Ir al contenido principal

Corrupción en Perú y LAC

Jorge Zavaleta Alegre.- La corrupción en América Latina es intensa y abarca a casi  todo este continente. No hay día en que la prensa responsable  exprese su preocupación con el mejor de sus esfuerzo. En esta cruzada  destacan las principales agencia noticias y  grupos periodísticos  como Diario16, El  País y El Mercurio Digital, la  revista Cambio16 y Gestión, este último especializado  en economía, fundado en 1990 por el economista Manuel Romero Caro, que en este informe en la cercana primavera 2019, expresa dilemas  de los  jueces y fiscales.




Leamos los aportes a la prensa de Romero Caro,  tanto como  autor de la columna Atalaya Económica y de conversaciones y entrevistas que concurren al esfuerzo  de la prensa por informar con claridad y fiscalizando aquellos medios que asumen la defensa de quienes han dilapidado los  escasos  recursos de la administración del Estado Peruano y de la  Región.

Si se revisan los casos del Lava Jato Peruano (LJP) se encontrará que las cárceles están llenas de acusados de corrupción, pero no hay ninguno de los que corrompieron. En  opinión mi esto es así porque los corruptores han tenido una mejor posición negociadora que los fiscales del LJP al negociar los beneficios de la colaboración eficaz (CE). Eso es evidente cuando se comparan los casos del Lava Jato Brasilero con el LJP, inicia un crónica de Atalaya Económica. 

Sigamos. En el primero, los fiscales desarrollaron investigaciones propias antes de negociar la CE. Logrando una mejor posición negociadora, por lo que otorgaron menores “incentivos” a los corruptores. Es así que Marcelo Odebrecht tuvo que pasar dos años de cárcel efectiva. Y ahora está con 5 años de prisión domiciliaria y luego otros 5 con otras restricciones. Casos similares experimentaron los demás directivos que se acogieron a la CE.

Colaboración eficaz

Si bien la CE es una herramienta efectiva, especialmente en casos bastante complejos, puede generar riesgos. Por ejemplo la Constructora OAS pagó $1.6 millones a sus gerentes para que ajustaran sus declaraciones a los intereses de la empresa. ¿Y quien nos garantiza que Odebrecht (Odb), con los antecedentes que tiene, no esté haciendo lo mismo?

Una de las principales carencias del equipo especial es que prácticamente no solo no tienen investigaciones propias, sino que congelaron las que heredaron de Hamilton Castro. Siendo los dos casos más conocidos los de Chinchero y el Gasoducto Sur Peruano (GSP). A consecuencia de lo anterior, los que se acogen a la CE prácticamente no están en la cárcel; generándose una percepción de impunidad: entrego sobornos para asegurarme una determinada obra; en la mayoría de las veces no me pasa nada. Y si alguna vez me pasa algo, negocio una CE con bastantes incentivos y pago una reparación civil pequeña comparada con las ganancias generadas. Por lo que se genera un incentivo perverso para poder repetir el ciclo.

El privilegiar el avancez con las CE de los constructores brasileros y sus adláteres, originó menor prioridad a otras alternativas, como las investigaciones propias, la cooperación internacional con las autoridades judiciales suizas o las colaboraciones con los socios locales. Todas ellas obtenidas a costo cero u otorgando muchísimos menos “incentivos” que los entregados a Odebrecht, OAS, etc. 

Y ahora recién estamos empezando a tomar conciencia de los excesivos beneficios otorgados a Odebrecht en el Acuerdo de Colaboración (ACO). Y a cambio no se ha accedido a “toda la verdad” como repetían los defensores del Acuerdo. Porque hemos recibido la verdad de solo 4 proyectos. Es así que inclusive el presidente del Poder Judicial ha manifestado que se debería evaluar la modificación del ACO. Ya que “el fin de todo acuerdo de colaboración eficaz es obtener toda la verdad” . Y si la parte que se acoge a la CE no cumple con decir toda la verdad, “la propia parte está violando el acuerdo”. (I)



Progresivo y abierto

Uno de los principales problemas del ACO no solo es haber otorgado mucho para recibir muy poco, sino que al conocerse la existencia de numerosos proyectos con sobornos y que no son los 4 del ACO, los fiscales recién informan que el acuerdo es “progresivo y abierto”. Por lo que los beneficios otorgados a Odb y sus ex ejecutivos en el ACO, también los reciben los nuevos proyectos. Es decir se le otorga igual trato a los proyectos en que Odb aceptó haber otorgado sobornos, que aquellos en que hizo todo lo posible por ocultarlos!!.

Y ahora ya se cuenta con la CE de Graña y Montero, y 18 funcionarios de esa empresa han prestado declaraciones al fiscal Juarez Atoche sobre los casos del Gasoducto; Metro de Lima (línea 1), Interoceánicas sur y norte, Club de la Construcción, etc. Y como también José y Hernando Graña se han acogido a la CE en forma independiente. Se podrá contar con un doble control para verificar si las versiones coinciden con las que Odb.

De lo contrario existirían pruebas adicionales que Odb no ha estado cumpliendo con el compromiso de decir toda la verdad, sin ocultar nada. Inclusive se podría ampliar la colaboración con las autoridades judiciales suizas para tener una visión más amplia de todas las graves irregularidades incurridas por Odb en nuestro país. 

Por lo que si el equipo especial desde un inicio, en lugar de depender excesivamente del ACO a un muy elevado costo, hubiera desarrollado una cooperación más intensa con Suiza y desarrollado más tempranamente la CE con los socios nacionales de Odb, se podría haber llegado a conocer “la verdad” de un mayor número de proyectos de Odb y a un costo mucho menor para el país.


ARCHIVOS

Mostrar más


OTRA INFORMACIÓN ES POSIBLE

Información internacional, derechos humanos, cultura, minorías, mujer, infancia, ecología, ciencia y comunicación

elmercuriodigital.es se edita bajo licencia de Creative Commons
©Desde 2002 en internet
Otra información es posible