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Las 182 personas migrantes del barco humanitario Ocean Viking desembarcan en Sicilia

EFE/EPA/CARMELO IMBESI

"Es vergonzoso que hayan permitido que los desembarcos ad hoc se hayan convertido en algo normal. Sin embargo, durante más de un año, miles de hombres, mujeres y niños vulnerables que huían de los horrores de Libia han quedado varados en el mar durante días y semanas”, afirma Hassiba Hadj-Sahraoui, responsable de Asuntos Humanitarios de Médicos Sin Fronteras para Libia y el Mediterráneo central.

Las 182 personas migrantes rescatadas por el barco Ocean Viking de la ONG SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras (MSF) en dos operaciones el 17 y el 18 de septiembre desembarcaron hoy en Messina, en la isla italiana de Sicilia, tras un acuerdo de cinco países europeos para su reubicación.

Según MSF,  se ha establecido un precedente peligroso: "en los 15 meses transcurridos desde que se denegara la posibilidad de desembarcar al Aquarius, el primer barco de rescate en sufrir la política de puertos cerrados, ha habido otros 30 barcos en el Mediterráneo central forzados a enfrentarse a situaciones de bloqueo similares".

Sumados, todos estos barcos han estado un total de 261 días, casi nueve meses, en situación de bloqueo, sin poder acceder a un lugar seguro de desembarco y con  personas rescatadas a bordo.

“Casi 4.000 hombres, mujeres y niños vulnerables han quedado varados en el mar durante largos periodos de tiempo mientras los líderes de la UE jugaban con su destino”, añade.

En lo que va de año, 658 personas han perdido la vida en el Mediterráneo central. Y solo la semana pasada, otras 14 se ahogaron en un naufragio en la costa de Túnez.

“Cada día, cada hora, cada minuto que uno de los pocos barcos de búsqueda y rescate que quedan en el Mediterráneo central  se ve obligado a perder para hacer un trayecto más largo de lo estrictamente necesario, o que estos barcos se quedan varados en el mar esperando autorización para poder dirigirse a un lugar seguro, se traduce en un barco menos en la zona donde se producen los rescates, lo que incrementa enormemente el riesgo de perder más vidas”, detalla.

“Hasta que los líderes europeos se comprometan seriamente a anteponer la vida de miles de personas a sus intereses políticos, el problema seguirá estando ahí”.

“Es necesario que se vuelvan a poner en marcha las operaciones de búsqueda y rescate europeas y que estas sean proactivas y dedicadas, que se establezca un mecanismo permanente de desembarco que salvaguarde los derechos de los supervivientes y que se ponga fin al sistema de retornos forzados a Libia que Europa habilitó”.


DESEMBARCO
Roma, 24 sep (EFE).- Los 182 migrantes rescatados por el barco Ocean Viking de la ONG SOS Mediterranée y Médicos Sin Fronteras (MSF) en dos operaciones el 17 y el 18 de septiembre desembarcaron hoy en Messina, en la isla italiana de Sicilia, tras un acuerdo de cinco países europeos para su reubicación.

La autorización para desembarcar por parte de las autoridades italianas se produjo después de que los ministros del Interior de Alemania, Francia, Italia y Malta acordaron un principio de pacto, que llevarán a la Unión Europea, de distribución de los migrantes rescatados en el Mediterráneo Central.

Aunque la solución para el Ocean Viking se fraguó antes del acuerdo, responde también a esta prueba de mecanismo de reubicación de migrantes, ya que la UE comunicó que serán cinco países los que se harán cargo de las personas rescatadas por este barco, entre ellos 14 niños y un bebé de pocos días.

Al puerto de Messina no llegaban migrantes desde que el pasado Gobierno aplicó su política de puertos cerrados, pero en el pasado era uno de los lugares predispuestos a la llegada de barcos humanitarios y del operativo europeo Sofía y hoy se desplegó todo el mecanismo de acogida.

La nueva ministra del Interior italiana, Luciana Lamorgese, que ha sustituido al ultraderechista Matteo Salvini tras la crisis de Gobierno por la salida de la Liga de la coalición, explicó algunos de los detalles del pacto, que consistirá principalmente en una redistribución de los "solicitantes de asilo" y que hayan sido rescatados en el Mediterráneo Central.

De esta manera, los migrantes rescatados por ONG y barcos militares serán distribuidos en los países de la UE antes de presentar una solicitud de asilo, que se examinará en el país que los acoja, saltándose así lo indicado por el Tratado de Dublín.

Según los últimos datos del Instituto de Políticas Internacionales, entre junio de 2018 y agosto de 2019 solo el 9 % de los que desembarcaron en Italia lo hicieron después de haber sido rescatados en el mar, mientras que el resto llegó directamente en sus barcos.

Los otros puntos desvelados por Lamorgese indican tiempos rápidos para la reubicación, que será de 4 semanas, y la rotación "voluntaria" de los puertos de desembarco.

El borrador del acuerdo tendrá que ser examinado en la cumbre de ministros del Interior de la UE prevista para el 8 de octubre en Luxemburgo y se espera que al menos diez países acepten este pacto.

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