Ir al contenido principal

Dos conceptos de mito

OPINI脫N

Samuel Schmidt

Hay dos conceptos de mito. El que distorsiona la realidad convirti茅ndose de hecho en una mentira, y el mito que permite unificar a su alrededor porque simboliza y crea valores supremos.

Benito Ju谩rez es un mito unificador alrededor del valor de la igualdad. Si un miembro de un pueblo oprimido pudo llegar a la c煤spide del poder pol铆tico, cualquiera puede hacerlo. Es irrelevante si el mito esconde una parte de la realidad, como que el Benem茅rito fue respaldado por una familia poderosa que le abri贸 los pelda帽os de la escalera.

Todos los sistemas requieren valores, s铆mbolos y mitos. El sistema que parre al PRI nace del mito de la revoluci贸n mexicana, de esa guerra civil para deponer al dictador, pero que no cambia en esencia al sistema, pero crea una estructura de poder en la que la gente, porque se consolida bajo la creencia en una familia revolucionaria, en la que se inspira la uni贸n de los priistas. A final de cuentas, para los mexicanos la familia es algo esencial, inclusive la familia extensa.

La revoluci贸n le har铆a justicia a los mexicanos y muchos tuvieron la paciencia para esperar que les entregaran tierra, les aumentar谩n el salario, les dieran una beca para sus hijos, o cualquier acto del gobierno que graciosamente les concediera, por eso muchos corruptos dec铆an orgullosamente que la revoluci贸n les hizo justicia.

El mexicano en este sistema era un objeto obediente, paciente, leal, votaba por la bandera, y asist铆a al z贸calo para escuchar el grito que le recordaba que los h茅roes hist贸ricos le hab铆an dado patria y libertad. Y si el gobierno fallaba, el 12 de diciembre le ped铆a a la virgen que le hiciera el milagro y se lo hac铆a cada seis a帽os.

El presidente de la rep煤blica, era el jefe de la familia, concentraba su esencia y le daba un sentido de direcci贸n al mito revolucionario, esto es, marcaba hacia donde se dirig铆a el pa铆s, porque 茅l hab铆a ganado el derecho de hacerlo, era el gran soberano, el gran ching贸n, el tlatoani sexenal. El dedazo y el voto, aunque manipulado, era el concilio cardenalicio que lo erig铆a muy cerca del cielo.

Morena carece de todo eso y no se lo puede apropiar porque necesita romper eso de que son iguales a los que se fueron. Es un partido que carece de historia, sus h茅roes son los de la revoluci贸n y ya se los hab铆a apropiado el PRI. Tiene un gran l铆der carism谩tico, que no se sabe si est谩 o no est谩, porque se fue a la chingada, lo que parec铆a un juego ir贸nico para el retiro presidencial, cae en el lore como un camino del que dif铆cilmente se regresa, porque quien lo manda ah铆, lo hace con la intenci贸n de no volver a verlo.

La nueva presidenta lidia cotidianamente contra la imagen, cierta o no, de que el que se fue no lo hizo, y parece batallar contra los fantasmas que dej贸 como legado.

Tampoco tiene mitos. Aunque lo repite incansablemente, el humanismo parece un concepto hueco porque no se cuelga de ning煤n s铆mbolo tangible, y bajo el se esconden intentos por censurar a los medios, perseguir enemigos, corromperse, tratar de atraer nuevos amigos, pero resulta dif铆cil para marcar camino.

Si el presidente del PRI sab铆a hacia donde iba la revoluci贸n mexicana y hasta hac铆a, como Salinas, la revoluci贸n dentro de la revoluci贸n, la presidenta de Morena promete un segundo piso, y confronta que muchos piensan que el primero apenas estaba en obra negra, pero nadie sabe con certeza hacia donde conduce ese piso, como si fuera de una carretera, o que alberga lo que no tenga el primero.

Las indefiniciones llevan a conflictos entre los que creen tener la verdad de una ruta difusa trazada por L贸pez Obrador, y otros, que saben que est谩n en los cuernos de la luna, porque ahora tienen el poder para hacer y deshacer, aunque algunos m谩s bien lo que hacen es deshacer.

El presidente priista era todo poderoso, omnipresente, hac铆a y deshac铆a carreras y hasta llegaba a terminar vidas, ay de aquel que lo desobedeciera, su manazo era rotundo y fuerte; la presidenta morenista parece bateadora inexperta, le tira a todas las bolas, por lo que se corrige con frecuencia, y le tiembla la mano para imponer orden entre sus filas y seguidores, a煤n ante los que la desprecian publicamente. Seguramente ella es m谩s democr谩tica, pero tal vez es menos efectiva.

Con el PRI y con Morena la sucesi贸n presidencial empezaba el d铆a de la toma de posesi贸n, pero el priista conten铆a los 谩nimos, al grado que la frase de Mart铆n Luis Guzm谩n apropiada por Fidel Vel谩zquez era regla: la pol铆tica es como la fotograf铆a, el que se mueve sale borrado, con la pol铆tica morenista, hay tantos movidos que la foto est谩 borrosa.

ARCHIVOS

Mostrar m谩s


OTRA INFORMACI脫N ES POSIBLE

Informaci贸n internacional, derechos humanos, cultura, minor铆as, mujer, infancia, ecolog铆a, ciencia y comunicaci贸n

ElMercurioDigital.es, editado por mercurioPress/El Mercurio de Espa帽a bajo licencia de Creative Commons. Medio independiente propiedad de 脕ngel Rojas Penalva
©Desde 2002 en internet
Otra informaci贸n es posible