
La carrera del imperialismo por imponer su hegemon铆a mundial no tiene m谩s l铆mites que la Resistencia de los pueblos.
Fuera yanquis de la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela y del Caribe.
Se impone la m谩s amplia Unidad Antiimperialista en solidaridad con la Rep煤blica Bolivariana de Venezuela.
Libertad inmediata del leg铆timo Presidente Nicol谩s Maduro y su esposa Cilia Flores, secuestrados por los EE.UU.
Podr铆a resumirse en estas cuatro consignas las exigencias inmediatas de apoyo al pueblo bolivariano de Venezuela frente a la agresi贸n militar que ha padecido en la madrugada del 3 de enero de 2026, y ser suficiente para activar la solidaridad de los pueblos contra esta nueva acci贸n criminal imperialista que exige una respuesta inmediata en las calles, denunci谩ndola y reclamando al Gobierno de Espa帽a que no sea c贸mplice, por acci贸n u omisi贸n, de este acto de guerra contra un pa铆s soberano.
Sin embargo, en este momento crucial de guerra permanente y global que desarrolla el imperialismo contra la Humanidad, es necesario ir m谩s all谩 definiendo un diagn贸stico certero de todo lo que acontece a los m谩s diversos niveles para, desde la certeza de no errar en el an谩lisis, trazar las orientaciones pr谩cticas de intervenci贸n desde la que ir construyendo la necesaria alternativa de los pueblos frente a la barbarie imperialista y superar la fase actual de acci贸n/reacci贸n en la que nuestro enemigo imperialista y sus aliados llevan la iniciativa de los acontecimientos y marcan la agenda.
Identificar las razones de fondo de la espiral creciente de episodios de la guerra imperialista, junto a la necesidad de contar con una caracterizaci贸n de los diversos sujetos pol铆ticos que intervienen en ella, m谩s un posicionamiento acertado respecto a la realidad multipolar y la que debe ser la respuesta antiimperialista y las pautas de trabajo concretas que corresponden para convertirla en realidad, es el gran reto que enfrentar en este momento.
La crisis general del capitalismo lo determina todo.
El car谩cter estructural de la misma es inherente a las propias leyes de desarrollo del Capital y la raz贸n de la ca铆da tendencial de la tasa de ganancia, en definitiva de poder mantener los beneficios que son la 煤nica raz贸n de ser de los capitalistas. Esa es la raz贸n por la que, un modelo econ贸mico agotado y en profunda crisis, que se sustenta en la emisi贸n permanente de deuda de un D贸lar que ya ha perdido cualquier respaldo real, usa la fuerza militar y el terrorismo para expoliar y adue帽arse del conjunto de riquezas y recursos naturales del Planeta, incluidas la reservas de hidrocarburos venezolanas que, sin rubor alguno, reclama Trump como propias en lo que es una demostraci贸n evidente de lo que significa la Doctrina Monroe.
La impunidad imperialista debe acabar.
La liquidaci贸n del Derecho Internacional y las instituciones de consenso acordadas tras el fin de la II Guerra Mundial ya no responden a las necesidades imperialistas. Sus prop贸sitos de dominaci贸n global no admiten l铆mite alguno y, consecuentemente, las da por liquidadas.
Seguir apelando a ellas y a la contenci贸n de las partes, es un brindis al Sol que solo facilita los planes imperialistas y mantiene la impunidad de sus acciones criminales.
Los pa铆ses que conforman la nueva realidad multipolar, especialmente la RP China y la Federaci贸n Rusa, aunque solo sea en defensa de su soberan铆a e intereses, deben desarrollar una posici贸n pol铆tica que, desde el internacionalismo, haga respetar la soberan铆a e independencia de las naciones, marc谩ndole verdaderas l铆neas rojas al imperialismo.
Olvidar que cualquier pa铆s que defienda su soberan铆a y denuncie los planes imperialistas, puede ser el pr贸ximo, no es solo no querer ver la realidad, sino que es un error con consecuencias fatales garantizadas, pues como se ha demostrado en Palestina, Sud谩n, Sahara o ahora en Venezuela para el imperialismo no hay l铆mites en su violencia genocida.
Este es el fascismo del siglo XXI.
Igual que ya no le es 煤til el Derecho Internacional, al capitalismo, en su fase actual de desarrollo imperialista, ya no requiere las formalidades de la democracia liberal representativa. Para el ejercicio de su dictadura sobre el conjunto del pueblo trabajador, la burgues铆a monopolista, necesita mandatos sin contrapesos institucionales.
La aplicaci贸n de pol铆ticas ultraliberales y la liquidaci贸n de los derechos sociales arrancados durante d茅cadas de lucha obrera y popular a la burgues铆a, as铆 lo exige.
Trump y su gabinete son una clara muestra de esa posici贸n que, de la mano de un furibundo anticomunismo, avanza en buena parte del decadente Occidente pol铆tico, fundamentalmente en la UE.
Sustituidas las masas de camisas negras por la dominaci贸n ideol贸gica de una multitud sometida al algoritmo de las redes sociales, se hace necesario una respuesta social, altamente organizada que se articule desde la base y sobre reivindicaciones concretas que afecten a los derechos y a la realidad material de las masas, una contraofensiva obrera y popular en contra de los planes del Capital.
La socialdemocracia ya no es una alternativa v谩lida.
Sus llamados a la contenci贸n son pat茅ticos y expresan una incapacidad total para situarse como un actor pol铆tico relevante en la escena internacional. Su subordinaci贸n a la OTAN, asumiendo como propias sus pol铆ticas belicistas, junto con el reconocimiento mostrado a golpistas como Guaid贸 o Edmundo Gonz谩lez, as铆 como sus aplausos a la vendepatrias de la Nobel Corina Machado, o el apoyo a la dictadura fascista de Ucrania, demuestran lo que son y lo que representan.
No por ello, dejamos de exigirle al Gobierno de coalici贸n PSOE/Sumar que defienda la legitimidad del gobierno de Nicol谩s Maduro, sin que ninguna raz贸n sirva de excusa a ninguno de los partidos que lo apoyan (IU, PCE) para no hacerlo o, en caso contrario, abandonar de inmediato el Consejo de Ministros.
Pero la tozuda realidad, es que su compromiso absoluto con el que entiende como el 煤nico sistema posible, la convierte en un cero a la izquierda de un escenario pol铆tico que exige m谩s compromisos a煤n y m谩s prisa sin cabe en los constantes ataques a los derechos del pueblo trabajador y a la soberan铆a de los pueblos.
Tambi茅n es importante destacar la nulidad diplom谩tica de la UE, sin m谩s voz que la que le dicte desde Washington quien es su verdadero amo y se帽or.
Unir las luchas para alcanzar victorias.
Es urgente unir todas las capacidades del campo antiimperialista en un mismo esfuerzo contra la guerra imperialista en cualquiera de sus escenarios. Mantener espacios estancos, sin conexi贸n entre las diversas luchas que mantienen estructuras de organizaci贸n popular, como puede ser la solidaridad con Cuba, Sahara, Palestina o contra la guerra de la OTAN en Ucrania, nos debilita.
Organizar con car谩cter estable espacios comunes de lucha en el que las masas obreras y populares tengan el protagonismo como sujeto, hoy es m谩s que necesario.
Es la misma barricada la que hay que levantar porque luchamos contra el mismo enemigo, y nada justifica no hacerlo.
Solo desde ese compromiso evidente por la unidad antiimperialista en el que siempre estar谩 la militancia del PCPE y de la JCPE, ser谩 posible avanzar en la articulaci贸n de un Frente Mundial Antiimperialista en el que poder converger todas las fuerzas que hoy denunciamos esta acci贸n criminal del imperialismo en Venezuela.
La unidad nos hace m谩s fuertes y nos permite trascender los l铆mites actuales de nuestras capacidades pol铆ticas y sociales.
POR UN FRENTE MUNDIAL ANTIIMPERIALISTA.
FUERA LAS MANOS YANQUIS DE LA REP脷BLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO.
LLEG脫 LA BARBARIE, LUCHEMOS POR EL SOCIALISMO.
3 DE ENERO DE 2026
COMIT脡 EJECUTIVO DEL PCPE.
