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Desobedecer

OPINIÓN de Mauricio Castaño H., Colombia- Poder y Resistencia. Si hay poder hay resistencia. Lo propio del hombre es desobedecer y cuestionar todo lo que se le propone como un posible hacer, su cerebro es un aparato de confrontaciones incesantes. Basta con cuestionar o impugnar una regla para saber que algo anda mal, una regla es regla cuando arregla de lo contrario es frágil y quebradiza. A falta del ciego obedecer, se precisa de la violencia dictatorial que doblega lo disidente, que aplasta todo pensar diferente. 



Pero en nuestros tiempos modernos los regímenes totalitarios son sustituidos por doctrinas psicológicas y redes sociales del gran mercado que anestesian aquella rebeldía humana, la suavizan y le dan vuelta de tornillo, y la vuelven contra sí, y es así como los pobres se avergüenzan de sí mismos y entonces simpatizan con su verdugo y sus lujos en un conformismo generalizado. La política es trivialidad en donde solo importa la cara más sonriente y la inteligencia vale un carajo. Y entonces las inequidades del planeta, las serias discusiones sobre el cambio climático son necedades de las que nadie quiere saber así se sepa que la naturaleza ya no recomienza y el siglo xxi es el del agotamiento. Hoy nadie se indigna con su miseria, muy ocupados están pedaleando su tren de vida con sus vagones de deudas aquí y allá, la vida es estar pagando deudas. Vivimos con nuestras pagas salariales para estar pagando una deuda tras otra y así el ciclo de la vida vive presa en forma de servidumbres voluntarias del gran sistema financiero. Los salarios no son para vivir sino para pagar deudas.

Pero no todo está perdido. Hemos aprendido que la desobediencia es una alternativa. Hemos aprendido con Michel Foucault que no existe opresión definitiva que nos pueda doblegar hasta dejarnos moribundos, los Estados no son los únicos aparatos sociales que se tienen, han existido sociedades sin Estado, existe historia por fuera de los reyes como la de los hombres infames que colisionan con el poder. Existe una historia de las discontinuidades que rompen por fin con ese apresamiento de la historia como finalidad y como evolución en donde solo quedaba aceptar la binariedad de unos pocos privilegiados que todo lo tienen y la gran mayoría que naufraga en la inequidad.


Michel Foucault nos enseñó otra historia distinta a la de grandes temporalidades y apologías de reyes y en general de los vencedores, esa de largas duraciones, y sobre todo liberó la historia de la metáfora evolución, concepto de la biología que sugiere que los hechos tienen una progresión, que van de lo menos a lo más hasta llegar a un estado o estadio óptimo, que en las disciplinas sociales se ha tomado que el capitalismo y su fase final del imperialismo es el paraíso deseado, es la llegada natural o evolutiva de los sistemas sociales, se percibe allí también una finalidad, todo tiene un fin en donde debe llegarse, una predestinación.

Otras alternativas son posibles. Foucault nos vislumbró una ética y una estética de la existencia independientes de poderes que le quieren aprisionar, es posible construir propias libertades, es posible construir un Gobierno de Sí. Gracias a estas filosofías puede desafiarse los poderes asfixiantes de la vida. Otros autores que han pensado estas liberaciones son Gilles Deleuze con la filosofía del Derecho y Laurent de Sutter, … David Graeber y su libro En Deuda, Desobedecer de Gros Frederic.

Hoy nadie protesta, nadie se indigna, se está en un conformismo generalizado. Nuestras inconformidades son tramitadas en Google y Facebook con base a los clics dados en me gusta o no me gusta, se calcula que cuando una persona haya cumplido la edad de 18 años, estas empresas tienen sobre una persona 72.000 datos para ofrecer al mercado, es a partir de estas tabulaciones segmentadas que se aprovechan para hacer un marketing a favor o en contra de, según sean los intereses a defender, ejemplos son las manipulaciones en contiendas electorales como el Brexit, o la elección de presidentes en todo el mundo, Estados Unidos y Colombia han sido beneficiados con estas manipulaciones, las mentiras y los miedos usados para canalizar odios de las gentes a favor de un candidato y en contra de otro.

Estas cortas palabras tuvieron el propósito de dar contenido a una esperanza llamada batalla o desobediencia, develar esas doctrinas que anestesian la indignación. Mostrar ese sin sentido ético de esa acumulación exorbitante ridícula de esa pequeña Elite riquísima, símbolo del egoísmo demente y cínico, ese 1% contra un 99 por ciento miserable, siendo el sistema financiero el mayor especulador. Y con el agravante de la paradoja dicha por Primo Levi que los hombres ordinarios son los más peligrosos que los monstruos.

Nota: Este escrito debe mucho a los encuentros del Pensamiento Francés que tienen lugar en la Alianza Francesa bajo la dirección del profesor Luis Alfonso Paláu

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