OPINI脫N de Juan Francisco Coloane
En torno a las situaciones de Ir谩n y Siria, los dos focos de tensi贸n internacional m谩s cr铆ticos en la actualidad, se ha proyectado en algunos cuarteles la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial.
En la advertencia, no explican con suficiente convicci贸n por el detalle, de c贸mo se presentar铆an los distintos escenarios de una conflagraci贸n involucrando a varias decenas de naciones -incluyendo las potencias tradicionales- , a escala planetaria se supone.
Es as铆 que surgen preguntas b谩sicas. Desde el sentimiento del ciudadano hasta el p谩lpito del perito m谩s pintado. ¿Una tercera guerra entre cu谩les naciones y con qu茅 caracter铆sticas? ¿Nuclear? ¿Convencional? ¿Una mezcla de ambas, con alcance y devastaci贸n limitados?
Por la pasi贸n con que se difunde la advertencia, en la eventualidad de estallar esta “nueva guerra mundial”, todo deber铆a ocurrir antes de dos elecciones presidenciales en dos naciones vitales por no decir eje como son Francia y EEUU. Reservar茅 para m谩s adelante discutir la falacia en el concepto asumido de Guerras Mundiales.
Esto nos conduce a pensar que frente a un mundo definido hace dos d茅cadas como de amenazas m煤ltiples y de incertidumbre pol铆tica en aumento, lo m谩s pr贸ximo para estructurar un nuevo sistema de equilibrios ser铆a la supremac铆a de China y EEUU.
En el an谩lisis proveniente de los centros de estudio en EEUU, prevalece la noci贸n de que el actual orden internacional responde a un sistema unipolar, cuya cabeza es Estados Unidos. Con un 茅nfasis mayor del que conocemos, se admite que Estados Unidos es la 煤nica potencia imperial. Se anuncia tambi茅n que la pr贸xima potencia imperial es China. (Kevin Fujimoto. Preserving U.S. National Security Interests Through a Liberal World Construct. SSI.2012).
Consagrar una nueva bipolaridad Chino-Estadounidense, quiz谩s no le convenga a China. El costo que signific贸 para la Uni贸n Sovi茅tica competir en ese 谩mbito aceler贸 el desmantelamiento de la liquidez sovi茅tica, considerando que la tendencia a la expansi贸n es inevitable.
Recordemos la invasi贸n en Afganist谩n de los 80, la presencia masiva sovi茅tica en 脕frica, en Cuba, entre otros ejemplos. Brezhnev no aplic贸 la receta de Stalin de no expandirse demasiado sacrificando el circuito m谩s pr贸ximo.
China ha entrado en la din谩mica expansiva que es consustancial al volumen de capital productivo y financiero acumulado desde su despegue econ贸mico a partir de la d茅cada de 1990. Su expansi贸n no es militar para apoyar movimientos de liberaci贸n y buscar aliados pol铆ticos en la confrontaci贸n con el otro polo, como fue el caso sovi茅tico.
La disputa chino- estadounidense es diferente y es m谩s bien en el 谩rea del soft power. EEUU considera que su gran “venta” o expansi贸n, es con la propagaci贸n de sistemas democr谩ticos y respeto a los DDHH. China se expande con capital. Pero es disputa igual y la bipolaridad comienza a establecerse con otras caracter铆sticas.
En el fondo se trata de encontrar el equilibrio para un nuevo orden mundial. Es as铆 que no nos extra帽emos que China de pronto renuncie a aplicar su veto del Consejo de Seguridad de la ONU, para las intervenciones militares de la Alianza Transatl谩ntica en pa铆ses vitales para esta alianza como son los casos de Siria e Ir谩n.
Ser铆a inesperado que China vuelva a cometer el error de Brezhnev de expandirse sacrificando el entorno m谩s pr贸ximo. China se concentrar谩, ante todo en su integridad territorial. Es decir, recuperar Taiw谩n y fortalecer su frontera norte consolidando Corea del Norte. En 2005 ya la asamblea popular en China forj贸 un acuerdo por la recuperaci贸n de Taiw谩n. Lo de Corea del Norte es m谩s complejo y est谩 m谩s directamente relacionado con la integridad territorial china.
En este sentido, tanto China como EEUU pueden entrar en un plano de cooperaci贸n estrat茅gica – de alguna forma ya lo est谩n haciendo, seg煤n David Lai (SSI. War College. 2012. USA), usando y renovando esa tecnolog铆a del poder que tantos frutos dio para mantener la bipolaridad; la 煤nica forma de orden mundial conocida hasta la fecha despu茅s de la Segunda Guerra Mundial. Es la l贸gica pedestre del poder, China y EEUU en pos de la supremac铆a y el equilibrio del mundo bipolar.
¿Y qu茅 papel juega Rusia en esta emergente bipolaridad constituida por China y EEUU?
Rusia tiene el peso de su arsenal nuclear que no tiene China. En este sentido, por el peso espec铆fico de este arsenal, cabe hacerse la pregunta: ¿Sobre qu茅 bases adicionales, que no sean las econ贸micas, se sostiene el argumento del nuevo sistema bipolar basado en China y EEUU?
¿Es que Rusia ha quedado fuera de la conversaci贸n en estas proyecciones futuristas de una bipolaridad chino- estadounidense y, que el arsenal nuclear por s铆 solo dej贸 de ser sine qua non de poder铆o de una potencia?
En este pleno regreso al mundo bipolar que sin duda fue concebido en el espacio EXURSS-EEUU, Rusia tendr谩 algo que decir habiendo sido hist贸ricamente maestros de la contenci贸n.
En torno a las situaciones de Ir谩n y Siria, los dos focos de tensi贸n internacional m谩s cr铆ticos en la actualidad, se ha proyectado en algunos cuarteles la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial.
En la advertencia, no explican con suficiente convicci贸n por el detalle, de c贸mo se presentar铆an los distintos escenarios de una conflagraci贸n involucrando a varias decenas de naciones -incluyendo las potencias tradicionales- , a escala planetaria se supone.
Es as铆 que surgen preguntas b谩sicas. Desde el sentimiento del ciudadano hasta el p谩lpito del perito m谩s pintado. ¿Una tercera guerra entre cu谩les naciones y con qu茅 caracter铆sticas? ¿Nuclear? ¿Convencional? ¿Una mezcla de ambas, con alcance y devastaci贸n limitados?
Por la pasi贸n con que se difunde la advertencia, en la eventualidad de estallar esta “nueva guerra mundial”, todo deber铆a ocurrir antes de dos elecciones presidenciales en dos naciones vitales por no decir eje como son Francia y EEUU. Reservar茅 para m谩s adelante discutir la falacia en el concepto asumido de Guerras Mundiales.
Esto nos conduce a pensar que frente a un mundo definido hace dos d茅cadas como de amenazas m煤ltiples y de incertidumbre pol铆tica en aumento, lo m谩s pr贸ximo para estructurar un nuevo sistema de equilibrios ser铆a la supremac铆a de China y EEUU.
En el an谩lisis proveniente de los centros de estudio en EEUU, prevalece la noci贸n de que el actual orden internacional responde a un sistema unipolar, cuya cabeza es Estados Unidos. Con un 茅nfasis mayor del que conocemos, se admite que Estados Unidos es la 煤nica potencia imperial. Se anuncia tambi茅n que la pr贸xima potencia imperial es China. (Kevin Fujimoto. Preserving U.S. National Security Interests Through a Liberal World Construct. SSI.2012).
Consagrar una nueva bipolaridad Chino-Estadounidense, quiz谩s no le convenga a China. El costo que signific贸 para la Uni贸n Sovi茅tica competir en ese 谩mbito aceler贸 el desmantelamiento de la liquidez sovi茅tica, considerando que la tendencia a la expansi贸n es inevitable.
Recordemos la invasi贸n en Afganist谩n de los 80, la presencia masiva sovi茅tica en 脕frica, en Cuba, entre otros ejemplos. Brezhnev no aplic贸 la receta de Stalin de no expandirse demasiado sacrificando el circuito m谩s pr贸ximo.
China ha entrado en la din谩mica expansiva que es consustancial al volumen de capital productivo y financiero acumulado desde su despegue econ贸mico a partir de la d茅cada de 1990. Su expansi贸n no es militar para apoyar movimientos de liberaci贸n y buscar aliados pol铆ticos en la confrontaci贸n con el otro polo, como fue el caso sovi茅tico.
La disputa chino- estadounidense es diferente y es m谩s bien en el 谩rea del soft power. EEUU considera que su gran “venta” o expansi贸n, es con la propagaci贸n de sistemas democr谩ticos y respeto a los DDHH. China se expande con capital. Pero es disputa igual y la bipolaridad comienza a establecerse con otras caracter铆sticas.
En el fondo se trata de encontrar el equilibrio para un nuevo orden mundial. Es as铆 que no nos extra帽emos que China de pronto renuncie a aplicar su veto del Consejo de Seguridad de la ONU, para las intervenciones militares de la Alianza Transatl谩ntica en pa铆ses vitales para esta alianza como son los casos de Siria e Ir谩n.
Ser铆a inesperado que China vuelva a cometer el error de Brezhnev de expandirse sacrificando el entorno m谩s pr贸ximo. China se concentrar谩, ante todo en su integridad territorial. Es decir, recuperar Taiw谩n y fortalecer su frontera norte consolidando Corea del Norte. En 2005 ya la asamblea popular en China forj贸 un acuerdo por la recuperaci贸n de Taiw谩n. Lo de Corea del Norte es m谩s complejo y est谩 m谩s directamente relacionado con la integridad territorial china.
En este sentido, tanto China como EEUU pueden entrar en un plano de cooperaci贸n estrat茅gica – de alguna forma ya lo est谩n haciendo, seg煤n David Lai (SSI. War College. 2012. USA), usando y renovando esa tecnolog铆a del poder que tantos frutos dio para mantener la bipolaridad; la 煤nica forma de orden mundial conocida hasta la fecha despu茅s de la Segunda Guerra Mundial. Es la l贸gica pedestre del poder, China y EEUU en pos de la supremac铆a y el equilibrio del mundo bipolar.
¿Y qu茅 papel juega Rusia en esta emergente bipolaridad constituida por China y EEUU?
Rusia tiene el peso de su arsenal nuclear que no tiene China. En este sentido, por el peso espec铆fico de este arsenal, cabe hacerse la pregunta: ¿Sobre qu茅 bases adicionales, que no sean las econ贸micas, se sostiene el argumento del nuevo sistema bipolar basado en China y EEUU?
¿Es que Rusia ha quedado fuera de la conversaci贸n en estas proyecciones futuristas de una bipolaridad chino- estadounidense y, que el arsenal nuclear por s铆 solo dej贸 de ser sine qua non de poder铆o de una potencia?
En este pleno regreso al mundo bipolar que sin duda fue concebido en el espacio EXURSS-EEUU, Rusia tendr谩 algo que decir habiendo sido hist贸ricamente maestros de la contenci贸n.
