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La FeSP se solidariza con los trabajadores de El País

*Los trabajadores del diario estiman que el mensaje de Juan Luis Cebrián, Joaquín Estefanía, Jesús Ceberio (ex directores) y del director del medio Javier Moreno generará mayor crispación




La Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) ha enviado un comunicado de solidaridad a los trabajadores del diario El País ante la situación que atraviesan, y contra el intento de los gestores de la empresa de sacar adelante un convenio colectivo en el que "se condena a los periodistas del futuro a ser mileuristas, y se recortan los derechos de la plantilla actual".

Los trabajadores de El País estiman que el mensaje publicado contra sus medidas de fuerza y que lleva las firmas de Juan Luis Cebrián, Joaquín Estefanía, Jesús Ceberio (ex directores) y del director del medio Javier Moreno generará mayor crispación entre los trabajadores.

En declaraciones al digital pr-noticias han manifestado que “La gente está bastante molesta con todo lo que está pasando, por lo que esta tribuna no va a contribuir ni a calmar los ánimos dentro del periódico, ni tampoco modificará las percepciones de los lectores, que están más cercanas a nuestra posición que a la expresada por los directores (…) Los ciudadanos entienden que cualquier trabajador debe tener una manera de defenderse, pero parece que a los directores no les parecen medidas razonables ni la huelga convencional ni la retirada de firmas”

Los cuatro firmantes manifestaban que la huelga de firmas “va contra las normas del ejercicio profesional, al involucrar el contenido del periódico en un contencioso laboral. No firmar los textos es una falta de respeto al lector al primar un asunto laboral sobre lo profesional.”

Asimismo señalaban que consideraban “una grave falta de respeto a los lectores manipular la presentación de trabajos que por su estilo y su propia naturaleza encierran valoraciones, opiniones, comentarios y análisis de quien los hace y, sin embargo, no los firma.”

Agregaban que “ocultar la autoría de una crónica, una entrevista o reportaje, en virtud de una decisión colectiva que nada tiene que ver con el contenido de dichos trabajos, atenta contra la deontología y el buen hacer profesional, y daña la relación normal con los lectores. (…)
Quienes hemos dirigido El País durante sus 35 años de existencia pedimos disculpas a nuestros lectores por lo que constituye una falta de consideración a sus derechos. Por lo mismo, creemos que hay que tomar las medidas necesarias para recuperar el crédito perdido y que nadie siga afectando a la calidad de EL PAÍS y a su relación con sus lectores de modo tan irresponsable.”



Mensaje de solidaridad de FeSP
Estimados compañeros de El País:
En nombre de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) os hago llegar nuestra total solidaridad por la lucha que lleváis a cabo ante la insultante propuesta de convenio colectivo que os ha planteado vuestra empresa.
Aunque los lectores no son los responsables de vuestros problemas, sí deben ser partícipes de ellos porque vosotros sois el periódico y, en buena parte, a ellos les pertenece. La huelga de firmas que habéis iniciado hace unos días es una decisión legal y soberana que habéis adoptado en asamblea, y eso merece todo el respeto y está por encima de cualquier otra consideración.
Por eso, en la FeSP hemos leído hoy con enorme sorpresa, podríamos decir que casi con rubor, que los cuatro directores del periódico más importante de España durante los 35 últimos años se hayan atrevido a firmar un escrito en el que cuestionan vuestra decisión. Nos parece, como mínimo, inmoral.
Que a estas alturas de la vida de El País sus directores digan que lo profesional no tiene nada que ver nada con lo laboral -cuando ocurre exactamente lo contrario- y que utilicen a los lectores como excusa para interferir en vuestra decisión legítimamente adoptada nos parece un disparate.
Y que apelen a normas deontológicas para denunciar que no se deben publicar informaciones sin firmar, cuando El País ha publicado muchísimas informaciones sin firma alguna en los casos en que ha convenido a sus intereses empresariales -sirvan, como ejemplo, las «guerras del fútbol» que ha mantenido con empresas de la competencia-, demuestra que son ellos los que carecen de las más elementales normas deontológicas.
Por si eso fuera poco, cuatro directores de vuestro periódico firman un texto en el que, en contra de las más elementales normas del periodismo e incluso del Libro de Estilo de El País, no cuentan a los lectores una parte esencial de esa «noticia»: en ninguna de sus 116 líneas explican las razones por las que habéis adoptado la dolorosa decisión de no firmar las informaciones, por la lamentable propuesta de los directivos de una empresa que, por lo que se está viendo, están dispuestos a violar todas las normas del periodismo y de la más elemental decencia con tal de seguir ganando dinero, aunque sea a costa de perjudicar la información deteriorando las condiciones laborales de los profesionales que deben realizarla.
Desde la FeSP os animamos a que sigáis con vuestra lucha, que está siendo un ejemplo para muchos compañeros de otros medios atrapados como vosotros por la crisis.
Mucho ánimo y mucha suerte en vuestras justas reivindicaciones.
Agustín Yanel, secretario de Comunicación de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP)

Los trabajadores de El País a los accionistas de Prisa

Junta de accionistas de Prisa. Sr presidente, Sr. Consejero delegado, Sres consejeros, Señores accionistas,El comité de Empresa de Ediciones EL PAÍS quiere explicarles porqué muchas de las informaciones publicadas hoy en el periódico del que son propietarios no llevan la firma de los periodistas que las han hecho posible.
La razón es la siguiente: los gestores de la empresa pretenden que se firme un convenio colectivo en el que se condena a los periodistas del futuro a ser mileuristas, y se recortan los derechos de la plantilla actual. La mayoría de las firmas que aparecen son de compañeros ajenos al Convenio o de colaboradores a los que se ha advertido de que, si firman con iniciales, su artículo puede ser levantado o puede que no lo cobren.
También notarán el próximo día 30 la falta de firmas de periodistas en el suplemento especial del 35º aniversario. De hecho la dirección ha decidido retirar las cajas de firma de dicho suplemento para evitar que el 80% vaya firmado EL PAIS.
Es la consecuencia de intentar poner fin al marco de relaciones laborales que han hecho posibles los éxitos de estos 35 años y al intento de culpar a los salarios de la plantilla de los problemas financieros creados en otro nivel.
Los trabajadores de El País no retiran la firma porque quieran cobrar más, sino porque quieren defender sus derechos, los mismos que garantizan que nuestro trabajo tenga la calidad que merecen (y demandan) nuestros lectores. La decisión la ha adoptado la plantilla en sendas votaciones en urna.
Señores accionistas: Los trabajadores hemos cumplido. EL PAÍS sigue generando beneficios y sigue siendo líder. La plantilla está dispuesta a sacrificar parte de su merecido salario a cambio de facilitar tanto las nuevas contrataciones como la equiparación de los compañeros procedentes de Prisacom, a pesar de que estas situaciones de precariedad y desigualdad no las hayamos nosotros.
No tememos compartir el futuro, con los riesgos que lleve aparejados, pero no esperen que asumamos la situación irregular de algunos compañeros que trabajan sin contrato, los abusos que se está cometiendo con los becarios o que legitimemos el mileurismo para los futuros trabajadores.
Estas políticas chocan frontalmente con los valores y principios que han conectado a este periódico con sus miles de lectores.
Señor Cebrián, hace dos años nos explicó que un periódico eran sus periodistas. Concretamente lo hizo para justificar que la administración, el departamento de publicidad y los talleres quedaran excluidos de la cabecera de EL PAÍS.
Entre ellos, compañeros que aguantaron a pie de máquina la noche del 23-F a pesar de que se temía la llegada de una columna golpista. Sin ellos ese periódico tampoco habría sido posible. Nosotros no compartimos esa decisión y tampoco compartimos que la eficiencia de las empresas del grupo vaya a mejorar a costa de despedir o externalizar a 2.514empleados.
Al contrario, somos los profesionales que trabajamos día a día en este grupo quienes lo sostenemos pese a los avatares financieros.
Señor Cebrián, sabe usted muy bien el dolor que le supone a un periodista renunciar a la autoría de una información.
A esta situación hemos llegado ante la cerrazón de los gestores de la Empresa que, apoyados en uno de los despachos de abogados que podemos calificar de derecha extrema, se han montado el cuento de la lechera: si reducimos los derechos y salarios de los trabajadores el resultado será mejor para la empresa.
En el sector de la comunicación ya se practican estas máximas desde hace tiempo sin que garanticen beneficios. Eso sí, algunos se forran.
Lo que estamos pidiendo es que un periodista senior con seis años de experiencia gane 45.000 euros brutos al año, es decir, 2.000 mensuales. Que pueda pagar el alquiler sin agobios. La empresa propone que gane 26.000 brutos sine die.
No nos parece un sueldo apropiado al primer periódico en español.

Señor presidente, señor consejero delegado y señores accionistas: escuchen el sentir de las plantillas y faciliten acuerdos basados en la justicia, compartiendo riesgos, pero respetando derechos.Para finalizar permítanme un consejo de amigo: no malgasten el dinero en abogados que les cuenten lo que quieren oír. Les va a resultar más rentable entenderse con sus trabajadores.

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