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Interior envía a Valencia tres grupos antidisturbios más con 150 agentes de Sevilla, Barcelona y Valladolid

*El ministro de Interior admite "algún exceso" de la policía en las protestas de Valencia
*Los policías destacan su actuación "exquisita" en Valencia
*La delegada del Gobierno depurará responsabilidades si hubo "exceso policial" en Valencia
*Diputados de IU piden la dimisión de la delegada del Gobierno

AGENCIAS.- El Ministerio del Interior ha enviado a tres grupos antidisturbios a la ciudad de Valencia. Se trata de agentes de la policía de las Unidades de Intervención Policial (UIPs) que han llegado a Valencia para reforzar los dispositivos de seguridad previstos para estos días. Cada grupo está compuesto por 50 agentes que proceden de Sevilla, Barcelona y Valladolid, en total 150 agentes más. De esta forma el dispositivo de seguridad desplegado tras los incidentes de estos días va a pasar a estar compuesto por unos 400 efectivos antidisturbios.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado que junto a los estudiantes que protestaron el lunes en Valencia había infiltrados "radicales y violentos" que son los que, a su juicio, crean los problemas, y ha admitido que eso ha provocado "algún exceso y alguna actuación desafortunada por parte de algún policía". Por su parte, la delegada del gobierno en Valencia Paula Sánchez de León, ha solicitado que "se inicie un expediente informativo" y ha asegurado que "si se deriva algún tipo de exceso policial" de dicho informe, "se depurarán responsabilidades". "El hecho de que un grupo de radicales o un grupo de determinadas personas haya aprovechado una determinada situación no justifica comportamientos individuales que rechazo", ha sentenciado.

Y mientras, los principales sindicatos de la Policía Nacional (SUP, CEP, SPP y UFP) defendieron este martes la actuación de sus compañeros en Valencia, donde han intervenido para hacer frente a las protestas estudiantiles contra los recortes en educación.

MINISTRO
En declaraciones a Catalunya Ràdio recogidas por Europa Press, Fernández ha dicho: "Lo que queremos es controlar el exceso, no el exceso en el control".

"Cuando digo controlar el exceso lo digo por el exceso de quienes se puedan manifestar de manera violenta e incluso agresiva, y también de quienes puedan, desde las filas de la policía, tener una actuación que a lo mejor ha sido excesiva: lo estudiaremos".

El ministro se ha mostrado dispuesto a comparecer en el Congreso, bien a petición de los grupos o por voluntad propia: "El ministro tiene el deber de comparecer, y con mucho gusto comparecerá", ha dicho, aunque deja claro que está al lado de la Policía.

Ha remarcado que, si solo hubiera habido estudiantes en las protestas, "la cosa se hubiera desarrollado de manera diferente", y ha puesto como ejemplo que una botella lanzada por un radical hirió a una mujer.

Según él, algunos se aprovechan de la buena voluntad de los menores y no tienen como objetivo una reclamación estudiantil, sino que quieren aprovecharlo "como caldo de cultivo para lo que han hecho: quemar las calles de Valencia".

"LAPSUS LINGUE" ERRÓNEO

Fernández ha calificado de 'lapsus lingue' las palabras del jefe superior de la Policía de la Comunidad Valenciana, Antonio Moreno, cuando calificó a los manifestantes de 'enemigo', y ha considerado que se equivocó en su comentario: "Entiendo lo que quería decir pero sin duda no ha estado afortunado".

Ha asegurado que la policía ha de garantizar el derecho de reunión y manifestación en el marco de la ley, pero algunas protestas desde la semana pasada en Valencia "no habían sido comunicadas" y afectaban a la vida de la ciudad, y no se hizo caso a los requerimientos verbales de la policía.

Según el ministro, esta dinámica la aprovechan "algunos elementos radicales y violentos" infiltrados entre los estudiantes.

"Como norma general o principio general, estoy, como institución, al lado de la Policía. Si luego hay una conducta individual que ha sido excesiva o desafortunada, actuaremos en consecuencia", ha insistido.

El ministro hará todo lo posible para que regrese la calma porque conviene "moderación y contención", y estudiará todo lo que ha pasado, pero que no se puede poner la presunción de culpabilidad sobre la policía.

Ha remarcado que no hay "interés en la policía de reprimir con dureza" las manifestaciones, señalando que hay más heridos policías que ciudadanos, y que los detenidos ya han sido puestos a disposición judicial.

DELEGADA

La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Paula Sánchez de León, ha solicitado que "se inicie un expediente informativo" y ha asegurado que "si se deriva algún tipo de exceso policial" de dicho informe, "se depurarán responsabilidades". "El hecho de que un grupo de radicales o un grupo de determinadas personas haya aprovechado una determinada situación no justifica comportamientos individuales que rechazo", ha sentenciado.

Así lo ha señalado en rueda de prensa tras cerrar la ronda de contactos con los partidos con representación parlamentaria en las Corts, en una comparecencia en la que ha reiterado que "si ha habido extralimitaciones, se estudiarán y se actuará en consecuencia". A preguntas de los medios, ha dicho que "es prematuro" hablar de si habrá ceses o responsabilidades políticas tras esa investigación.

Sánchez de León ha recalcado que la Delegación del Gobierno en la Comunitat y el Ejecutivo estatal están "abiertos al diálogo permanente" y ha apelado "a la serenidad, al diálogo y al aislamiento de la violencia para dar una solución cívica a esta situación", a través de los "cauces de diálogo y cauces razonables" existentes.

De hecho, ha anunciado que se reunirá "hoy mismo si él puede" con el presidente de la Federación Valenciana de Estudiantes (Faavem), Alberto Ordóñez, después de que éste se haya erigido como portavoz estudiantil, y ha argumentado que si no lo ha hecho antes es porque en estas situaciones "no se sabe quién es el interlocutor". "Desde el primer momento no hemos negado el diálogo a nadie", ha insistido.

Ese encuentro se enmarca en la nueva ronda de contactos que mantendrá con sindicatos, asociaciones vecinales y de consumidores, rectores y directores de centros, entre otros colectivos.

En cuanto al término "enemigo" que utilizó este lunes el jefe superior de Policía de la Comunitat Valenciana, Antonio Moreno, para referirse a los manifestantes, ha reconocido que "no era el término más afortunado para la situación" y ha destacado que el propio Moreno le ha trasladado que "entiende que fue una equivocación" y que "ha dado lugar a unas interpretaciones que no tocaban en ese momento".

"NO HAY AMIGOS NI ENEMIGOS"

Al respecto, ha remarcado: "Aquí no hablamos de enemigos, los ciudadanos son todos ciudadanos y no hay amigos ni enemigos, los cuerpos y fuerzas de seguridad cumplen su función y los ciudadanos tienen todos sus derechos cívicos perfectamente reconocidos".

Sánchez de León ha pedido "serenidad y cordura" a "absolutamente todos" los implicados en esta situación para lograr que "la situación se normalice", al tiempo que ha destacado que "todas estas protestas y quejas, en un estado de derecho como el nuestro, son legítimas y saludables y deben tener un cauce democrático, cívico y pacífica". En este punto, ha defendido que el derecho de reunión y el derecho de manifestación "tienen que ser engrandecidos entre todos y separarlos de las provocaciones que, lejos de engrandecerlo, lo empequeñecen".

"PRUDENCIA ABSOLUTA" EN LAS MOVILIZACIONES DE HOY

Preguntada por las instrucciones que ha dado de cara a las movilizaciones convocadas para hoy, la delegada asegura que únicamente ha recomendado "prudencia absoluta" por considerar que "tenemos que evitar provocar situaciones de violencia bajo cualquier aspecto, salvo casos de estricta necesidad".

En cuanto a si vio excesos policiales en las imágenes difundidas sobre las protestas de ayer, ha indicado que apreció "una situación que le gustaría que no se volviera a repetir" y en la que se dio "la necesidad de una intervención policial frente a algunos movimientos ciudadanos que ojalá no se vuelvan a repetir", aunque ha instado a utilizar los cauces oportunos para "valorar si hubo exceso o no".

Sánchez de León ha insistido en que las decisiones sobre la actuación policial son adoptadas in situ por los propios agentes según unos "criterios de proporcionalidad, inmediatez y necesidad" y que ahora deberán analizar si se daban los requisitos exigidos.

Ha asegurado que "no hay una orden desde un despacho en que se levanta un teléfono y se dice 'carga'", sino que "esas decisiones las toman los que están en la calle en el momento" según esos criterios "respaldados jurisprudencialmente". "La Policía según ve cómo van evolucionando los hechos, va tomando sus decisiones y va informando con mayor o menor antelación", en unas situaciones "complicadas en las que hay que tomar decisiones rápidas y de forma inmediata".

"NO HAY NADIE QUE ESTÉ CON UN MANDO A DISTANCIA"

Según ha explicado, "ayer el tema desde el mediodía se desmadró y a partir de ahí, no hay nadie que esté con un mando a distancia tomando decisiones", sino que los agentes actuaron porque creyeron que "era el momento" y sus "superiores" tendrán que ver si respaldan esa decisión o si "han de tomar medidas si alguien ha actuado de forma individualizada". "Esas situaciones se producen en la calle, no en los despachos, y es en la calle donde se toman las decisiones, y ahora yo sí que asumo absolutamente la responsabilidad de reordenar esto para que no se vuelva a producir", ha concluido.

SINDICATOS POLICIALES

SERVIMEDIA.- El secretario general del SUP, José Manuel Sánchez Fornet, dijo a Servimedia que la actuación policial ha sido "perfecta, exquisita, sin nada que objetar", por lo que negó las acusaciones sobre "un presunto uso excesivo de la fuerza, brutalidad policial, palizas a menores y patadas a la cabeza". "Todo es radicalmente falso", afirmó.

Según Sánchez Fornet, a raíz de las protestas estudiantiles en Valencia se está orquestando una "auténtica campaña falsa de algunos antisistema", apoyados por "algunos políticos y periodistas que están entrando al trapo".

Este responsable del SUP añadió que "puede haber algún compañero que pueda haber dado un golpe en la cabeza", algo que "legalmente no está permitido, ya que hay que golpear de cintura para abajo", pero matizó que se puede tratar de "pequeños incidentes puntuales".

Por su parte, el portavoz de la CEP, Lorenzo Nebreda, aseguró que los "chavales" que protagonizan las protestas estudiantiles de Valencia "han sido utilizados por grupos que conocen perfectamente la calle, afines al 15-M y a los antisistema".

"OBJETOS CONTUNDENTES"

Nebreda señaló a Servimedia que "hay cierto interés de que la situación se complique más" y, por ello, "de pequeñas concentraciones se ha derivado en manifestaciones con cortes en arterias importantes de Valencia y con lanzamiento de objetos contra la Policía".

A su vez, José Ángel Fuentes Gago, presidente del SPP, dijo a Servimedia que no ha habido "ni un exceso" por parte de los agentes. Además, este sindicato sostiene que la vida de algún policía ha corrido peligro por los "objetos contundentes" lanzados por algunos manifestantes.

Según Fuentes Gago, "se ha respondido a la fuerza que estaban empleando los manifestantes", pero de acuerdo con "los principios legales de congruencia, oportunidad y proporcionalidad" que se exigen a la acción de la Policía.

Por último, Giraldo Pérez, portavoz de la UFP, estimó que ha sido correcta la actuación de los agentes en Valencia frente a las protestas estudiantiles y aseguró que son los jueces los que tienen que decir si ha habido irregularidades en la actuación policial.

Según Pérez, "cualquier crítica en relación a la actuación policial que venga fuera del ámbito judicial será siempre una opinión". Remarcó que son los jueces "los que tienen que decidir" si la intervención de los agentes "se ha ajustado a unos parámetros" correctos.

DIPUTADOS
Al iniciar el pleno, los diputados del Grupo Parlamentario La Izquierda Plural Cayo Lara, José Luis Centella, Gaspar Llamazares, Alberto Garzón, Ascensión de las Heras, Caridad García, Joan Josep Nuet, Ricardo Sixto (IU), Joan Coscubiela (ICV) y Chesús Yuste (CHA), así como los de ERC Joan Tardà, Alfred Bosch y Teresa Jordà, y el de Compromís, Joan Baldoví, se pusieron en pie y exhibieron sus carteles de protesta.

El cartel de La Izquierda Plural rezaba "Valencia. Yo también soy el enemigo", mientras que los que exhibieron los diputados de ERC y de Compromís clamaban "dimisions" (dimisiones en catalán).

Ante esta exhibición, el presidente del Congreso de los Diputados, Jesús Posada, pidió a los diputados que cesarán en su acción, petición que tuvo que reiterar una segunda vez, antes de que los parlamentarios bajaran sus carteles y se sentaran en sus escaños.

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