaba una inminente, urgente e inmediata amenaza a los Estados Unidos, a su pueblo y a sus aliados, así como a sus intereses. Se criticó ampliamente a los servicios de información y los inspectores designados al efecto no encontraron pruebas de que existieran las pretendidas armas de destrucción masiva.

La invasión llevó a la rápida derrota de las fuerzas iraquíes, el derrocamiento del Presidente Sadam Husein, su captura en diciembre de 2003 y su ejecución en diciembre de 2006. La coalición dirigida por los Estados Unidos en el Irak ocupado trató de establecer un nuevo gobierno democrático. Sin embargo, poco después de la invasión inicial, la violencia contra las fuerzas de la coalición y entre los diversos grupos étnicos dio lugar a una guerra asimétrica con la insurgencia iraquí, la guerra civil entre sunitas y chiitas iraquíes, y las operaciones de Al-Qaeda en Irak. Las estimaciones del número de personas muertas fluctúan entre más de 150.000 a más de 1 millón de personas, según fuentes. El costo financiero de la guerra ha sido estimado en más 9.000 millones de dólares para el Reino Unido y más de 845.000 millones a los Estados Unidos, con el coste total para la economía de este último estimada en 3 a 5 billones.

La Guerra de Irak fue un claro ejemplo de “guerra colonialista” por el control de materias primas en clara violación de todas las normas del Derecho Internacional con un altísimo costo en vidas humanas y desestabilización de la economía mundial, causa primera de la crisis económica que aún se padece.

En la actualidad, las tropas yihadistas del Califato Islámico controlan más de las dos terceras partes del territorio iraquí, más amplias zonas del Kurdistán y Siria, amenazan claramente Bagdad y han tenido que ser bombardeas por la aviación norteamericana, cuyo presidente prevé un nuevo y largo conflicto armado.

La Guerra de Libia de 2011 fue una intervención militar con el objeto de controlar el petróleo del país a cargo de países con intereses económicos y empresariales en el país y que se ampararon falsamente en una resolución “humanitaria” de las Naciones Unidas.
La guerra finalizó con la derrota del régimen de Gadafi, su muerte, y el control total del país por parte de los rebeldes y revolucionarios del Consejo Nacional de Transición, apoyados militarmente por una coalición de “rapiña” de los países invasores e inicio un clima de violencia e inestabilidad política entre distintas etnias y grupos religiosos y de presión.

Se da la paradoja de que el principal grupo opositor al régimen imperante en el país era el islamista Al Qaeda y las potencia occidentales fueron sus aliados incondicionales en todo el proceso.

En la actualidad, todas las potencias occidentales han retirado sus embajadas – no así sus empresas petrolíferas- y la violación diaria de los derechos humanos por parte de las muy variadas partes en conflicto en innumerablemente superior al clima que “legitimó” la resolución de ONU.

Libia era el país más próspero de África, con una renta per cápita superior a muchos países europeos y con una Sanidad, Educación y Asistencia Social por delante de la mayoría de los países que la bombardearon por aire, primero,e invadieron después.

En los tres casos se puede decir aquello de que “para este viaje no hacen falta alforjas”. Cuando la humanidad se dé cuenta de las mentiras que les han contado, de que “las armas de destrucción masiva” y las “misiones humanitarias” tenían forma de cuenta corriente puede que sea ya demasiado tarde.

Los criminales nos criminalizan

OPINIÓN de Lucas León Simón.- Han alcanzado el máximo nivel de deuda pública superando al PIB. Han rescatado a la banca privada con una aportación de dinero de todos que supera los 100.000 millones de euros habiendo asegurado todo lo contrario, han reducido a la nada los derechos laborales de 15 millones de asalariados produciendo 6 millones de desempleados, hay 7,5 millones de “pobres técnicos”, con su permisividad y tolerancia los bancos han desahuciado de sus hogares a 3 millones de ciudadanos, han hecho almoneda de la sanidad y enseñanza pública…

Y ahora, en menos de veinticuatro horas, piden 600.000 euros de multa a los convocantes de la mayor manifestación de la democracia, expedientan a los organizadores y detienen a 54 estudiantes por hacer una huelga universitaria.

Nos quieres borregos, callados, silenciados, humillados. Se infiltran con policías encapuchados en nuestras manifestaciones con el objeto de reventarlas, son ellos los que crean los disturbios y la violencia de cara a sus telediarios manipulados, lanzan la iracundia comprada a golpe de cornetín de sus cavernas mediáticas.

Rescatan sin pudor ni límites sus bancos quebrados por la incompetencia y el lucro. Sus ruinosas autopistas fruto de su megalomanía corrupta. Boicotean, obstaculizan y expulsan a los jueces que les hacen frente. Roban, blanquean, evaden recursos de todos e impuestos. Mienten, financian ilegalmente sus partidos, obscurecen la democracia y la verdad, y aparecen en funerales como adalides del diálogo y la trasparencia.

Preparan sus leyes, sus mordazas, sus inciensos, sus brazos incorruptos de santas, sus pelotas de goma y sus brutales gorilas con poco sueldo y apalean, insultan, degradan y defecan en el pueblo inerme que sufre sus políticas, el hambre, el paro y la humillación de sus leyes a beneficio de sus empresarios ladrones y corruptos.

Y tienen la enorme desfachatez de hablar de “bien público”, de patrias, banderas, de sentido de Estado y de recuperaciones. Desde el desfalco, desde el sobresueldo, desde la impostura y la más absoluta desvergüenza.

Una generación, una camada infernal de ladrones, corruptos y criminales nos gobierna y si el pueblo, a borbotadas de dignidad reclama o se manifiesta en la calle, lo criminalizan, lo multan o lo ignoran.

Nos quieren borregos, callados, pegados al sofá y a sus mentiras televisadas al dictado por los cuatreros de “sus” noticias y de su basura.

Los criminales nos quieren criminalizar.

*lucasleonsimon.wordpress.com

No lo sé. No me acuerdo

OPINIÓN de Lucas León Simón.- No lo sé. No me acuerdo. No lo sabía. No me consta. No le di importancia. No era de mi interés. No era de mi competencia. No lo apunté. No creí que fuera importante. No tenía intención. No estoy informada.

No sé quién es. No lo conozco. No lo vi. No estaba. No era. No quiero. No lo cogí. No se lo di. No lo tomé. No lo pagué. No lo compré. No lo firmé. No como. No fumo. No follo. No forma parte. No sé de impuestos. No sé de declaraciones. No resido. No trabajo.

No entiendo nada. No leo nada. No firmo nada. No dijo nada. No descarto nada. No reino nada. No sucede nada. No tan rápido. No tan lento. No tan lejos. No tan cerca. No era de noche. No era de día. No era.

No he hecho. No he dicho. No he puesto. No he impuesto. No he deducido. No he ocultado. No he pagado. No he sustraído. No he sumado. No he restado. No he practicado. No he eludido. No he robado. No he coronado. No he meado. No he cagado.

No es raro. No es normal. No es fácil. No compro. No vendo. No regalo. No digo. No existe. No es. No entiendo. No nado. No navego. No corro. No sigo. No ando. No comprendo. No voto. No sexo. No soy lista. No soy tonta.

No dirás el nombre de Dios en vano. No matarás. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. No cometerás adulterio. No codiciaras los bienes ajenos. No robarás. No dirás falsos testimonios.

No me sentaré en el banquillo. No iré a la cárcel. No dejaré de ser duquesa. No he comprado un palacete. No he recibido un préstamo de mi padre. No leo los correos de mi marido. No soy una infanta ejemplar. No soy un ejemplar de infanta.

No sé de sociedades. No sé de ganancias. No sé de infantas. No sé de coronas. No sé de nada. No falta nada. No cobré nada. No pagué nada. No deduje nada. No oculté nada. No deseaba nada. No pasó nada. No empalmé nada. No podrá.

Nóos.


*lucasleonsimon.wordpress.com

El respeto a la Justicia y otras frutas podridas del Corral de la Pacheca

OPINIÓN de Lucas León Simón.-  Cada uno trata de ser feliz a su manera y algunos muerden más de lo que pueden masticar. Cuando en 1990 el “caso Naseiro” llegó al Tribunal Supremo y se ordenó la destrucción de las escuchas realizadas a un tal Rosendo, Ángel Sanchis Perales y Pedro Agramunt, el Partido Popular que presidía, bajo la luz celestial, José María Aznar, quedo libre de ser investigado por financiación ilegal a pesar de que en esas grabaciones Vicente Sanz, presidente de la Diputación de Valencia dijera aquello de “Estoy en la política para forrarme”.

Y así se quedaron, forrados, pero “respetando” mucho a la Justicia que tan lisonjeramente los había tratado.

Años más tarde, en febrero de 2009 se destapó el “caso Gurtel” que incidía en lo mismo que se había archivado, es decir la financiación ilegal de un partido y el forramiento. El caso fue instruido inicialmente por el entonces juez de la Audiencia Nacional de España, Baltasar Garzón, hasta que fue separado del caso tras haber sido condenado en febrero de 2012 a 11 años de inhabilitación profesional, también por “escuchas” ilegales. Lo “legal” era el forramiento. Siguieron y siguen “respetando a la Justicia” que inhabilita no a los ladrones sino al juez.

Desde el 2012 el juez Ruz hace una instrucción “a medida” del “caso Bárcenas”, que como no, corresponden también a la financiación ilícita, la caja B y el forramiento de los mismos de los anteriores casos, y cuando utiliza una información de la policía que asevera la existencia de una contabilidad B, le llueven las hostias de los “respetadores”, que respetan tanto que sólo respetan lo que les interesa.

En el 2010 se inicia, como una pieza separada del “caso Palma Arena” el llamado “caso Noos” en que el juez Castro imputa cargos por malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blanqueo de capitales al yerno del Rey, Iñaki Urdangarín y a la propia Infanta Cristina.

Cuando en marzo de 2013, Castro decide imputar a la Infanta, una orquestada reacción de la Casa Real, Fiscalía, Abogacía del Estado y medios informativos afines al forramiento y al “respeto” a la Justicia dirigen sus diatribas contra un juez que en treinta años de carrera ha mostrado una rectitud y cuidado extraordinario en todas sus instrucciones y actuaciones. Es una muestra más del “respecto”.

Ayer, el periódico -o lo que sea- “La Razón” tildaba al juez de “castrista”.

En este corral estamos. Hay más de mil casos de cargos públicos imputados, procesados o condenados por corrupción. La mayoría del Partido Popular. La Fiscalía del Estado se dedica a hacer de abogado defensor de casi todos, utilizando en su encendida defensa el dinero de todos. No se ha abierto una “causa general”, más que justificada contra quien de manera tan abrumadoramente indiciaria se ha financiado, forrado y lucrado ilegalmente la Justicia es una costosa burla a mayor gloria de la Casa Real, el Partido del Gobierno y chorizos de esa matanza.

Y todavía tienen el humor de decirnos en un mensaje de Navidad que “la Justicia es igual para todos”. Pero como decía el cerdo de “Rebelión en la granja” de Orwell, “algunos son más iguales que otros”.

Hoy termino con una muestra del folclore popular. Unas peteneras.

PETENERAS DEL “RESPETO” A LA JUSTICIA

“Al pie de un árbol sin fruto,
me puse a considerar
la cantidad de presiones
que el juez Castro ha tenío
para poder imputar.

Esta partía mangantes
dice mucho “respetar”
a la Justicia y las Leyes,
dice mucho respetar,
pero sólo la “respetan”
cuando los dejan robar.

Esta partía mangantes…

Esta partía mangantes…
¡Viven en la impunidad!”



*lucasleonsimon.wordpress.com

La comida caducada mata, y la política del PP también


OPINIÓN de Lucas León Simón.-  Mientras un mameluco se abrazaba pornográficamente a Rajoy en el solar patrio de Murcia, en Alcalá de Guadaíra, una familia de cuatro miembros se intoxicaba mortalmente comiendo un miserable pescado “podrío”.

Estas son las “dos Españas” de las que habló Machado. En una todo son parabienes, elogios y autobombo de la criminal política neoliberal y en otra se muere de miseria, de paro estable y acumulado en el tiempo y del veneno ensangrentado de los vertederos de alimentos.

La política del Partido Popular es el mayor desastre ocurrido en el planeta desde el Diluvio Universal. Tienen la cabeza poseída por los bancos y los mercados pero condenan a los estómagos a las telarañas o a la muerte por un pedazo de sardinas pescadas en los tiempos de Abraham.

Con esta miseria moral acumulada en las mentes, tanto nos da que Fernández, el de la Orden del Toisón de Oro, quiera poner multas de 600.000 euros a quien le tosa, que la ONU califique las actuaciones de Mato de “grave riesgo para la salud” o que la Fátima rociera le quite el desempleo a quien salga al extranjero a respirar.

Con estos ejercicios vamos camino de la ascética. En medio de tantos “marhuendas y abecés”, de tanto hijo de puta con lagañas, de mármoles, salones y alfombras, de tanta gomina y de tanta mentira, la gente se muere. De hambre, de olvido y de zorra burocracia.

Uno piensa: ¿No les dará vergüenza? Propia y ajena. ¿Desmantelar un país y un sistema para servir a sus amos de dólar y del euro negro-suizo?

Son estos seres revenidos del franquismo, hortalizas políticas y desgraciados de nacimiento que se creen que gobiernan porqué hacen decretos leyes a beneficio de inventario para sus amigos banqueros o sus multinacionales defraudadoras. Son tan falsos como sus mayorías.

Ellos y “su” España son ya nada. Una atroz y resignada miseria. A punto del eructo leo una noticia sobreañadida. En Lorca, tras el terremoto, han restaurado totalmente una iglesia y no han movido una piedra de los tres institutos afectados.

Es decir, que una vez más prima el “pescao podrío” sobre las “vitaminas”.

*http://lucasleonsimon.wordpress.com/

Carta abierta a los caínes reunidos en Tarragona


17.10.13. OPINIÓN de Lucas León Simón.- Ilustrísimos, Honorables o Reverendísimos señores: Empiezo con el tratamiento protocolario por pura rutina y no porque yo crea que alguno de ustedes es ilustre, honorable o, mucho menos, reverendísimo.

El pasado domingo 13 de octubre dieron ustedes y las organizaciones a las que tan indignamente representan un paso más en la consolidación de una ignominia, no por pasada, antigua o distante en el tiempo y en la memoria, menos injusta, sectaria y sangrante.

Acudieron, todos a una, a la beatificación de “522 nuevos mártires de la fe”. Es decir a rendir honores de próxima santidad a 522 víctimas de una contienda civil en la que un grupo rebelde de militares, alentados, exaltados y fanatizados por una opción religiosa se rebeló contra un gobierno legítimamente constituido, provocando tres años de horror y guerra y más de medio millón de víctimas.

Yo soy familiar directo (hermano) de una de esas víctimas. Mi “mártir” tenía tres años cuando un bombardeo de la aviación italiana aliada sobre un convoy civil, compuesto de ancianos y niños que huían, no del terror rojo, sino del terror “azul” que provocaban los excesos del coronel Cascajo y del general Queipo y que se creía protegido por la cobertura de la Cruz Roja Internacional fue salvajemente bombardeado a la altura de Villanueva de la Reina (Jaén) en la Nochebuena de 1936.

Un número indeterminado, nunca conocido, de ancianos y niños quedaron muertos, desperdigados entre olivos andaluces.

Los cadáveres de muchos nunca se localizaron, mi hermano entre ellos, y una losa de obscuridad, indignidad y miedo cayó sobre su frágil tránsito entre la vida y la muerte.

No ya ningún honor, ninguna memoria, ningún gesto humano hacía niños y ancianos, mucho más mártires que a los que ahora beatifican porque su única religión era la inocencia.

Cuando media España ha vivido con su dolor secuestrado durante 77 años, cuando las cunetas y fosas comunes de lo que llaman “piel de toro” están ahítas de sangre derramada y huesos sin identificar, cuando 150.000 víctimas-mártires no tienen ni nombre en sus enterramientos o monumentos al odio o al cainismo y cuando una Iglesia Oficial que alentó el fratricidio llamándolo “Cruzada”, cuando esta Iglesia no se ha dignado pedir el más mínimo perdón o asumir alguna responsabilidad en una actitud, presente en los sermones u homilías del cardenal Gomá que hablaban del “santo deber de exterminar a los enemigos”. Cuando la sangre inocente lleva tres cuartos de siglo manchando las manos y las hostias de estos “santos asesinos”, ustedes se van a Tarragona a seguir cimentando las dos Españas. La España que se honra y beatifica y la que se ignora y deshonra, con premeditación y saña.

Su aprobación de la Ley Memoria Histórica ha sido testimonial, nunca han creído en ella y el mejor ejemplo es la nula asignación presupuestaria con la que la han dotado este año.

Han adoptado la falsa actitud “progresista” de “no reabrir viejas heridas” y “no mirar al pasado”, presente en el argumentario de todos sus cargos públicos. Pero el domingo se saltaron el guion, ¡y de qué modo!

Pero los datos están ahí. El arzobispo Montero Montoro, la fuente más fiable de la historia de lo que ustedes llaman “persecución religiosa”, nos pone en la certeza estadística. En la guerra civil fueron asesinados 13 obispos, 4.184 sacerdotes diocesanos, 2.365 religiosos y 283 monjas. Todas, muertes muy lamentables pero que sólo la represión del sanguinario general Yagüe a la población civil de Badajoz la supera.

Al mismo tiempo que morían sus mártires lo hacían más de medio millón de españoles. Y terminada la Guerra Civil hasta trescientos mil más fueron fusilados, represaliados u humillados con la santa complicidad de la autoridad Eclesiástica que nunca ha movido un dedo para condenar, denunciar o impedir el Genocidio.

¡Y ahora vienen ustedes a beatificar a 522 mártires!

Tienen ustedes la capacidad de vivir en la mentira. Y de cosificar a las personas y a sus argumentos. Dirán que mi escrito está hecho desde el odio y el resentimiento. Y no voy a enmendarles la plana.

Cada Nochebuena que he visto el llanto de mis padres, acordándose de un niño de tres años asesinado en aquella fatídica Nochebuena, he sentido un odio íntimo, infinito e intenso hacía ustedes, su ideología, sus escudos, sus banderas y crucifijos y toda lo que representan. Ustedes hablan que su religión es el amor y la reconciliación pero el amor lo dirigen al cobro de importantes e insolidarias subvenciones y la reconciliación que predican tiene actos como el del pasado domingo en Tarragona. Nada para unos y el cielo, “su cielo”, para otros.

Debería de darles una vergüenza infinita que todos los intentos de recuperar la dignidad y la justicia para nuestros cientos de miles de muertos hayan sido torpedeados, obstaculizados o impedidos por ustedes, sus ministerios y cómplices judicaturas. Que hayan echado de la carrera judicial al juez que hizo un intento de investigar “su”, genocidio, que nunca prescribe ni prescribirá y que haya que tenido que ser una juez extranjera la que se atreva a una mínima instrucción y convocatoria para que de una vez por todas, alguna ley, aunque sea débil, arroje luz sobres sus muchos crímenes y su infinita hipocresía.

¡Mala peste caiga sobre todos y cada uno de vosotros!

*lucasleonsimon.wordpress.com

ESPAÑA - Asalto y robo al tren de las pensiones

OPINIÓN de Lucas León Simón.- 18.09.13. 

Dijo una voz popular: “Se coge antes a un mentiroso que a un cojo”. Y Rajoy es cojo. Y mentiroso. Este ectoplasma de presidente dijo en sede parlamentaria tras la visita de Mario Draghi, con el tono de falsa solemnidad que le caracteriza: “No tengo la intención de bajar las pensiones el año que viene; sería la última partida presupuestaria que tocaría”.

Y ahora, el trámite de Ley de la Reforma del Sistema de Pensiones, que como toda ley tiene que llevar la adenda presupuestaria correspondiente, calcula que entre 2014 y 2020, la tal reforma proporcione al Estado 33.000 millones de euros. De “ahorro”, dicen, entre el cinismo y la más absoluta desvergüenza.

Quiere decir que la “partía de Rajoy” y sus bandoleros le van a pegar un trabucazo a los pensionistas de este país de 33.000 millones. Que se dice pronto. Después de haberle condonado 36.000 millones a los bancos, después de haberse cargado todo factor de progreso en la legislación laboral, después de establecer el repago de los medicamentos, subir el IVA, el IRPF y escalar tropecientas veces en la factura de la luz. Mientras ellos se financiaban ilegalmente durante milenios, cobraban dobles y triples sueldos, y dietas y registros de la propiedad de sobaquillo, desayunaban, almorzaban y cenaban en restaurantes de lujo con cargo al presupuesto y su déficit.

En esta perfecta ecuación del robo y el atraco a los más débiles, Rajoy se convierte en el más mentiroso y ladrón de los personajes de nuestra historia que vieran cielos, tierra, soles y lunas. No es que diga una mentira, es que todo lo que dice es mentira y su “labor” de gobierno le equipara al Tempranillo y al Pernales, con la diferencia de que estos robaban a diligencias o terratenientes más o menos individualmente y la Trotana roba a gran escala a todos los débiles de un país.

El nuestro es un país de pícaros, trashumantes y ladrones. Pocos, a la altura de Rajoy y su Gobierno. No hay más que ver la cara de lechuga de la ministra – o lo que sea- Báñez, al anunciar el “gran robobo de la jojoya”.

El viceportavoz de Asuntos Sociales del PP, Rafaelito Bodegas, digo Rafael Merino, parlamentario por Córdoba, ha dicho: “Los pensionistas tienen que estarle agradecidos al Gobierno del PP porque no le ha congelado las pensiones”. Y se fue sin hacerse la prueba de alcoholemia

Abandonando todo frivolidad. En este tiempo, circunstancia y paisaje, ¿no habría capacidad de convocar a los ocho millones de pensionistas a La Moncloa para darle, simplemente, un manteo, a esta excrecencia de gobernante?

Yo pondría la manta.


ESPAÑA - “No me consta, no me acuerdo, yo no he sido”

OPINIÓN de Lucas León Simón.- 19.08.13. 

Toda la vida, desde la pila bautismal, acostumbrados a lo fácil. Al éxito sin esfuerzo, a la vida edulcorada, a la existencia muelle.

Han disfrutado y utilizado el poder. Todo les ha venido rodado, mascado, blanqueado. Han explotado, hasta la saciedad, sus “cuatro” habilidades (hacer demagogia, decir obviedades, repetir halagos, reír en las fotos) que cuando se les presenta una mínima contrariedad y tienen que comparecer ante una liviana justicia se vuelven mudos, amnésicos, atemorizados, incomunicables, peleles del guion estratégico.

Se palpa, se destaza, la extensión de su miedo, de su banalidad. Toca fingir “respeto” a la justicia a la que siempre han mangoneado. Toca no tener memoria. Toca el “sálvese el que pueda”. Ser invadidos por una nueva estupefacción: “Yo no he sido”. “Todo fue un error”. “Reconozco un cierto desorden”.

Todo ligero, todo sutil, todo sin huella. El mito de la inocencia original. El efecto extremo de la vida, y la política, como “mercancía”.

El indecoro, el hedor, sube grados. Si esto es así ante un juez “amigo”, ¿Qué no sería ante un tribunal popular? ¿Ante la presencia cercana de un jurado, con fondo de guillotina?

Desde 1789 el mundo se ha “revolucionado” poco y nos hemos dejado regir, robar y legislar por los corruptos. Nos hubieran venido bien más “roberpierres”, habría menos señoritos subidos en el caballo y menos amnésicos de ocasión.

Buscándolos a través de los telediarios, los ve uno, bien peinaditos, con cara de no haber “roto un plato” ni de llevarse un sobresueldo. Pero en otros momentos han pagado al contado mansiones en Marbella, se arrodillado ante el Sumo Pontífice con mantillas de blonda y medrado contratos de favor a sus cónyuges o le han puesto rostro al poder arrogante.

Hace unos años se inventó una palabra para ellos: “aparatiks”. No se molesten en buscar su significado. Es algo que tiene que ver con una desastrada cleptocracia.

Es decir, los que llegado el caso sólo saben decir: “No me consta, no me acuerdo, yo no he sido”.

*lucasleonsimon.wordpress.com

ESPAÑA. El escrache son ellos

OPINIÓN de Lucas León Simón.-

La vida no se cuenta por años, sino por ciclos. En “este” ciclo pasan por demócratas y defensores de los principios de la libertad los hijos y los nietos de autócratas, de dictadores, franquistas y falangistas genocidas, corruptos genéticos y familiares.

La derecha cavernosa y mediática, pagada por las grandes corporaciones bancarias, ha emprendido su enésima cruzada en favor de un sueño de libertades, ellos, que vienen de ahogar en sangre a trescientos mil compatriotas.

Dicen que los escraches a políticos son “totalitarios y nazis”. ¿Tota qué? De modo que dejar sin un derecho básico, recogido en la Constitución, a cuatrocientas mil familias, no les ha merecido el menor movimiento de sus índices y ahora, cuatro voces, a una docena de diputados peperos les provoca una tormenta azul de su destilada y falsa conciencia de una “libertad”, idealizada por su suculenta paga mensual.

Escrache es convertir la legislación laboral en una selva, en beneficio de cuatro cuatreros delincuentes a los que hay que tener mucha moral para llamar “empresarios”.

Escrache es arruinar la sanidad de un país y sus habitantes, privatizar todo lo conseguido y ahorrado con onerosas cuotas y volverlas a administrar por sus privatizadores, disfrazados de iniciativa privada.

Escrache es hacer tabla rasa de la Cultura y Educación de un país, para atarse de pies y manos a la ideología reaccionaria de una confesión religiosa, regida por la jerarquía más ruin e insolidaria del planeta.

Escrache es arruinar a un país y a sus habitantes en beneficio de una banca especulativa, socializando pérdidas, cuando nunca, ni se ha intentado, socializar los muchos beneficios que ha tenido.

Escrache es ampararse en una ley hipotecaria, medieval, sangrantemente usurera, e inhibirse del drama social que se le hacía al sector social más desprotegido del país.

Escrache es no tomar la menor iniciativa para impedir el fraude y la corrupción generalizada de políticos y partidos, plagados de donaciones a cambios de favores y contratos ilegales y reprimir, sancionar y agredir a manifestantes que claman por sus derechos.

Escrache son ellos. El PP, sus “brunetes” de la televisión, radio y prensa escrita, repugnantes y vendidos, la Iglesia, sus obispos reunidos y Rajoy detrás de su plasma.

Me voy, que tengo que hacer un escrache. A trescientos metros. Que la Policía (y sus gorilas) tiene que garantizar la “libertad” de “su” casa en Madrid de un diputado que cobra 1.700 euros al mes por “vivir” fuera.

El resto de tumbas están vacías.

ESPAÑA. Alicia Rajoy en el país de las maravillas (corruptas)

OPINIÓN de Lucas León Simón.-

Mariano Rajoy declaró el pasado miércoles desde su (ecto) plasma que “era una insidia decir que la corrupción está generalizada en la política española”.

A las pocas horas la infanta Cristina era imputada como “cooperadora necesaria” en una trama corrupta que encabeza su marido, para el que se pueden pedir más de diez años de cárcel.

El país observa, entre la indignación y el asombro, la lenta instrucción del caso “Gürtel” (cuatro años) en el que hay implicados dos decenas de políticos, todos del PP, acusados de hasta nueve delitos distintos y que afecta a personas como Francisco Correa, Pablo Crespo, Álvaro Pérez, Antoine Sánchez, Francisco Camps, Ricardo Costa, Jesús Merino, Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco, Alfonso Bosch Tejedor, Arturo González Panero, Ortega , Ginés López, Sepúlveda, Luis Bárcenas, Gerardo y Ricardo Galeote, Ginés López, F. Torres, Jacobo Gordon, Luis López Salvador, Milagros Zapatero, Pau Collado, Rita Barberá, Araceli, Rocío y Sabio Martínez. Diputados, senadores, alcaldes, concejales y cargos orgánicos del mismo partido.

Especial importancia para un caso, segregado del anterior, que afecta a Luis Bárcenas, ex tesorero y ex senador del PP, imputado y demandado por delitos de apropiación ilícita y financiación ilegal, como todos los anteriores tesoreros del partido, Naseiro, Sanchís y Lapuerta, que revelan algo más que una “presunta” financiación ilegal y casi secular del Partido Popular, con donaciones, regalos y bagatelas por parte de relevantes empresas, coincidentes con suculentos contratos públicos en fechas y apuntes coincidentes.

Luis Bárcenas, en plena crisis económica, ha llegado a contar con varias cuentas en paraísos fiscales y una en Suiza en la que llegó a tener hasta 38 millones de euros.

En los escaños del partido gobernante en la Comunidad Valenciana se sientan más cargos imputados que exentos (13 frente a 7) con nombres como Blasco, Alperi, Campos, Rambla y operaciones que parecen una letanía: ‘trama Brugal’, ‘caso Algorfa’, ‘caso Callosa del Segura’, ‘caso Jacarilla’, ‘caso Calpe’, ‘caso Fabra’, ‘caso Emarsa’, ‘caso Blasco’, ‘trama Terra Mítica’, ‘caso Ivex’, ‘caso Monforte’, ‘caso Aguas de Calpe’, ´caso Torrevieja´ y ‘caso Ibi’. Y los presidentes de dos diputaciones (Castellón y Alicante), Fabra y Ripoll, pendientes de vista oral.

El ex presidente de Baleares, Jauma Matas, tiene el record de imputaciones y casos pendientes de juicio, hasta 19, y miembros de sus equipos de gobierno van desde la imputación por prevaricación hasta la de fraude fiscal, pasando por la de alzamiento de bienes y colaboración necesaria.

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Martínez, reciente partidario de la censura de prensa, tiene pendiente la instrucción de la compra, alquiler o donativo de un ático de lujo en Marbella y dos decenas de ex consejeros, alcaldes o concejales forma parte de la trama madrileña del caso Gurtel y de las extensiones que pueden tener los casos Crespo y Sepúlveda.

A diario aparecen noticias sobre la pertenencia a consejos de administración de empresas que explotan servicios que previamente han privatizado ex consejeros, alcaldes o funcionarios a dedo de la administración populo-madrileña.

El presidente de la Comunidad Gallega ha sido fotografiado con un importante narcotraficante, con el que ha hecho viajes de ocio a Picos de Europa, Andorra, Arousa y fiestas navideñas en Cascais, sin que el “presunto inocente” supiera nada de sus negocios y actividades.

En Andalucia, el PP usa como tralla de defensa el bochornoso caso de los “ERES” irregulares en el que hay implicados políticos y cargos del PSOE que durante mucho tiempo han considerado a Andalucía su “cortijo particular”, como ha ocurrido en Cataluña con CIU con lamentables financiaciones, desfalcos y estafas. Un ministro del actual gobierno está implicado con un caso de corrupción en Canarias y cientos de alcaldes, ex concejales de urbanismo de todo el país están implicados en casos de uso irregular del suelo y empresas públicas municipales. La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, está acusada de mantener cuentas bancarias irregulares en Alemania y de ocultar la residencia de su marido, en busca y captura.

El ex presidente de la patronal CEOE está en la cárcel desde diciembre y el actual vicepresidente está acusado de fraude fiscal y a la Seguridad Social, Rodrigo Rato, ex vicepresidente del Gobierno, es el principal responsable del enorme agujero de Bankia (49.000 millones de euros) y hay un millón de personas ancianas afectadas en la macro estafa de las “preferentes” con responsabilidades en banqueros, indultados y protegidos por el Gobierno.

Una relación completa requeriría no una página de un blog, sino el Espasa.

España, desde los tiempos del Lazarillo, Rinconete y Cortadillo, (Cervantes fue procesado y condenado por apropiación de tributos de los que era recaudador) es un país corrupto y de corruptos, pero la presencia del PP y del franquismo sociológico en las instituciones lo ha elevado al nivel de cloaca.

Alicia “Maravillas” Rajoy, desde su plasma orwelliano, puede seguir componiendo el gesto y la voz, él es el presidente corrupto, de un partido y de un país corrupto.

Morir como un perro en España

OPINIÓN de Lucas León Simón.-

Pedro Millana, de 47 años, ha muerto en una calle de Teruel tras ser desahuciado de su casa el pasado año.

Jesús Sepúlveda, de 57 años, ha sido indemnizado por el PP por despido improcedente con 229.000 euros.

Una mujer en paro, con dos hijos pequeños, ha sido condenada el jueves de una semana por robar, el lunes de esa misma semana, en un supermercado de Vilafranca del Penedès por un importe de 241, 40 euros.

Carlos Fabra, ex presidente de la Diputación de Castellón, ha sido imputado por los delitos de prevaricación, cohecho y fraude fiscal tras nueve años de instrucción sumarial.

Más de 100.000 familias han sido desahuciadas de sus casas durante 2012 y 600.000 trabajadores han sido despedidos acogiéndose, los empresarios, a la Reforma Laboral.

El vicesecretario de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, ha interpuesto una denuncia en la comisaría del Congreso después de que este miércoles varios miembros de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas (PAH) acudieran a su domicilio en Valencia para entregar cartas explicando su situación.

Es sólo una muestra, casi escogida al azar, de la realidad social y política de nuestro país. Una minoría de “bendecidos” acapara recursos y privilegios. Otra parte, gran mayoría, es objeto de desahucios, despidos, recortes, violencia policial y denuncias.

Unos, mueren como perros en la rancia calle del abandono, otros “concilian” con su preeminente patrono una indemnización millonaria que unir a los muchos millones afanados en una actividad por la que está imputado judicialmente.

Unos, son condenados, a los tres días. Alguien, que se enriquece a ojos vista, que “le toca” la lotería siete veces en cinco años, demora, a trance seguro de prescripción, unos delitos con los que burla a todos, a la Justicia, al Derecho, y a la Razón.

Contra unos se ejerce la violencia insuperable de una ley medieval que arrasa su derecho constitucional a la vivienda y otros se quejan y querellan por que se hayan pegado cuatro carteles en la puerta de su casa y se haya asustado a sus hijos.

Para los hijos de unos lo que había no era ningún susto, sino la ausencia física de sus casas y sus pertenencias, para otros un sueño de violencia asimilada por unos minutos.

Para unos hay despidos fulminantes con una indemnización promedia en 2012 de 1.400 euros y para otros, una conciliación previa que, disparando con la pólvora ajena del dinero público, “concilia” sin acceder al trámite judicial por todos los ceros que haga falta.

Toda la mitología ideológica se derrumba por la base. Vivimos, o mejor morimos, sobre una entelequia. Los ricos, de dinero o de poder, tienen patente de corso para todo: robar, tocarle la lotería, burlar a la Justicia o hacer que prescriban sus delitos por bostezo de los jueces.

Otros solo tienen el derecho de morirse en la calle. Como perros.

El Consejo de Ministros y el Rosario de la Aurora

OPINIÓN de Lucas León Simón.-

El país era un guiñapo. Empobrecido, expoliado, ultrajado, carecía de salud, física, moral y política. Vivía bajo el mayor escándalo de corrupción que habían conocido los tiempos. 300 políticos implicados en casos de corrupción institucional seguían aferrados a sus escaños, pagas y coches oficiales. El soborno y la financiación ilegal bañaban al partido del Gobierno.

Era viernes. Se reunían el Consejo de Ministros. ¡Y parió la burra! El fosforo mental de aquellos lumbreras encontró la solución. ¡Delenda est Cartago! ¡Delenda son los mayores de 55 años!

Presididos por el mayor mentiroso de la historia, el tiempo y el espacio, aquel que en una de su medio millón de mentiras había dicho que su “línea roja” eran la salud y las pensiones, aquel Consejo de inútiles al cuadrado, había encontrado la solución: dificultar, aún más, el acceso a la prestación por desempleo a los mayores de 55 años, bloquearle el acceso a las prejubilaciones a los mayores de 55 años, aumentarles la edad máxima de jubilación a los mayores de 55 años, inventarse un coeficiente reductor por el que perdían hasta un 23 % de su posible pensión los mayores de 55 años.

Este era todo su saber y ciencia. Habían pisado todos los callos posibles: funcionarios, médicos, docentes, jueces, bomberos, mineros, sindicalistas, estudiantes, enfermos dependientes, pensionistas, jóvenes, mujeres… y ahora le pisaban el callo correspondiente a los mayores de 55 años.

A los únicos a los que no habían pisado ningún callo eran a los curas y los banqueros. En realidad, el Gobierno era un “mandaó” de estos mismos. Los que estaban detrás de la cortina eran estos: los curas y los banqueros, y el Partido y el Gobierno del “gran mentiroso” eran la Pila Bautismal de esta molécula de meapilas y defraudadores. Esta “democracia de la mantequilla”, que cuanto más se toca, más se derrite.

La ciudadanía contaba los viernes que le quedaban a esta Biblia en verso. ¿Quedaría algo en píe? ¿Habrían algún “corralito” argentino-chipriota que arramblara con lo que había debajo de los colchones? O, ¿tendríamos la inmensa suerte de que la Ministra Portavoz, esa pepona de la envergadura de un borborigmo, anunciara la “muerte el loro” de aquella cosa precaria, untosa e inmasticable a la que llamaban “Gobierno”?

En cualquier caso, una cera seguía ardiendo, en caso de no encontrar nada a mano, volverían a robarle algo a los mayores de 55 años.

La gran estafa

OPINIÓN de Lucas León Simón.-

Tengo la percepción, tenue pero firme, que la corrupción, el paro y los recortes sociales son caras de una misma moneda. Y que al final, superada la esquina de la estupidez y el paroxismo, están los mismos agentes.
No se trata ya de una crisis, ni de una gran estafa, sino del intento consciente y programado de un cambio de modelo social para llegar a una sociedad donde una minoría, enriquecida y corrupta, se imponga sin esfuerzo a una mayoría empobrecida y sin derechos.

La línea de deriva del gobierno del PP en sus catorce meses de mandato no deja lugar a dudas. Comenzando por un arrasamiento de los derechos laborales con una mal llamada Reforma Laboral que ha transferido renta del trabajo al capital por más de 6 % interanual y la mayor cifra de desempleo que ha conocido nuestro país.

Seguida por unas políticas en sanidad, educación, pensiones, cultura y justicia que buscan con descaro la privatización y convertir en un gran pastel o negocio para unos pocos lo que no es sino un derecho social adquirido durante siglos.

La sanidad está ya prácticamente controlada en nuestro país por el grupo Capio, una empresa con domicilio fiscal en las islas Cayman, que se ha hecho con el 60 % de lo “externalizado” y que cuenta entre sus accionistas con el inefable marido de la no menos inefable Dolores de Cospedal, Rodrigo Rato y Ángel Acebes, entre otros.

La educación está hecha al gusto de la Conferencia Episcopal y se ve como un gran negocio de lo privado, con un rancio trasfondo ideológico a servir en la mesa de los grupos ultras de presión.

El sistema de pensiones se ataca desde mil frentes, se consumen impunemente sus ahorros, se aumenta sus exigencias para el cobro de pensión y, ladinamente, aparecen a su lado los fondos privados como “alternativa”, que de otro modo no es ni mejor ni más segura.

Se hace una justicia para ricos, se criminaliza la protesta social y, sin pudor alguno, se habla de recortar derechos de manifestación y huelga.

Y la cultura es un burdo remedo, frito a impuestos y deteriorado a conciencia. Se aumentan el IRPF, el IVA y todos los impuestos indirectos, se amnistía a los defraudadores y se indulta a discreción a los delincuentes amigos.

Esta es la triste España, de la triste Europa, del triste y corrupto PP que nos gobiernan y exprimen.
Y al final de la cuerda no hay sino un reducto epidemiológico, ancestral y zafio de delincuentes que, además, se recochinean restregándonos la mayoría absoluta que obtienen en las urnas.

Asombra este sadismo. Casi tanto como que entre todos no hayamos encontrado ya la cerilla y la lata de gasolina para hacerlos arder en el infierno al que nos han llevado.

Y el país se llenó

OPINIÓN de Lucas León Simón.-

Y el país se llenó de ERES. Y de despedidos. Y de parados. Y de desahuciados. Y de burbujas. Y de banqueros rescatados. Y de ladrones. Y de sobres. Y de chorizos. Y de corruptos. Y de contratos en diferido. Y de contratos simulados. Y de recortes. Y de copagos. Y de sueldos en negro. Y de impuestos. Y de IVAs.

Y de ministros cantinfleros. Y de confetis. Y de suicidios. Y de fiestas de cumpleaños de hijos de ministra. Y de vírgenes del Rocío. Y de evasores de impuestos. Y de amnistías fiscales. Y de indultos a los amigos. Y de fabricantes de bombas de racimo. Y de wertzotas. Y de comeyogures caducados. Y de ex tesoreros multimillonarios.

Y de delitos medioambientales legalizados. Y de marchas y mareas negras, azules, blancas y amarillas. Y de manifestaciones. Y de protestas. Y de encierros. Y de ministras y ministros sin dimitir. Y de justicia para ricos. Y de tasazos. Y de concejales de urbanismo corruptos. Y de funcionarios congelados.

Y de gurteles. Y operaciones malayas. Y de cuentas en Suiza. Y de escuchas. Y de ayudas a la “Fiesta nacional”. Y de decretos, decretillos y decretazos. Y de represión policial. Y de policial represión. Y de pelotas de goma. Y de fascistas con gomina. Y de fascistas con pistolas. Y de fascistas en los ministerios. Y de agujeros en la banca. Y de escombros en las cajas de ahorro. Y de bolsos de Louis Vuitton de “regalo”.

Y de curas sin pagar impuestos. Y de meapilas. Y de roucos. Y de ladrones. Y de educaciones “concertadas”. Y de privatizaciones. Y de transferencias de lo público a lo privado. Y de hospitales y escuelas cerrados. Y de personas dependientes sin atención. Y de ambulancias y medicinas de pago. Y de programas televisivos al gusto del que manda. Y de silencios. Y de Iglesias mudas ante la injusticia.

Y de “amiguitos del alma”. Y de “no me consta”. Y de finiquitos simulados. Y de “ese señor hace años que terminó su relación con el partido”. Y de jaguars. Y de “nadie ha demostrado, ni demostrará”. Y de mentiras. Y de basura. Y de tertulianos a sueldo. Y de menesterosos en los comedores de caridad. Y de franquistas sólo autoritarios. Y del nostálgicos del yugo y las flechas. Y de liquidadores de derechos sociales. Y de mercaderes de los mercados y mercachifles.

Y todavía había optimistas que a este pestilente vertedero lo llamaban “país”. Y otros, más optimistas aún, que a este cortijo de señoritos con sobre y cuentas en Suiza le llamaban “España”.

Balance del año en que (casi) se acabó el mundo

OPINIÓN de Lucas León Simón.-

Los mayas vieron movimientos telúricos extraños. Una asechanza embozada en el Sur de Europa. Sin dudarlo, lo interpretaron como “el fin del mundo”. Este inextricable diagnóstico sólo se ha equivocado en una cosa: el final de este orbe no era general, sólo era parcial. Sólo afectaba a la Península Ibérica.

El año natural entre los dos solsticios de invierno ha sido el más negro que conocen los siglos y los huesos de los nativos. Una plaga de langosta que responde al nombre de Partido Popular nos ha caído, como una anulación colectiva, encima.

La primera plaga ha sido instaurar la mentira como razón de estado. Mentir y hacer un acopio continuo de mentiras, un simulacro del fin de la dignidad y la historia, al mismo tiempo. Todo lo que han dicho, dicen y dirán es mentira. Han perdido toda legitimidad para gobernar al hacerlo con unas medidas que nunca ofertaron a los votantes.

Iban a acabar con el paro y hay medio millón de parados más. No iban a subir los impuestos y los han subido todos, el IVA, el IRPF, las tasas judiciales, el repago farmacéutico, las matrículas universitarias, la luz, las gasolinas, las ambulancias…

Han hecho una Reforma Laboral leonina, han regalado la justicia social a cuatro delincuentes con nombre de empresarios. Han desahuciado a medio país. Han reducido a cenizas el estado de bienestar. Han puesto proa a la absoluta privatización de la sanidad y la enseñanza. Han diseñado una justicia para ricos. Han atracado en sus ingresos a los funcionarios y pensionistas. Han metido en el cajón del olvido las ayudas a dependientes.

Han criminalizado la protesta social, pretende acabar con el derecho de huelga y limitar al ridículo el de manifestación. Han instaurado un estado policial. Un Parlamento inútil donde se legisla por decreto. Ignoran y desprecian al pueblo, las iniciativas legislativas populares y a las minorías.

Han reducido a la mínima expresión los derechos sociales y civiles. Han enfrentado a las autonomías. Han empeorado el conflicto catalán a límites de histeria. Maltratan a Andalucía y mantiene privilegios inadmisibles de las clases dominantes y de la Iglesia. Han implantado unas tasas universitarias ignominiosas. Han transferido un 23 % de las rentas del trabajo a las del capital. Y hacen pagar a la ciudadanía las burbujas y las deudas (58.000 millones) de unos desalmados con nombres propios y de banqueros.

Han amnistiado a los defraudadores, indultado a los torturadores y nombrado “defensora del pueblo” a una señora marquesa. Que no se inmuta cuando atracan en dos mil millones a nueve millones de pensionistas y se indigna cuando empujan a una cajera de supermercado.

Han “pisado los callos” de media humanidad. Se han enfrentado a trabajadores, sindicatos, médicos, enfermeros, escolares, investigadores, funcionarios, autonomías, educadores, personas dependientes, universitarios, jueces, bomberos, fiscales, policías, ecologistas, catalanes, abogados, mineros, asociaciones de padres de alumnos, enfermos, pensionistas…

Con los únicos que no se han enfrentado han sido con los banqueros y con los curas. Rouco, preside, virtualmente, cada Pleno del Congreso y cada Consejos de Ministros, y Rodrigo Rato, Matas y Camps son sus “modelos” a imitar.

¿Y todo para qué? El paro, que era su demagógica coartada, siga imparable, el déficit incontenible, las tarifas eléctricas inabordables, el empobrecimiento general y las previsiones macroeconómicas al desastre.

El mundo, nuestro mundo, ha estado a punto de acabarse.

En esta tesitura la ecuación es muy fácil. O acabamos con ellos o ellos acaban con nosotros.