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Odebrecht y la ética de la FAO

Jorge  Zavaleta Alegre.- La compañía China National Petroleum Corp. (CNPC) está compitiendo con Brookfield Asset Management Inc. para comprar la participación mayoritaria que tiene Odebrecht en el proyecto del Gasoducto Sur Peruano (GSP), valorizado en US$ 7,300 millones, informa la agencia especializada Bloomberg.





CNPC, empresa que es una de los más grandes productores de petróleo de China, y Brookfield, el mayor fondo de inversión de Canadá, son los más recientes interesados en adquirir el 55% que posee Odebrecht en el proyecto del gasoducto, proyecto que fue sobrevaluado con el liderazgo del expresidente Ollanta  Humala y su cónyuge, ahora tras la posesión de directora de la FAO, en la oficina de enlace en Ginebra.

Frente a estos anuncios en el  posible cambio de empresa en el  GSP, desde diferentes frentes se reitera que la empresa Odebrecht se ha convertido en un referente de la avasalladora corrupción en los sectores claves de la administración pública y privada en los países donde aún existen rezagos de partidos como el PRI de México, el peronismo en Argentina, el Apra en Perú, el Obrero del Brasil  para citar solo cuatro estructuras con la suficiente organización y presencia en el voto y la población nacional.


Estas estructuras, con todas sus miserias y desaciertos no han sido renovadas por las nuevas generaciones, que aún no han germinando instituciones simbólicas y con capacidad de convocatoria.

Las semillas renovadoras no han superado los códigos de   la economía  de libre mercado que estimula una educación pragmática, ausente de valores, de ética, de lógica, Van desapareciendo o  sepultando ideales.

La  empresa brasileña Odebrecht, según el  gobierno suizo,  pagó por lo menos US$ 64 millones en sobornos a brasileños usando cuentas en Ginebra. Los políticos y partidos habrían sido financiados ‘regularmente’ a partir de cuentas secretas. La información que  viene despertando la indignación  de la poblaciones  afectadas y que compromete inclusive  a la seriedad de la FAO, cuyo  director general, José Graziano da Silva,  antes ministro  de planeamiento del presidente Lula, viene manteniendo actitudes  que desdicen sus discursos sobre Ética. 

Está actuando como socio cómplice
de una primera dama del gobierno peruano que en julio del 2015, esta involucrada, según jueces locales, de haber sido intermediaria  de varios contratos con Odebrechet, que ahora se descubre que están plagados de vicios.


El análisis de la autoridad  suiza precisa que el involucramiento de Odebrecht en sus esquemas de corrupción era altamente lucrativo para la constructora. En América Latina, los  estudios realizados por la CEPAL, revelan  inversiones con un costo demasiado alto, como es el caso de las vías interoceánicas, conocidas como IIRSA, según detalla la prensa de EEUU.

Además son de conocimiento público  y de la justicia del  Perú, que el gobierno de Humala-Heredia,  debe responder por fondos recibidos de Odebrechet, en tanto el director de la  FAO,    ministro del presidente  Lula, se  empecina en mantener la designación de la ex primera dama  peruana, como jefe de la oficina de  enlace en Ginebra quien no  reúne la formación y experiencia para dicha responsabilidad.

Por cada un millón de dólares pagado  por sobornos a políticos y funcionarios públicos brasileños, la empresa obtenía ganancias de cuatro millones de dólares americanos 4 millones con contratos que le darían a aquellos que recibían los pagos, agrega la  autoridad  suiza.

La misma investigación revela  que las cuentas secretas de Odebrecht en Suiza financiaron de forma “regular” campañas políticas, partidos o políticos en Brasil, e incluso ministros. Las revelaciones forman parte de los documentos del Ministerio Público suizo que fueron utilizados como base para multar a la empresa brasileña.

El prestigiado diario O Estado de Sao Paulo  indica que -de acuerdo con las investigaciones-, por lo menos unos 66.5 millones de francos suizos (unos US$ 64 millones), se pagaron en sobornos a ex directores de estatales y otros funcionarios públicos en Brasil en sobornos a partir de las cuentas en el país alpino.

Suiza informó  semanas atrás que  una multa de US$ 200 millones contra Odebrecht, parte del esquema de acuerdos de indulgencia concretados por la constructora en Brasil y en Estados Unidos. Los documentos del 21 de diciembre, y que se utilizaron para justificar la multa y confiscación de recursos, explican cómo Odebrecht pagaba sobornos.

Las investigaciones del ministerio público suizo muestran que el pago de sobornos garantizaba ganancias para la empresa. Se estima que Odebrecht “se benefició por lo menos 4 millones de euros con una tasa de soborno de un millón de euros”.

Los suizos estiman que aproximadamente US$ 100 millones serían objetivos de una compensación que la empresa tendría que pagar. Aunque señalan que, como el proceso de investigación continúa, los crímenes de lavado de dinero pueden incrementar aún más los valores confiscados por el Ministerio Público. Lo que determinará ese eventual nueva confiscación estaría vinculado a la proporción establecida de 4 × 1 respecto a las ganancias obtenidos por la empresa y el pago de sobornos.

Si Odebrecht se quedó con las ganancias, quien pierde es el Estado brasileño y la población. “Los intereses fiscales públicos del Estado brasileño se vieron afectados: la sociedad pagó un precio inflado por la realización de proyectos otorgados a Odebrecht y también financió los sobornos”, afirmó el Ministerio Publico suizo.


Pagos
Los nombres de los beneficiarios, sin embargo, se han mantenido en reserva, ya que las investigaciones continúan. No obstante el Ministerio Público confirma que fueron hechos ‘pagos en cuentas suizas para el financiamiento de campañas políticas en Brasil y en otros lugares´.

Por medio de un departamento de la constructora dedicado al pago de sobornos, las transferencias para “funcionarios públicos y políticos fueron de centenas de millones”.

Sin citar nombres, los documentos suizos también revelan cómo los investigadores constataron que los pagos estaban relacionados con publicistas de partidos políticos. Las transferencias, según la investigación suiza, se establecieron con personas que “hicieron sus nombres con la organización de campañas políticas”. En Suiza, las cuentas de Joao Santana, publicista de las campañas presidenciales de Lula da Silva (2006) y Dilma Rousseff (2010 y 2014), están bloqueadas.

Para los suizos, la dirección de Odebrecht tenía “conocimiento de la ubicación y distribución de los fondos de Caja 2, el sistema de camuflaje de los flujos de dinero por medio de las transacciones internacionales de estos recursos de esta Caja 2, así como sus objetivos”.

Para el procurador general suizos, “eso consiste en direccionar sobornos y otros pagos ilegales para funcionarios públicos en Brasil, Panamá y probablemente en otros países”.

Con los bancos suizos, Odebrecht creó un sistema de Caja 2 para la obtención de contratos. En total Suiza investigó más de 300 transacciones bancarias, con el involucramiento de intermediarios, funcionarios públicos y otros sospechosos.

La constatación fue de que un total de 440 millones de francos suizos (US$ 427 millones) de las oficinas subsidiarias de Odebrecht pasaron por los bancos suizos entre el 21 de diciembre del 2005 a junio del 2014. En total, el sistema creado por la constructora brasileña en todo el mundo movió unos US$ 635 millones de manera ilegal.

Beneficiarios
“Los pagos de sobornos eran dirigidos en parte por agentes decisores gubernamentales, en actividades que involucraban contratos de licitación y contribuciones para partidos políticos, así como a políticos”, enfatizó el ministerio publico suizo.

Sobre la base de estas informaciones, el Ministerio Publico concluyó que los pagos constituían envío de recursos a funcionarios públicos extranjeros que usaban cuentas en Suiza, además de políticos, intermediarios en moneda extranjera y campañas políticas en Brasil y en otros países.

En Brasil, los datos estadísticos confiscados por los procuradores llegan a un total de al menos 66.5 millones de francos suizos (US$ 210 millones), que se pagaron. Entre los beneficiarios de los recursos de Odebrecht están los ex directores de Petrobras que, entre marzo de 2008 y abril de 2014, obtuvieron 43.7 millones de francos suizos (US$ 42.1 millones) en cuentas secretas.

Otro pago realizado por 8.7 millones de francos suizos (US$ 8.4 millones) se registró a nombre de una persona no identificada, además de 14.2 millones de francos suizos (US$ 13.7 millones) entre 2009 y 2012 a funcionarios públicos que tendrían un rol en la aprobación de proyectos.

Los suizos también revelan que queda “claro a partir de las planillas confiscadas” y por las delaciones, que habían acuerdos con políticos y tomadores de decisión dentro de las instituciones del gobierno” para el pago de sobornos. Además, hubo un “acuerdo regular para destinar cierta parte de estos recursos para ciertos políticos o partidos políticos”. “Esos pagos se hicieron a partir de Caja 2”, reafirma O Estado de Sao Paulo.


Prisión y caso Lava Jato
Uno de los puntos centrales en la investigación en el país europeo fue el encarcelamiento de Fernando Miggliaccio da Silva, operador vinculado a Odebrecht, investigado por el caso Lava Jato y acusado por el pago de sobornos a ex directivos de la empresa Petrobras, detenido en febrero de este año en Ginebra. Él es descrito en los documentos suizos como un “responsable por el departamento de Operaciones Estructuradas”, el sector de la empresa responsable por la entrega de sobornos. “Muchos celulares, computadoras y datos que tenía este funcionario” fueron confiscados.

De acuerdo con los suizos, la empresa “sistemáticamente imponía sobornos en un sistema de Caja 2 para influir en la obtención de contratos de infraestructura”. En agosto, Miggliaccio da Silva decidió cooperar.

Según el Ministerio Público, el sistema usado para retirar el dinero de las cuentas oficiales usadas para el pago de coimas era altamente estructurado. Los recursos necesitaban ser “aprobados” por los responsables principales de la empresa.
En esta programación se hallaban detalles de las obras, el superintendente responsable, el valor del contrato y la coima pagada. “Mucho de los planos y/o instrucciones (programaciones) eran efectuados de manera semanal o trimestral, según indican los documentos confiscados. “Estos contratos prueban que esos fondos de Caja 2 eran en gran parte intencionados para obtener contratos”, enfatizó.
Otro asunto vital en la investigación suiza fue el descubrimiento de servidores mantenidos por Odebrecht en Suiza, con “una enorme cantidad de datos” de los pagos de sobornos.
En noviembre pasado, O Estado de Sao Paulo reveló que el país europeo había confiscado el servidor. Ahora, el proceso revela que hubo datos equivalentes a 2 millones de páginas de documentos y que pudieron ser retirados, “incluyendo e-mails, órdenes de pago, conferencias y contratos que servirían para justificar las coimas”. “Asimismo, millares de listas fueron confiscadas y a partir de los pagos relatados por medio de dólares”.
CONCLUSION Y DEMANDA CONTRA FAO  Y ODEBRECHT
Es  urgente que las  NNUU emita explicaciones  de la actitud de la FAO y del Congreso y Gobierno del  Perú  sobre el  Gasoducto Sur Peruano, las IIRSA, el financiamiento de campañas electorales. No se trata de divulgar la  frase  Odebrecht, para intentar calmar  la furia social. Sino demostrar actitudes de enmienda. Empezado por la política exterior.
En un comunicado de prensa emitido la semana pasada, la justicia suiza indica que, a pesar de la multa impuesta, se continuará con las investigaciones en el caso de Odebrecht. Ahora, lo que se debe investigar es el destino de estas coimas.
El diario brasileño solicitó comentarios a la constructora Odebrecht sobre el tema, a lo que la empresa “no se quiso manifestar sobre el tema, aunque reafirma su compromiso de colaborar con la Justicia. La empresa está implantando las mejores prácticas de conformidad, basadas en la ética, la transparencia y la integridad.
La prensa peruana, como el Diario Gestión, el Grupo multimedia El Mercurio, Panoramical de Milán-Bruselas, Mapocho Press,  en sucesivas  ediciones  vienen  informando sobre las evidencias ilícitas  de  un contrato lesivo para la economía de los  peruanos, como es la construcción del  Gasoducto Sur Peruano,  que en setiembre  del  2015 fue denegado por un valor  de  3,500  millones  de dólares  y cinco meses antes de finalizar esa  administración (julio 2016) suscribió  esa obra del GSP  por  más  de 14 mil millones de dólares americanos.

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