Las condiciones de acceso a la atención sanitaria de las personas con VIH/sida en la República Democrática del Congo (RDC) son muy precarias. En el centro hospitalario de Kabinda en Kinshasa, la capital congoleña, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha observado un número excesivamente alto de pacientes que acuden con complicaciones graves a consecuencia de la falta de tratamiento y con grados de sufrimiento inaceptables debido al estadio avanzado de su enfermedad.
"He trabajado con pacientes VIH-positivos en muchos países de África Central y del Sur, pero lo que estoy viendo aquí no lo había visto desde hace muchos años”, declara Anja De Weggheleire, coordinadora médica de MSF en Congo. “La situación actual me recuerda los tiempos en que no se disponía de tratamiento antirretroviral. Nuestros médicos se enfrentan a diario con serias complicaciones que podrían evitarse, si los pacientes iniciaran antes el tratamiento".
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| © Mario Travaini / MSF |
Se estima que actualmente el número de personas VIH-positivas en la RDC es de más de un millón, 350.000 de las cuales podrían beneficiarse del tratamiento. Sin embargo, en estos momentos solo lo reciben 44.000 pacientes. Esto representa un 15% de la tasa de cobertura antirretroviral, una de las más bajas del mundo (en todo el continente africano, solo Somalia y Sudán tienen tasas parecidas).
Congo es también uno de los dos países de África del Oeste y Central con el ranking más bajo en materia de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo. Solo un 1% de las mujeres embarazadas que se estima son VIH-positivas tiene acceso a tratamiento para prevenir la transmisión del virus a sus bebés. Sin tratamiento, aproximadamente un tercio de los bebés expuestos al virus nacerá con el VIH.
Recortes que acortan vidas
A pesar de estos desastrosos indicadores, los financiadores no han dado a la RDC la prioridad que merece. Y lo que es peor, algunos de ellos, como el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, están retirando o reduciendo drásticamente sus fondos. Aunque el Fondo Mundial es el principal proveedor de medicamentos antirretrovirales en Congo, los países que lo financian no han mantenido sus promesas. Como consecuencia, el Fondo Mundial está teniendo que reducir sus expectativas.
Esta retirada por parte de los financiadores amenaza directamente la vida de miles de personas con VIH/sida en la RDC. De Weggheleire da la voz de alarma. "Si no se hace nada, las 15.000 personas que actualmente están en lista de espera y necesitan tratamiento con urgencia, posiblemente estarán muertas en un plazo de tres años. Y lo peor es que son solo la punta del iceberg, ya que la mayoría de personas con VIH/sida en la RDC no conocen su estado real de salud. Son muchos los que morirán en silencio y desatendidos".
Ante esta situación, es vital que las autoridades congoleñas cumplan su compromiso de ofrecer servicios gratuitos de prevención y tratamiento a personas con VIH/sida. También es decisivo que los financiadores movilicen de inmediato los recursos necesarios para evitar que los pacientes en espera de recibir tratamiento estén condenados a morir.









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