Ir al contenido principal

Chile: La Policía reprime las manifestaciones de estudiantes

AGENCIAS.- La Policía chilena reprimió las últimas manifestaciones de estudiantes y profesores, con un saldo de 874 detenidos y decenas de heridos como consecuencias de la batalla campal que se desató en el centro de Santiago y en otras ciudades de Chile.

La policía militarizada de Chile utillizó balas de goma, gas lacrimógeno y carros hidrantes para dispersar la protesta.
Los incidentes se produjeron en las cercanías de la céntrica plaza Italia, en la capital chilena de Santiago.

La policía dispersó a grupos de estudiantes secundarios que intentaban manifestarse en la zona en rechazo a la propuesta educativa del Gobierno chileno.

Durante la represión, hubo redadas en los colegios tomados. Además, los uniformados impidieron a los estudiantes el uso del transporte público. Hasta el momento hay 36 detenidos.

Los efectivos también desalojaron colegios que estaban tomados por los estudiantes.

"Santiago está en estado de sitio", señaló la vocera de la Confederación de Estudiantes chilenos (CONFECh), Camila Vallejo.

En tal sentido, la dirigente estudiantil puso en duda la realización de otra movilización pensada para esta tarde.

Camila Vallejo convocó mediante su cuenta de twitter a un cacerolazo a las 21 hs. en todo Chile "en repudio a la represión contra los estudiantes".

El movimiento estudiantil chileno tenía previsto realizar dos marchas el día de hoy. En primer turno marcharían los estudiantes secundarios por la mañana. Por la tarde, los universitarios se manifestarían junto a distintos sectores.

Este miércoles, el ministro del Interior chileno, Rodrigo Hinzpeter, negó a los estudiantes el permiso de manifestarse en el centro de la capital chilena.

Asimismo, Hinzpeter defendió el uso de un decreto para disolver protestas firmado en la dictadura de Augusto Pinochet.

El portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, ha justificado las acciones de los carabineros contra los estudiantes por tratarse de "manifestaciones que no habían sido autorizadas por el Ministerio del Interior".

Chile vivió el jueves la jornada de protestas más intensas desde que se instauró la "democracia" hace más de dos décadas. La televisión local mostraba imágenes de miles de personas en las calles de varias ciudades enfrentándose a uniformados que intentaban reprimir cualquier movilización.

El centro de Santiago fue escenario de cruentas confrontaciones entre manifestantes y uniformados que a muchos hicieron recordar episodios violentos y represivos ocurridos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Al enfurecimiento de los estudiantes y profesores se sumó el descontento de cientos de chilenos que protagonizaron en Santiago un gran "cacerolazo" contra el Gobierno de Sebastián Piñera, un hecho inédito en 20 años de democracia.

Habitantes de Santiago hicieron sonar ollas y sartenes en respaldo a los estudiantes. Los llamados "cacerolazos" tuvieron lugar en reconocidas zonas de la capital chilena como la Plaza Italia y la Plaza Brasil. Medios locales informaron de pequeñas concentraciones en algunas esquinas de zonas residenciales que contaron con el apoyo de conductores que hicieron sonar las bocinas de sus coches.

La convocatoria a tomar las calles se realizó a través de las redes sociales, como Twitter, y mensajes de texto al móvil. La acogida fue mayor a la esperada, aunque algunos funcionarios del gobierno afirman que esta marcha de estudiantes no tuvo el mismo éxito que las anteriores.


La Confech dio el jueves un ultimátum a Piñera para que presente una nueva propuesta que responda a sus demandas. Esta sería entonces la tercera que tendría que diseñar el gobierno desde que comenzó la crisis hace un par de meses.

"Invitamos al gobierno a dar respuestas serias, concretas y coherentes con nuestras demandas históricas. Para esto, el Ejecutivo tiene un plazo de seis días, a partir de esta jornada (del jueves) de movilizaciones y protesta nacional", anunció Patricio Contreras, en nombre de la confederación.

La respuesta de las autoridades chilenas no tardó en escucharse, esta vez en la voz de Chadwick, quien recordó que el pasado lunes Piñero hizo llegar a los sectores en conflicto un nuevo documento de 21 puntos sobre el que los estudiantes se comprometieron en su momento a dar una respuesta este viernes.

"No entendemos como respuesta emplazar al Gobierno en la forma como lo han hecho. Al Gobierno no se le emplaza de esa manera, ni tampoco lo vamos a aceptar", advirtió Chadwick.

"Esperamos que el día de mañana (viernes) los dirigentes respondan con seriedad, por eso vamos a esperar lo que ocurra y de ahí vamos a decidir las acciones que el gobierno tiene que emprender", comentó el portavoz de la Presidencial.

A comienzos de julio, Piñera anunció la creación de un fondo de 4.000 millones de dólares (2.797 millones de euros) en el marco de lo que él mismo denominó "un Gran Acuerdo Nacional por la Educación" (el acuerdo GANE), cuyos principales objetivos son mejorar la calidad, acceso y financiación de la educación superior.

Pero la propuesta no convenció a los estudiantes, que exigen al Estado aumentar los recursos para la educación, abaratar los precios del transporte público para ese sector, mejorar las condiciones de los créditos que deben pagar los universitarios para financiar sus carreras, reducir las desigualdades en las escuelas públicas y no promover la privatización del sector.

ARCHIVOS

Mostrar más


OTRA INFORMACIÓN ES POSIBLE

Información internacional, derechos humanos, cultura, minorías, mujer, infancia, ecología, ciencia y comunicación

elmercuriodigital.es se edita bajo licencia de Creative Commons
©Desde 2002 en internet
Otra información es posible