OPINI脫N de Ileana Alamilla, Guatemala.- Como todos los a帽os, en la v铆spera de la conmemoraci贸n del D铆a del Periodista, el Observatorio de los Periodistas de la Agencia Cerigua present贸 el informe sobre el estado de situaci贸n de la libertad de expresi贸n y de prensa y se帽al贸 a los agentes del estado como algunos de los principales agresores. El estudio incluye informaci贸n sistematizada a partir del 2003, recuerda a los 24 periodistas asesinados desde el 2000, cuantifica las agresiones de que fueron objeto los comunicadores durante este a帽o, ubica los lugares en donde se han presentado el mayor n煤mero de casos y hace se帽alamientos directos a los principales agresores de la prensa, entre quienes se encuentran autoridades de todos los niveles, y, lamentablemente, tambi茅n poblaci贸n civil inducida por malos liderazgos.
El an谩lisis incluye un apartado de recomendaciones. La principal es la demanda de respeto irrestricto por parte de los funcionarios del Estado y en general de toda la poblaci贸n a la libertad de emisi贸n del pensamiento, la libertad de prensa y la libertad de informaci贸n, principios establecidos en la Carta Magna, en la Ley de Emisi贸n del Pensamiento y en tratados y convenios internacionales ratificados por Guatemala.
Exige que haya consecuencia entre el discurso oficial de respeto a la prensa y las acciones que se ejecutan, debido a que en m谩s de una ocasi贸n las autoridades, principalmente el binomio presidencial, han expresado el reconocimiento al papel de los medios, pero sus actitudes y hechos no son coherentes con tales afirmaciones.
En los tres a帽os de la actual administraci贸n del Partido Patriota se han cometido 143 violaciones contra miembros de la prensa, tres casos menos que durante el mismo per铆odo de la UNE (146); sin embargo, se estima que los casos se elevar谩n porque estamos a las puertas de un a帽o electoral, per铆odo en el que usualmente se incrementan las agresiones contra periodistas.
La delincuencia organizada y el narcotr谩fico han sido considerados como los principales censores de la prensa, principalmente en los departamentos donde han implantado un clima de inseguridad y temor. Los periodistas saben de las actividades il铆citas, la forma de operar de estos grupos y las relaciones que mantienen con algunos poderes estatales, pero hablar o informar de ello les puede costar la vida.
Cierres de espacios en medios locales, agresiones f铆sicas y verbales, amenazas, intimidaciones, obstrucci贸n a las fuentes informativas, son parte de las violaciones que constantemente cometen funcionarios locales.
Hasta la primera semana de octubre, la Unidad Fiscal del Delitos contra Periodistas del MP recibi贸 66 denuncias por agresiones contra miembros de la prensa, seis m谩s que el total de expedientes abiertos durante el 2013, mientras que en la PDH, en el primer semestre de 2014, se presentaron 39 denuncias.
El Informe de Cerigua se produce en medio de una preocupaci贸n mundial por la inseguridad de los comunicadores sociales. Reporteros Sin Fronteras recomend贸 esta semana la creaci贸n del cargo de Asesor Especial del Secretario General de la ONU sobre la seguridad de los periodistas.
*Ileana Alamilla, periodista guatemalteca, es directora de la Agencia CERIGUA
