OPINI脫N de Teodoro Renter铆a Arr贸yave
Una decisi贸n tard铆a y una declaraci贸n para exculpar sus culpas, nos ha recetado en relaci贸n con su absurda y fracasada guerra contra el crimen organizado el presidente, Felipe Calder贸n Hinojosa.
En primer lugar, re煤ne a sus secretarios del Gabinete de Seguridad Publica: de la Defensa Nacional, General Guillermo Galv谩n Galv谩n; de Marina, Almirante, Mariano Francisco Saynez Mendoza; de Seguridad Publica, Genaro Garc铆a Luna; de la Procuradur铆a General de la Rep煤blica, Marisela Morales Ib谩帽ez, y su secretario de Gobernaci贸n, Alejandro Poir茅 Romero para dar a conocer su decisi贸n de imponer protocolos para uso de la fuerza publica.
No contento con eso, Calder贸n Hinojosa, viaja a Washington para que en la VI edici贸n de la C谩tedra Henry Kissinger llevada a cabo en de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, nos asegure que 茅l no es el culpable del desastre en que deja al pa铆s, si no que es la Providencia.
En el primer caso, a toro pasado y a mas de 5 a帽os de que inici贸 su ahora fracasada lucha contra el narcotr谩fico y el crimen organizado, nos presenta los protocolos de seguridad, seg煤n 茅l, para “la protecci贸n integral de los derechos humanos en las acciones de la autoridad”.
Mismos, que entre otros aspectos, ordenan a las fuerzas de seguridad “gu铆as puntuales para su actuaci贸n en los enfrentamientos con criminales, o cuando son, precisamente, objeto de agresiones directas o en enfrentamientos por parte de 茅sta”.
El discurso de Washington no deja lugar a dudas de que seg煤n 茅l, la Divina Providencia es la 煤nica y espec铆fica culpable de lo que nos ocurre, esto es lo que dijo don Felipe de Jes煤s”: “es probable que mucha gente se acuerde de estos a帽os por la violencia y la delincuencia, los cr铆menes”. -y creyente como es-, agrego: “pero yo creo que la vida, la Providencia, o como quieran llamar, decide, coloca a la gente acertada en el momento adecuado”.
Entre otras medidas, los protocolos de seguridad definen cuando la fuerza publica ser谩 utilizada en la magnitud, en la intensidad y en la duraci贸n que sea requerida en cada caso; cuando alguien se ha detenido ya sea en flagrancia o incumplimiento de una orden judicial, ser谩 indispensable que se le presente de manera inmediata al a autoridad correspondiente y en ninguna circunstancia a ninguna persona se le podr谩 disparar s贸lo por un intento de fuga, entre otros muchos ordenamientos.
La contestaci贸n a estas incre铆bles declaraciones de protocolos tard铆os y de exculpaci贸n de culpas, la ha dado en forma paralela el rector de la Universidad Nacional Aut贸noma de M茅xico, Doctor Jos茅 Narro Robles, al afirmar que “la actual pol铆tica de combate a la producci贸n, distribuci贸n y consumo de drogas, -caracterizado por ser punitiva y criminalizar al consumidor, que ha provocado miles de muertos- no ha dado los resultados deseables, por lo que es necesario realizar los cambios urgentes”.
Efectivamente, esta es la herencia de horror. M谩s de 60 mil muertos, m谩s de 16 mil desaparecidos y miles y miles de viudas y hu茅rfanos que nos ha dejar谩 el r茅gimen calderonista, sin embargo el presidente Felipe de Jes煤s Calder贸n Hinojosa, esta libre de pecado, la culpable es la Divina Providencia, nunca la Presidencia en turno.
Una decisi贸n tard铆a y una declaraci贸n para exculpar sus culpas, nos ha recetado en relaci贸n con su absurda y fracasada guerra contra el crimen organizado el presidente, Felipe Calder贸n Hinojosa.
En primer lugar, re煤ne a sus secretarios del Gabinete de Seguridad Publica: de la Defensa Nacional, General Guillermo Galv谩n Galv谩n; de Marina, Almirante, Mariano Francisco Saynez Mendoza; de Seguridad Publica, Genaro Garc铆a Luna; de la Procuradur铆a General de la Rep煤blica, Marisela Morales Ib谩帽ez, y su secretario de Gobernaci贸n, Alejandro Poir茅 Romero para dar a conocer su decisi贸n de imponer protocolos para uso de la fuerza publica.
No contento con eso, Calder贸n Hinojosa, viaja a Washington para que en la VI edici贸n de la C谩tedra Henry Kissinger llevada a cabo en de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, nos asegure que 茅l no es el culpable del desastre en que deja al pa铆s, si no que es la Providencia.
En el primer caso, a toro pasado y a mas de 5 a帽os de que inici贸 su ahora fracasada lucha contra el narcotr谩fico y el crimen organizado, nos presenta los protocolos de seguridad, seg煤n 茅l, para “la protecci贸n integral de los derechos humanos en las acciones de la autoridad”.
Mismos, que entre otros aspectos, ordenan a las fuerzas de seguridad “gu铆as puntuales para su actuaci贸n en los enfrentamientos con criminales, o cuando son, precisamente, objeto de agresiones directas o en enfrentamientos por parte de 茅sta”.
El discurso de Washington no deja lugar a dudas de que seg煤n 茅l, la Divina Providencia es la 煤nica y espec铆fica culpable de lo que nos ocurre, esto es lo que dijo don Felipe de Jes煤s”: “es probable que mucha gente se acuerde de estos a帽os por la violencia y la delincuencia, los cr铆menes”. -y creyente como es-, agrego: “pero yo creo que la vida, la Providencia, o como quieran llamar, decide, coloca a la gente acertada en el momento adecuado”.
Entre otras medidas, los protocolos de seguridad definen cuando la fuerza publica ser谩 utilizada en la magnitud, en la intensidad y en la duraci贸n que sea requerida en cada caso; cuando alguien se ha detenido ya sea en flagrancia o incumplimiento de una orden judicial, ser谩 indispensable que se le presente de manera inmediata al a autoridad correspondiente y en ninguna circunstancia a ninguna persona se le podr谩 disparar s贸lo por un intento de fuga, entre otros muchos ordenamientos.
La contestaci贸n a estas incre铆bles declaraciones de protocolos tard铆os y de exculpaci贸n de culpas, la ha dado en forma paralela el rector de la Universidad Nacional Aut贸noma de M茅xico, Doctor Jos茅 Narro Robles, al afirmar que “la actual pol铆tica de combate a la producci贸n, distribuci贸n y consumo de drogas, -caracterizado por ser punitiva y criminalizar al consumidor, que ha provocado miles de muertos- no ha dado los resultados deseables, por lo que es necesario realizar los cambios urgentes”.
Efectivamente, esta es la herencia de horror. M谩s de 60 mil muertos, m谩s de 16 mil desaparecidos y miles y miles de viudas y hu茅rfanos que nos ha dejar谩 el r茅gimen calderonista, sin embargo el presidente Felipe de Jes煤s Calder贸n Hinojosa, esta libre de pecado, la culpable es la Divina Providencia, nunca la Presidencia en turno.
