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Mostrando las entradas etiquetadas como JOAN DEL ALCÀZAR

El “problema catalán”: Ortega contra Azaña, ochenta y cinco años después

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- El llamado problema territorial es muy viejo en España. Demasiado tiempo arrastrándolo y sin atisbo de luz al final del túnel. Dentro de un conducto así transcurrió la centuria anterior hasta 1978, un momento en el que los constituyentes parieron aquello del Estado de las autonomías. No obstante, el que ese nuevo Estado fuera concebido como un café para todos, para los que querían dos tazas y para los que en su vida se habían planteado la necesidad de tomarse un sorbo, alumbró un texto que se ha ido desgastando poco a poco. Han pasado cuarenta años, y aquel acuerdo está caducado para una buena parte de los ciudadanos del Estado español, mientras que para otra buena parte, más amplia seguramente, aquella descentralización casi federalizante continua siendo más que suficiente. El asunto pivota sobre una concepción tan anacrónica como sencilla de entender: a una nación [española] le corresponde un Estado [español]. Por lo tanto, con esa misma lógica, quienes…

¿El problema es Cataluña o es España?

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- En 1994, a poco del levantamiento del hasta entonces desconocido Ejército Zapatista, al mando del subcomandante Marcos, se dio en México una polémica entre dos intelectuales prestigiosos: Octavio Paz y Carlos Fuentes. Tras el sobresalto por la aparición de aquella guerrilla que no quería la guerra, Paz dictaminó que el asunto era un problema que había que circunscribir a Chiapas, el estado en el que se había producido la insurgencia, por su atraso, su abandono y su pobreza; mientras tanto, Fuentes replicó –creo que con toda razón- que el problema no era Chiapas, sino México como país, como Estado, con sus insuficiencias políticas y sociales.

Fracturas múltiples en Cataluña y en España.

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.-  A estas alturas, cuando empieza a amanecer [1 de octubre]*, no sé qué va a pasar en Cataluña, pero me lo imagino. Con todo, no vale la pena elucubrar sobre si ganarán blancas o se impondrán las negras. Lo que ahora tengo por seguro es que, finalmente, la fractura entre España y Cataluña y la fractura entre dos visiones de España son dramáticamente evidentes.

Rajoy está perdiendo la batalla internacional de imagen, y su jubilación comienza a entreverse

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Una semana más de tensión creciente y todavía falta otra para llegar al 1 de octubre. Con las espadas en alto, el desafío de los independentistas catalanes continúa generando ciertas simpatías –dentro y especialmente fuera de España- por la respuesta policial que el gobierno de Madrid está dando y por su carencia de propuestas que reduzcan la tensión. Se dice que Rajoy está obsesionado con no volver a hacer el ridículo que vivió el 9N, y también que los halcones de la extrema derecha de su partido quieren que sea todavía más duro y que en ningún caso admita el diálogo con los sediciosos excepto para aceptar su rendición incondicional. Sin embargo, las cosas no les están funcionando bien y parece que el tiro les pudiera salir por la culata.

Quizá todos deberíamos empezar a tener un poco de miedo

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Día tras día el ambiente va calentándose y enrareciéndose cada vez más. De las palabras más o menos valientes hemos pasado a los hechos desafiantes, de las amenazas veladas hemos llegado a las explícitas, y de los anuncios de si haremos esto o lo otro, a hacer cosas de las que tal vez tendremos que arrepentirnos todos.

Joan Coscubiela como Gary Cooper, solo ante el peligro

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Muy mal está la situación de Cataluña. Es evidente que la polarización y la crispación son crecientes. Los diarios catalanes hablaban de la borrascosa sesión en la que fue aprobada la Ley del Referéndum. El editorial de La Vanguardia, bajo el título Crisis de Estado, afirmaba "Tensa, confusa y convulsa, la sesión parlamentaria fue un reflejo claro de la división política y social que suscita la aventura que han decidido emprender los independentistas"; El Periódico de Cataluña, a su vez, con el título La consumación de un fracaso, afirmaba: "La consulta está supuestamente amparada por una ley aprobada después de violentar las normas del Parlament en un proceso carente de elementales garantías democráticas y en el que se excluyó a la mitad del hemiciclo "; el diario digital Ara.Cat, aunque desde otra óptica, apuntaba: "La de ayer fue una sesión triste por los reproches de falta de garantías de la oposición y el posicionamiento del …

El Estado en crisis, la sociedad polarizándose y los gobernantes mirando por sus intereses

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- El verano ha sido más caliente de lo normal políticamente hablando, y decir caliente es una forma suave de referirnos a la suciedad que día tras día debemos tragarnos los ciudadanos. Las informaciones interesadas cuando no la propaganda negra [la intoxicación y la manipulación informativa, para decirlo de forma sencilla]; las tergiversaciones y las medias verdades de responsables, portavoces oficiales y oficiosos; las tertulias sesgadas ad nauseam, la descalificación absoluta y la deslegitimación inapelable del adversario; la negativa recalcitrante a practicar cualquier tipo de autocrítica y el uso de la amenaza como moneda corriente en el ámbito de lo público, todo ello, está teniendo un efecto perverso y peligroso al mismo tiempo entre la ciudadanía atenta a la vida política española. Las posiciones cada vez están más polarizadas.

Una reconciliación que, tantas décadas después, no acaba de llegar.

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Se han cumplido cuarenta años de las primeras elecciones democráticas tras la dictadura franquista, y el Parlamento vivió un acto solemne en el que el rey Felipe VI se dirigió a los representantes políticos de la ciudadanía. No es que en su intervención el monarca olvidara alguno de los problemas centrales que España padece, como la preocupante tensión catalana o la asfixiante corrupción, ni que condecorara a personajes nefastos, ni siquiera que se alineara con las tesis de la derecha al insistir en que la ley es la ley y hay que cumplirla, olvidando que los allí presentes son quienes han de parlamentar para mejor aplicar las leyes, mejorándolas cuando sea necesario. Adaptándolas a las exigencias de la realidad, que es por definición cambiante.

¿Cómo canalizar la rabia?

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Hacer balance de la semana política implica que la rabia aparezca con fuerza. La rabia y su hermana la ira son dos sensaciones, dos emociones muy frecuentes últimamente por estas tierras. Por lo menos entre aquellos que se sienten golpeados por las políticas del Partido Popular, estafados por su relación sistémica con la corrupción y desconcertados porque pese a todo, particularmente pese a su impericia en problemas de gran calado y más allá de la torpeza vergonzosa de su mandatario, esa formación política todavía se mantiene al frente del Gobierno en Madrid tras superar la moción de censura.

Lo urgente y lo importante. Paisaje después de la moción

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Se celebró el debate de la moción de censura presentada per Unidos Podemos contra Mariano Rajoy y es amplio el consenso que permite afirmar que el debate tuvo muy buen nivel, que en absoluto fue una sesión de circo ni una performance “del de la coleta”. Rajoy asumió su responsabilidad, por una vez y sin que sirva de precedente, y abandonó su cómodo sillón y su puro humeante para subir a la tribuna y responder a la contundente denuncia de Irene Montero a su acción de gobierno y a su partido en tanto que organización corrupta hasta la médula. Luego, ante las propuestas alternativas que formuló Pablo Iglesias, se limitó a la descalificación personal y a sus cansinos y conocidos alardes macroeconómicos.

El choque de los nacionalismos ensimismados. La federalización dentro de la Unión Europea como única alternativa.

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Mucho se habla del choque de trenes, y la imagen es buena; no obstante, creo que es más preciso y expresivo utilizar la del choque de nacionalismos. Ensimismados ambos, es decir entregados a sus propias ideas, a sus fantasías, y aislados del mundo que los circunda.

La moción de censura, entre el activismo banal y la política efectiva.

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Tengo una particular fijación con aquella especie de sentencia de Eric Hobsbawm que he padecido desde que tengo uso de razón política: para los ubicados en la izquierda política es muy fácil confundir el activismo militante con la transformación social efectiva. Estar plenamente convencidos de que nos asiste la razón, de que nuestra posición es éticamente indiscutible, no nos garantiza en absoluto que alcancemos nuestros objetivos. En el fragor de la lucha política, además, es muy fácil caer en aquello de la hiperactividad y creer que con ella alcanzaremos el éxito por definición.

Triunfó la rebelión: la militancia dijo NO a la clandestina Gran Coalición

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- En octubre pasado, antes de la investidura de Rajoy, escribí un artículo bajo el título “La difícil [pero necesaria] rebeldía de la marinería socialista: sólo se puede decir No al PP y a Rajoy”. En él decía que era imposible entender cómo había actuado el PSOE desde las elecciones generales de diciembre de 2015 hasta entonces. Imposible, incluso, razonaba, si prestábamos exclusivamente atención a la lógica partidaria o a lo que tan pomposamente llaman los intereses de España. Sin embargo, escribía un servidor: “si nos preguntamos cómo es que los llamados barones y algunos elementos de la vieja guardia felipista han trabajado en contra de su propio secretario general, Pedro Sánchez, no encontramos otra respuesta que la que conecta esta táctica a una estrategia pactada entre las élites políticas y económicas españolas -lo que los anglosajones llaman el establishment- según la cual los dos grandes partidos sistémicos -el PP y el PSOE- son los únicos autoriza…

Trump y Rajoy coinciden en su esfuerzo por devaluar las instituciones

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Puede parecer una perogrullada, pero no lo es. Las instituciones vertebrales de un Estado no pueden sufrir tensiones de ruptura de forma indefinida, y menos todavía si esa posible fractura se produce por la acción o por la inacción de las más altas magistraturas de ese mismo Estado. Es por eso qué, como necesidad preventiva de preservar la confiabilidad y la credibilidad de esas instituciones centrales, dos personajes tan antitéticos en sus formas como Donald Trump y Mariano Rajoy debieran de ser obligados a someterse a su control.

Tiembla el susanismo

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- La semana ha sido horrible para el equipo de dirección del PSOE, tanto para la Gestora de Ferraz como para los dirigentes regionales afines: en cosa de días el PP ha conseguido salvar los presupuestos, lo que desmiente la necesidad de la abstención socialista para que Rajoy fuera presidente; y el resultado de las primarias, ha sido un batacazo en toda regla para quienes habían propagado a los cuatro vientos que la lideresa andaluza se iba a dar un paseo militar.

Un plató de televisión en el que huele muy mal

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Poco después de conocer los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, visto el resultado obtenido por el candidato socialista, me vino a la cabeza la pregunta: habrá dicho algo la Gestora del PSOE del batacazo electoral de sus homólogos franceses? De ésta me vino otra: dijeron algo del de los holandeses? Y, finalmente, una tercera: dice la Gestora alguna cosa sobre algo? Algo, claro, relativo a lo que nos interesa a los que no estamos única y exclusivamente preocupados por cómo hacen y deshacen para que la señora Díaz sea elegida nueva secretaria general del PSOE.

¿Hay vida ética en el planeta PP?

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- No se trata ya de alarma social. Estamos en una situación en la que debemos hablar de espanto social, de consternación de una parte muy sustancial de la ciudadanía. Hablo, claro está, de la corrupción elevada a la categoría de práctica de una organización criminal concreta e identificada, extendida a estas alturas como una inmensa y repugnante mancha de aceite hediondo. Hablo, además, de una contaminación evidente por explícita de altas instituciones del Estado con esa organización criminal, cosa que genera una situación de descrédito y de desconfianza del ciudadano hacia instancias que debieran estar al margen de cualquier sospecha de connivencia con el crimen organizado.

La bandera a media asta, ha decretado el Ministerio de Defensa

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Cuando era niño, hace ya demasiados años, en los sesenta, con Franco todavía en El Pardo, vivito y amargando, la Semana Santa era una pesadilla para los que no éramos hijos de familia religiosa. Para los que sí lo eran seguramente también, pero eso debería contarlo otro.

El problema valenciano. De la irritación y la queja a la acción política

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- He recordado estos días un artículo que escribí hace ahora treinta años, más o menos, titulado "La queixa i el lament front a la crisi de la Guerra Gran". Acababa entonces de publicar mi tesis doctoral bajo el título de Temps d’avalots [alborotos] al País Valencià, 1914-1923. Me refería a la crisis provocada en las comarcas centrales valencianas por los efectos de la I Guerra Mundial, y es que tanto el ferrocarril como el transporte marítimo se dedicaron de forma prácticamente exclusiva al comercio de las mercancías esenciales para los combatientes, lo cual perjudicaba extraordinariamente la comercialización de la producción agraria valenciana, de forma particularmente intensa a la naranja. El asedio de los submarinos alemanes a los puertos valencianos desde 1917 no hizo sino agravar la situación hasta el límite.

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