MUJERES SABIAS Y BRUJAS
Teresa Moll谩 Castells
Es realmente insufrible pensar que en menos de cuarenta y ocho horas han sido asesinadas dos mujeres y una ni帽a menor, mientras la ultraderecha sigue negando la violencia machista que nos asesina por ser mujeres. Solo por eso.
Y hay quien sigue justificando estos asesinatos terribles.
Al mismo tiempo que la Generalitat Valenciana, siguiendo los postulados de la ultraderecha, no solo reduce el presupuesto destinado a igualdad, es que adem谩s, reduce los recursos ya existentes y en su nuevo decreto de convivencia, la Conselleria de educaci贸n, borra de un plumazo todo lo relacionado con la coeducaci贸n que es la base para una vida en igualdad. Todo muy “moderno” y reaccionario que socava el propio sistema democr谩tico.
Si las tendencias mundiales hacia el voto y, por tanto, los gobiernos de ultraderecha se confirman, si no podemos parar con nuestros votos esta tendencia, las mujeres acabaremos convirti茅ndonos en mu帽ecas rotas por la terrible alianza que siempre nos utiliza y que no es otra que la formada por el patriarcado y el capitalismo.
Una alianza que nos asesina, nos golpea y agrede, nos prostituye, nos utiliza como vasijas para gestar criaturas que son vendidas como mercanc铆a, que hipersexualiza a las ni帽as cada vez m谩s peque帽as induci茅ndolas a una ni帽ez con ideas perversas, que poco a poco y por la v铆a de la contrataci贸n a tiempo parcial, nos devuelve a los cuidados de personas mayores, menores y con discapacidades.
Una alianza que nos permita trabajar fuera de casa, pero con salarios m谩s bajos que los hombres y, por tanto, cobrando pensiones mucho m谩s bajas cuando llega la jubilaci贸n. Que nos obliga a dobles y triples jornadas de trabajo con consecuencias claras sobre nuestra salud.
Todo lo descrito, son formas de violencia que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestras vidas.
Y la lista continua con la mutilaci贸n genital femenina, todav铆a legal en muchas zonas, la lesbofobia impulsada por la nueva izquierda posmoderna y neoliberal que promulga que las discriminaciones sufridas por las mujeres son originadas por el g茅nero (construcci贸n social) y no por el sexo (realidad biol贸gica). Una realidad que niegan con total contundencia pero que es la base de todas las desigualdades que sufrimos las mujeres. Quiero insistir en que ES SOLO POR HABER NACIDO MUJERES. Le pese a quien le pese.
Seguimos con las violencias machistas: las esterilizaciones forzosas, por ejemplo, las pol铆ticas de hijo 煤nico, la trata de mujeres con fines de explotaci贸n sexual o de red de venta de 贸rganos. Aqu铆 habr铆a que a帽adir que esa red incluye a muchas criaturas abandonadas o “perdidas” como consecuencia de los conflictos b茅licos, por ejemplo. Mujeres violadas sistem谩ticamente para realizar “limpiezas 茅tnicas”.
Muchos tipos de violencias que, como vemos, sufrimos las mujeres del mundo solo por haber nacido mujeres.
Casos de pederastia como el ocurrido en el llamado “caso Epstein” son un claro ejemplo de cosificaci贸n de los cuerpos de mujeres y ni帽as para satisfacer los deseos y las perversiones de los hombres poderosos en particular y de los hombres en general.
En insufrible que, adem谩s, mujeres como Mar铆a Guardiola se atrevan a hablar del “feminismo de Vox” cuando esta formaci贸n de ultraderecha lo que persigue es devolvernos a casa a ser perfectas madres y esposas (en ese estricto orden) adem谩s de estar siempre disponibles para satisfacer sus deseos sexuales. En definitiva, devolvernos a la etapa m谩s dura del fascismo franquista.
No, nos equivoquemos con su presunta defensa de los derechos de las mujeres que, ni est谩 ni se les espera en ese “charco”, porque no es el suyo. Las mujeres no les importamos nada como no sea por nuestra bilog铆a: para parirles criaturas y servirles para satisfacer sus deseos sexuales.
Tampoco nos equivoquemos al creer que las violencias machistas son 煤nicamente los asesinatos de las mujeres que, siendo la c煤spide del ciclo de violencias que muchas mujeres sufren, no son, ni mucho menos las 煤nicas violencias que sufrimos, como acabamos de ver.
No olvidemos que cuando se asesina a una mujer, esta lleva aproximadamente diez a帽os sufriendo golpes y vejaciones que, aunque pueden no dejar huellas f铆sicas, dejan secuelas ps铆quicas dif铆ciles de borrar. Y siempre con relaciones de dependencia emocional y, en demasiados casos econ贸mica de las mujeres del agresor.
Como vemos en las pol铆ticas NO IMPLEMENTEDAS por parte del gobierno de la Generalitat Valenciana, condenan a muchas mujeres a vidas espantosas y llenas de sufrimientos y de miseria, de golpes y de dependencia, de violaciones y de vejaciones.
Pero al parecer a P茅rez Llorca y a su equipo no les importa lo m谩s m铆nimo. Y a Susana Camarero mucho menos todav铆a pese a ser la consellera responsable de esas pol铆ticas. Despu茅s vienen los minutos de silenci贸 por las v铆ctimas, o el luto oficial y todo ese “folklore” al que nos tienen acostumbrados.
Al feminismo radical nos queda mucho trabajo por hacer, pero para este largo viaje, nuestras fuerzas no flaquean. No pueden ni deben flaquear. Nos va la vida en ello. No las vidas de otras, incluso nuestras propias vidas.
Ante la inacci贸n, denuncia con nombres y apellidos y endurecimiento de las penas de los asesinos de mujeres y criaturas. Tambi茅n de los agresores sin asesinatos.
No nos queda otra que seguir con la denuncia activa para que la sensibilizaci贸n que no hacen las instituciones, convertirla en denuncia p煤blica y que llegue a la ciudadan铆a.
El feminismo radical no se puede tomar descansos bajo ning煤n concepto. La lucha continua compa帽eras. Muchos 谩nimos y seguimos!
Ben cordialment,
Teresa
