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Mar Menor: la recuperación del ecosistema va a ser muy lenta

Pescadores avisan: al Mediterráneo le puede pasar lo mismo en medio siglo.

Un pez muerto flota en las aguas del Mar Menor, en la localidad murciana de San Pedro del Pinatar. EFE/ Marcial Guillén

El Mediterráneo puede sufrir en el horizonte de cincuenta o sesenta años una catástrofe medioambiental comparable a la del Mar Menor, la mayor laguna salada de España que ha perdido toda su fauna en un perímetro de tres kilómetros, en San Pedro del Pinatar, y cuyos fondos profundos se están descomponiendo en su totalidad por la excesiva presencia de nitratos tras décadas de vertidos.

En declaraciones a EFE, el presidente de la Cofradía de Pescadores de San Pedro del Pinatar, Jesús Sánchez, avisa de que la recuperación del ecosistema va a ser muy lenta, en ningún caso "a un año vista como augura algún científico cercano al gobierno", y pasa por intervenir solo en tierra y dejar que actúe la capacidad natural del mar para recuperarse.

Las causas

Las causas de la degradación del mar Menor son múltiples, complejas y con frecuencia están interconectadas. Estas son algunas de las claves, según EfeVerde:

La aparición de miles de peces muertos en el mar Menor desde el sábado (ver en La Vanguardia ) confirma una nueva catástrofe ecológica en la laguna salada más grande de Europa.

El origen puntual de este nuevo episodio se puede encontrar en la gran masa de agua dulce con sedimentos, residuos de todo tipo y restos orgánicos arrastrada por las recientes lluvias torrenciales pero lo cierto es que se trata de un ejemplo más de la escasa capacidad de protección que las administraciones y la sociedad en general han ofrecido hasta ahora a este enclave de riqueza natural excepcional.


Diversos estudios científicos han detallado durante los últimos años las causas de la degradación de este importante hábitat natural y han denunciado la falta de respuesta. Los temporales de las últimas semanas no han hecho más que confirmar la situación.

Hace unos días Pedro Garcia, presidente de ANSE, nos decía esto sobre el Mar Menor. En realidad es lo que lleva diciendo 30 años. 
Que razón tenía y qué pocos le escuchaban. 
Lamentablemente siguen sin escucharlo.

El gobierno regional ha anunciado ahora un nuevo decreto para la protección del mar Menor pero las esperanzas de éxito para este tipo de decisiones de urgencia siguen siendo escasas, teniendo en cuenta la experiencia negativa acumulada.


Las causas de la degradación del mar Menor son múltiples, complejas y con frecuencia están interconectadas. Estas son algunas de las claves para entender su grave situación ecológica actual, según recuerda un trabajo de documentación de EfeVerde:


1. Enclave geográfico

El Mar Menor es un enclave emblemático natural en el litoral de la región de Murcia, que consiste en una albufera de agua salada, la mayor en España, que está incluida en la lista de humedales Ramsar con importancia internacional por su riqueza ecológica, y cuyas aguas se comunican de forma permanente con el Mar Mediterráneo.

2. Urbanismo desaforado

La saturación urbanística de las costas del Mar Menor a causa de un turismo masivo en las últimas décadas ha alterado las condiciones naturales de un terreno invadido de edificios, caminos e infraestructuras que exigen una reordenación del mismo mas respetuoso con el medio ambiente original.


3. Vertidos aguas

La laguna recibe vertidos de aguas fecales y metales pesados procedentes de los municipios costeros -sobre todo de la Rambla del Albujón -además de productos contaminantes derivados de una agricultura intensiva "despiadada", en especial nitratos y fosfatos, según los ecologistas, que fomentan las algas que asfixian las aguas de la albufera.


4. Embarcaciones

Los ecologistas critican el gran aumento de las embarcaciones y motos acuáticas, que navegan por sus aguas con la consiguiente contaminación acústica y por hidrocarburos, además del daño que ocasionan en las praderas marinas, especialmente las de la fanerógamas.


5.- Problemas políticos

Las fricciones políticas mantienen en continuo desacuerdo al gobierno estatal y regional respecto a la estrategia para afrontar la grave situación del Mar Menor; La Fiscalía va a abrir una investigación sobre la muerte de miles de peces y ha pedido los atestados que el Seprona y agentes medioambientales han realizado en la zona afectada.

Vecinos, científicos, representantes de todo tipo de entidades sociales y grupos ecologistas han expresado durante las últimas horas su pesar por el nuevo desastre ecológico en el mar Menor y exigiendo acciones inmediatas y efectivas a largo plazo.


“El Mar Menor: de aquellos polvos, estos lodos” Amanda del Río (FGN)

De aquellos polvos, estos lodos

Amanda del Río.- En junio ya se sabía. La laguna del mar Menor tornó a verde. Los fitosanitarios y fertilizantes fueron la principal causa de ese color, indicador de la contaminación. Es el resultado de años de un modelo agrario insostenible que no sólo está pasando factura en el Mar Menor, aunque aquí la situación es especialmente grave. Murcia está entre las tres Comunidades Autónomas que más intensifica sus cultivos, con mayor consumo de fertilizantes y fitosanitarios (informe Perfil Ambiental de España 2017, MITECO).

En mayo, ya lo denunciábamos los más de 200 representantes internacionales dedicados a la conservación de lagos y humedales que nos dimos cita en España, convocados por Fundación Global Nature, entidad referente en conservación de humedales en España. Tras la conferencia internacional, que se celebró en Valencia, lanzamos el Manifiesto por la conservación y restauración de los grandes humedales mediterráneos de la Península Ibérica, el que denunciamos la inadmisible situación de (entre otros humedales) el Mar Menor. Su situación se agrava cada vez más ante la falta de agua de calidad y la contaminación por efluentes agrícolas, principalmente.

La Albufera de Valencia, el Delta del Ebro o los Parques Nacionales de las Tablas de Daimiel y Doñana padecen también las consecuencias de una política de ordenación del territorio que no deja convivir naturaleza y productividad agraria y que, además, sufre miopía cortoplacista. Los humedales son aliados de la agricultura. Sin agua o sin especies como aves o murciélagos que controlan las plagas y que en su ciclo vital dependen de los humedales, no habrá productividad agraria a medio o largo plazo.

El Manifiesto ya pedía que en la futura Política Agraria Común (PAC) se habiliten medidas específicas para espacios agrarios perilagunares o comprendidos dentro de las cuencas de estos humedales, y que se permita compatibilizar la producción agraria con la reducción del consumo de agua y de los efluentes con altas cargas de fertilizantes o productos fitosanitarios. Y avisaba de que no debemos conformarnos con restaurar y curar heridas en humedales muy enfermos. La restauración de los grandes humedales ibéricos desecados en el siglo XX como el Mar de Campos es fundamental para adaptarnos a un clima que cada vez será más seco y en lo que los humedales serán estratégicos.

Desde Fundación Global Nature sabemos que la sostenibilidad agraria es posible y lo demostramos recuperando actividades como la ganadería extensiva o el cultivo de legumbres en los humedales donde trabajamos desde hace más de 25 años. El Mar Menor es recuperable si hay un verdadero interés político y de todo el sector empresarial, agrícola y turístico de su entorno. La solución pasa por modificar de manera muy asequible los sistemas de producción del Campo de Cartagena, como ya están haciendo muchos empresarios agrarios de la comarca, así como implantar un plan de conservación de suelos que permita evitar la llegada masiva de lodos en eventos puntuales de gota fría.


(*)  Amanda del Río, coordinadora técnica de la Fundación Global Nature

La agónica muerte de los animales del Mar Menor y una grave crisis ecológica


PACMA.- Las terribles y tristes imágenes del pasado sábado, 12 de octubre, de miles de peces (doradas, lubinas o mújoles) y otros animales marinos, como anguilas, quisquillas o cangrejos azules, agonizando y asfixiándose en la orilla de la playa de Villanitos de Lo Pagán (San Pedro del Pinatar), así como en la zona de La Mota y La Puntica (Murcia), podrían haberse evitado.

Los continuos vertidos que han ido a parar a las aguas del Mar Menor, y que afectan de forma directa a la vida de decenas de especies, suponen una grave crisis ecológica en esta zona. Estos vertidos han creado un entorno propicio para la proliferación incontrolada de fitoplancton, creando una capa que dificulta el paso de la luz solar, y por tanto, fomentando la muerte de la flora y fauna marina. Esta grave situación hace que el nivel de tolerancia y adaptación a los factores externos e inclemencias del Mar Menor se vea muy reducido y el efecto de la pasada gota fría, haya sido precisamente la gota que ha colmado el vaso.

Una grave crisis ecológica que se veía venir, y miles de muertes que se podían haber prevenido. Ya en 2015 se perdieron hasta el 85% de las praderas marinas y aumentó significativamente el número de muertes de invertebrados en el Mar Menor. Ahora, miles de peces han muerto asfixiados en sus aguas anóxicas, es decir, carentes del oxígeno suficiente para permirtir que los animales puedan respirar en ellas.

Desde PACMA exigimos al gobierno regional que asuma su responsabilidad y ponga en marcha medidas urgentes para poner freno de una vez por todas a esta grave crisis ecológica, más aún ante el peligro de que miles de animales sigan muriendo en este entorno contaminado.

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