Buenos Aires, (NA) – Pocos porte帽os saben que, en medio del tr谩nsito, los colectivos y el ir y venir de turistas en Plaza Italia, se alza una reliquia que naci贸 en el coraz贸n del Imperio Romano. All铆, a metros de la estaci贸n de subte y de Puente Pac铆fico, una columna de m谩rmol de m谩s de 2000 a帽os permanece erguida desde hace casi cuatro d茅cadas, convertida en una curiosidad hist贸rica que suele pasar inadvertida.
La pieza fue extra铆da durante excavaciones en el Foro Romano, el centro pol铆tico, religioso y comercial donde transcurri贸 buena parte de la vida p煤blica de la antigua Roma. En ese espacio se levantaban templos, tribunales, mercados y edificios administrativos. Por all铆 circulaban militares, comerciantes, funcionarios, prostitutas y sacerdotes; era, literalmente, el coraz贸n del Imperio que lleg贸 a dominar gran parte de Europa, Asia y 脕frica y que, con su ca铆da en el siglo V, marc贸 el final de la Edad Antigua.
Tallada en m谩rmol, de 1,9 metros de altura y 55 cent铆metros de di谩metro, la columna pertenece a ese pasado remoto. Su presencia en Buenos Aires se explica por un gesto diplom谩tico: en 1955, la Alcald铆a de Roma decidi贸 donarla a la Argentina como s铆mbolo de amistad entre ambas ciudades. Su primera ubicaci贸n fue la intersecci贸n de la avenida del Libertador y Luis Mar铆a Campos, en Palermo, pero en 1984 se traslad贸 a Plaza Italia, donde permanece desde entonces.
El valor de la columna es doble: es una de las piezas hist贸ricas m谩s antiguas que existen en el pa铆s y es, adem谩s, un puente visible con la tradici贸n arquitect贸nica romana, reconocida por sus estructuras monumentales y sus distintos 贸rdenes de columnas —d贸rico, j贸nico y corintio— que dominaron el paisaje del mundo cl谩sico.
El caso porte帽o no es 煤nico. A m谩s de 1000 kil贸metros, en la provincia de Mendoza, otra pieza del Foro Romano tambi茅n fue donada a la Argentina: un peque帽o capitel de 2000 a帽os ubicado en la Plaza Italia mendocina, inaugurado en 1959. Ambas reliquias testimonian la influencia cultural italiana en el pa铆s y mantienen viva la conexi贸n hist贸rica con la antigua Roma.
En los 煤ltimos a帽os, sin embargo, el paso del tiempo comenz贸 a hacerse notar. La columna de Buenos Aires se cubri贸 de holl铆n, sufri贸 da帽os menores y hasta perdi贸 su placa de bronce identificatoria tras un robo. Frente a ese deterioro, la Asociaci贸n Romana y de Lazio en Argentina impuls贸 su puesta en valor y trabaj贸 junto al Gobierno de la Ciudad para recuperarla.__IP__
Tras el proceso de restauraci贸n, la pieza volvi贸 a lucir su superficie original en una ceremonia junto al monumento a Garibaldi. As铆, en una esquina que muchos cruzan sin detenerse, una columna de dos milenios recuerda que Buenos Aires —ciudad de inmigrantes, mezclas y sorpresas— tambi茅n guarda, en silencio, un fragmento aut茅ntico del Imperio.
