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“Deberíamos vivir bajo tierra para sobrevivir”

Siria: el intenso conflicto en Damasco y Homs se cobra la vida de mujeres y niños



Los bombardeos indiscriminados se multiplican en Guta oriental y Al Waer: en un solo día, matan a 43 personas y hieren a 361. Hospitales, escuelas, ambulancias y áreas residenciales… todos son ahora un objetivo. El 60% de los muertos son mujeres y niños menores de 15 años.

En medio de un conflicto cada vez más intenso y de la afluencia masiva de víctimas en Guta oriental, en las cercanías de Damasco, el pasado viernes 25 de noviembre la organización Médicos Sin Fronteras conversó unos momentos con un médico generalista* que trabaja en una clínica improvisada de la zona




Durante las últimas tres semanas, hemos experimentado nuevas oleadas de ataques tanto desde tierra como desde el aire. Estas embestidas han golpeado áreas residenciales, especialmente escuelas.

Todavía hay centros médicos en funcionamiento, pero a duras penas podemos hacer frente a esta nueva ola de violencia. Como es ya habitual, las instalaciones médicas se han visto afectadas –algo a lo que ya nos hemos acostumbrado–, pero ahora también las escuelas están siendo atacadas. Esto ha hecho que este momento sea mucho más difícil.

En esta zona, nuestro centro médico es fundamental. La mayoría de nuestros servicios continúan funcionando y están disponibles para los pacientes. Contamos con cirugía general y especializada, un departamento de radiografías, un laboratorio, ambulancias y personal que aún viene a trabajar, por lo que cuando hay un bombardeo, nos llegan muchos heridos.

La mayoría de las lesiones que hemos visto en los últimos tiempos requieren intervenciones quirúrgicas complejas, lo que lamentablemente significa amputaciones. Sumado a eso, tenemos muchos casos de daños en los nervios, para lo cual traemos un médico especialista que se encarga de estas emergencias.

La mayoría de los heridos que hemos recibido en estas últimas semanas han sido niños. Debido a los ataques, hemos visto muchos fallecidos; familias enteras destruidas. Hubo un caso reciente en el que toda una familia, excepto el padre, murió.

En otra familia, el hombre, que es médico, sobrevivió a un bombardeo aéreo, pero su esposa y su suegra están internadas en terapia intensiva, y su hija ha muerto. Ahora mismo, mientras hablo contigo, me avisan de que más muertos y heridos están por llegar –dicen que uno de ellos es una niña que murió al instante.

Ayer, después de un ataque aéreo, trajeron a otro niño que llegó ya sin vida. Tres hombres que trabajaban en un poste eléctrico también ingresaron requiriendo cirugías intensivas, y una mujer que caminaba de regreso a su casa fue herida y traída al centro.

Ahora, en un solo día, estamos haciendo una media de cinco o seis cirugías de urgencia para salvar la vida de nuestros pacientes.

Si esta situación continúa, la mejor solución sería que tal vez todos nosotros –la comunidad entera- nos trasladásemos a vivir bajo tierra para poder sobrevivir.



Desde el pasado 17 de noviembre, las instalaciones sanitarias que apoyamos en las regiones sirias de Guta oriental (un área de ciudades asediadas cerca de Damasco) y Al Waer (una comunidad asediada cerca de Homs) nos han informado de un gran número de heridos y muertos a causa de la guerra.
Durante un solo día de intensos bombardeos, los hospitales de Guta oriental avisaron de 261 heridos y 30 muertos, y el de Al Waer de 100 heridos y 13 muertos
Además, en este mismo periodo de tiempo, un paramédico resultó gravemente herido en un bombardeo aéreo, disparos de francotiradores en Zabadani alcanzaron a un técnico anestesiólogo, tres ambulancias fueron destruidas por los ataques; y un hospital que apoyamos en Guta resultó dañado cuando una bomba alcanzó el edificio vecino, dejando inoperativa la unidad de cuidados intensivos cuando los heridos la necesitaban desesperadamente.
Más de la mitad son mujeres y niños
Las escuelas y las áreas residenciales también sufrieron ataques, lo que sugiere que algunos de estos ataques son bombardeos indiscriminados sobre áreas civiles.
Aún no tenemos todos los datos de las edades y el género de la población afectada en Al Waer; pero en Guta oriental el 43% de los heridos y el 60% de los muertos son mujeres y niños menores de 15 años.
“Seguiremos alzando nuestra voz para denunciar la catastrófica situación en el este de Alepo,  pero también suena la alarma en otras áreas donde el conflicto es intenso”, declara Anja Wolz, nuestra coordinadora médica de proyectos de apoyo médico en Siria.
“Tan solo el viernes, dos escuelas de Guta oriental fueron alcanzadas por ataques aéreos cuando los estudiantes salían después de su jornada. Excepto una persona, todos los heridos eran mujeres y niños; 16 de ellos fueron atendidos en una instalación médica que apoyamos y otros fueron referidos en ambulancia a otras instalaciones en el área”.
“El domingo pasado, un equipo de rescate en Al Waer que intentaba sacar a las víctimas atrapadas entre los escombros quedó retenido en medio de un ataque de mortero. Nueve rescatistas resultaron heridos y necesitaron atención médica”, añade.
“Una vez más, estamos horrorizados por los números de mujeres y niños que hay entre los muertos y heridos que llegan a las instalaciones médicas que apoyamos”, continúa Wolz.
#NoSonUnObjetivo
“Todos deberíamos estar muy preocupados por el destino de los civiles atrapados en estas áreas de conflicto intenso. Si los bombardeos y los enfrentamientos no se pueden detener, al menos las partes en conflicto deben velar por no alcanzar equipos médicos ni ambulancias. Trabajan para salvar vidas”, subraya.
Además, el personal médico que apoyamos avisa que muchos de los residentes se esconden en sótanos por temor a los continuos bombardeos.
Las ambulancias se dispersan en vez de centralizarse en sus bases de urgencias por temor a que éstas sean destruidas por las bombas. Algunos hospitales han tenido que suspender sus actividades médicas regulares porque se necesita personal permanentemente en las salas de urgencias y en las secciones de cirugía.      
Por si esto fuera poco, los suministros se están agotando en algunos de estos hospitales.
Hemos recibido y respondido a las tres peticiones de emergencia que solicitaban líquidos intravenosos, antibióticos y analgésicos. Además, actualmente estamos preparando los productos para responder a 19 peticiones de suministros en las instalaciones médicas en Guta oriental.

Gestionamos seis instalaciones médicas en el norte de Siria, apoya a más de 70 centros de salud y hospitales en el país, y proporcionamos donaciones médicas de urgencia a una red de alrededor de 80 instalaciones médicas más. En las instalaciones apoyadas por MSF no hay integrantes de nuestro personal. (MSF)


*Se requirió anonimato por razones de seguridad personal.

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