por Thierry Meyssan La resistencia de los iraníes ante el ataque ilegal de Israel y Estados Unidos contra su país está sacando a la luz las debilidades del “tigre de papel”. En sólo días, los iraníes han demostrado que el armamento sofisticado y costoso de Estados Unidos no se adapta al tipo de guerra, altamente económica, que Teherán ha logrado poner en práctica, han desorganizado el mercado mundial del petróleo –que sostenía el dólar estadounidense– y están mostrando un nuevo modelo a todos los adversarios de la dominación anglosajona. China ya está revisando sus planes de defensa en función de ese nuevo modelo, en previsión de un ataque estadounidense relacionado con la cuestión de Taiwán. La guerra contra Irán no se parece a ninguna otra. Por vez primera, los objetivos destruidos carecen de importancia. Los protagonistas se concentran ahora en las consecuencias económicas de sus acciones. Esta experiencia está revolucionando la forma de hacer la guerra...
