OPINI脫N de Alex Contreras Baspineiro
La construcci贸n del Estado Plurinacional en Bolivia tiene avances y retrocesos en la descolonizaci贸n, ciudadanos de primera y segunda en la realidad, intentos de divisi贸n en diversas organizaciones sociales y luces y sombras en la justicia.
En los tiempos de la colonia los ind铆genas estaban prohibidos de ingresar libremente a la plaza de un pueblo; en los tiempos de la “descolonizaci贸n” sectores afines al gobierno colocan mallas con alambre de p煤as para evitar que una marcha ind铆gena ingrese al centro de una ciudad como ocurri贸 hace pocos d铆as en San Ignacio de Moxos.
El colonialismo no s贸lo se impuso en nuestro continente a fuerza de la cruz y la espada sino con espejos de mil colores; en la actualidad el “colonialismo interno” divide organizaciones, coopta dirigentes y corrompe a ind铆genas a trav茅s de prebendas, con el objetivo de defenestrar la lucha de sus pueblos; pero adem谩s, no identifica ni sanciona a los responsables de atentar contra los derechos ind铆genas sino que los premia como ocurri贸 en las 煤ltimas horas con la designaci贸n de un ex agente (sin贸nimo de detective, tira o sopl贸n), coronel V铆ctor Maldonado, como Comandante de la Polic铆a Boliviana.
El actual jefe policial que particip贸 como Jefe de Inteligencia en la represi贸n a la marcha ind铆gena no fue sancionado sino premiado en el “gobierno del cambio” y gener贸 una seria pol茅mica al interior de la instituci贸n porque no es egresado de la Academia de Polic铆as sino formado en la Escuela Nacional de Detectives -entidad creada por el ex presidente de facto, Hugo Banzer Su谩rez- pilar del aparato represor de las dictaduras militares.
Mientras se exige justicia para quienes vejaron y humillaron a decenas de campesinos en Sucre un 24 de mayo de 2008, existe impunidad para las autoridades que ordenaron la cobarde represi贸n a ni帽os, mujeres y ancianos de los pueblos ind铆genas un 25 de septiembre de 2011.
Esa es la “justicia” en tiempos de “descolonizaci贸n”: angosta para los pueblos ind铆genas, ancha para los sectores oficialistas.
A dos d铆as de cumplirse cuatro a帽os de las humillaciones racistas en Sucre, el gobierno y sectores afines impulsan una serie de actos conmemorativos exigiendo e imponiendo justicia; a ocho meses de la represi贸n a los pueblos ind铆genas del pa铆s, la Novena Marcha llegar谩 hasta la poblaci贸n de Chaparina sin presencia de los gobernantes.
En el caso de Sucre, ex autoridades de ese departamento son los acusados y se encuentran en un proceso judicial; en el caso de Chaparina, existe protecci贸n estatal a los responsables que necesariamente son los mandos superiores de los efectivos policiales.
Aunque el vicepresidente 脕lvaro Garc铆a Linera reconoci贸 p煤blicamente que el gobierno sabe qui茅n es la autoridad que orden贸 la brutal represi贸n, hasta ahora no se identific贸 y menos sancion贸.
De rodillas indios de mierda…
El 24 de mayo de 2008 en Sucre, conocida como la “culta Charcas” grupos enardecidos de j贸venes impulsados por sectores de la oposici贸n recurrieron a la fuerza y obligaron en plena plaza principal a ponerse de rodillas a cerca de 50 campesinos quechuas.
"¡De rodillas indios de mierda, griten viva la capitalidad!"…"¡Sucre se respeta carajo"…, "¡Llamas, pidan disculpas!", fueron las consignas impuestas por el grupo de j贸venes que adem谩s obligaron a quemar la bandera del MAS y la wiphala (s铆mbolo de las naciones originarias).
Con el frontis de la Casa de la Libertad como testigo, se cometieron esa serie de actos de racismo, odio y discriminaci贸n contra los representantes de las mayor铆as nacionales, justo contra quienes son los herederos de la liberaci贸n de esta patria del yugo espa帽ol.
“El que no salta es llama tambi茅n nos gritaron, nos golpearon, nos humillaron y nos hac铆an saltar a la fuerza”, record贸 el dirigente 脕ngel Vallejos, una de las personas flageladas.
En aquel entonces un denominado Comit茅 Interinstitucional “gobernaba” ese departamento, hoy todas las autoridades que conformaban esa entidad ap贸crifa est谩n en proceso y algunos en la c谩rcel.
De acuerdo a datos del 煤ltimo censo de poblaci贸n y vivienda, en Bolivia el 63.3 por ciento es considerado como descendiente de un pueblo ind铆gena. Esta realidad es a煤n resistida por peque帽os grupos que detentaron el poder en los 煤ltimos reg铆menes neoliberales, aunque en la actualidad varios ya son parte del “gobierno de cambio”.
En noviembre de 2077, en la ciudad de Sucre durante la aprobaci贸n del texto de la nueva Constituci贸n Pol铆tica del Estado, fueron asesinados durante un enfrentamiento entre efectivos policiales y sectores opositores, tres j贸venes En Cochabamba, en enero de 2007, fueron asesinadas otras dos personas en un inusual enfrentamiento entre sectores citadinos con campesinos y cocaleros. Ambos casos, a煤n no est谩n plenamente esclarecidos.
El enfrentamiento entre los indios y blancos, los t’aras contra los k’aras, los ind铆genas contra los carayanas se acrecienta peligrosamente en diferentes puntos del territorio nacional, pero generalmente la “justicia” no llega, a no ser por la influencia gubernamental.
Son unos salvajes…
El domingo 25 de septiembre de 2011, en la poblaci贸n de Chaparina, por primera vez en la historia de este Estado Plurinacional, los ind铆genas de tierras bajas fueron reprimidos cobarde y contradictoriamente en un gobierno ind铆gena y con un Presidente ind铆gena.
Bajo el r贸tulo de “evacuaci贸n humanitaria”, el gobierno pretendi贸 desarticular la marcha ind铆gena sin considerar el accionar violento de los efectivos policiales que golpearon sin compasi贸n. Luego de una intensa gasificaci贸n al campamento ind铆gena, las madres y sus ni帽os corrieron despavoridos por el monte, algunos cayeron y fueron pisoteados, los viejos se desmayaron, los dirigentes fueron maniatados y amordazados y para evitar los gritos desesperados les taparon la boca con cinta de embalaje.
“¡Hijos de puta suban a los camiones!”…“¡Aqu茅l es dirigente hay que matarlo!”…”¡No tiene que escapar nadie!”…”¡Qu茅 importa si son mujeres o wawas, estos son unos salvajes!”, fueron las voces de los efectivos policiales.
Despu茅s de la violenta intervenci贸n, los uniformados ingresaron al campamento a decomisar arcos, flechas y todas las pertenencias de los marchistas. M谩s tarde el campamento fue saqueado y quemado.
Tambi茅n periodistas y trabajadores de la prensa destacados a la cobertura informativa de la marcha ind铆gena fueron v铆ctimas de la violencia policial. No se pudo callar la verdad y los ind铆genas concluyeron su recorrido en la sede de gobierno como “h茅roes”.
A ocho meses de esa oscura p谩gina en la historia del pa铆s, se realiza la Novena Marcha Ind铆gena en un largo recorrido de m谩s de 600 kil贸metros entre Trinidad (Beni) y La Paz en defensa de la madre tierra, de los derechos ind铆genas y de la vida. Un grupo de m谩s de 500 ind铆genas, entre ni帽os, mujeres, ancianos y hombres ya vencieron m谩s de la mitad del camino.
“En la poblaci贸n de Chaparina donde los pueblos ind铆genas fuimos reprimidos por este mal gobierno, no s贸lo que vamos a conmemorar a nuestros hermanos v铆ctimas de la violencia policial sino que estamos invitando al gobierno a iniciar el di谩logo”, dijo el dirigente de la Confederaci贸n Ind铆gena del Oriente Boliviano (CIDOB), Adolfo Ch谩vez.
La marcha ind铆gena ya recorri贸 cerca de 300 kil贸metros en medio del rigor de las inclemencias clim谩ticas que castig贸 a la salud de los marchistas, pero adem谩s en medio de una pol铆tica de intentos de divisi贸n que est谩n impulsados desde algunas instancias del gobierno, sobre todo de aquellas autoridades que nunca fueron parte del “proceso de cambio” sino que formaron parte de reg铆menes neoliberales pero que ahora forman la casta oficialista.
Hace pocos d铆as, en San Ignacio de Moxos, grupos afines y financiados por el gobierno impidieron el ingreso de la marcha ind铆gena a la plaza de esa poblaci贸n colocando mallas y alambres de p煤as para evitar su paso. “Nos recordaron a los colonizadores que cuando llegaron alambraron nuestros territorios ¿este es proceso de cambio?”, cuestion贸 el dirigente Adolfo Ch谩vez.
En las 煤ltimas horas, el gobierno enviando el mensaje que la “justicia” protege a ciertos funcionarios, posesion贸 como la m谩xima autoridad policial a un efectivo que particip贸 en la represi贸n a los ind铆genas.
El Defensor del Pueblo, Rolando Villena, confirm贸 que el coronel V铆ctor Maldonado Hinojosa, en su condici贸n de Jefe de Inteligencia, particip贸 de la represi贸n policial a la Octava Marcha Ind铆gena en Chaparina, Beni.
“El Informe Defensorial es categ贸rico, 茅l ha sido identificado como uno de los funcionarios que tiene mucho que ver en la represi贸n y este hecho no puede quedar en la impunidad”, remarc贸.
La construcci贸n del Estado Plurinacional debe rescatar los verdaderos pilares del proceso de cambio: la lucha de los movimientos sociales no ha empezado a escribirse ahora sino data de varios a帽os atr谩s, se debe priorizar la cultura del di谩logo y la concertaci贸n a la cultura de la violencia y la confrontaci贸n, se debe buscar la unidad de los diferentes sectores sociales y no la divisi贸n, se debe implementar un sistema de justicia para todos y no s贸lo para unos cuantos y se debe cultivar cada d铆a la cultura de la vida a la cultura de la muerte…
-*Alex Contreras Baspineiro es periodista y escritor boliviano.
La construcci贸n del Estado Plurinacional en Bolivia tiene avances y retrocesos en la descolonizaci贸n, ciudadanos de primera y segunda en la realidad, intentos de divisi贸n en diversas organizaciones sociales y luces y sombras en la justicia.
En los tiempos de la colonia los ind铆genas estaban prohibidos de ingresar libremente a la plaza de un pueblo; en los tiempos de la “descolonizaci贸n” sectores afines al gobierno colocan mallas con alambre de p煤as para evitar que una marcha ind铆gena ingrese al centro de una ciudad como ocurri贸 hace pocos d铆as en San Ignacio de Moxos.
El colonialismo no s贸lo se impuso en nuestro continente a fuerza de la cruz y la espada sino con espejos de mil colores; en la actualidad el “colonialismo interno” divide organizaciones, coopta dirigentes y corrompe a ind铆genas a trav茅s de prebendas, con el objetivo de defenestrar la lucha de sus pueblos; pero adem谩s, no identifica ni sanciona a los responsables de atentar contra los derechos ind铆genas sino que los premia como ocurri贸 en las 煤ltimas horas con la designaci贸n de un ex agente (sin贸nimo de detective, tira o sopl贸n), coronel V铆ctor Maldonado, como Comandante de la Polic铆a Boliviana.
El actual jefe policial que particip贸 como Jefe de Inteligencia en la represi贸n a la marcha ind铆gena no fue sancionado sino premiado en el “gobierno del cambio” y gener贸 una seria pol茅mica al interior de la instituci贸n porque no es egresado de la Academia de Polic铆as sino formado en la Escuela Nacional de Detectives -entidad creada por el ex presidente de facto, Hugo Banzer Su谩rez- pilar del aparato represor de las dictaduras militares.
Mientras se exige justicia para quienes vejaron y humillaron a decenas de campesinos en Sucre un 24 de mayo de 2008, existe impunidad para las autoridades que ordenaron la cobarde represi贸n a ni帽os, mujeres y ancianos de los pueblos ind铆genas un 25 de septiembre de 2011.
Esa es la “justicia” en tiempos de “descolonizaci贸n”: angosta para los pueblos ind铆genas, ancha para los sectores oficialistas.
A dos d铆as de cumplirse cuatro a帽os de las humillaciones racistas en Sucre, el gobierno y sectores afines impulsan una serie de actos conmemorativos exigiendo e imponiendo justicia; a ocho meses de la represi贸n a los pueblos ind铆genas del pa铆s, la Novena Marcha llegar谩 hasta la poblaci贸n de Chaparina sin presencia de los gobernantes.
En el caso de Sucre, ex autoridades de ese departamento son los acusados y se encuentran en un proceso judicial; en el caso de Chaparina, existe protecci贸n estatal a los responsables que necesariamente son los mandos superiores de los efectivos policiales.
Aunque el vicepresidente 脕lvaro Garc铆a Linera reconoci贸 p煤blicamente que el gobierno sabe qui茅n es la autoridad que orden贸 la brutal represi贸n, hasta ahora no se identific贸 y menos sancion贸.
De rodillas indios de mierda…
El 24 de mayo de 2008 en Sucre, conocida como la “culta Charcas” grupos enardecidos de j贸venes impulsados por sectores de la oposici贸n recurrieron a la fuerza y obligaron en plena plaza principal a ponerse de rodillas a cerca de 50 campesinos quechuas.
"¡De rodillas indios de mierda, griten viva la capitalidad!"…"¡Sucre se respeta carajo"…, "¡Llamas, pidan disculpas!", fueron las consignas impuestas por el grupo de j贸venes que adem谩s obligaron a quemar la bandera del MAS y la wiphala (s铆mbolo de las naciones originarias).
Con el frontis de la Casa de la Libertad como testigo, se cometieron esa serie de actos de racismo, odio y discriminaci贸n contra los representantes de las mayor铆as nacionales, justo contra quienes son los herederos de la liberaci贸n de esta patria del yugo espa帽ol.
“El que no salta es llama tambi茅n nos gritaron, nos golpearon, nos humillaron y nos hac铆an saltar a la fuerza”, record贸 el dirigente 脕ngel Vallejos, una de las personas flageladas.
En aquel entonces un denominado Comit茅 Interinstitucional “gobernaba” ese departamento, hoy todas las autoridades que conformaban esa entidad ap贸crifa est谩n en proceso y algunos en la c谩rcel.
De acuerdo a datos del 煤ltimo censo de poblaci贸n y vivienda, en Bolivia el 63.3 por ciento es considerado como descendiente de un pueblo ind铆gena. Esta realidad es a煤n resistida por peque帽os grupos que detentaron el poder en los 煤ltimos reg铆menes neoliberales, aunque en la actualidad varios ya son parte del “gobierno de cambio”.
En noviembre de 2077, en la ciudad de Sucre durante la aprobaci贸n del texto de la nueva Constituci贸n Pol铆tica del Estado, fueron asesinados durante un enfrentamiento entre efectivos policiales y sectores opositores, tres j贸venes En Cochabamba, en enero de 2007, fueron asesinadas otras dos personas en un inusual enfrentamiento entre sectores citadinos con campesinos y cocaleros. Ambos casos, a煤n no est谩n plenamente esclarecidos.
El enfrentamiento entre los indios y blancos, los t’aras contra los k’aras, los ind铆genas contra los carayanas se acrecienta peligrosamente en diferentes puntos del territorio nacional, pero generalmente la “justicia” no llega, a no ser por la influencia gubernamental.
Son unos salvajes…
El domingo 25 de septiembre de 2011, en la poblaci贸n de Chaparina, por primera vez en la historia de este Estado Plurinacional, los ind铆genas de tierras bajas fueron reprimidos cobarde y contradictoriamente en un gobierno ind铆gena y con un Presidente ind铆gena.
Bajo el r贸tulo de “evacuaci贸n humanitaria”, el gobierno pretendi贸 desarticular la marcha ind铆gena sin considerar el accionar violento de los efectivos policiales que golpearon sin compasi贸n. Luego de una intensa gasificaci贸n al campamento ind铆gena, las madres y sus ni帽os corrieron despavoridos por el monte, algunos cayeron y fueron pisoteados, los viejos se desmayaron, los dirigentes fueron maniatados y amordazados y para evitar los gritos desesperados les taparon la boca con cinta de embalaje.
“¡Hijos de puta suban a los camiones!”…“¡Aqu茅l es dirigente hay que matarlo!”…”¡No tiene que escapar nadie!”…”¡Qu茅 importa si son mujeres o wawas, estos son unos salvajes!”, fueron las voces de los efectivos policiales.
Despu茅s de la violenta intervenci贸n, los uniformados ingresaron al campamento a decomisar arcos, flechas y todas las pertenencias de los marchistas. M谩s tarde el campamento fue saqueado y quemado.
Tambi茅n periodistas y trabajadores de la prensa destacados a la cobertura informativa de la marcha ind铆gena fueron v铆ctimas de la violencia policial. No se pudo callar la verdad y los ind铆genas concluyeron su recorrido en la sede de gobierno como “h茅roes”.
A ocho meses de esa oscura p谩gina en la historia del pa铆s, se realiza la Novena Marcha Ind铆gena en un largo recorrido de m谩s de 600 kil贸metros entre Trinidad (Beni) y La Paz en defensa de la madre tierra, de los derechos ind铆genas y de la vida. Un grupo de m谩s de 500 ind铆genas, entre ni帽os, mujeres, ancianos y hombres ya vencieron m谩s de la mitad del camino.
“En la poblaci贸n de Chaparina donde los pueblos ind铆genas fuimos reprimidos por este mal gobierno, no s贸lo que vamos a conmemorar a nuestros hermanos v铆ctimas de la violencia policial sino que estamos invitando al gobierno a iniciar el di谩logo”, dijo el dirigente de la Confederaci贸n Ind铆gena del Oriente Boliviano (CIDOB), Adolfo Ch谩vez.
La marcha ind铆gena ya recorri贸 cerca de 300 kil贸metros en medio del rigor de las inclemencias clim谩ticas que castig贸 a la salud de los marchistas, pero adem谩s en medio de una pol铆tica de intentos de divisi贸n que est谩n impulsados desde algunas instancias del gobierno, sobre todo de aquellas autoridades que nunca fueron parte del “proceso de cambio” sino que formaron parte de reg铆menes neoliberales pero que ahora forman la casta oficialista.
Hace pocos d铆as, en San Ignacio de Moxos, grupos afines y financiados por el gobierno impidieron el ingreso de la marcha ind铆gena a la plaza de esa poblaci贸n colocando mallas y alambres de p煤as para evitar su paso. “Nos recordaron a los colonizadores que cuando llegaron alambraron nuestros territorios ¿este es proceso de cambio?”, cuestion贸 el dirigente Adolfo Ch谩vez.
En las 煤ltimas horas, el gobierno enviando el mensaje que la “justicia” protege a ciertos funcionarios, posesion贸 como la m谩xima autoridad policial a un efectivo que particip贸 en la represi贸n a los ind铆genas.
El Defensor del Pueblo, Rolando Villena, confirm贸 que el coronel V铆ctor Maldonado Hinojosa, en su condici贸n de Jefe de Inteligencia, particip贸 de la represi贸n policial a la Octava Marcha Ind铆gena en Chaparina, Beni.
“El Informe Defensorial es categ贸rico, 茅l ha sido identificado como uno de los funcionarios que tiene mucho que ver en la represi贸n y este hecho no puede quedar en la impunidad”, remarc贸.
La construcci贸n del Estado Plurinacional debe rescatar los verdaderos pilares del proceso de cambio: la lucha de los movimientos sociales no ha empezado a escribirse ahora sino data de varios a帽os atr谩s, se debe priorizar la cultura del di谩logo y la concertaci贸n a la cultura de la violencia y la confrontaci贸n, se debe buscar la unidad de los diferentes sectores sociales y no la divisi贸n, se debe implementar un sistema de justicia para todos y no s贸lo para unos cuantos y se debe cultivar cada d铆a la cultura de la vida a la cultura de la muerte…
-*Alex Contreras Baspineiro es periodista y escritor boliviano.
