Llegar a algunos sitios se ha convertido en un triunfo y no saben cu谩nto tiempo van a seguir as铆
Casi cuatro meses despu茅s, en los pueblos afectados por la DANA las cicatrices todav铆a son muy visibles. Una normalidad quebrada para muchas familias tras la riada. Basta con caminar o darse un paseo por algunos de estos municipios para darse cuenta de que las aceras no est谩n en las mejores condiciones o directamente no existen. Hay agujeros, socavones y son una verdadera carrera de obst谩culos para los vecinos. Problemas para los peatones y tambi茅n para los conductores. Decenas de sem谩foros siguen sin funcionar en calles y en grandes avenidas como suponiendo un peligro para la circulaci贸n. Y cuando llega la noche la luz va y viene. Los vecinos se sienten inseguros y sienten miedo al transitar en muchos casos con total oscuridad.
Atlas
