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La Mar de Músicas se une a la celebración del Día de la Música

La música solidaria que sonó en Haití tras el terremoto estará en el festival La Mar de Músicas de mano del grupo The Creole Choir of Cuba

Hoy, Día de la música, el festival La Mar de Músicas de Cartagena (España)  quiere celebrar el día recordando la labor del grupo. "Su nombre en inglés tiene truco porque esta agrupación cubana está más cerca de Puerto Príncipe que de La Habana", señala la oficina del festival en una nota de prensa.

Cuando el terrible terremoto que asoló Haití, en enero de 2010, los miembros del coro formaron parte del contingente de varios centenares de médicos y sanitarios enviados por Cuba al país vecino. Aterrizaron en Haití el 26 de febrero. Y, cada mañana temprano, tras dejar las colchonetas donde dormían cada noche en el patio del hospital, se ponían en marcha para ir a cantar hasta por la tarde en hospitales, orfelinatos y campamentos improvisados. Llevando con su música un mensaje solidario de consuelo y esperanza a los haitianos más desamparados. Y dibujando sonrisas en los rostros de los niños con canciones como ‘Ti poul-la rele’, la divertida historia de una gallina. Actuarán en La Mar de Músicas el jueves 21 en la plaza del Ayuntamiento a las 20:00 horas. Gratuito.

El coro fue fundado, a principios de la década de los noventa, con el nombre de Grupo Vocal Desandann (o sea, Descendientes), por cubanos de origen haitiano. Durante el llamado Periodo Especial con su falta de alimentos y sus cortes de suministro eléctrico. Días de inventar en Cuba. Eran tiempos muy difíciles en la isla tras la disolución de la Unión Soviética, la gran aliada del régimen de Fidel Castro, y ellos pensaron en retomar los cantos de resistencia de sus antepasados, un repertorio que se había ido transmitiendo de una generación a otra desde el siglo XIX. Hay que recordar que decenas de miles de haitianos llegaron a la región oriental de Cuba, en diversas oleadas. Entre 1795 y 1805 llevados como esclavos para trabajar en las plantaciones de azúcar por sus amos franceses que huían de las revueltas en lo que entonces se conocía como Santo Domingo y que luego se dividió en dos: Haití y República Dominicana. En 1915, tras la ocupación de Haití por Estados Unidos, y en la década de los cincuenta intentando escapar del brutal régimen de Duvalier.

Son diez voces, entre los 26 y los 60 años, que cantan en ‘creol’ –ese idioma del exilio creado por los esclavos al combinar sus lenguas africanas con inglés, francés o español-. Diez voces con tambores para un gospel sincopado tropical que llega de la ciudad de Camagüey. Sus cantos hablan de supervivencia a pesar de la miseria abyecta, de héroes que se enfrentan a los poderes coloniales, de fantasmas en los cruces de caminos, de la nostalgia de la familia, del ansia de libertad... Se explica en el texto en inglés del libreto de ‘Tande-la’, un disco publicado el año pasado en el sello de Peter Gabriel Real World y que contiene doce canciones cantadas prácticamente ‘a capella’.

Emilia Díaz Chávez, directora musical de The Creole Choir of Cuba, asegura que “la música es como la comida, alimenta el espíritu y es la principal inspiración para nuestra vida cotidiana”. Así que, como proclaman ellos en ‘Edem chanté’, ¡ayúdame a cantar!.

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