Cristina Bazán. Efe
Carmen de Burgos fue una escritora prolífica, pionera del periodismo y de la corresponsalía de guerra, traductora, maestra y activista por los derechos de las mujeres en España, sin embargo, llegó a ocupar el noveno lugar de una lista de autores prohibidos con la llegada del régimen franquista y eso la condenó al olvido por muchos años, una deuda que busca saldar la periodista Victoria Gallardo con su libro Todos los nombres de Carmen. Los días no contados de una escritora olvidada.
El vínculo de Gallardo (Madrid, 1990) con Carmen de Burgos no fue casualidad. Buscando información sobre los oficios desaparecidos de mujeres de Madrid para un libro que publicó en 2021 encontró varias veces el nombre de la escritora, que fue la primera mujer contratada en un periódico, lo que le permitió conocer de cerca la realidad de las mujeres.
"Carmen trabajaba en varios periódicos y uno de ellos era el Heraldo de Madrid, donde realizó su propia serie de reportajes sobre oficios de mujeres de Madrid y reunió a varias mujeres de distintos perfiles, de distintas clases sociales y se entrevistó con ellas. Me llamó mucho la atención esa conexión, que una mujer y periodista en esa época escribiera en un periódico precisamente el mismo tema que yo estaba investigando un siglo después", relata Gallardo en una entrevista con Efeminista.
Precisamente por medio de algunas de las mujeres que marcaron las múltiples facetas de Colombine, el seudónimo que usó para publicar sus columnas en un periódico, es que Gallardo hace este homenaje a Carmen de Burgos, en el que mezcla realidad con ficción, para poner luz sobre las luchas que emprendió y las huellas que dejó y que la convirtieron en una de las figuras más relevantes del siglo XX.
Todos los nombres de Carmen de Burgos
El libro profundiza en su vida personal y emocional, como su matrimonio marcado por el maltrato, la maternidad atravesada por la pérdida, su independencia, y en su vida pública, destacando su papel en debates clave como el divorcio, el sufragio femenino y la educación de las mujeres.
También retrata su intensa relación intelectual y sentimental con Ramón Gómez de la Serna, así como su participación en tertulias y círculos culturales del Madrid de principios del siglo XX.
Una de las mujeres que acompañó a Carmen en esta última faceta fue su amiga Consuelo, que firmaba con el seudónimo de Violeta. "Las dos eran esa rara avis en aquella época que era ser mujer periodista, dedicarse profesionalmente a ello. Además, las dos luchaban por unos mismos ideales. En el ámbito del activismo tenían una lucha muy concreta y semejante, y muchas veces eran las dos únicas mujeres en algunos de los espacios, de los que empezaban a apropiarse", señala Gallardo.
Recuerda que Carmen "fundó su propia tertulia" en el salón de su casa y ella y Consuelo eran las únicas mujeres que estaban en ese lugar en medio de otros hombres.
"He ido entrelazando distintas figuras que rodean a Carmen y que también creo que sirven para tratar de explicar un poco la manera que Carmen tenía de sostener esos vínculos, esa red tan amplia de amistades que Carmen mantiene a lo largo de su vida", señala.
Gallardo afirma que un punto de inflexión en la vida de Carmen fue cuando, escribiendo para el Diario Universal, realizó una encuesta sobre el divorcio. "Empieza a recabar las opiniones de los intelectuales más importantes de la época, de escritores, periodistas, políticos, y con muchos de ellos a partir de ahí ya empieza a establecer un contacto que acaba derivando en amistad. Y esa manera de sostener esos vínculos y de cuidarlos a lo largo de los años es una de las cosas que yo encuentro más bonitas de la historia de Carmen".

La periodista y escritora Victoria Gallardo, autora del libro 'Todos los nombres de Carmen'. Foto: Cortesía
Una periodista pionera e incómoda en España
Uno de los ejes centrales de la obra es el olvido al que fue condenada durante el franquismo, una situación que Gallardo atribuye a "lo incómoda que podía llegar a ser Carmen en algunos sectores".
"Carmen de Burgos muere en 1932, pero años después, pasada ya la guerra civil, con la llegada del régimen franquista, su nombre forma parte de una lista de autores prohibidos, ocupa el número nueve de esa lista. Eso significaba que sus libros desaparecían de las bibliotecas y que su obra se dejaba de editar", recuerda la autora.
"Creo que que todas esas molestias son un síntoma de lo incómoda que podía llegar a ser en algunos sectores. Y creo que la clave de esa incomodidad era que Carmen no se detenía y no se frenaba ni se callaba ante nada ni ante nadie", menciona.
Gallardo recuerda que Carmen impulsó una campaña a favor del divorcio y para que las mujeres pudieran votar, y también lideró la primera concentración feminista delante del Congreso de los Diputados.
"Al fin y al cabo estamos hablando de una mujer de izquierdas, republicana y anticlerical. Creo que con todos esos componentes se explica porqué una vez muerta la intentaron enterrar otra vez", añade.
Este libro también le ha permitido a su autora darse cuenta de "lo injusto que ha sido la historia" con Carmen de Burgos y el relato que se ha construido en torno a ella, una mujer adelantada a su época y que "lo hizo todo", pero que muchas veces se la ha puesto bajo la sombra de su pareja.
"Cuando Carmen conoce a Ramón Gómez de la Serna ya es una escritora muy conocida y reputada. Tiene una red social increíble, sus textos se publican en cabeceras importantes, sus obras se venden a buen ritmo en las librerías, por lo que me parece muy injusto que a lo mejor quienes conocen a Carmen se hayan quedado en que fue la pareja de Ramón durante veinte años, porque ella fue muchísimo más que eso", afirma.
Por eso considera que aunque ya hay algunos libros que destacan su vida, era vital contar y rescatar estos últimos años muy importantes y seguir alimentando su legado. "Hay otros periodistas y estudiosos que ya han presentado biografías muy concienzudas, incluso hay alguna tesis sobre la figura de Carmen, pero aún así creo que todas las aristas que tuvo su vida, todos esos planos desde los que se la puede abordar y retratar, dan pie a que se siga analizando su obra y sobre todo rescatándola de ese olvido al que fue sometida durante prácticamente un siglo", concluye.
