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El populismo de Rivera adelanta la zanahoria de Montoro

OPINIÓN de Rafael García Almazán/ Kabila.- Montoro sigue igual, miente, se desdice, cambia de chaqueta de acuerdo a las circunstancias, sin que, naturalmente, le importe un pimiento las repercusiones negativas que sus decisiones pudieran tener. Y Rajoy lo adora.
El ministro reprobado de Hacienda había dicho hace tres días que no había posibilidad de bajar impuestos hasta 2019, porque siempre hay que guardarse la zanahoria. O sea nos trata como a animales, ya saben primero el palo y luego la zanahoria. Su único objetivo es ganar elecciones para servir a su gente, sea como sea. Véase que hasta el Tribunal Constitucional, que tantas veces ha jugado a favor del gobierno, le ha dado un palo de tamaño monumental a su amnistía fiscal.

Y Ciudadanos, a lo suyo. Es lo que tiene no tener ideología y seguir la corriente de quién tiene el poder para conseguir algunas migajas. El año pasado, cuando decían que eran socialdemócratas, lo trataron de conseguir con el PSOE, y este año, que son liberales –quién sabe lo que serán el año que viene-- están poniendo la alfombra roja al PP, para que pueda llegar a final de legislatura. Eso si, tratando de aparecer en los medios y la gente lo note.

Presionando para votar afirmativamente al techo de gasto, que permite al PP seguir navegando, Ciudadanos ha conseguido una bajada del IRPF. Eso sí, una bajada populista y cosmética. Una bajada que por mucho que digan afecta a unos pocos, mientras a cambio, se dice que no hay dinero para acometer necesidades de carácter prioritario y vital, como puede ser la desigualdad, la pobreza infantil o la ayuda para los dependientes, a la que se la dedican en los presupuestos 1400 millones de euros, bastante menos que los 2000 que dicen que supone esta bajada.

Este país necesita más recursos, pero no por la vía del gasto, sino de los ingresos. Mientras que los asalariados pagan de media un 25% en el IRPF, las empresas tributan un 9%. Y eso sin contar que no se persigue suficientemente el fraude (una gran inversión necesaria, sería el aumento sensible de inspectores de Hacienda) y que muchas de las grandes fortunas tienen sus fondos lejos de nuestra frontera, sin que paguen un euro. Ahí es donde hay que hacer el esfuerzo: un control de esos adinerados y una nueva reforma fiscal que haga pagar a quien más tiene. Hay que recordar que nuestros ingresos fiscales están siete puntos por debajo de la media europea, y que nuestro fraude fiscal dobla al europeo.



Mientras Ciudadanos y Montero juegan con nosotros y adelantan la zanahoria. Todo para que los naranjitas tengan algún activo que apuntarse para su gente (los del Ibex y las grandes fortunas) y para que los peperos puedan seguir otro añito más en el machito y seguir haciéndonos tragar más recortes y más políticas sectarias.

Siguen hablando del final de la crisis, cuando hoy son muchos todavía los parados, y en cuanto a los trabajadores, cada vez son más los que a pesar de tener empleo no llegan a final de mes, gracias a la reforma laboral que tanto daño ha hecho.

Han vuelto a demostrar con esta medida exhibicionista que están en su sitio. Montoro y el gobierno dando todo por continuar en el poder, y los naranjitas sacando limosnas para tener algo de que presumir. Así son estos chicos.

Salud y República


rafa-almazan.blogspot.com

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