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El Gobierno de coalición ofrecido a Podemos sólo excluye a Iglesias

Celaá: “Pedían gobierno de coalición y el presidente Sánchez ofrece gobierno de coalición”.

Podemos se abre a negociar la exclusión de Iglesias del Gobierno.
Irene Montero afirma que no será "una línea roja" y Echenique corrobora: "Nunca hemos dicho eso".




La ministra de Educación y portavoz del Gobierno en funciones, Isabel Celaá, aseguró este viernes que la oferta de Pedro Sánchez a Unidas Podemos de “gobierno de coalición” es de “total honestidad” pero con el veto a su líder. “No veo a Pablo Iglesias dentro de ese gobierno”, aseveró, pero el líder del PSOE “no ha dicho más de nadie, por tanto, todo lo demás creo que es un escenario abierto”.


De esta manera respondió Celaá, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, cuando se le preguntó por la posibilidad de que otros dirigentes de la dirección de Unidas Podemos como Irene Montero o Pablo Echenique puedan formar parte del gabinete que presidirá Sánchez si la semana que viene saca la investidura adelante.

Celaá expuso que el presidente del Gobierno en funciones y candidato a la investidura “se ha movido, una vez más”, y ha propuesto a la formación que lidera Pablo Iglesias un “gobierno de coalición”.

“Pedían un gobierno de coalición y el presidente Sánchez ofrece gobierno de coalición”, aseveró la portavoz del Ejecutivo, para añadir que “es preciso que pongamos en pie la investidura”, porque ya empieza a tener “costes”.

“Se pedía el gobierno de coalición, ya está encima de la mesa, y ahora qué, ¿se pedía otra cosa?”, se preguntó Celaá ante el rechazo de UP a llegar a negociar porque, sostienen desde esta formación, se está vetando a Iglesias.

“Eso no tiene ningún pase, es un propósito inasumible, una pretensión, el sacrificar lo que es el interés general por el interés de una persona, eso no tiene un pase. Yo no creo que Pablo Iglesias, él mismo, pase por ahí, no creo que lo quiera, no creo que quiera que, por mor de una persona, vayamos a sacrificar el interés general la semana que viene”.

La portavoz no quiso profundizar sobre las personas que podrían sumarse a esa coalición y se limitó a recordar las palabras de Sánchez sobre que el “escollo” es Iglesias porque estarían dos líderes políticos. Abogó que sería otros dirigentes porque, cuando se produzca “una discrepancia legítima con miembros de otras fuerzas que no son el líder de esa fuerza representativa, los resultados suelen ser diferentes” de si se trata con el máximo dirigente de la misma

PERSONAS REPRESENTATIVAS

“La oferta es profundamente generosa y, además, profundamente política, se ofrece una entrada a personas representativas, con conocimientos técnicos, porque es impensable pensar que alguien tiene que liderar un ministerio no tenga esos conocimientos técnicos, para nosotros eso no es admisible. Por tanto, personas con conocimientos técnicos y, por supuesto, un ministro siempre es un político que pueda realmente llevar a cabo la encomienda de gestión”; explicó.

“Esta es la oferta del presidente, es una oferta muy razonable, y cuando se dice que no se dan condiciones, políticas, funcionales y relaciones sociales”, para la entrada de Iglesias, es también por los “tonos paternalistas condescendiente y no se corresponden con la realidad” empleados por Podemos de estar en el Ejecutivo para fiscalizar y que “no se desvíe”. “No son de recibo”, reiteró Celaá, con un PSOE que vine haciendo políticas sociales desde hace 140 años y es un partido “consistente, sólido y con un gran patrimonio” de políticas “útiles” para las personas.

RESPONSABILIDAD

Celaá dio vueltas a la misma idea y recordó la “responsabilidad” del resto de fuerzas políticas para que salga la investidura la semana próxima porque “no hay otra alternativa”. Para ello, el presidente llamará en las “próximas horas” al resto de líderes de los principales partidos para pedir que que no bloqueen la investidura.

Así las cosas, la portavoz afirmó cada fuerza debe asumir su “propia responsabilidad” y apuntó que permitir una “investidura no prejuzga que no haya una tarea de oposición en marcha, simplemente no bloquea”.

La portavoz defendió que “hasta ahora” el plazo trascurrido desde las elecciones de “tres meses no es un tiempo excesivo” para alcanzar la investidura, pero ahora se abren los “coste de oportunidad” para el país y “el precio podría empezar a pagarse”.




Podemos




Podemos acudirá a negociar la investidura con el PSOE si los socialistas les convocan a pesar de que el presidente del Gobierno en funciones y candidato a la investidura, Pedro Sánchez, excluyó ayer expresamente incorporar a un eventual Ejecutivo de coalición al líder del partido, Pablo Iglesias; es más, la formación morada no considera esta exclusión una línea roja ni un quebrantamiento de un requisito imprescindible para alcanzar un acuerdo con el PSOE.


Así se desprende de las entrevistas que ofrecieron esta mañana la portavoz de Unidas Podemos en el Congreso de los Diputados, Irene Montero, en la Ser, y el secretario de Acción de Gobierno, Pablo Echenique, en TVE; ambas recogidas por Servimedia.

Montero afirmó por dos veces que su formación irá a la negociación con el PSOE “sin ninguna línea roja” cuando se le preguntó si la presencia del presidente del grupo parlamentario, Pablo Iglesias, en el Consejo de Ministros es una condición sine qua non para abordarla. “Decir que vamos sin líneas rojas es decir que vamos sin ninguna línea roja”, contestó cuando se le preguntó expresamente si la presencia de Iglesias en el eventual Gobierno de coalición lo es.

Ya antes, Montero había asegurado, sobre esa presencia de Iglesias en el Gobierno: “Nunca hemos planteado ninguna línea roja ni ninguna condición semejante en este proceso de negociación”. Y, de cara al futuro inmediato: "No vamos a poner ninguna línea roja para negociar con el PSOE". Pero a la vez había manifestado la voluntad de Podemos de “negociar sin vetos” y había lamentado tener que “esperar a que el PSOE levante sus vetos” para ponerse a negociar, cosa que auguró que finalmente ocurrirá.

También se había declarado “muy cansados de la hostilidad del PSOE y del veto” que Sánchez planteó públicamente este jueves a Iglesias, “un veto que el Partido Socialista jamás hubiese aceptado”, que cree que “se extiende a (todo) Unidas Podemos” y que “no parece la mejor forma de negociar”.

Por su parte, Echenique aseguró que "nunca hemos dicho eso" en referencia a que Iglesias tenga necesariamente que estar en el Gobierno de coalición, pero interpretó el veto de Sánchez como "una excusa más" y "una forma de vetar a Unidas Podemos".

Además, advirtió de que vetar al líder de un partido "abre un prededente antidemocrático peligroso", porque equivale a dar por "proscritos" y a considerar que "valen menos" los votos que lo eligieron como su opción en las urnas, e interpretó que es una oferta que les hace el PSOE "para que digamos que no".

No obstante, se felicitó de que se haya clarificado la cuestión de discrepancia, que "antes (el PSOE) decía que eran las políticas, y ahora son los nombres", y garantizó que, si los socialistas les llaman a negociar antes de la investidura, ellos acudirán. "Por nosotros no va a ser. Esto (el veto a Iglesias) no va a ser un obstáculo. Cuando nos llamen para negociar de buena fe, nosotros vamos a ir y a negociar de buena fe", dijo.

Respecto a la consulta entre sus inscritos, de los que un 70% votó hacer presidente a Sánchez sólo en el caso de que haya un Gobierno de coalición proporcional y sin vetos, Montero interpretó que “tenemos el mandato claro de apostar por un Gobierno de coalición” y rehusó avanzar si Unidas Podemos votará en contra o se abstendrá en la investidura en caso de que no lo haya.

Más claro fue Echenique, quien dio a entender que, si no hay acuerdo para un gobierno de coalición, Unidas Podemos votará que no. "Cualquier otra cosa es facilitar la Presidencia de Pedro Sánchez. Uno puede hacer presidente a alguien votando a favor o absteniéndose", declaró.

Tanto Montero como Echenique coincidieron en reivindicar la consulta a los inscritos, y especialmente el 30% de votos contrarios a la apuesta de la dirección por el Gobierno de coalición, como una muestra de que, frente a las críticas internas a su formulación por los Anticapitalistas y Ramón Espinar, la consulta era "honesta", según la portavoz, y "estaba bien expresada", en palabras del secretacio de Acción de Gobierno.

Los dos defendieron también que el apoyo del 70% fue una decisión "contundente" y que la participación fue "muy digna", la quinta de todas las consultas de Podemos a sus bases, teniendo en cuenta además que ésta se ha producido en verano.

En cualquier caso, los dos confían en que se pueda llegar a un acuerdo. “Permítame que todavía confiemos en que eso pueda ser así. Vamos a ver si el PSOE puede levantar sus vetos y nos sentamos a negociar”, aventuró Montero. “No damos esta batalla por perdida. Aunque el PSOE siga insistiendo, creemos que al final va a rectificar”. Echenique empleó las mismas palabras, pero insinuando tácitamente que cuenta con apurar el plazo de dos meses para seguir negociando: "Creo que al final va a rectificar. Nosotros tenemos mucha paciencia".


(SERVIMEDIA)

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