Eduardo Madro帽al Pedraza
La desigualdad social cava un abismo social, cava una fosa social. Y este es nuestro aut茅ntico problema, nuestro sufrimiento real. Sin embargo, se oculta que la desigualdad aumenta y se oculta que una 铆nfima minor铆a social -bancos, el茅ctricas, petroleras y capital extranjero- gana cada vez m谩s a costa de recortar el bienestar, de empobrecer -en mayor o en menor medida- a la mayor铆a social.
Se oculta -y se confunde- hasta el extremo de que la 煤ltima encuesta del CIS diga que la principal preocupaci贸n de los espa帽oles es la inmigraci贸n. Cuando todas las encuestas recientes nos dec铆an que las principales preocupaciones de la poblaci贸n eran la p茅rdida de poder adquisitivo por la subida de precios, los alquileres abusivos y la degradaci贸n de la sanidad. Y adem谩s se oculta que esa minor铆a social tiene preparada una hoja de ruta a煤n m谩s agresiva -que entrar谩 en vigor en 2025- para imponernos recortes de hasta 15.000 millones, as铆 como una amenazante revisi贸n de las pensiones.
La desigualdad y el abismo
Podemos dividir a la sociedad espa帽ola -excluyendo a banqueros y oligarcas, que “viven en otra dimensi贸n”- en tres grandes bloques. Existe un primer bloque al cual las cosas “le van bien”. Ser铆a el 20% de la poblaci贸n con las rentas m谩s altas que ha aumentado su poder adquisitivo en los 煤ltimos 5 a帽os entre un 2% y un 3%, benefici谩ndose del crecimiento econ贸mico.
El segundo y m谩s numeroso bloque somos quienes no sufrimos la amenaza de caer en la pobreza, pero s铆 hemos visto recortadas nuestras condiciones de vida. Somos el 48,5% de los espa帽oles que tenemos dificultades para llegar a fin de mes. Y somos el 59% de la poblaci贸n que hemos perdido poder adquisitivo desde 2021.
Hoy, en realidad, un trabajador gana un 2,5% menos que en 2019. 700 euros que nos quitaron cada a帽o. Y muchas pymes y aut贸nomos que ahora pagan el triple de intereses. La inflaci贸n ha disminuido su ritmo del 10% al 2,2%. Pero eso sigue empobreci茅ndonos. El Euribor baja, pero en realidad los tipos de inter茅s est谩n altos. En lugar de una media de 3.200 euros m谩s al a帽o, pagaremos “s贸lo” 2.200.
El abismo y la fosa
Seg煤n Eurostat el 26,5% de los espa帽oles, 12,7 millones de personas, est谩n en riesgo de pobreza o exclusi贸n social. Bien porque sus ingresos son muy bajos -menos de 915 euros al mes por persona- o porque sufren carencias materiales severas. Como los 1,9 millones que no son pobres, pero no pueden permitirse una comida con carne o pescado cada dos d铆as.
El alza del precio de productos o servicios b谩sicos, adem谩s de unos alquileres disparados, ha incrementado la proporci贸n que se encuentra en estas condiciones extremas. En junio de este a帽o Espa帽a se convirti贸 por primera vez en el pa铆s de la zona euro con mayor riesgo de pobreza. Y tener trabajo ya no es un “seguro de vida”. Un 12% de los trabajadores -2,5 millones- son pobres. Y seg煤n criterios europeos ser铆an 3,3 millones.
Los causantes del abismo y la fosa
La confusi贸n que oculta el incremento del saqueo tambi茅n cubre con un tupido velo a los culpables. Para que bancos, monopolios y capital extranjero ganen m谩s, la mayor铆a vemos recortado nuestro bienestar. En los 煤ltimos cinco a帽os, los m谩rgenes de ganancia de bancos y monopolios se han disparado, creciendo m谩s del doble que los salarios. Esta es la raz贸n, y los culpables, del abismo y la fosa social.
En el Ibex-35 los beneficios en el primer semestre de 2024 han sido un 13% mayores, es decir, va a acumular este a帽o 65.000 millones de euros de ganancias. Las el茅ctricas han logrado en la primera mitad del a帽o un beneficio hist贸rico de casi 8.000 millones. La gran banca ha aumentado su margen de ganancias hasta un 80%.
Mientras el capital extranjero -especialmente el estadounidense- est谩 aumentando su control sobre la econom铆a y las fuentes de riquezas nacionales.
Redistribuir la riqueza, nuestro 煤nico futuro
Las ayudas sociales son necesarias, deben mantenerse y ampliarse, pero no detienen el avance de la enfermedad. Solo hay una manera de acabar con este atraco: redistribuir la riqueza. Es posible, y hay una amplia mayor铆a social que lo exige.
Hay que recortar los ingentes beneficios de bancos, el茅ctricas, petroleras y capital extranjero para destinar esos recursos a crear empleo, mejorar la sanidad y la educaci贸n p煤blicas.
Eduardo Madro帽al Pedraza
