OPINI脫N de Ram贸n Cotarelo/ Palinuro.- La foto de P煤blico pretende trasmitir la idea de divisi贸n, de fraccionamiento, de guirigay de la izquierda. Pero no es enteramente justa. Los seis rostros alineados vienen a probar el narcisismo de que suele acusarse a los dirigentes. Y eso que falta alg煤n otro, como el de Llamazares quien, probablemente, interpretar谩 su ausencia como un complot para dejar fuera de todo a Izquierda Abierta. Narcisismo, desde luego, hay en abundancia. Hasta egolatr铆a. En tiempos de dominio absoluto de los medios y la imagen, ning煤n l铆der renuncia a estar cuanto pueda en pantalla, haciendo lo que sea. Los medios, al distribuir las apariciones, se regodean en su funci贸n de Kings' makers. El mensaje de la foto se recibe de inmediato: con tanto general y tan escasa tropa, las formaciones de la izquierda todas mal avenidas entre s铆, resultan algo rid铆culas.

No obstante, la foto induce a error. Los seis rostros representan muy diferente fuerza y apoyo social. Algunos est谩n de adorno. Otros, tienen alg煤n respaldo popular, pero no son de 谩mbito estatal. Esa mezcla denota la funci贸n predicadora y moralizante de la imagen antes que un valor informativo. En realidad, de los seis personajes, solo dos tienen posibilidades reales de conseguir sentarse en el Parlamento, Podemos e IU, bajo su nombre actual de Unidad Popular-Ahora en com煤n, un intento de apropiarse f贸rmulas felices con cierto esp铆ritu ecl茅ctico. Solo dos, Iglesias y Garz贸n pueden aspirar a contar algo por s铆 solos. Los dem谩s no cuentan o solo si se funden con alguno de los dos en cabeza.
Suele decirse que la izquierda debiera aprender de la derecha, siempre unida como una pi帽a. Pero eso tampoco es cierto y menos, ahora. En la derecha, como en la izquierda, hay dos fuerzas con opciones de representaci贸n y poder, el PP y C's. Pero tambi茅n hay otras formaciones en competencia: Vox, el Foro Asturias, la Uni贸n del Pueblo Navarro. Se trata de organizaciones que comparecen en alianza con el PP o no tienen esperanzas de obtener representaci贸n. Exactamente lo mismo que le sucede a la izquierda. El panorama es muy similar en ambos casos en los que varias fuerzas solo tienen presencia nominal. La izquierda no est谩 sensiblemente m谩s dividida que la derecha.
¿O s铆? A lo largo de la reflexi贸n anterior se revela una ausencia: la del PSOE. Tambi茅n falta en la foto. No est谩 el rostro de S谩nchez, detr谩s de quien puede haber un 20 por ciento del voto. ¿Por qu茅 falta el PSOE? Porque desde el punto de vista de los otros retratados, no es de izquierda. Y lo mismo, probablemente piensa el autor de la imagen: el PSOE no es un "verdadero" partido de izquierda, por tanto, fuera del cuadro. Qu茅 signifique "ser de izquierdas" para seis personas que no consiguen ponerse de acuerdo en nada es un enigma. Solo parecen coincidir en lo que no es ser de izquierda, en lo negativo. Y se lo cuelgan a los socialistas. Sin embargo, si se pregunta a los militantes y votantes del PSOE, el partido es de izquierda. No tan radical como los l铆deres de la foto, pero de izquierda. Eso mismo piensa la gente en general que le otorga habitualmente un 4 o 4,5 en las escalas de medici贸n de ideolog铆as. Centro-izquierda, izquierda.
Esa diferencia de juicio tan notable por la que los partidos de izquierda niegan la condici贸n de tal al que los votantes y la gente en general s铆 considera de izquierda es lo que explica la calamitosa condici贸n de esta ideolog铆a, incapaz de entenderse a s铆 misma. Negar toda posibilidad de alianza o acuerdo con un partido izquierda con el argumento de que no es la "verdadera" izquierda que, a su vez, se subdivide en fracciones enfrentadas entre s铆, es absurdo. Y m谩s aun cuando se recuerda que el PSOE cuenta con una base de votos considerable, sin cuya aportaci贸n, lo m谩s probable es que no haya gobierno de izquierda alguno.

No obstante, la foto induce a error. Los seis rostros representan muy diferente fuerza y apoyo social. Algunos est谩n de adorno. Otros, tienen alg煤n respaldo popular, pero no son de 谩mbito estatal. Esa mezcla denota la funci贸n predicadora y moralizante de la imagen antes que un valor informativo. En realidad, de los seis personajes, solo dos tienen posibilidades reales de conseguir sentarse en el Parlamento, Podemos e IU, bajo su nombre actual de Unidad Popular-Ahora en com煤n, un intento de apropiarse f贸rmulas felices con cierto esp铆ritu ecl茅ctico. Solo dos, Iglesias y Garz贸n pueden aspirar a contar algo por s铆 solos. Los dem谩s no cuentan o solo si se funden con alguno de los dos en cabeza.
Suele decirse que la izquierda debiera aprender de la derecha, siempre unida como una pi帽a. Pero eso tampoco es cierto y menos, ahora. En la derecha, como en la izquierda, hay dos fuerzas con opciones de representaci贸n y poder, el PP y C's. Pero tambi茅n hay otras formaciones en competencia: Vox, el Foro Asturias, la Uni贸n del Pueblo Navarro. Se trata de organizaciones que comparecen en alianza con el PP o no tienen esperanzas de obtener representaci贸n. Exactamente lo mismo que le sucede a la izquierda. El panorama es muy similar en ambos casos en los que varias fuerzas solo tienen presencia nominal. La izquierda no est谩 sensiblemente m谩s dividida que la derecha.
¿O s铆? A lo largo de la reflexi贸n anterior se revela una ausencia: la del PSOE. Tambi茅n falta en la foto. No est谩 el rostro de S谩nchez, detr谩s de quien puede haber un 20 por ciento del voto. ¿Por qu茅 falta el PSOE? Porque desde el punto de vista de los otros retratados, no es de izquierda. Y lo mismo, probablemente piensa el autor de la imagen: el PSOE no es un "verdadero" partido de izquierda, por tanto, fuera del cuadro. Qu茅 signifique "ser de izquierdas" para seis personas que no consiguen ponerse de acuerdo en nada es un enigma. Solo parecen coincidir en lo que no es ser de izquierda, en lo negativo. Y se lo cuelgan a los socialistas. Sin embargo, si se pregunta a los militantes y votantes del PSOE, el partido es de izquierda. No tan radical como los l铆deres de la foto, pero de izquierda. Eso mismo piensa la gente en general que le otorga habitualmente un 4 o 4,5 en las escalas de medici贸n de ideolog铆as. Centro-izquierda, izquierda.
Esa diferencia de juicio tan notable por la que los partidos de izquierda niegan la condici贸n de tal al que los votantes y la gente en general s铆 considera de izquierda es lo que explica la calamitosa condici贸n de esta ideolog铆a, incapaz de entenderse a s铆 misma. Negar toda posibilidad de alianza o acuerdo con un partido izquierda con el argumento de que no es la "verdadera" izquierda que, a su vez, se subdivide en fracciones enfrentadas entre s铆, es absurdo. Y m谩s aun cuando se recuerda que el PSOE cuenta con una base de votos considerable, sin cuya aportaci贸n, lo m谩s probable es que no haya gobierno de izquierda alguno.
