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La mentira del emprendimiento

OPINIÓN de Pura María garcía.- No creo que sea una casualidad, pero diferentes medios de comunicación, casi a diario, coinciden sospechosamente en la forma en que nos ayudan a comenzar el día. Aunque nadie se lo pide explícitamente, los medios ejercen su rol perfectamente aprendido de moduladores de conductas y hacen sus juegos malabares para que los que estamos al otro lado continuemos en el sopor crónico que el sistema ambiciona.

Lo hacen con programas que rezuman un maquillaje de la realidad que a estas alturas alcanza un nivel más que inaceptable. En ellos, ya lo tenemos penosamente asumido, hay un falso circo, con gladiadores de mentira, los fatuos tertulianos, que fingen batallar, tras el escudo de un conocimiento llegado a ellos misteriosamente, en un decorado móvil que cambia a conveniencia –el tema que hoy debatirán nuestros tertulianos será…–de la personalidad bipolar del sistema, palo y zanahoria, palo y zanahoria, palo y…

No me cansaré de decir que estos emisarios del corrupto sistema son verdaderos terroristas de la palabra: manipulan no inconscientemente sino desde la indecencia de quien se sabe impostor de datos y conocimiento, de soluciones y posturas.

Desde hace un tiempo, sin embargo, la estrategia manipuladora ha logrado esa vuelta de tuerca ante la que deberíamos estar prevenidos. A primera hora de la mañana, cuando la gran mayoría de nosotros buscamos, frente a la silueta que nos devuelve el espejo, una razón para continuar viviendo con lo mínimo, con lo que nos dejan los que nos saquean, los programas de radio, la televisión y algunos periódicos nos alegran la existencia con eufemismos insultantes. Han creado secciones-espejismo en las que dan entrada a jóvenes y no tan jóvenes que pronuncian discursos diferentes pero idénticos:

“Hola, me llamo X y tengo 29 años. He estudiado X e Y (casi todos los jóvenes que quieren contagiarnos con su alegría tienen acabada más de una licenciatura) y después de X años de estar sin trabajo, ahora soy EMPRENDEDOR. He montado junto con una amiga y con la ayuda de mi familia una pequeña empresa de X. Por ahora no podemos decir que tengamos beneficios. Ya se sabe que a la primera no se puede esperar mucho, pero hacemos muchas horas y esperamos en un año empezar a remontar. Nos hemos tenido que reinventar, porque la situación es difícil, pero siempre hay una posibilidad si uno es creativo. Hay que emprender, no nos queda otra. Estamos muy contentos porque ser emprendedores nos va ayudar a tener un futo.”

Les escucho con indignación y estupor. Les escucho congratularse de haber puesto todo, lo poco que tienen, encima de la mesa y alegrarse de que el sistema les permita acceder a lo que en teoría deberían tener todo el derecho: trabajar y sobrevivir. Les escucho alegrarse de estar empeñados en créditos en los que han involucrado a padres y hasta abuelos, resignados a dividir su escasa pensión, sin más garantía que saber que es la única puerta que pueden abrir. Les escucho, por si fuera pequeño el disparate, alegrarse por tener la migaja que les da el sistema -porque tal y como están las cosas ya es mucho, eh- y, además, agradecérselo, asumiendo que quien les niega una existencia con dignidad es, para colmo, un sistema generoso que premia a los innovadores, a los que emprenden.

Les escucho, con tremendo asombro, llenarse la boca con la palabra emprendedor, el eufemismo con el que el sistema les engatusa, les entretiene de la media verdad que esconde. “Después de buscar y buscar trabajo, me he reinventado y creado una empresa on-line de …”

De verdad que asisto con pena e indignación, y con sincera tristeza, a esta pasarela de jóvenes y no tan jóvenes derrotados-con-pseudoéxito que cada día, para animarnos y hacernos ver que la situación tampoco es tan mala si te decides a emprender, nos narra su victoria (por la que debería ser en el año 2015 un derecho INNEGABLE) sobre la crisis a fuerza de EMPRENDER (el eufemismo del sistema que esconde el crudo concepto de Búscate la vida con tus dos carreras, ingenuo)

Y suponen que así, con las experiencias alegres de los emprendedores, me contagiaré de las bondades del sistema y continuaré deambulando por la realidad sin mirada crítica y con actitud de sumisión, eterna, a los que nos dominan…

PS: Por si la gravedad de lo que escribo no fuera suficiente, el propio sistema, a través del cultísimo Wert, quiere adelantar el virus del EMPRENDIMIENTO, tras el que hay un negocio tremendo de empresas que orientan enseñan y actualizan el EMPRENDIMIENTO. Ya desde el primer curso de Educación Primaria, Wert ha establecido por ley que en las escuelas hemos de educar a los niños y niñas a desarrollar la competencia clave SENTIDO DE LA INICIATIVA Y ESPÍRITU EMPRENDEDOR…estupenda manera de hacer que los niños y niñas compitan y monten empresas (y ERES?) desde los 6 años o lo que ellos definen como “desarrollar estrategias para que al acabar el tramo educativo de 6 a 12 años, los alumnos hayan adquirido los conocimientos y habilidades esenciales para la participación completa en la sociedad” (por supuesto, se les ha olvidado escribir “sociedad del hambre, la mordaza y el paro”)

Una locura, vamos…


*lamoscaroja.wordpress.com

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