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Mujeres "enérgicas" actúan por una energía limpia e “igualitaria”

Más de un millar de personas cantaron al unísono los temas de la veintena de artistas que han participado en el concierto 'Enérgicas', organizado por Greenpeace en Madrid para promover una energía limpia e "igualitaria".

Un momento del concierto 'Enérgicas'. EFE/Alba Zafra.

La sala La Riviera de Madrid acogió “buena energía” durante las siete horas de festival, con artistas como Rozalén, Carmen Boza, Tulsa, Soledad Vélez, Fario, Rebeca Jiménez, o Melo Moreno reivindicando a través de sus canciones una transición energética justa en la que la mujer tenga el papel “que no ha tenido hasta ahora” según dijeron varias de ellas.

El espectáculo se desarrolló sobre dos escenarios, uno verde y otro morado, en los que la música no paró de sonar hasta la medianoche y, además, la sala contaba con dos puestos de Greenpeace, donde varios de sus miembros informaban sobre la situación energética en España y las diferentes campañas organizadas al respecto por esta ong.

Un concierto de mujeres
El festival, organizado, dirigido y desarrollado exclusivamente por el género femenino, se presentaba como “un canto a todas las mujeres comprometidas con la búsqueda de alternativas sostenibles al carbón, al petróleo o a la energía nuclear desde el ecofeminismo y el deseo de proteger el entorno”, ya fueran activistas, artistas, técnicas, educadoras, investigadoras o políticas, según fuentes de la organización.

“La música es un vehículo de comunicación entre la gente, muy primario pero muy eficaz”, ha argumentado a Efeverde la cantante Miren Iza, más conocida como Tulsa, quien subrayaba que “juntarse en torno a la música de manera colectiva incita a alzar la voz y a que mujeres y hombres se conciencien” de problemas como los medioambientales.




Un momento del concierto, con los dos escenarios iluminados. EFE/Alba Zafra.

Sobre las 21:30 horas, a mitad del concierto, la responsable de Energías Renovables de Greenpeace, Sara Pizzinato, subió al escenario junto con otras personas de la organización para leer un manifiesto que incitaba a “decir basta a transformar nuestra energía en veneno para el planeta, sólo para satisfacer la sed de beneficios de las grandes corporaciones”, abogando en cambio por un modelo energético “basado al cine por cien en energías renovables” como “oportunidad para construir un futuro sostenible y en paz”.

Tras la sobredosis de energía de Las Odio, el humor de Sufrida Galo, la fuerza de las letras de Tulsa y la estelar actuación de Rozalén, entre otras, Las Chillers fueron las encargadas de cerrar el concierto reivindicando que “la revolución” se hará “bailando”.

Al finalizar el concierto, Pizzinato reconocía a Efeverde que “no sabemos cómo de concienciado sale el público del concierto, aunque podemos asegurar que se fue con las baterías cargadas para seguir luchando por una transición energética verde e inclusiva” y no descartó organizar nuevos espectáculos en esta línea pues “ha gustado mucho” y la concienciación “es muy necesaria para poner en marcha una ley de cambio climático y una transición energética muchísimo más ambiciosa que la actual”. Efeverde

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