Burló los controles e ingresó a la prueba con una cámara botón, un enrutador y unos auriculares
Un estudiante fue detenido y enviado a prisión preventiva en Turquía tras descubrirse que había utilizado herramientas de inteligencia artificial para responder las preguntas del Examen de Instituciones de Educación Superior (YKS, por sus siglas en turco), prueba a la que deben someterse estudiantes de todo el país que deseen ingresar a la universidad.
Según pudo determinar la Policía de la provincia de Isparta, el estudiante ingresó con una cámara minúscula, en forma de botón de camisa, un auricular y una especie de enrutador —que le proporcionaba conexión a Internet— oculto en uno de sus zapatos, informa el diario turco Hurriyet.
Después de burlar los controles y una vez comenzado el examen, el estudiante tomaba fotografías de las preguntas con su cámara botón. La información era procesada por el chatbot de IA ChatGPT, que generaba las respuestas y se las comunicaba a través del auricular.
Pese a lo elaborado del plan, uno de los profesores asistentes de la sala sospechó del comportamiento del estudiante e informó a la policía, que se encargó de la detención del estudiante y un cómplice, decomisando un enrutador, tres cámaras y un teléfono móvil disfrazado de tarjeta de crédito, a través del cual se conectaban los audífonos.
El estudiante permanece actualmente tras las rejas en espera de juicio, ya que hacer trampa en un examen de ingreso a la universidad se considera un delito grave en Turquía, que conlleva disposiciones penales, informa el canal de noticias turco TRT Haber. Las penas estimadas van de uno a cuatro años de prisión y el candidato involucrado no podrá postularse a ninguna prueba durante dos años.
