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ACNUR: Vivienda y empleo son las principales preocupaciones de los refugiados en Brasil

Luiz Fernando Godinho e Janaína Galvão, en Brasilia.– La falta de vivienda y el acceso al empleo son las principales preocupaciones de los refugiados y solicitantes de asilo que viven en Brasil. Estas con sideraciones fueron proporcionadas por los mismos refugiados por medio de un ejercicio de Diagnóstico Participativo, un proceso de consultas realizado anualmente por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), con la participación de las personas que se encuentran bajo su mandato y de las agencias que ejecutan los proyectos del ACNUR.

Este año participaron en el ejercicio aproximadamente 200 refugiados y solicitantes de asilo en diferentes zonas del país, como São Paulo, Porto Alegre, Manaus y Rio Branco, entre otras ciudades. A través del Diagnóstico Participativo los refugiados y solicitantes de asilo señalan sus necesidades de protección y las soluciones para sus problemas, además de las buenas prácticas, ampliando su participación en la planificación de las operaciones del ACNUR y de sus socios.

Además de la vivienda y el empleo, fueron discutidos temas como la educación y la documentación. Los refugiados y solicitantes de asilo también resaltaron problemas de discriminación y salud. Durante el ejercicio, los refugiados fueron divididos en grupos según criterios de edad, género y origen.

Con respecto al empleo, los principales problemas señalados fueron las dificultades para conseguirlo, los bajos salarios, la falta de calificación profesional, los carnés de trabajo no firmados, los retrasos en la emisión de documentos. Para solucionar estos problemas los refugiados sugirieron establecer asociaciones con las empresas y recibir apoyo en la elaboración de sus hojas de vida y en el registro en las agencias de empleo.

En tema de vivienda, los principales problemas indicados fueron el alto costo de los alquileres y los requisitos que exigen las agencias inmobiliarias, como el fiador o la certificación de ingresos. Además, los refugiados que no cuentan con una visa permanente tienen restricciones para acceder a los programas de crédito para vivienda. Como soluciones, los participantes en el Diagnóstico Participativo sugirieron la creación de albergues públicos específicos para los refugiados, políticas gubernamentales más flexibles y ayuda financiera por parte del ACNUR.

En diferentes grupos de discusión varios participantes mencionaron que se sienten discriminados por ser extranjeros o debido a su condición de refugiado o solicitante de asilo. Esta discriminación, que puede tener una causa en la desinformación en tema de asilo, reduce las oportunidades de empleo y dificulta la generación de ingresos y la integración social y cultural de los refugiados. Para enfrentar este problema, fueron sugeridas campañas de concienciación sobre el asilo dirigidas al público general y a empresarios del sector privado.

La reunión de planificación, que terminó ayer en Brasilia, reunió a la Asociación Antônio Vieira (ASAV), la Cáritas Arquidiocesana de Rio de Janeiro, de São Paulo y de Manaus, el Centro de Defensa de los Derechos Humanos (CDDH) y el Instituto Migraciones y Derechos Humanos (IMDH).

“Está difícil encontrar soluciones para todos los problemas señalados, pero el Diagnóstico Participativo indica el rumbo que el ACNUR y sus socios deben seguir para proteger y asistir de la mejor manera a los refugiados y solicitantes de asilo”, afirmó Orlando Fantazzini, coordinador de CDDH, que ejecuta el proyecto de reasentamiento de refugiados en São Paulo.

El ejercicio también permite abordar los problemas específicos de grupos más vulnerables. Para la coordinadora de ASAV, Karin Wapechowski, “en el Diagnóstico Participativo las refugiadas tienen la oportunidad de manifestarse frente a un nuevo escenario de protección y garantía de sus derechos, en una perspectiva de género”.

El Diagnóstico Participativo es un ejercicio realizado en todo el mundo por el ACNUR para permitir que los refugiados y solicitantes de asilo participen en los procesos decisionales sobre los programas y proyectos relativos a su bienestar y protección, proporcionando un espacio colectivo de reflexión y debate en la búsqueda de soluciones para su mejor integración local.

Según el Comité Nacional para Refugiados (CONARE), actualmente viven en Brasil 4.500 refugiados, el 64,5% procedente de África, el 22,4% de América y el 10,6% de Asia.

Luiz Fernando Godinho e Janaína Galvão, en Brasilia

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