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Cuando salvamos Cabo Pulmo

CARTA de Ornela Garelli

Era 2008 y la construcción de un complejo hotelero amenazaba una de las áreas naturales protegidas más hermosas de Baja California Sur. 

Hoy, en el Día Internacional de la Conservación Natural 2020, esta historia sigue siendo un ejemplo de fuerza, unión y compromiso. Déjame contarte de cuando salvamos Cabo Pulmo. 

Más de 220,000 mexicanos y mexicanas apoyaron la petición de Greenpeace, las comunidades originarias se convirtieron en fuertes guardianes del santuario marino y decenas de activistas de Greenpeace arriesgaron todo para que Cabo Pulmo sobreviviera. 

No fue fácil. Fueron años de reuniones, visitas, protestas pacíficas, entrevistas y sobre todo, amor al planeta. Gracias a quienes creyeron en el trabajo de Greenpeace, pudimos sostener el trabajo de científicos, voluntarias y voluntarios, investigadoras y activistas que se unieron a esta lucha. 
 

Por fin, en 2012 el gobierno federal canceló el inmenso desarrollo turístico llamado Cabo Cortés que ponía en riesgo la supervivencia de este bello espacio natural.

Activistas de Greenpeace en protesta pacífica por la conservación de Cabo Pulmo

Todas y todas compartimos el mismo hogar. Hoy, sabemos que cuidar la casa que habitamos es la única manera de proteger lo que más amamos. 

Salvar los océanos solo será posible si creamos más santuarios marinos como Cabo Pulmo. La sobrepresca, la explotación y el cambio climático son sus amenazas más grandes. Es urgente que actuemos antes de que sea demasiado tarde y la riqueza del mar se pierda.
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