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Mostrando las entradas etiquetadas como JOAN DEL ALCÀZAR

Lo urgente y lo importante. Paisaje después de la moción

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Se celebró el debate de la moción de censura presentada per Unidos Podemos contra Mariano Rajoy y es amplio el consenso que permite afirmar que el debate tuvo muy buen nivel, que en absoluto fue una sesión de circo ni una performance “del de la coleta”. Rajoy asumió su responsabilidad, por una vez y sin que sirva de precedente, y abandonó su cómodo sillón y su puro humeante para subir a la tribuna y responder a la contundente denuncia de Irene Montero a su acción de gobierno y a su partido en tanto que organización corrupta hasta la médula. Luego, ante las propuestas alternativas que formuló Pablo Iglesias, se limitó a la descalificación personal y a sus cansinos y conocidos alardes macroeconómicos.

El choque de los nacionalismos ensimismados. La federalización dentro de la Unión Europea como única alternativa.

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Mucho se habla del choque de trenes, y la imagen es buena; no obstante, creo que es más preciso y expresivo utilizar la del choque de nacionalismos. Ensimismados ambos, es decir entregados a sus propias ideas, a sus fantasías, y aislados del mundo que los circunda.

La moción de censura, entre el activismo banal y la política efectiva.

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Tengo una particular fijación con aquella especie de sentencia de Eric Hobsbawm que he padecido desde que tengo uso de razón política: para los ubicados en la izquierda política es muy fácil confundir el activismo militante con la transformación social efectiva. Estar plenamente convencidos de que nos asiste la razón, de que nuestra posición es éticamente indiscutible, no nos garantiza en absoluto que alcancemos nuestros objetivos. En el fragor de la lucha política, además, es muy fácil caer en aquello de la hiperactividad y creer que con ella alcanzaremos el éxito por definición.

Triunfó la rebelión: la militancia dijo NO a la clandestina Gran Coalición

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- En octubre pasado, antes de la investidura de Rajoy, escribí un artículo bajo el título “La difícil [pero necesaria] rebeldía de la marinería socialista: sólo se puede decir No al PP y a Rajoy”. En él decía que era imposible entender cómo había actuado el PSOE desde las elecciones generales de diciembre de 2015 hasta entonces. Imposible, incluso, razonaba, si prestábamos exclusivamente atención a la lógica partidaria o a lo que tan pomposamente llaman los intereses de España. Sin embargo, escribía un servidor: “si nos preguntamos cómo es que los llamados barones y algunos elementos de la vieja guardia felipista han trabajado en contra de su propio secretario general, Pedro Sánchez, no encontramos otra respuesta que la que conecta esta táctica a una estrategia pactada entre las élites políticas y económicas españolas -lo que los anglosajones llaman el establishment- según la cual los dos grandes partidos sistémicos -el PP y el PSOE- son los únicos autoriza…

Trump y Rajoy coinciden en su esfuerzo por devaluar las instituciones

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Puede parecer una perogrullada, pero no lo es. Las instituciones vertebrales de un Estado no pueden sufrir tensiones de ruptura de forma indefinida, y menos todavía si esa posible fractura se produce por la acción o por la inacción de las más altas magistraturas de ese mismo Estado. Es por eso qué, como necesidad preventiva de preservar la confiabilidad y la credibilidad de esas instituciones centrales, dos personajes tan antitéticos en sus formas como Donald Trump y Mariano Rajoy debieran de ser obligados a someterse a su control.

Tiembla el susanismo

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- La semana ha sido horrible para el equipo de dirección del PSOE, tanto para la Gestora de Ferraz como para los dirigentes regionales afines: en cosa de días el PP ha conseguido salvar los presupuestos, lo que desmiente la necesidad de la abstención socialista para que Rajoy fuera presidente; y el resultado de las primarias, ha sido un batacazo en toda regla para quienes habían propagado a los cuatro vientos que la lideresa andaluza se iba a dar un paseo militar.

Un plató de televisión en el que huele muy mal

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Poco después de conocer los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas, visto el resultado obtenido por el candidato socialista, me vino a la cabeza la pregunta: habrá dicho algo la Gestora del PSOE del batacazo electoral de sus homólogos franceses? De ésta me vino otra: dijeron algo del de los holandeses? Y, finalmente, una tercera: dice la Gestora alguna cosa sobre algo? Algo, claro, relativo a lo que nos interesa a los que no estamos única y exclusivamente preocupados por cómo hacen y deshacen para que la señora Díaz sea elegida nueva secretaria general del PSOE.

¿Hay vida ética en el planeta PP?

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- No se trata ya de alarma social. Estamos en una situación en la que debemos hablar de espanto social, de consternación de una parte muy sustancial de la ciudadanía. Hablo, claro está, de la corrupción elevada a la categoría de práctica de una organización criminal concreta e identificada, extendida a estas alturas como una inmensa y repugnante mancha de aceite hediondo. Hablo, además, de una contaminación evidente por explícita de altas instituciones del Estado con esa organización criminal, cosa que genera una situación de descrédito y de desconfianza del ciudadano hacia instancias que debieran estar al margen de cualquier sospecha de connivencia con el crimen organizado.

La bandera a media asta, ha decretado el Ministerio de Defensa

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Cuando era niño, hace ya demasiados años, en los sesenta, con Franco todavía en El Pardo, vivito y amargando, la Semana Santa era una pesadilla para los que no éramos hijos de familia religiosa. Para los que sí lo eran seguramente también, pero eso debería contarlo otro.

El problema valenciano. De la irritación y la queja a la acción política

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- He recordado estos días un artículo que escribí hace ahora treinta años, más o menos, titulado "La queixa i el lament front a la crisi de la Guerra Gran". Acababa entonces de publicar mi tesis doctoral bajo el título de Temps d’avalots [alborotos] al País Valencià, 1914-1923. Me refería a la crisis provocada en las comarcas centrales valencianas por los efectos de la I Guerra Mundial, y es que tanto el ferrocarril como el transporte marítimo se dedicaron de forma prácticamente exclusiva al comercio de las mercancías esenciales para los combatientes, lo cual perjudicaba extraordinariamente la comercialización de la producción agraria valenciana, de forma particularmente intensa a la naranja. El asedio de los submarinos alemanes a los puertos valencianos desde 1917 no hizo sino agravar la situación hasta el límite.

El callejón venezolano visto desde la orilla izquierda

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Hace ya mucho tiempo que no nos llega una noticia razonablemente positiva de Venezuela. Vivimos una coyuntura en la que destaca la mezcla de impericia, dogmatismo y corrupción del gobierno de Nicolás Maduro, unida a la incapacidad de la oposición para encontrar la forma de revertir una polarización política interna que va de mal en peor desde hace años, especialmente desde que murió el líder carismático de los bolivarianos, Hugo Chávez.

La miopía como problema político

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Tiene dos acepciones la palabra miopía en el diccionario: una dice que se trata de un defecto de la visión causado por la incapacidad del cristalino de enfocar objetos lejanos, y se indica que éste se corrige con lentes o mediante una operación con láser; la otra define que se trata de una falta de perspicacia, y se alude a cortedad de alcance intelectual. Y no dice cómo se corrige.

Trump y la política exterior de EEUU: toda en clave de política interna

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Estados Unidos se convirtió en la gran potencia continental americana a finales del siglo XIX, tras completar su expansión hasta el Pacífico, con la creación de nuevos estados y al arrebatar a México buena parte de su territorio. Tras la I Guerra Mundial, pasó a ser una gran potencia mundial, y al finalizar la Segunda devino en la superpotencia que compartía el control del mundo con la otra superpotencia resultante del conflicto bélico planetario: la Unión Soviética.

Pactad, pactad, malditos

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Rajoy mandó publicar una nota de prensa y supimos cuál era la composición del nuevo gabinete que, teóricamente, ha de gobernar durante los próximos cuatro años. Más allá del debate sobre si la legislatura será larga o corta, resulta evidente que será cómo el Presidente quiera que sea. Esto es: si el susanismo se afianza en el control el PSOE y prosigue en su deriva entreguista –por el bien de España y del partido-, nada hace pensar en una convocatoria electoral antes del próximo verano; por el contrario, si la Gestora viera peligrar el control de la organización por la sedición de la militancia, o si un nuevo congreso del partido cambiara la actual correlación de fuerzas, el panorama podría ser el contrario: dada su falta de apoyo, Rajoy llamaría a elecciones antes de las vacaciones estivales.

De nuevo, tras once meses, volvemos a la España irrespirable

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Tras once meses de idas y venidas, de ilusiones y de miserias, de esperanzas poco fundadas y de decepciones entre irritantes y melancólicas, la peor noticia se ha confirmado: Mariano Rajoy seguirá en La Moncloa, presidiendo un gobierno que ofende y asusta al tiempo. Ofende porque su investidura en el Congreso de los diputados rebaja el listón de lo tolerable en la acción política a mínimos alarmantes. Asusta porque los ciudadanos más vulnerables van a quedar durante los próximos cuatro años en manos de un partido neoliberal obediente y complacido con los austericidas de Berlín y Bruselas, acusado de ser una organización criminal en los tribunales, sin la mínima sensibilidad social esperable en sus católicas creencias, autoritario según la más rancia tradición española, y capitaneado por un ser mediocre que, no obstante, ha sabido auparse de nuevo a la presidencia merced a la inanidad de sus adversarios, a los que ha sabido enfrentar y desactivar.

La izquierda hispana y sus metáforas. Ni un motivo para el optimismo

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Afirma Javier Fernández, responsable de la gestora socialista, que si bien el edificio –entiéndase como metáfora del partido- está dañado, el PSOE conserva el solar [otra metáfora] de lo que fue. Al mismo tiempo, Pablo Iglesias, líder de Podemos, afirma que están decididos a pasar del Sí se puede [que ha sido el lema oficial de su organización desde su fundación] al Luchar, crear, poder popular –lo que entiendo como otra metáfora que evita decir volvamos a los buenos viejos tiempos de las certezas.

La difícil [pero necesaria] rebeldía de la marinería socialista: sólo se puede decir No al PP y a Rajoy

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Es imposible entender cómo ha actuado el PSOE desde las elecciones generales de diciembre de 2015 a esta parte. Es imposible, incluso, si prestamos exclusivamente atención a la lógica partidaria o a lo que tan pomposamente llaman los intereses de España.

En Colombia no se votó contra la paz

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Tras el colosal fiasco de la gran esperanza generada por el acuerdo firmado en La Habana, es a posteriori que los más importantes actores políticos colombianos actúan como debieran haber hecho a priori. Nadie tenía un Plan B, como han reconocido tanto desde el gobierno de Santos como desde las FARC-EP. Tampoco Uribe, quien más allá de conseguir tumbar los acuerdos tropieza con grandes dificultades para gestionar su victoria, más tras la concesión del Nobel de la Paz a su enemigo. Ahora, por distintas razones, tras la inmensa decepción, se han activado unas negociaciones que debieran haberse producido antes de llamar a la gente a votar sobre un tema tan sensible como emotivo, enconado y complejo.

El parto de Ferraz: ha nacido el Partido Susanista Obrero Español

OPINIÓN de Joan del Alcàzar.- Tras meses de sordos pero cruentos combates en su interior, finalmente, el primer partido de la izquierda hispana, el PSOE, se ha suicidado en un reality show tan lamentable como patético. Como esas estrellas desaparecidas de las que todavía recibimos su luz, durante un tiempo seguiremos percibiendo señales cada vez más débiles del partido de los socialistas españoles. Pero el que conocimos desde la segunda mitad de los años setenta, ese, ya no existe.