OPINI脫N
脕ngeles Sanmiguel
“¿Qu茅 est谩 haciendo la izquierda?”. “No s茅 si est谩 en una especie de letargo, y lo que veo me preocupa”. “Hemos de dejar de contemporizar con la derecha”. “Tenemos que ser osados y osadas”. “No tenemos que poner pa帽os calientes”. “Sin pluralidad la democracia padece”.
“La socialdemocracia muri贸 ¡viva la revoluci贸n!” exclamar铆a M贸nica Oltra y en ese momento el p煤blico reunido en una de las Conferencias de Verano organizadas por la Uni贸n Comunista de Espa帽a (UCE) aplaudi贸 a la pol铆tica y abogada.
“Treinta y siete camaradas” han preparado y dise帽ado estos actos, indic贸 el viceportavoz de Recortes Cero y portavoz de PararLaGuerra.es, Joan Enric Cunyat, presentador del evento.
Actualmente es incuestionable la estrategia de competencia agresiva y poco 茅tica de la derecha y ultraderecha a fin de lograr atornillarse al poder como sea, aupando sin resquemor a papanatas petardistas polarizantes de doble moral sin discurso, s贸lo panfletos.
“En este momento nos enfrentamos” –se admita o no- a la necesidad de “la supervivencia colectiva”. “Nos estamos expulsando unos a otros de nuestras ciudades”. “Hay que volver a la comunidad”. “Ser interdependientes entre nosotros”, arenga la ex vicepresidenta de la Generalitat valenciana. Hace cincuenta y dos a帽os el estadounidense doctor honoris causa en parapsicolog铆a Alan Vaughan confirm贸: “Al parecer, hay grupos de personas que se ven atra铆das por planes de acci贸n comunes (…) logrando as铆 resultados sorprendentes, que ninguno de los individuos hubiera podido alcanzar por s铆 mismo”.
Perfecto, perfecto. Pero. Una vez en los “sillones”, ¿que hacen los partidos denominados de izquierda? Medias tintas. Achantar. No cumplir con derogaciones prometidas. No blindar avances en derechos de la poblaci贸n y de otros seres vivos. ¿Hacer un Von der Leyen?
La pancarta del encuentro anunciaba: “Preparando el Congreso. Una alternativa revolucionaria para la era Trump”.
¿Era hom贸nima para el superproductor de matanzas genocidas y persecuciones, aporof贸bico y xen贸fobo Trump? ¿Para el convicto y violador de la Constituci贸n estadounidense? “¡Es un t铆o muy peligroso!”. “¡Lo que quiere que sepamos es que aqu铆 manda el m谩s fuerte!”. “En absoluto es un payaso”. Trump, aun intuyendo que “no le va a salir bien lo de los aranceles” mantiene ese pulso mientras sus notables de la guardia pretoriana “est谩n en la privatizaci贸n de territorios”, glaciares, tierras p煤blicas, propiedades federales, espacio exterior, suelo y recursos naturales, tierras ind铆genas, proyectando a la par invasiones –adquisici贸n por la fuerza- de Groenlandia y de infraestructuras geo-econ贸micas como el Canal de Panam谩. Dijo Trump en la Casa Blanca: “No va a ser necesario que compremos nada, vamos a ser due帽os de Gaza. No tenemos por qu茅 comprar nada. No hay nada que comprar”, seg煤n recoge el art铆culo del profesor de comunicaci贸n Alberto Toscano y de la investigadora asociada en el Centro de Estudios Palestinos y docente en derecho de la propiedad Brenna Bhandar. “En Estados Unidos y Canad谩 se han celebrado ferias inmobiliarias en las que se ponen a la venta territorios –palestinos- ocupados”.
“La bestia que genera Trump” es insaciable.
Recalcar que la vinculada disidencia del universo fan en las plataformas, comunidades online y foros se enfrenta al totalitarismo trumpiano comprando asientos en eventos del “presidente naranja” para dejarlos vac铆os.
“Hac铆a mucho que no escuchaba la palabra camarada” confiesa Oltra a un p煤blico mayoritariamente de UCE y presencia de militantes de Podemos Valencia y Comprom铆s.
¿Qu茅 impide que “lo viejo no acabe de morir” y lo nuevo de nacer en Espa帽a? ¿A qu茅 viene tanta soluci贸n que no soluciona? Es como “cuando una pareja est谩 fatal” y lo que surge es “oye, ¿por qu茅 no nos casamos?”.
Rufi谩n, diputado y portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), “es el 煤nico que se sale del molde”. Su propuesta “para ir a una candidatura unitaria”, “a m铆 me parece bien”. “En este momento hay que saltarle a la gente la tapa del delco (pieza esencial para el encendido)”. “¿Va a tocarle las narices por arriba?”. “Yo lo intente y lo consegu铆” -tal parece-, declara Oltra. ¿Generar谩 la izquierda una potente submarca -como lo ha hecho la derecha- para no perder el target (objetivo) en la matem谩tica pol铆tica? ¡A jugar! se alentaba televisivamente en la d茅cada de los noventa. ¡A jugar! porque s贸lo faltan un par de a帽os para las votaciones generales.
Como en todo entramado -atado y bien atado-: “La bestia morir谩 matando”.
¿Cu谩ndo los “mass media” dejar谩n de hacerle publicidad solapada a la ultraderecha con palabras como: auge, afianzar, crecimiento, ascenso, avance, normalizaci贸n, resurgimiento? ¿Influencers, blogueros y tuiteros monetizando dando la matraca con mensajes patrioteros, xen贸fobos, violentos y fascistas adecuados a perfiles irreflexivos? La venta dura de cualquier producto –incluido el pol铆tico- es exitosa cuando el cliente es de “poca sofisticaci贸n”, afirma el empresario y escritor Peter Hingston. ¿Por qu茅 los medios mainstream (pedominantes) apenas citan partidos de izquierdas, humanistas, animalistas, comunistas, de juventudes socialistas, republicanos? ¿Ser谩 factible lo propuesto por Rufi谩n o es una serpiente de verano?
“Estamos siempre hablando de lo que dicen ellos”. “Hay que jugar en nuestro campo”.
“Hemos de volver a las palabras compasi贸n, empat铆a”, vocablos desbancados por el soma tecnol贸gico donde “cuanto m谩s cruel es el ataque al adversario m谩s “likes” (me gusta) tengo y m谩s contento me voy a mi casa”, operativo que la izquierda “est谩 practicando”. Oltra puntualiza que: “Cuando uno est谩 en el gobierno t煤 no vas machacando, vas escuchando”. ¿Por qu茅 “la batalla de la derecha es derruir”? ¿Por qu茅 aseveraciones morb铆ficas como “equiparar inmigraci贸n a delincuencia” son asimiladas por el mercado votante?
“La derecha es insaciable”. “Cuando pones unos m铆nimos viene la derecha y te dice que eso es insostenible”, -ovaci贸n general-.
“No basta con haber mostrado que los privilegiados, lejos de ser 煤tiles a la naci贸n, no hacen m谩s que debilitarla y perjudicarla” afirmar铆a el ensayista franc茅s Emmanuel Siey猫s, te贸rico de la Revoluci贸n Francesa.
A d铆a de hoy algunas naciones parecen haber atravesado un agujero de gusano temporal traslad谩ndose a siglos pasados. ¿Intereses e imbecilidad alimentando mensajes podridos? ¿El s铆ndrome del emperador como etiqueta cultural de la f贸rmula Maga (Make America Great Again) -de Ronald Reagan- copiada por Trump? ¿Qu茅 sue帽an las dictaduras? “Tengo gente en estado de sue帽o. Simplemente quer铆a saber si la gente sue帽a mis sue帽os en lugar de los suyos”, comentar铆a la psic贸loga cl铆nica Helen Wambach.
“Un uno por ciento pretende vivir a costa de los dem谩s” proclama Oltra.
¿Redistribuci贸n de la riqueza en planes gubernamentales? plantear铆a Nuria de UCE. “Si el derecho es algo que yo pueda pagar ya no es un derecho” asever贸 Oltra. Edu otro miembro de Unidad Comunista de Espa帽a pidi贸 que la conferenciante hablase “de la respuesta de la gente” en la DANA, de colectivos ejemplarizantes como el de La Cantina de Ruzafa y la juventud solidaria, a lo que Oltra fij贸: “El ejemplo perfecto de como la gente se moviliza ante el sufrimiento humano”.
“Noticias intensas como ef铆meras, todas hablan de lo mismo, esto no es algo casual”. “Veo as铆 cosas muy raras” en este incesante scrolll (pasar pantalla). “Nuestro modo de vida tiene que cambiar”. “Nosotros tambi茅n somos c贸mplices”.
“No necesitas diez millones de euros al mes”. Si alguien tiene tanto, si tiene “para mil vidas, le est谩 robando la vida a novecientos noventa y nueve” personas. “Lo que no es sostenible es lo que nos roban”. El dramaturgo ingl茅s del siglo diecisiete John Dryden exclamar铆a: “Maldita ambici贸n, ¡que cara te compr茅!”.
“Los sindicatos tienen que hacer un pensamiento”.
La Uni贸n de Sindicatos de trabajadores de Palestina-Gaza han lanzado un manifiesto a los obreros y obreras del mundo, “El grito antes de la muerte”, explicitando: “Exhortamos a los sindicatos mundiales a romper relaciones con el Histadrut (organizaci贸n de sindicatos de Israel), esa organizaci贸n sionista que finge representar a la clase trabajadora mientras avala el bloqueo a los trabajadores palestinos, justifica el genocidio en Gaza y es parte integral del sistema de ocupaci贸n israel铆”
Adri谩n de UCE respecto al genocidio contra Palestina apunta “que nos jugamos el futuro”. La soluci贸n radical, especifica Oltra, “pasa por un bloqueo econ贸mico total” a Israel y “poner coto a la escalada armament铆stica”. “Esto es un tema econ贸mico”.
¿Qu茅 quiere para el mundo, para Europa y para Espa帽a, Trump? Preguntaron desde el auditorio. Mejor hacer la pregunta a la inversa: ¿Qu茅 quiere el mundo? No ser el vasallo inmolado en la debacle del tit谩n estadounidense. -Cuando un imperio cae siempre hace mucho ruido y precisa cash (dinero)-. ¿Por qu茅 Europa ha de “ser el Paganini” de la debacle del d贸lar?
¿Por qu茅 se ha permitido que la vida y el futuro de la poblaci贸n en Espa帽a est茅 en manos de “entidades jur铆dicas mercantiles”? ¿Alguien legislar谩 para “que las personas jur铆dicas no sean titulares de viviendas”? “¿Por qu茅 se venden –las viviendas- a precio de saldo a los fondos buitres”? “El tema inmobiliario es donde m谩s blanqueo hay”, de hecho en la “delincuencia organizada hay un gran blanqueo”, que se lo pregunten a cualquier vor ruso o al “ex conseller” valenciano el popular Rafael Blasco (Caso Cooperaci贸n). Hay que “¡ser m谩s valiente a la hora de legislar!”. ¿Por qu茅 “es imposible levantar el velo de esas S.A. (Sociedades An贸nimas)”. “¡Una persona jur铆dica no vive en una vivienda!”. “El misterio de F谩tima es m谩s f谩cil de entender que lo de la SAREB (Sociedad de Gesti贸n de Activos –inmobiliarios- Procedentes de la Reestructuraci贸n Bancaria)”, ironizar铆a Oltra.
“¡Que vienen los rusos!”, pel铆cula del director y actor canadiense Norman Jewinson, da pie perfectamente al dictamen de Oltra al aseverar: “¡Rusia no nos va a invadir!”. “Alguien est谩 alentando fantasmas”. G. L. Dickinson, polit贸logo y fil贸sofo pacifista plane贸 la “Liga de las Naciones” (predecesora de las Naciones Unidas) en el siglo diecinueve, entre sus frases citar: “Las naciones son perfectamente capaces de dejar sin recursos a todos los dem谩s aspectos de la vida-educaci贸n, higiene, viviendas, sanidad p煤blica, todo lo que contribuye a la vida, f铆sica, intelectual, moral y espiritual –a fin de mantener sus armamentos-“.
