OPINI脫N de Emilio Mar铆n.-
Movilizaron a Plaza de Mayo dos de las cinco centrales gremiales, enemistadas con el gobierno. Como al interior de esas cinco suelen convivir m谩s tendencias, en realidad su n煤mero, mayor, podr铆a ser el del programa de la TV p煤blica.
La pol铆tica tiene esos raros escenarios donde los enemigos de ayer se convierten en los c谩lidos amigos, sin que se sepa c贸mo ser谩 la relaci贸n ma帽ana. Pablo Micheli, que en 2010 tom贸 la posta de V铆ctor De Gennaro en una de las dos corrientes que conformaban la CTA, no pod铆a ni verlo a Hugo Moyano. La antipat铆a era rec铆proca. El estatal defenestraba a todo aquel que tuviera simpat铆a por los Kirchner, y el camionero era defensor a ultranza de N茅stor y Cristina.
Pero esos hielos continentales que separaban a Micheli de Moyano se fueron derritiendo a medida que el segundo fue alej谩ndose del gobierno. 脡l quer铆a tomar esa distancia pero desde Balcarce 50 lo cascotearon para que pusiera la reversa y se fuera con su cami贸n a otra parte.
La oficializaci贸n de un romance entre los dos gremialistas otrora distantes se oficializ贸 en junio. Micheli declar贸 que concurrir铆a a la Plaza convocada por la CGT por la universalizaci贸n de las asignaciones familiares y el no pago del impuesto a las ganancias sobre los salarios. Al final no fue por problemas de cartel (despu茅s algunos sindicalistas se quejan de que los traten como si fueran vedettes).
El v铆nculo estaba establecido: M y M har铆an movilizaciones conjuntas, enfiladas contra el gobierno nacional. Y eso es lo que ocurri贸 el mi茅rcoles 10/10, cuando esa parte de la CTA llam贸 a "reventar la plaza de Mayo", con demandas que en general nadie podr铆a calificarlas de incorrectas. A saber, aumentos salariales y previsionales, no pago del impuesto al salario, control de la inflaci贸n real que no es la del INDEC, rechazo al proyecto oficial de reforma al sistema de riesgos del trabajo y otros puntos.
El problema que tiene esa agenda, seg煤n otras lecturas -que este cronista comparte- es que se la utiliza como si fuera un arma disparada contra el gobierno nacional. Se lo considera a 茅ste como el enemigo principal de los trabajadores y de los gremios.
En cambio los caceroleros de tefl贸n y el mot铆n destituyente de prefectos y gendarmes no merecieron cr铆ticas de Micheli y Moyano. El referente pol铆tico del primero, De Gennaro, ratific贸 sus posiciones favorables a la sindicalizaci贸n de esas fuerzas de seguridad, de grueso calibre y poca punter铆a democr谩tica. Fue un aval a los edificios Guardacostas y Centinela.
El camionero, por su parte, fue m谩s expl铆cito en avalar las protestas de la clase media y alta, el 13/9, y de los uniformados armados en la primera semana de octubre.
Dos que pueden ser cuatro
Esas dos centrales pueden ser cuatro, seg煤n c贸mo se mire. Es que tienen l铆neas internas que marcan diferencias pol铆tico-gremiales que en alg煤n momento pueden dar lugar a cismas.
ATE Capital Federal no quiso participar del paro y acto del mi茅rcoles. El argumento de los delegados y activistas de ese gremio -columna vertebral de la CTA- fue que la medida de fuerza no hab铆a sido consultada ni decidida por las asambleas de la entidad. Parece una observaci贸n v谩lida, trat谩ndose de un gremio que bajo la inspiraci贸n de Germ谩n Abdala siempre hizo valer esos mecanismos.
Pero tambi茅n hab铆a rechazo a compartir una jornada con Camioneros y Eduardo Buzzi, de la FAA. El 20/9, en un reportaje realizado por Marcelo Paredes, de ACTA (vocero de esa CTA), se le preguntaba: "¿Hay cr铆ticos a la "unidad de acci贸n" en la CTA?". Y Micheli contestaba: "Hay compa帽eros que tienen prejuicio por juntarse con Moyano, prejuicio a la foto". Plantear la oposici贸n s贸lo en t茅rminos fotogr谩ficos minimiza las diferencias que le aparecieron con esta jugada.
El dirigente estatal es pol铆ticamente dependiente del FAP, subsector Unidad Popular (De Gennaro y Claudio Lozano). Y en esa CTA tambi茅n militan sindicalistas de la CCC y del MST (que tributan a Proyecto Sur). En el hist贸rico paseo tambi茅n estuvieron los sindicalistas de partidos trotskistas (PO, PTS e IS), que no comulgan en pol铆tica con Micheli ni con Moyano, aunque tambi茅n aqu铆 se verifica el pensamiento borgeano: los une el espanto a Cristina.
Micheli por ahora pudo contener a esas fracciones contrapuestas pero no se sabe por cu谩nto tiempo. Apenas termin贸 el acto vol贸 a Nueva York, invitado a una reuni贸n en la ONU donde rechaz贸 la ocupaci贸n militar de Hait铆. Varios medios lo escracharon como que hab铆a ido a Miami, de compras. Al cronista le pareci贸 una chicana. El sindicalista tiene otras limitaciones, aqu铆 enunciadas, pero no es ninguna Susana Gim茅nez; su avi贸n hizo una escala en esa ciudad de La Florida.
Lo que no podr谩 decir que fue un invento de la prensa oficialista su err贸nea apreciaci贸n de "reventar la plaza". Los m谩s exaltados dijeron que se hab铆an reunido 80.000 almas. Quiz谩s sea dif铆cil contar las almas, pero las fuentes m谩s cr铆ticas del gobierno, como Clar铆n, arriesgaron que hab铆a 30.000 o 40.000 personas. "La Naci贸n" calcul贸 entre 20.000 y 30.000. En cualquier caso muy lejos de lo que declar贸 Micheli a ACTA en el citado reportaje: "si el 11 de octubre somos 200 mil en la Plaza de Mayo es probable que no todos pensemos igual pero eso no nos tiene que asustar". Asusta esta monumental pifia.
A su vez Moyano no las tiene todas consigo. A los aliados que emigraron, como Omar Viviani, se sumaron las diferencias con su asesor H茅ctor Recalde y los matices de su hijo Facundo. En sus embates m谩s virulentos contra Cristina no lo acompa帽an Juan Carlos Schmidt ni el adjunto Guillermo Pereyra. Esa CGT tambi茅n puede ser "un que se divide en dos", adem谩s de la escisi贸n ya producida con Antonio Cal贸.
En la primera semana de octubre el camionero lanz贸 en La Falda su Programa de 21 puntos. En l铆neas generales contiene lineamientos aceptables, como la propuesta relativa a viviendas: "proponemos la nacionalizaci贸n del Banco Hipotecario Nacional y que vuelva a ser gerenciado por el Estado". L谩stima que esas palabras sean llevadas por el viento de sus alianzas con sectores retr贸grados y conservadores como el duhaldismo, el sciolismo y el delasotismo.
Los Gordos y el docente
El 9/10 la presidenta recibi贸 a los "Gordos" de la CGT que los mal pensados -incluido el cronista- llaman "Balcarce" y s贸lo omiten la numeraci贸n (50). Concurri贸 el Consejo Directivo de 35 miembros encabezado por el metal煤rgico Cal贸, el mismo que se hab铆a opuesto a la propuesta de sus aliados (y quiz谩s de Cristina) de que hubiera un triunvirato en vez de un secretario general. "Una secretar铆a de tres cabezas es un monstruo", descalific贸 el que ahora aspira a erigir esa central en la CGT 煤nica, como cantaban los asistentes al congreso en Obras Sanitarias, el 3/10. El Comit茅 Central Confederal lo hab铆an realizado en el Teatro Empire, propiedad de la Uni贸n Ferroviaria, que tiene encarcelados y juzgados a Jos茅 Pedraza y otros dirigentes, por el crimen de Mariano Ferreyra.
La UOM, con Augusto Vandor, Lorenzo Miguel, Jos茅 I. Rucci, Victorio Calabr贸, Naldo Brunelli y otros l铆deres no se ha caracterizado precisamente por su defensa de un modelo combativo ni pluralista. Cal贸 representa esa tradici贸n de "Patria Metal煤rgica" que vio privatizar a Somisa sin tirar ni un chasquib煤m. M谩s bien fue socia de esa enajenaci贸n que favoreci贸 al pulpo Techint.
El nominado como adjunto es Andr茅s Rodr铆guez, de UPCN, un fervoroso cristinista pero tremendo menemista de anteayer. El responsable de relaciones internacionales es Gerardo Mart铆nez, de UOCRA, sindicado como buch贸n de la dictadura y el Batall贸n 601.
Que un gobierno decente como el de Cristina defina que su "pata sindical" son los "Gordos" es una mala noticia. Tan mala como que a nivel empresarial privilegie la alianza con la Uni贸n Industrial, donde mandan los monopolios.
Cal贸 dijo haber reunido en su CCC a 91 gremios. En su interior hay "Gordos", Independientes y MASA. Pensar en divisiones all铆 no es un pron贸stico aventurado. Hoy se cobijan bajo el calor oficial, pero ya lo aludi贸 el tango: hoy un juramento, ma帽ana una traici贸n. Es un amor de estudiante, pero tambi茅n de bur贸cratas.
Se puede prescindir del an谩lisis de la CGT Azul y Blanca, de Luis Barrionuevo. Es un sello marchito y decadente, igual que su mentor, Duhalde.
S铆 se debe analizar la evoluci贸n de la quinta central, la CTA del docente Hugo Yasky, que viene afirm谩ndose como una propuesta interesante.
Tiene una pol铆tica de defender los logros del gobierno y en eso se diferencia de los dem谩s, lo que dial茅cticamente puede provocarle debilidad cuando no sale a la calle todas las veces que debiera hacerlo, por reclamos justos.
Esta CTA recuper贸 a la FTV de Luis D´El铆a y acaba de ganar la seccional Villa Constituci贸n de la UOM. Fue recibida por la presidenta el 9/8 y al mismo tiempo est谩 recorriendo el pa铆s. Anteayer el docente estuvo en Bell Ville, donde debati贸 con cien personas en el Hotel Italia y propuso un impuesto a los altos ingresos: 15.000 pesos para el trabajador soltero. Es dif铆cil que la CFK y Hern谩n Lorenzino est茅n de acuerdo en subir tanto la vara, pero es bueno que un kirchnerista como Yasky lo haya propuesto.
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Movilizaron a Plaza de Mayo dos de las cinco centrales gremiales, enemistadas con el gobierno. Como al interior de esas cinco suelen convivir m谩s tendencias, en realidad su n煤mero, mayor, podr铆a ser el del programa de la TV p煤blica.
La pol铆tica tiene esos raros escenarios donde los enemigos de ayer se convierten en los c谩lidos amigos, sin que se sepa c贸mo ser谩 la relaci贸n ma帽ana. Pablo Micheli, que en 2010 tom贸 la posta de V铆ctor De Gennaro en una de las dos corrientes que conformaban la CTA, no pod铆a ni verlo a Hugo Moyano. La antipat铆a era rec铆proca. El estatal defenestraba a todo aquel que tuviera simpat铆a por los Kirchner, y el camionero era defensor a ultranza de N茅stor y Cristina.
Pero esos hielos continentales que separaban a Micheli de Moyano se fueron derritiendo a medida que el segundo fue alej谩ndose del gobierno. 脡l quer铆a tomar esa distancia pero desde Balcarce 50 lo cascotearon para que pusiera la reversa y se fuera con su cami贸n a otra parte.
La oficializaci贸n de un romance entre los dos gremialistas otrora distantes se oficializ贸 en junio. Micheli declar贸 que concurrir铆a a la Plaza convocada por la CGT por la universalizaci贸n de las asignaciones familiares y el no pago del impuesto a las ganancias sobre los salarios. Al final no fue por problemas de cartel (despu茅s algunos sindicalistas se quejan de que los traten como si fueran vedettes).
El v铆nculo estaba establecido: M y M har铆an movilizaciones conjuntas, enfiladas contra el gobierno nacional. Y eso es lo que ocurri贸 el mi茅rcoles 10/10, cuando esa parte de la CTA llam贸 a "reventar la plaza de Mayo", con demandas que en general nadie podr铆a calificarlas de incorrectas. A saber, aumentos salariales y previsionales, no pago del impuesto al salario, control de la inflaci贸n real que no es la del INDEC, rechazo al proyecto oficial de reforma al sistema de riesgos del trabajo y otros puntos.
El problema que tiene esa agenda, seg煤n otras lecturas -que este cronista comparte- es que se la utiliza como si fuera un arma disparada contra el gobierno nacional. Se lo considera a 茅ste como el enemigo principal de los trabajadores y de los gremios.
En cambio los caceroleros de tefl贸n y el mot铆n destituyente de prefectos y gendarmes no merecieron cr铆ticas de Micheli y Moyano. El referente pol铆tico del primero, De Gennaro, ratific贸 sus posiciones favorables a la sindicalizaci贸n de esas fuerzas de seguridad, de grueso calibre y poca punter铆a democr谩tica. Fue un aval a los edificios Guardacostas y Centinela.
El camionero, por su parte, fue m谩s expl铆cito en avalar las protestas de la clase media y alta, el 13/9, y de los uniformados armados en la primera semana de octubre.
Dos que pueden ser cuatro
Esas dos centrales pueden ser cuatro, seg煤n c贸mo se mire. Es que tienen l铆neas internas que marcan diferencias pol铆tico-gremiales que en alg煤n momento pueden dar lugar a cismas.
ATE Capital Federal no quiso participar del paro y acto del mi茅rcoles. El argumento de los delegados y activistas de ese gremio -columna vertebral de la CTA- fue que la medida de fuerza no hab铆a sido consultada ni decidida por las asambleas de la entidad. Parece una observaci贸n v谩lida, trat谩ndose de un gremio que bajo la inspiraci贸n de Germ谩n Abdala siempre hizo valer esos mecanismos.
Pero tambi茅n hab铆a rechazo a compartir una jornada con Camioneros y Eduardo Buzzi, de la FAA. El 20/9, en un reportaje realizado por Marcelo Paredes, de ACTA (vocero de esa CTA), se le preguntaba: "¿Hay cr铆ticos a la "unidad de acci贸n" en la CTA?". Y Micheli contestaba: "Hay compa帽eros que tienen prejuicio por juntarse con Moyano, prejuicio a la foto". Plantear la oposici贸n s贸lo en t茅rminos fotogr谩ficos minimiza las diferencias que le aparecieron con esta jugada.
El dirigente estatal es pol铆ticamente dependiente del FAP, subsector Unidad Popular (De Gennaro y Claudio Lozano). Y en esa CTA tambi茅n militan sindicalistas de la CCC y del MST (que tributan a Proyecto Sur). En el hist贸rico paseo tambi茅n estuvieron los sindicalistas de partidos trotskistas (PO, PTS e IS), que no comulgan en pol铆tica con Micheli ni con Moyano, aunque tambi茅n aqu铆 se verifica el pensamiento borgeano: los une el espanto a Cristina.
Micheli por ahora pudo contener a esas fracciones contrapuestas pero no se sabe por cu谩nto tiempo. Apenas termin贸 el acto vol贸 a Nueva York, invitado a una reuni贸n en la ONU donde rechaz贸 la ocupaci贸n militar de Hait铆. Varios medios lo escracharon como que hab铆a ido a Miami, de compras. Al cronista le pareci贸 una chicana. El sindicalista tiene otras limitaciones, aqu铆 enunciadas, pero no es ninguna Susana Gim茅nez; su avi贸n hizo una escala en esa ciudad de La Florida.
Lo que no podr谩 decir que fue un invento de la prensa oficialista su err贸nea apreciaci贸n de "reventar la plaza". Los m谩s exaltados dijeron que se hab铆an reunido 80.000 almas. Quiz谩s sea dif铆cil contar las almas, pero las fuentes m谩s cr铆ticas del gobierno, como Clar铆n, arriesgaron que hab铆a 30.000 o 40.000 personas. "La Naci贸n" calcul贸 entre 20.000 y 30.000. En cualquier caso muy lejos de lo que declar贸 Micheli a ACTA en el citado reportaje: "si el 11 de octubre somos 200 mil en la Plaza de Mayo es probable que no todos pensemos igual pero eso no nos tiene que asustar". Asusta esta monumental pifia.
A su vez Moyano no las tiene todas consigo. A los aliados que emigraron, como Omar Viviani, se sumaron las diferencias con su asesor H茅ctor Recalde y los matices de su hijo Facundo. En sus embates m谩s virulentos contra Cristina no lo acompa帽an Juan Carlos Schmidt ni el adjunto Guillermo Pereyra. Esa CGT tambi茅n puede ser "un que se divide en dos", adem谩s de la escisi贸n ya producida con Antonio Cal贸.
En la primera semana de octubre el camionero lanz贸 en La Falda su Programa de 21 puntos. En l铆neas generales contiene lineamientos aceptables, como la propuesta relativa a viviendas: "proponemos la nacionalizaci贸n del Banco Hipotecario Nacional y que vuelva a ser gerenciado por el Estado". L谩stima que esas palabras sean llevadas por el viento de sus alianzas con sectores retr贸grados y conservadores como el duhaldismo, el sciolismo y el delasotismo.
Los Gordos y el docente
El 9/10 la presidenta recibi贸 a los "Gordos" de la CGT que los mal pensados -incluido el cronista- llaman "Balcarce" y s贸lo omiten la numeraci贸n (50). Concurri贸 el Consejo Directivo de 35 miembros encabezado por el metal煤rgico Cal贸, el mismo que se hab铆a opuesto a la propuesta de sus aliados (y quiz谩s de Cristina) de que hubiera un triunvirato en vez de un secretario general. "Una secretar铆a de tres cabezas es un monstruo", descalific贸 el que ahora aspira a erigir esa central en la CGT 煤nica, como cantaban los asistentes al congreso en Obras Sanitarias, el 3/10. El Comit茅 Central Confederal lo hab铆an realizado en el Teatro Empire, propiedad de la Uni贸n Ferroviaria, que tiene encarcelados y juzgados a Jos茅 Pedraza y otros dirigentes, por el crimen de Mariano Ferreyra.
La UOM, con Augusto Vandor, Lorenzo Miguel, Jos茅 I. Rucci, Victorio Calabr贸, Naldo Brunelli y otros l铆deres no se ha caracterizado precisamente por su defensa de un modelo combativo ni pluralista. Cal贸 representa esa tradici贸n de "Patria Metal煤rgica" que vio privatizar a Somisa sin tirar ni un chasquib煤m. M谩s bien fue socia de esa enajenaci贸n que favoreci贸 al pulpo Techint.
El nominado como adjunto es Andr茅s Rodr铆guez, de UPCN, un fervoroso cristinista pero tremendo menemista de anteayer. El responsable de relaciones internacionales es Gerardo Mart铆nez, de UOCRA, sindicado como buch贸n de la dictadura y el Batall贸n 601.
Que un gobierno decente como el de Cristina defina que su "pata sindical" son los "Gordos" es una mala noticia. Tan mala como que a nivel empresarial privilegie la alianza con la Uni贸n Industrial, donde mandan los monopolios.
Cal贸 dijo haber reunido en su CCC a 91 gremios. En su interior hay "Gordos", Independientes y MASA. Pensar en divisiones all铆 no es un pron贸stico aventurado. Hoy se cobijan bajo el calor oficial, pero ya lo aludi贸 el tango: hoy un juramento, ma帽ana una traici贸n. Es un amor de estudiante, pero tambi茅n de bur贸cratas.
Se puede prescindir del an谩lisis de la CGT Azul y Blanca, de Luis Barrionuevo. Es un sello marchito y decadente, igual que su mentor, Duhalde.
S铆 se debe analizar la evoluci贸n de la quinta central, la CTA del docente Hugo Yasky, que viene afirm谩ndose como una propuesta interesante.
Tiene una pol铆tica de defender los logros del gobierno y en eso se diferencia de los dem谩s, lo que dial茅cticamente puede provocarle debilidad cuando no sale a la calle todas las veces que debiera hacerlo, por reclamos justos.
Esta CTA recuper贸 a la FTV de Luis D´El铆a y acaba de ganar la seccional Villa Constituci贸n de la UOM. Fue recibida por la presidenta el 9/8 y al mismo tiempo est谩 recorriendo el pa铆s. Anteayer el docente estuvo en Bell Ville, donde debati贸 con cien personas en el Hotel Italia y propuso un impuesto a los altos ingresos: 15.000 pesos para el trabajador soltero. Es dif铆cil que la CFK y Hern谩n Lorenzino est茅n de acuerdo en subir tanto la vara, pero es bueno que un kirchnerista como Yasky lo haya propuesto.
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