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Cr贸nica de un circo malo

OPINI脫N de 脕ngeles Sanmiguel

“Estuvimos ah铆 como personas que luchamos por la liberaci贸n animal, los animales no son recursos  que utilizar a nuestro antojo  y la mayor铆a de gente que iba con sus hijos e hijas  no sab铆an que todav铆a se usaban animales en los circos”, concretamente en uno instalado en Val茅ncia contando con los parabienes de la derecha y ultraderecha pol铆tica que, al alim贸n, gobiernan en este territorio apoyando fanatismos especistas y favoreciendo a grupies (fan incondicional) adjudicatarios de diferentes servicios externalizados concernientes a los animales.  

“El sector del circo, el pueblo valenciano y los defensores de la vida animal decimos, no  a la explotaci贸n animal”.

Entre  el p煤blico asistente la “poca gente que sab铆a –que se utilizaban animales- reaccionaba de forma violenta, les daba igual que estuvieran sus hijos”. Lanzaron insultos, “eran palabras machistas  contra las activistas (chicas) o intentos de intimidaci贸n  al resto”, relata  Diego Nevado, portavoz de la Plataforma Defensa Animal. Hicieron gestos ofensivos  al toparse con  la concentraci贸n denominada “No al circo con animales” donde participaban Denia Animal Save, Assosiaci贸 Valenciana de Circ, Veganizhadas, Vaiv茅, Anima Naturalis, Nac, YCS (Youth Climate Save) Val猫ncia, Creat Formaci贸n en Artes Circenses-, APCCV (Associaci贸  de Professionals de Circ de la Comunitat Valenciana) y Val猫ncia Animal Save. Son muchas las voces que  pugnan por “la liberaci贸n animal  y la pedagog铆a en la infancia en la no violencia”, afirma Nevado.  

Ofuscaci贸n, intolerancia, ¿acuartelando lo m谩s nefasto de la naturaleza humana contra  el avance en principios?

Cuando la vida de los dem谩s no importa la metodolog铆a inoculada  es fascinarse con atrocidades algo que,  en el siglo veintiuno, sigue dando buenos resultados vali茅ndose para ello de diversos usos desequilibrados y violentos con los que narcotizar a quienes albergan zonas oscuras o  buenas tragaderas.

Un circo malo ha vuelto a demostrar  que  respaldado por  el poder consistorial los derechos  de los animales y su respeto son papel  mojado, por mucho que dicha actividad infrinja la ley.

¿Por qu茅  sale tan rentable el negocio de tambalearse en los l铆mites de la decencia?

Animales explotados, maltratados, esclavizados en sesiones circenses no son  algo bonito, ni gracioso, no es de ninguna de las maneras formativo, tampoco divertido y ¡no es legal! por mucha publicidad embaucadora, por  mucha floritura para falsear la realidad. ¡No es circo, es horror! Y as铆 lo siente la infancia al ver como se azota, grita y humilla a otros animales mientras la fanfarria  y los focos  acompa帽an el tormento. 

Vestirse de domador y blandir un l谩tigo  contra vacas, burros,  y animales  que conviven  con los humanos  en santuarios  compartiendo caricias  y cuidados, ¿es proeza? ¿Qu茅 clase de espect谩culo es ese? ¿Qu茅 se trasmite a la infancia?  

Muchas personas adultas, en el caso del circo con animales plantado en Val猫ncia, han protestado por no haber sido  informadas  convenientemente. “La gente  desconoc铆a  en absoluto que all铆 ten铆an animales”,  corrobora   una joven presente  entre el p煤blico. Animales sumisos resultan barat铆simos para la empresa explotadora ya que por  ellos no paga salarios  ni Seguridad Social algo que tendr铆a que hacer  si ampliase su cartel con artistas en el programa 

¿Los animales como m谩quinas de hacer dinero?

Henry Berg, acaudalado diplom谩tico estadounidense del siglo diecinueve, redact贸  una declaraci贸n  de derechos para los animales exigiendo justicia. Tras la aceptaci贸n de  la ASPCA (Sociedad Estadounidense para la Prevenci贸n  de la crueldad contra los Animales), se aprobar铆a una ley convirtiendo la crueldad contra los animales en delito cuando en aqu茅l tiempo  la tracci贸n animal  era  lo usual. “Fue contra P.T. Barnum,  el famoso empresario del espect谩culo, por n煤meros con animales que Bergh consideraba crueles. Lo llev贸 a los tribunales” y a ra铆z  de esto se multiplicaron  las denuncias por crueldad hacia los animales. Como dijo Mahatma (“alma grande”) Gandhi, abogado y pacifista que luch贸 por la libertad de la India mediante la ahimsa (no violencia), en el siglo veinte: “S茅 t煤 el cambio que deseas ver en el mundo”.

¿Alguien duda de que la violencia es el problema?

El da帽o ocasionado a la infancia desde su m谩s tierna edad por la manipulaci贸n de la violencia disimulada es atroz, indisputable. Mediante ella, entornos cegatos o narcisistas engendran en ni帽os y ni帽as, bajo su poder o tutela,  posteriores traumas, nula gesti贸n de emociones, baja autonom铆a y la constante b煤squeda de validaci贸n,  terreno abonado para sectarismos.

“Los ni帽os  de dos a帽os  ya se turban o reaccionan con tristeza ante el sufrimiento de seres cercanos a ellos e incluso hacen intentos  primitivos  de aliviarles”, subscribe el psiquiatra sevillano Luis Rojas Marcos, en base  a estudios cient铆ficos relativos a la compasi贸n. 

¿Qu茅 nuevo siglo es este donde institucionalmente, en pa铆ses  occidentales, se fomenta, hasta con dinero p煤blico, la nostalgia por la maldad comercializada en supuestos tinglados de ocio y divertimento donde “ning煤n animal explotado va a estar jam谩s bien porque el problema est谩 en el uso”? 

¿Un circo  sesgado  a la derecha? ¿Dinero y apoyo  por ser de la cuerda?

“Su perfil en redes sociales es p煤blico y hace constante  propaganda  a la ultraderecha, as铆 como ataca  a todos los partidos de izquierdas de forma insistente”, comenta Nevado.

¿Hasta cu谩ndo cualquier otro animal, su vida, su progenie, su libertad, su naturaleza estar谩n sujetas a directrices ideol贸gicas de cualquier 铆ndole e inter茅s? ¿Fachacircos?

“Se les somete  con los m茅todos tradicionales de cualquier domador de circo, no usa t茅cnicas desconocidas para nadie, son domados a trav茅s  de latigazos, gritos, empujones”, atestiguan las integrantes de Veganizhadas, a帽adiendo que “son animales  sacados de sus h谩bitats naturales, obligados a vivir  en cautiverio y forzados a tener comportamientos impropios de su especie”. Youth Climate Save ha difundido  v铆deos  con  la atrocidad que vende este  circo en Val茅ncia alcanzando un gran n煤mero de visualizaciones.  

¿Es posible endurecer el coraz贸n humano por dinero hasta el punto de  convertir la vida de los otros  animales en s贸lo fuente  de ingresos?

En el circo malo ubicado en un solar que, seg煤n  apunta Nevado, “entiendo que ser谩 un terreno p煤blico, varios empleados son los que usan a los animales y una pareja  como due帽os”, personas que han llevado adelante su  negocio  sin perturbarse en lo m谩s m铆nimo ante  las protestas  de la ciudadan铆a. Sin solar, sin espacio, no hay circo malo. Sin p煤blico enga帽ado no hay circo malo. Sin infracciones no hay circo malo. 

Sin circo malo  hay  circo  con arte, creatividad y profesionalidad.   

“Para entender a los animales, hemos de sentirnos bastante pr贸ximos  a ellos  a fin de captar sus emociones y pensamientos  mediante una especie de sistema telef贸nico  mental”, asent贸 el bi贸logo, escritor y naturalista estadounidense Vinson Brown 

Ana Frank, a los quince a帽os, poco antes de ser apresada por los nazis en Amsterdam, escribir铆a  en su diario: “A pesar de todo, creo que la gente es realmente buena en su coraz贸n”. Poco tiempo despu茅s muri贸  de fiebre tifoidea en el campo de concentraci贸n de Bergen-Belsen.

La supervivencia radica en conductas altruistas para con todos los seres vivos. La verdadera fortuna consiste en maravillarse ante la magnanimidad de otros seres que con su propia  existencia hacen posible  la del resto. ¿Por qu茅  cualquier acto generoso, respetuoso para con los animales, se cuestiona, es sospechoso y hasta  levanta ampollas en ciertos sectores de la llamada sociedad satisfecha? ¿Ser respetuoso  con el resto de  seres  es ser radical? ¿Es tolerable que un adulto le diga a una ni帽a,  refiri茅ndose   a una concentraci贸n  pac铆fica  defendiendo a los animales: “A estos que les den por el culo”? Si es as铆, ¿qu茅 queda?

“El circo tiene un dromedario mayor cojo, en mal estado, y el material  gr谩fico documentado no puede ser m谩s claro  sobre los latigazos que sufren los animales”, subraya Nevado. Un dromedario, una avestruz, una llama, un pony, un caballo y un  burro fueron avistados por Veganizhadas en el circo malo  instalado en  Val猫ncia, tambi茅n hab铆a una vaca Highland (originaria de Escocia, que necesitan  espacio suficiente para vivir  y pastos para una buena dieta), un watusi (ganado  vacuno manso  de 脕frica oriental que debe cumplir con estrictas regulaciones para su transporte). Todos ellos estaban metidos en una nave hasta el momento de forzarles a salir  a escena. La bi贸loga Rosa M谩s informa que los animales cautivos “muestran  comportamientos obsesivos, anormales, repetitivos, estereotipados  como deambular, dar vueltas en c铆rculo, balancearse o autolesionarse”. 

Relata Veganizhadas (Mayte & Aitana) que “estando all铆 grabando se pudo o铆r desde fuera un abucheo  muy fuerte cuando sal铆an los animales. Nos llegaron  much铆simos testimonios  e im谩genes de personas  que hab铆an ido al circo  con sus hijos  y se levantaron indignadas  porque no sab铆an que all铆 usaban animales  y estaban totalmente en contra”.

La tristeza  hac铆a rebuznar a los burros confinados y en la arena del circo malo el burro caminaba con las orejas para atr谩s como muestra de dolor, alej谩ndose a su vez del atormentador por desconfianza. 

Juan Ram贸n Jim茅nez, moguere帽o (Huelva), Premio Nobel de Literatura,  en su poema “Platero y yo”, dedicado a su peque帽o borrico, amigo y confidente Platero, hace una cr铆tica  social a esa crueldad que impide  valorar  la belleza  de la naturaleza, la sencillez y el respeto hacia los animales. “Platero es peque帽o, peludo, suave, tan blanco por fuera, que se dir铆a todo de algod贸n, que no lleva huesos. S贸lo los espejos de azabache de sus ojos son duros  cual dos escarabajos de cristal  negro… Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a m铆  con un trotecillo alegre que parece que se r铆e, en no s茅 qu茅 cascabeleo ideal….Es tierno  y mimoso igual que un ni帽o, que una ni帽a…”.

En el tiempo actual es imprescindible organizaci贸n y uni贸n. Citaba Stephen Bayne: “Me siento como un mosquito en una playa nudista: s茅 lo que quiero, pero no por d贸nde empezar”. ¡Organizaci贸n y uni贸n ante toda violencia! 

¿D贸nde fueron a parar los animales (alquilados) prohibidos para la exhibici贸n  en base a la ley? ¿D贸nde el cocodrilo (facturado en una caja) y la serpiente? Los cocodrilos, al igual que las tortugas, son testigos vivientes de la era mesozoica, 茅poca de los  saurios gigantes, y han mantenido casi invariablemente  todas las  caracter铆sticas de su identidad a trav茅s de los siglos,  ¿todo ese esfuerzo de supervivencia convertido en m铆sera atracci贸n  y negocio redondo? 

¿Por qu茅 tanto af谩n  por parte de la derecha y ultraderecha  en  la violencia  hacia los otros animales, hacia la ilustraci贸n en verdades? 

En la pel铆cula Fahrenheit 451 de Fran莽ois Truffaut, basada en la novela del escritor estadounidense Ray Bradbury, Momtag, el protagonista,  recibe el mensaje del jefe del escuadr贸n de bomberos  quema libros quien le dice: “Es in煤til. Compr茅ndalo. Todos hemos de ser iguales,  s贸lo se alcanza la felicidad estando todo el mundo al mismo nivel, por eso  debemos quemar los libros Montag, tooodos los libros”. 

El silencio siempre  es c贸mplice. El citado Henry Bergh no se call贸 en su cruzada contra el maltrato animal afirmando que “cuando aceptas que  los d茅biles merecen amparo, terminas protegi茅ndolos a todos”.


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