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ESPAÑA - Alimañas


*31.10.13. OPINIÓN de Rosa María Artal.
La triple valla de seis metros de altura que separa Marruecos de Melilla no es suficiente para el Gobierno del PP. La Delegación de Moncloa en la ciudad autónoma ha anunciado obras que disuadan el ya arriesgado paso. Van a colocar una malla “antitrepa” que “evitará la introducción de los dedos” para escalar por ella, y volverán a situar en la zona superior –para el que haya llegado hasta allí- un alambre de cuchillas. Este material fue primero colocado pero después retirado en 2007 ante las graves heridas que ocasionaba a los emigrantes que pretendían acceder por este método a territorio español.

Se arriesgan para venir a este país, a este continente, donde ostentan el poder alimañas -a juzgar por sus actos-, al parecer porque les han votado personas de bien que no mueven un dedo ante esto.

En la estupefacción diaria, vamos viendo que expulsan a una empleada por haber faltado al trabajo para asistir al desahucio de su casa. O que las empresas a las que han entregado los servicios que antes correspondían a funcionarios del Estado cometen graves atropellos y en el más puro contrasentido. Se ha detectado la expulsión de trabajadoras embarazadas… en la empresa que gestiona el teléfono contra la violencia machista. O que los directivos de la sanidad catalana se suben y blindan sus sueldos, mientras cercenan ese servicio y derecho público. O que en plena ola de recortes, el Ministerio de Defensa se gasta 220.000 euros en cuidar el campo de golf de una Base militar. ¿Y quién se lleva el contrato? La empresa de Florentino Pérez. La que también “arregló” el Congreso de los Diputados dejando unas goteras que obligaron a suspender la sesión.

Por lo demás esos bancos que acaban de hacer públicos sus desmesuradamente obscenos beneficios necesitan más dinero y Rajoy se ha prestado y aprestado a facilitarles que refuercen su capital en 28.000 millones de euros. El Gobierno estudia crear una fórmula para permitir que las entidades “contabilicen ahorros futuros de impuestos como recursos de primera calidad“.

Y de dejar boquiabierto -si ya la mandíbula no se nos hubiera descuajeringado a estas alturas- es la aprobación de esta partida que nos cuentan con tanta soltura en este periódico:

“La Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) aprobó el pasado mes de marzo un plan de negocio que reserva 103 millones de euros para demoliciones de edificios. Se trata de una cantidad algo inferior a la que se destina a mantenimiento de edificios (130 millones) y obras en curso (133 millones).”

Resulta que hay unas 800.000 viviendas vacías, algo menos según otras fuentes -ni saben cuántas tienen-. Y han pensado que aunque ya aquí los fondos buitre tienen barra libre y están comprando todo -de saldo-ha bajado mucho el precio y no hay negocio. Entonces mandan la piqueta a las viviendas que no están terminadas y así, con menos oferta, subirán los precios. Si veis, seguir con las obras o mantener los edificios en buen estado, es poco más de esa cantidad. Pero también “ahorran” ahí. Mucho mejor pulverizar los edificios y que los pisos sigan siendo caros y se lucren los que se tengan que lucrar. Aquí lo que cuenta, y así lo denominan, es “el plan de negocio”.

Por llegar a este país se quieren dejar el cuerpo a jirones los emigrantes africanos. Muchos quisiéramos irnos. Sobre todo por no dar lugar a confusiones y que alguien crea que pertenecemos con plena aquiescencia a esta sociedad que permite todo esto sin mover un músculo. Quizás solo los que posibilitan el bostezo o el aplauso a los juguetes de distracción que ponen ante sus ojos. Sus anchos estómagos éticos admiten que, por ejemplo, la Fiscalía de Madrid haya considerado que el PP no ha cometido delitos de daños y encubrimiento al destruir los ordenadores su ex tesorero Luis Bárcenas. Lo que procede, en su opinión, es archivar el caso, cerrarlo.

Lástima lo mal repartido que está el dolor. Lo fácil que les ha resultado algunos trepar hasta donde están. Cuánto mejor estarían las alimañas cercadas por vallas de cuchillas cortantes, y aisladas de los seres humanos.

*rosamariaartal.com
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