OPINI脫N
Samuel Schmidt
La iniciativa de paz de Trump para Gaza tiene muchas aristas pol铆ticas interesantes. Lanz贸 una amplia convocatoria mundial para los pa铆ses que quisieran involucrarse, y como es su estilo, hasta le puso precio a los que quisieran ser permanentes. Es una especie de ONU chiquita con consejo de seguridad, los que pongan 1,000 millones de d贸lares, aunque no parece haber muchos clientes.
Para muchos esta iniciativa desplaza a la ONU, y la pregunta por supuesto, es porqu茅 es posible.
La primera es la disfuncionalidad y poca efectividad de la ONU. En ese foro se concentran en adoptar resoluciones, destaca, por ejemplo, la que determin贸 que el Sionismo es racismo, apoyada por M茅xico, y hay un sesgo de resoluciones contra Israel mientras se ignora otras situaciones conflictivas, en un d铆a se aprobaron 3. El caso de Ir谩n y la masacre de ciudadanos no recibi贸 la mayor atenci贸n. Pero esas resoluciones son como llamadas a misa y carecen de fuerza para ser cumplidas, aunque las llegan a usar grupos terroristas fina ciados por Ir谩n para atacar a Israel.
Otra disfuncionalidad es la validaci贸n en las instancias de la ONU de pa铆ses con un perfil anti democr谩tico. Tomemos el Consejo de Derechos Humanos donde est谩n entre otros Afganist谩n, Arabia Saud铆, Bahr茅in, China, Emiratos 脕rabes Unidos, Indonesia, Irak, Nepal, Pakist谩n, Qatar, Rep煤blica de Corea, que no se caracterizan por el respeto a la mujer o a la libertad. La UNESCO se ha inclinado por negar la presencia jud铆a hist贸rica en Jerusal茅n.
Francesca Albanese, reportera especial para los palestinos ha aceptado financiamiento de Hamas y no escatima oportunidad para atacar a Israel. La neutralidad no es lo de ella.
No sorprende entonces que haya pa铆ses que abandonan comit茅s y otros que simplemente ya no pagan las cuotas, el secretario general anunci贸 la pr谩ctica bancarrota del organismo
La ONU es incapaz de convocar una iniciativa de paz, en parte es la incapacidad pol铆tica de Guterres que se ha decantado en contra de Israel, hizo una maniobra para ratificar a Albanese no obstante haber fuerte oposici贸n de varios pa铆ses y de hecho es incapaz de convocar iniciativas pacificadoras, o convencer a los pa铆ses deudores que paguen sus deudas. No hay duda que carece de las credenciales de los grandes que han encabezado a la organizaci贸n. De hecho ya est谩 en los 煤ltimos meses de su ruinosa gesti贸n.
Ya empez贸 la Carrera sucesoria y se perfilan la costarricense Rebeca Grynspan, la mexicana Alicia B谩rcena, la ecuatoriana Mar铆a Fernanda Espinosa o la chilena Michelle Bachelet, todas ellas con experiencia en organizaciones multilaterales vinculadas a la ONU, o sea, que aunque como dijo B谩rcena es tiempo de mujeres tienen el marco mental disfuncional de la ONU. La gestion de Bachelet en Derechos humanos dista mucho de haber sido brillante.
Tal vez el mundo requiera: desbandar a la ONU y dar lugar a una nueva organizaci贸n de gobierno mundial, con principios organizativos nuevos, mayor capacidad de intervenci贸n, o sacudir la mentalidad burocr谩tica de la ONU y propiciar la llegada de nuevas personas con una mentalidad moderna, lejanas de las consideraciones de la burocracia internacional.
El grupo pro paz en Gaza de Trump, puede ser la semilla de la destrucci贸n de la ONU. Igual puede lanzar iniciativas para abordar conflictos en otros lugares. Hoy en d铆a, entre conflictos, guerras internas y guerras entre pa铆ses asolan m谩s de la mitad del planeta, M茅xico est谩 considerado en esta categor铆a, porque la intensidad del conflicto ha generado muertos, desaparecidos y desplazados como resultado de una guerra civil sangrienta.
Por cierto, M茅xico no estuvo entre los primeros pa铆ses considerados para estar en el grupo de paz, y cuando anunciaron la invitaci贸n, el gobierno dijo que lo iba a pensar.
Para un gobierno que esgrime el humanismo como bandera, debieron haber brincado ante la oportunidad de promover la paz, pero al parecer, su postura ante el conflicto Israel-Hamas, responde a otros criterios ideol贸gicos.
Si M茅xico se ha convertido en un actor secundario, al parecer, tambi茅n ante esta iniciativa seguir谩 si茅ndolo.
