OPINI脫N de Carlos Ayala Ram铆rez
Entendemos aqu铆 por exorcizar la acci贸n de vencer el mal com煤n con el bien com煤n. Esto implica no ceder a la fatalidad de que la pol铆tica partidaria ser谩 siempre sin贸nimo de corrupci贸n, demagogia, incapacidad, despilfarro, manipulaci贸n y clientelismo electoral. Exorcizar es transformar esa manera de hacer pol铆tica por otra que efectivamente busque el bien com煤n, la soluci贸n de los principales problemas que afectan a las mayor铆as, la cultura de rendir y pedir cuentas, la democratizaci贸n de los partidos pol铆ticos y la honradez con la cosa p煤blica. En este sentido, a exorcizar el poder apuntan, en principio, las propuestas hechas por el movimiento Aliados por la Democracia, integrado por organizaciones de la sociedad civil salvadore帽a. Ellos plantean en la tem谩tica electoral al menos cuatro cambios fundamentales que requiere el sistema electoral de El Salvador para avanzar hacia mejores niveles de representatividad. Veamos sus propuestas y algunos de sus argumentos principales en torno a este 谩mbito.
Primero, proponen la necesidad de un sistema electoral que garantice el derecho de los ciudadanos y ciudadanas a elegir libremente a los diputados de la Asamblea Legislativa. Y la propuesta surge del hecho de que hasta ahora solo se ha permitido que la papeleta tenga las banderas de los partidos pol铆ticos que participan en los procesos electorales, lo cual implicaba que en realidad fueran los l铆deres de los partidos los que defin铆an qui茅nes se convert铆an en diputados. En consecuencia, Aliados por la Democracia se帽ala que ese sistema de elecci贸n contradice uno de los principios constitucionales b谩sicos, el cual sustenta que la soberan铆a del poder reside en el pueblo, que debe elegir libre y directamente a sus representantes.
A partir de una propuesta presentada por el movimiento, y en cumplimiento a una de las sentencias emitidas por la Sala de lo Constitucional, la Asamblea Legislativa reform贸 de manera transitoria el C贸digo Electoral, v谩lido para las elecciones de marzo 2012, estableciendo nuevas reglas de juego para elegir diputados a trav茅s del m茅todo de listas cerradas y desbloqueadas. No obstante, el ideal propuesto por Aliados es transitar hacia un esquema de listas abiertas, en las que el ciudadano elija, seg煤n su preferencia, tantos candidatos como esca帽os exista en su respectiva circunscripci贸n, pudiendo votar por candidatos de distintos partidos y/o candidatos no partidarios. Elegir y no solo votar es una forma de limitar el poder de la partidocracia; un primer paso —aunque sea solo de forma transitoria y parcial— se ha dado ya para las elecciones de 2012.
Segundo, actualmente, por el mecanismo a trav茅s del cual se eligen concejos municipales, el partido ganador obtiene la totalidad de los concejales, m谩s el alcalde y el s铆ndico. Esto implica que basta con que un partido pol铆tico obtenga un voto m谩s que los dem谩s en contienda para controlar totalmente el gobierno municipal. En la pr谩ctica, resultan “victoriosos” partidos pol铆ticos que reciben el apoyo de menos del 50% de los votantes. La propuesta de Aliados por la Democracia es establecer representatividad proporcional de los partidos pol铆ticos en los concejos municipales. El planteamiento incluye como necesidad una cl谩usula de gobernabilidad para contribuir a garantizar estabilidad y sensatez en las decisiones colegiadas que tome el gobierno municipal. Por eso se propone que el partido pol铆tico ganador tenga como m铆nimo la mitad m谩s uno de concejales, m谩s el alcalde y el s铆ndico. ¿Qu茅 se pretende conjurar? La presencia de gobiernos municipales unipartidarios, la desconfianza en las acciones de los concejos municipales y la polarizaci贸n del sistema pol铆tico salvadore帽o. ¿Qu茅 se busca fortalecer? La representaci贸n y participaci贸n ciudadana, la transparencia y uso eficiente de los recursos municipales, y los consensos pol铆ticos para potenciar el desarrollo local.
Tercero, frente a la falta de controles que garanticen que las actividades pol铆ticas se realizan con equilibrios entre un gasto razonable y un ingreso suficiente, y ante la potencial aparici贸n de fondos provenientes del narcotr谩fico y del crimen organizado, se plantea la necesidad de una ley de transparencia en el financiamiento de los partidos pol铆ticos y candidatos no partidarios. Para los Aliados por la Democracia, lo ideal es que el pa铆s cuente con una ley de partidos pol铆ticos que regule su vida cotidiana e institucional, incluyendo aspectos como democracia interna, derechos y deberes de los militantes, mecanismos de participaci贸n, elecci贸n de autoridades, etc. Pero mientras eso no llegue, se estima que al menos debe aprobarse la ley de transparencia que promueva la auditor铆a social de parte de la prensa, ciudadanos y afiliados hacia los partidos pol铆ticos y candidatos no partidarios, y que elimine los posibles riesgos de que el crimen organizado, el narcotr谩fico y grupos con intereses indebidos penetren en la pol铆tica partidaria.
Finalmente, ante la desconfianza que mantiene la ciudadan铆a hacia el Tribunal Supremo Electoral, derivada de la falta de equilibrio en su composici贸n y de la falta de independencia en sus decisiones, los Aliados para la Democracia proponen la creaci贸n del Instituto Electoral, que tendr铆a como funci贸n exclusiva la administraci贸n de los procesos y eventos electorales, y delegar en el Tribunal Supremo Electoral 煤nicamente la funci贸n de impartir justicia en materia electoral. Una de las condiciones para garantizar elecciones transparentes y justicia electoral es que los miembros de estos 贸rganos colegiados no tengan afiliaci贸n pol铆tica partidaria. En este plano se busca una democracia transparente en sus procedimientos y liberada de la arbitrariedad y abusos de la partidocracia.
En lo que tiene que ver con el sistema electoral, la propuesta es un buen principio para exorcizar el poder de males muy arraigados en la pol铆tica salvadore帽a. Que la sociedad civil comience a desmontarlos es un buen signo, algo que debe promoverse y cultivarse.
*Carlos Ayala Ram铆rez, director de Radio YSUCA
Entendemos aqu铆 por exorcizar la acci贸n de vencer el mal com煤n con el bien com煤n. Esto implica no ceder a la fatalidad de que la pol铆tica partidaria ser谩 siempre sin贸nimo de corrupci贸n, demagogia, incapacidad, despilfarro, manipulaci贸n y clientelismo electoral. Exorcizar es transformar esa manera de hacer pol铆tica por otra que efectivamente busque el bien com煤n, la soluci贸n de los principales problemas que afectan a las mayor铆as, la cultura de rendir y pedir cuentas, la democratizaci贸n de los partidos pol铆ticos y la honradez con la cosa p煤blica. En este sentido, a exorcizar el poder apuntan, en principio, las propuestas hechas por el movimiento Aliados por la Democracia, integrado por organizaciones de la sociedad civil salvadore帽a. Ellos plantean en la tem谩tica electoral al menos cuatro cambios fundamentales que requiere el sistema electoral de El Salvador para avanzar hacia mejores niveles de representatividad. Veamos sus propuestas y algunos de sus argumentos principales en torno a este 谩mbito.
Primero, proponen la necesidad de un sistema electoral que garantice el derecho de los ciudadanos y ciudadanas a elegir libremente a los diputados de la Asamblea Legislativa. Y la propuesta surge del hecho de que hasta ahora solo se ha permitido que la papeleta tenga las banderas de los partidos pol铆ticos que participan en los procesos electorales, lo cual implicaba que en realidad fueran los l铆deres de los partidos los que defin铆an qui茅nes se convert铆an en diputados. En consecuencia, Aliados por la Democracia se帽ala que ese sistema de elecci贸n contradice uno de los principios constitucionales b谩sicos, el cual sustenta que la soberan铆a del poder reside en el pueblo, que debe elegir libre y directamente a sus representantes.
A partir de una propuesta presentada por el movimiento, y en cumplimiento a una de las sentencias emitidas por la Sala de lo Constitucional, la Asamblea Legislativa reform贸 de manera transitoria el C贸digo Electoral, v谩lido para las elecciones de marzo 2012, estableciendo nuevas reglas de juego para elegir diputados a trav茅s del m茅todo de listas cerradas y desbloqueadas. No obstante, el ideal propuesto por Aliados es transitar hacia un esquema de listas abiertas, en las que el ciudadano elija, seg煤n su preferencia, tantos candidatos como esca帽os exista en su respectiva circunscripci贸n, pudiendo votar por candidatos de distintos partidos y/o candidatos no partidarios. Elegir y no solo votar es una forma de limitar el poder de la partidocracia; un primer paso —aunque sea solo de forma transitoria y parcial— se ha dado ya para las elecciones de 2012.
Segundo, actualmente, por el mecanismo a trav茅s del cual se eligen concejos municipales, el partido ganador obtiene la totalidad de los concejales, m谩s el alcalde y el s铆ndico. Esto implica que basta con que un partido pol铆tico obtenga un voto m谩s que los dem谩s en contienda para controlar totalmente el gobierno municipal. En la pr谩ctica, resultan “victoriosos” partidos pol铆ticos que reciben el apoyo de menos del 50% de los votantes. La propuesta de Aliados por la Democracia es establecer representatividad proporcional de los partidos pol铆ticos en los concejos municipales. El planteamiento incluye como necesidad una cl谩usula de gobernabilidad para contribuir a garantizar estabilidad y sensatez en las decisiones colegiadas que tome el gobierno municipal. Por eso se propone que el partido pol铆tico ganador tenga como m铆nimo la mitad m谩s uno de concejales, m谩s el alcalde y el s铆ndico. ¿Qu茅 se pretende conjurar? La presencia de gobiernos municipales unipartidarios, la desconfianza en las acciones de los concejos municipales y la polarizaci贸n del sistema pol铆tico salvadore帽o. ¿Qu茅 se busca fortalecer? La representaci贸n y participaci贸n ciudadana, la transparencia y uso eficiente de los recursos municipales, y los consensos pol铆ticos para potenciar el desarrollo local.
Tercero, frente a la falta de controles que garanticen que las actividades pol铆ticas se realizan con equilibrios entre un gasto razonable y un ingreso suficiente, y ante la potencial aparici贸n de fondos provenientes del narcotr谩fico y del crimen organizado, se plantea la necesidad de una ley de transparencia en el financiamiento de los partidos pol铆ticos y candidatos no partidarios. Para los Aliados por la Democracia, lo ideal es que el pa铆s cuente con una ley de partidos pol铆ticos que regule su vida cotidiana e institucional, incluyendo aspectos como democracia interna, derechos y deberes de los militantes, mecanismos de participaci贸n, elecci贸n de autoridades, etc. Pero mientras eso no llegue, se estima que al menos debe aprobarse la ley de transparencia que promueva la auditor铆a social de parte de la prensa, ciudadanos y afiliados hacia los partidos pol铆ticos y candidatos no partidarios, y que elimine los posibles riesgos de que el crimen organizado, el narcotr谩fico y grupos con intereses indebidos penetren en la pol铆tica partidaria.
Finalmente, ante la desconfianza que mantiene la ciudadan铆a hacia el Tribunal Supremo Electoral, derivada de la falta de equilibrio en su composici贸n y de la falta de independencia en sus decisiones, los Aliados para la Democracia proponen la creaci贸n del Instituto Electoral, que tendr铆a como funci贸n exclusiva la administraci贸n de los procesos y eventos electorales, y delegar en el Tribunal Supremo Electoral 煤nicamente la funci贸n de impartir justicia en materia electoral. Una de las condiciones para garantizar elecciones transparentes y justicia electoral es que los miembros de estos 贸rganos colegiados no tengan afiliaci贸n pol铆tica partidaria. En este plano se busca una democracia transparente en sus procedimientos y liberada de la arbitrariedad y abusos de la partidocracia.
En lo que tiene que ver con el sistema electoral, la propuesta es un buen principio para exorcizar el poder de males muy arraigados en la pol铆tica salvadore帽a. Que la sociedad civil comience a desmontarlos es un buen signo, algo que debe promoverse y cultivarse.
*Carlos Ayala Ram铆rez, director de Radio YSUCA
