MANIFIESTO El Estado español tiene un problema con el racismo, reforzado por una falta de reconocimiento que impide afrontarlo en su totalidad. Un racismo que va más allá de su expresión social y se agrava cuando proviene de Administraciones e instituciones que deberían velar por garantizar los derechos y las libertades de toda la ciudadanía. Un racismo que es estructural y se manifiesta en todos los espacios de la vida. De esta forma, determina la división del trabajo, el acceso a vivienda, educación y sanidad; establece barreras administrativas en el acceso a empadronamiento o a la documentación de personas en situación administrativa irregular; priva de libertad en los llamados Centros de Internamientos de Extranjeros y aparece en las actuaciones cotidianas de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Los colectivos y organizaciones firmantes de este manifiesto queremos poner el foco en esta última manifestación del racismo institucionalizado: los controles policiales motivados por criter...
