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¿Qué es el hambre?

OPINIÓN de Luis Langarica Arreola.- Aparte de que se cataloga como, las ganas de comer, es una palabra que tiene muchas aristas o significados. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la define o mejor dicho, comenta que el hambre es cuando una persona no consume las calorías necesarias para satisfacer sus necesidades fisiológicas, físicas y mentales, personas que no consumen los suficientes nutrientes para obtener una vida plena, para una vida digna; millones de personas en el mundo capitalista viven condenadas a contraer enfermedades que, en ocasiones no se pueden revertir, originando una vida corta.

Investigadores de la FAO indican que el hambre no se origina por la escasez de alimentos en el mundo, que pudo haber sido el motivo en alguna ocasión; se estima, además, que 1,300 millones de toneladas de alimentos terminan en los basureros al año, alimentos que representan un tercio de alimentos para consumo humano; equivalente en dinero aproximadamente 680 mil millones de dólares en los países desarrollados y 310 mil millones en países en desarrollo. En América Latina se desperdicia el 34% de alimentos disponibles con una equivalencia de 127 millones de toneladas por año.

Por hambre se sufre desnutrición, se trunca el desarrollo y cuando las carencias de alimentos son extremas, provocan desplazamientos internos y migraciones a otros países, e incluso continentes, como las ocurridas desde África hacia Europa, las que se están realizando desde el Sur y Centroamérica hacia el Norte de los EEUU, (dentro del Continente Americano), debido a la perversa exclusión de la producción económica que sufren los pueblos en sus países de origen; por la pobreza y el hambre que ha alcanzado a las nuevas generaciones. Para mayor información acerca del hambre, habría que leerse el libro de Martín Caparrós, titulado El Hambre, aquí se narra el cómo se ha fracasado en la lucha contra el hambre.

Muchas son las verdaderas en cuanto a las causas del hambre, una de ellas se debe a la especulación financiera, se ejemplifica cuando provocan crisis, como la sucedida el 15 de septiembre del 2008; en este lapso, la (bolsa) de productos básicos de Chicago, originó que una tonelada de trigo superara los 400 dólares, siendo que cinco años atrás costaba alrededor de 125 dólares. Lo mismo sucedió con otros alimentos como el maíz, la soya, entre otros productos más, que son consumidos en el mundo, como el trigo, la leche y sus derivados.

En los países productores de alimentos como EEUU, China, Brasil, Argentina, los de la Unión Europea, etc., los controladores de estos compran y venden, pero en ocasiones sucede que, ni se venden ni se compran, se simula este hecho cincuenta veces. Este invento radica en que no precisamente se podría vender algo teniéndolo físicamente, se venden promesas, es decir, virtualmente, en la pantalla de una computadora, rayando en la ficción, los que la saben hacer, ganan mucho dinero en los contratos futuros de los alimentos o productos básicos. Así, el hambre se convierte en consecuencia de la especulación de los mercados de (bolsa), facilitados por la falta de reglas y leyes que les controle, funcionarios de la FAO reconocen y saben bien de estos hechos nocivos para la humanidad.

Otro elemento que ocasiona el hambre, es que se ha dejado de producir maíz blanco, sustituyéndolo por el amarillo para producir etanol, es decir, alcohol etílico llamado biocombustible, sabiendo que se requiere espacio para producir alimentos para consumo humano y, que se necesitan 170 kilos de maíz blanco al año, para alimentar a un niño durante ese tiempo, se ha dejado de alimentar a éste, para alimentar las máquinas, es decir, vehículos que consumen el etanol producido por (maíz amarillo y caña de azúcar) en grandes proporciones. Por eso los alimentos suben de precios así como hortalizas y productos cárnicos.

El principal origen del hambre proviene de la desigualdad. En 2017 el 82% por ciento de la riqueza estuvo en manos del 1% más rico, mientras que el resto más pobre de la población mundial obtuvo 0%. Oxfam Internacional informó que las grandes corporaciones y las personas más ricas son factores clave de las crisis causantes de la desigualdad social. La especulación capitalista de los precios de los principales alimentos, más las guerras internas, los conflictos geopolíticos internacionales, las situaciones climáticas, las crisis económicas como las del 2008, la venta de armas a países pobres en conflicto, todo ello tiene responsabilidad de la desnutrición y muerte de millones de seres humanos por hambre en el mundo capitalista.

Urge entonces acciones permanentes y planificaciones en la producción de alimentos sanos y la garantía de la tenencia de acceso de toda la humanidad a ellos, crear mecanismos y políticas mundiales para detener y erradicar las hambrunas en el mudo.

En México hubo períodos en que lo llamaban el cuerno de la abundancia, pero casos de aplicación de políticas erradas y prolongadas, condujeron al país a la dependencia y a la pérdida de su soberanía alimentaria; se requiere regresar al comercio justo para producir más y abatir el hambre. Preferentemente primero debe estar la humanidad.

Algunos datos fueron tomados del artículo titulado Exclusión social, pobreza y hambre, de Alejandro Narváez. América Latina (ALAI) 2018.

 

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