Ir al contenido principal

Golpe de Estado al Estado

OPINI脫N de Ram贸n Cotarelo/ Palinuro.- No es un juego de palabras. Es una realidad objetiva. La Generalitat es el Estado y su presidente su m谩s alto representante en Catalu帽a. El Estado se ha dado un golpe a s铆 mismo. Es golpista y v铆ctima del golpe al un铆sono. Es el c铆rculo vicioso de la m谩s profunda deslegitimaci贸n. El Estado ha dejado de existir en Espa帽a, substituido por una partida de la porra y una partida corrupta, para m谩s precisi贸n.




Porque un golpe de Estado es. En toda regla. Ya lo anunciaba ayer en Bruselas Jos茅 Borrell, hombre perspicaz. Solo que se equivocaba de sujeto actor. Se lo atribu铆a al independentismo catal谩n en estilo flam铆gero: en Catalu帽a hay un golpe de Estado de un r茅gimen neodictatorial. Mira por d贸nde, el golpe lo asesta el gobierno central. Pero no haya cuidado, el mismo Borrell considera que la intervenci贸n militar (la Guardia Civil es civil y militar) de Catalu帽a es un acto de justicia, coincidiendo en ello con el nuevo BOE del gobierno/oposici贸n "sensata" en su titular: La justicia desmonta la organizaci贸n del refer茅ndum ilegal en Catalu帽a. La justicia, t贸mese nota. No un juez que va por libre, un fiscal aficionado a amenazar, unas fuerzas de seguridad que act煤an discrecionalmente sin orden judicial, no un gobierno dispuesto literalmente a todo con tal de ocultar su incompetencia y su corrupci贸n ambas a extremos alucinantes; a todo y sin pedir permiso ni autorizaci贸n a nadie. No un gobierno que se ha situado fuera de la ley al suspender de hecho los poderes leg铆timos de la Generalitat sin respaldo parlamentario alguno. La justicia.

Ese golpe de Estado ha echado al pueblo catal谩n a la calle. Y tambi茅n a sus parlamentarios en Madrid, que han abandonado el Congreso entre gritos de que no vuelvan. La situaci贸n se ha crispado mucho y es obvio que el gobierno prev茅 mayor crispaci贸n y algo peor pues tiene atracados en el puerto de Barcelona dos barcos italianos con 4.000 polic铆as antidisturbios y el correspondiente material. Claramente se prev茅n (si es que no se tiene intenci贸n de provocar) alteraciones mayores del orden p煤blico. Al fin y al cabo, este gobierno siempre ha sostenido que la "cuesi贸n catalana" no es un problema pol铆tico sino de orden p煤blico: polic铆as, jueces, fiscales, c谩rceles. Di谩logo.

De momento, la autonom铆a de Catalu帽a ha sido suspendida de hecho por un acto ilegal de forma y probablemente de fondo. Queda por averiguar qu茅 opinan al respecto quienes dicen oponerse al refer茅ndum por ilegal. ¿Se combate la ilegalidad con la ilegalidad? ¿Desde cu谩ndo?


Con el pueblo catal谩n en la calle en todas partes, la visibilidad internacional se ha disparado. La represi贸n en Catalu帽a abre todos los peri贸dicos y noticieros de televisi贸n. Todas las miradas puestas en lo que sucede en las calles de muchas ciudades catalanas. Diez d铆as de tensi贸n. Sembrados de aut茅nticas provocaciones al sentimiento de un pueblo que, de modo democr谩tico y pac铆fico, ha estallado. No teniendo ninguna otra respuesta la derecha del gobierno que la represi贸n, la escalada del conflicto va de seguro. Las provocaciones no cesan: el refer茅ndum no se va a celebrar, eviten males mayores, dice Rajoy, el presidente del partido de la G眉rtel. Provocaciones y amenazas. Las amenazas del mat贸n y el maltratador: no me obligues a pegarte m谩s. Este es el nivel.

Est谩n cometiendo el mismo error que cometieron al comienzo del proceso: minusvalorar la fuerza, la cohesi贸n, la capacidad de movilizaci贸n del independentismo. Hasta que este les puso ante un plazo definitivo: dieciocho meses de hoja de ruta. 18 meses que el nacionalismo espa帽ol (de derecha, izquierda y ni fu ni fa) aprovech贸 para enredarse en politiqueo parlamentario e ignorar, como siempre, a Catalu帽a. Ahora ya no hay tiempo. El PSOE -si alguna vez se tom贸 en serio la cuesti贸n- ha abandonado toda intenci贸n de intervenir y proponer soluciones y pliega banderas bajo las de la derecha. Los otros, los de la "verdadera izquierda", siguen atrapados en su ambig眉edad. Pronunciarse por un refer茅ndum pactado es una nader铆a aunque en Espa帽a parezca algo audaz. La cuesti贸n es si tambi茅n se apoya un refer茅ndum no pactado, pues es bastante obvio que no hay otra posibilidad. Hasta la fecha no est谩 claro.

El prop贸sito del gobierno parece ser reventar las costuras del refer茅ndum preventivamente aunque para ello sea preciso saltarse la ley. De ah铆 el inter茅s en prepararse preventivamente para una escalada cuyo impacto en la opini贸n internacional va a ser tremendo. ¿Por qu茅? Porque va a dirigirse contra una movilizaci贸n masiva, permanente, democr谩tica y pac铆fica. Incrementar la represi贸n sobre estas manifesstaciones abre la v铆a a la desobediencia c铆vica, siempre pac铆fica, siempre no violenta. Las im谩genes de manifestantes alegres y nada agresivos siendo disueltos por la violencia o arrastrados por polic铆as armados hasta los dientes son f谩ciles de visualizar.

Es in煤til, al parecer, insistir a la oposici贸n sobre todo la socialista, para que reflexione hasta que extremos puede llegar una pol铆tica puramente represiva. Es obvio que le da igual. Pero, al menos, pod铆a plantearse una pregunta: ¿cree que la represi贸n arreglar谩 algo? ¿Cree que va a aumentar el peso electoral de los unionistas en Catalu帽a? ¿Cree que los gobernantes catalanes o quienes les sucedan van a renunciar a la reclamaci贸n de un refer茅ndum de autodeterminaci贸n? Si lo creen, nada que decir. Sigan y estrell茅nse con el refer茅ndum. Si no lo creen, ¿por qu茅 no detienen esta deriva tan peligrosa y hacen por negociar un refer茅ndum pactado?

En fin, una pol铆tica de una irresponsabilidad inconcebible ha llevado a esta situaci贸n en que el pueblo catal谩n se ha puesto en pie por su dignidad.

¿Qu茅 quieren ustedes, caballeros? ¿Que claudique?

Recuerden: Donec perficiam.

ARCHIVOS

Mostrar m谩s


OTRA INFORMACI脫N ES POSIBLE

Informaci贸n internacional, derechos humanos, cultura, minor铆as, mujer, infancia, ecolog铆a, ciencia y comunicaci贸n

ElMercurioDigital.es, editado por mercurioPress/El Mercurio de Espa帽a bajo licencia de Creative Commons. Medio independiente propiedad de 脕ngel Rojas Penalva
©Desde 2002 en internet
Otra informaci贸n es posible