Bienvenidos al agrovecindario, ¿un modelo urbano del futuro?:

© Belterra/Daniel Torres Vista a茅rea de una granja agroforestal de cacao en el sur de Bah铆a, Brasil
Las ciudades y pueblos albergan a m谩s de la mitad de la poblaci贸n mundial y son responsables de alrededor del 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan la crisis clim谩tica.
En Brasil, un grupo de especialistas est谩 liderando una revoluci贸n en el dise帽o urbano. Un camino hacia la construcci贸n de zonas urbanizadas con una huella de carbono mucho menor.
Y es que la mala planificaci贸n, o la falta de ella, ha provocado males como inundaciones, islas de calor y escasez de agua.
Al mismo tiempo, las ciudades se han alejado de los alimentos y la naturaleza. La creciente distancia entre la vida urbana y las tierras de cultivo alimenta la deforestaci贸n, las emisiones y la p茅rdida de conciencia ecol贸gica.
Pero Marcia Mikai y sus colegas creen tener la respuesta a la expansi贸n urbana insostenible, el barrio agroecol贸gico. As铆, su empresa, Pentagrama Proyectos en Sostenibilidad y Regeneraci贸n, est谩 reinventando el crecimiento de las ciudades para que estas impulsen la restauraci贸n de los ecosistemas, fomenten la resiliencia clim谩tica y desarrollen comunidades saludables.
Los urbanistas, dise帽adores y arquitectos de Pentagrama est谩n poniendo en pr谩ctica sus ideas en varias ciudades brasile帽as, en particular en S茫o Paulo. La capital brasile帽a de 22 millones de habitantes cuenta con un 谩rea metropolitana en expansi贸n y est谩 invadiendo tierras agr铆colas y bosques, borrando as铆 las fronteras entre las zonas urbanas y rurales.

© Belterra/Bo Wang
Exposici贸n de productos agroforestales en el sur de Bah铆a, Brasil: manzana, pl谩tano y cacao.
Ecol贸gico y rentable
“Llevo d茅cadas estudiando los modelos financieros de los sistemas agroforestales”, explica Mikai. “Una de las cosas que descubr铆 en mi investigaci贸n es que los barrios agroecol贸gicos pueden ser muy rentables”.
“A mucha gente le preocupa la seguridad alimentaria; quieren un lugar donde vivir que cuente con zonas comunes de buena calidad y un sentido de comunidad. Cuando les muestro im谩genes de c贸mo podr铆an ser estos barrios, quedan encantados”.
El modelo de Mikai est谩 dise帽ado para detener la expansi贸n descontrolada, devolviendo la vida a las tierras degradadas, a menudo abandonadas tras ser utilizadas para pr谩cticas insostenibles, como el pastoreo intensivo de ganado.
En esta versi贸n de barrio agroecol贸gico, la tierra se regenera para combinar pr谩cticas forestales sostenibles con edificios de uso mixto y espacios para la educaci贸n medioambiental.
Trabajar con la naturaleza
Estas zonas renovadas est谩n en armon铆a con la naturaleza, integr谩ndose as铆 en el entorno natural. Se replantan plantas y 谩rboles aut贸ctonos y comestibles. Esto ayuda a refrescar las ciudades y a reducir el riesgo de inundaciones al ralentizar el agua que fluye sobre la superficie del suelo, al tiempo que se reabastecen los acu铆feros.
Adem谩s, las especies en peligro de extinci贸n expulsadas de las ciudades encuentran refugio, los espacios verdes compartidos reconectan a los residentes con sus alimentos y su comunidad, y el entorno biodiverso absorbe activamente el carbono de la atm贸sfera, convirtiendo el crecimiento urbano en una acci贸n clim谩tica.
“Los barrios ecol贸gicos tienen muchas ventajas”, afirma Mikai. “Ahorran agua, protegen la biodiversidad y permiten a las personas consumir alimentos producidos localmente. Los vemos como lugares donde j贸venes, mayores, ricos y personas con bajos ingresos conviven y se integran. Quiz谩s sea una rom谩ntica, pero creo que esto puede convertirse en nuestra realidad”.

© Belterra/Renato Stockler
Equipo de agroforester铆a trabajando en el cultivo de cacao en el sur de Bah铆a, Brasil.
La parte oculta del iceberg
Los barrios ecol贸gicos brasile帽os, que tambi茅n se est谩n probando en Brasilia y Curitiba, demuestran lo que afirma la ONU: invertir en “naturaleza positiva” reporta beneficios medioambientales y econ贸micos saludables.
A principios de este mes, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) public贸 su 煤ltimo informe sobre el estado de las finanzas para la naturaleza. En documento constata que la cantidad de dinero que se destina a inversiones que da帽an el planeta, como los servicios p煤blicos, la energ铆a f贸sil y la construcci贸n, es 30 veces superior a la que se gasta en soluciones positivas para la naturaleza, como los barrios ecol贸gicos.
Ivo Mulder, que dirige la unidad de financiaci贸n clim谩tica del PNUMA, afirma que hay que frenar la explotaci贸n de los recursos naturales porque “lo que no vemos es que, aunque esta financiaci贸n negativa para la naturaleza est谩 impulsando nuestras econom铆as, acabar谩 hundi茅ndolas”.
No me encierres entre rejas
Adem谩s de abogar por reformas pol铆ticas en el informe, Mulder cree que tambi茅n debemos cambiar nuestra forma de pensar sobre la naturaleza.
“A menudo se habla de la naturaleza en t茅rminos de entornos v铆rgenes, como los parques nacionales vallados. Pero debemos pensar m谩s en integrar la naturaleza en nuestra vida cotidiana, adaptando nuestras ciudades para que puedan hacer frente a condiciones meteorol贸gicas extremas, de modo que, cuando llueva intensamente, nuestras calles y hogares no se inunden”.
Seg煤n Mulder, esta mentalidad no solo debe extenderse a los l铆deres del sector inmobiliario, el turismo y la industria manufacturera, sino tambi茅n a la poblaci贸n en general.
“En esta 茅poca de incertidumbre geopol铆tica, la gente tiene una visi贸n relativamente pesimista del mundo, pero necesita imaginar una alternativa positiva. Por ejemplo, ¿c贸mo ser铆a Nueva York si incorporara m谩s soluciones basadas en la naturaleza?.
Podr铆a tener m谩s zonas verdes, no ser铆a necesario utilizar tanto el aire acondicionado en verano y esto podr铆a conducir a una mayor productividad y a una econom铆a pr贸spera”.

© Belterra/Renato Stockler
Mantenimiento del sistema de agroforestaci贸n en el sur de Bah铆a, Brasil.
Restauraci贸n de ecosistemas
Los proyectos de agrovecindariode Pentagrama Projetos em Sustentabilidade e Regenera莽茫o cuentan con el apoyo de BioCidades Empreendedoras del PNUMA, un programa de incubaci贸n dise帽ado para apoyar a 50 emprendedores en etapa inicial que trabajan en soluciones de resiliencia clim谩tica urbana en S茫o Paulo y Curitiba
BioCidades Empreendedorascuenta con el apoyo del PNUMA, Bridge for Billions y el Instituto Legado (organizaciones que fomentan el emprendimiento social)
El proyecto se inspira en el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauraci贸n de los Ecosistemas, una oportunidad para alejarse de las pol铆ticas que saquean el planeta y devolver la vida al mundo natural

© Belterra/Daniel Torres Vista a茅rea de una granja agroforestal de cacao en el sur de Bah铆a, Brasil
Las ciudades y pueblos albergan a m谩s de la mitad de la poblaci贸n mundial y son responsables de alrededor del 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan la crisis clim谩tica.
En Brasil, un grupo de especialistas est谩 liderando una revoluci贸n en el dise帽o urbano. Un camino hacia la construcci贸n de zonas urbanizadas con una huella de carbono mucho menor.
Y es que la mala planificaci贸n, o la falta de ella, ha provocado males como inundaciones, islas de calor y escasez de agua.
Al mismo tiempo, las ciudades se han alejado de los alimentos y la naturaleza. La creciente distancia entre la vida urbana y las tierras de cultivo alimenta la deforestaci贸n, las emisiones y la p茅rdida de conciencia ecol贸gica.
Pero Marcia Mikai y sus colegas creen tener la respuesta a la expansi贸n urbana insostenible, el barrio agroecol贸gico. As铆, su empresa, Pentagrama Proyectos en Sostenibilidad y Regeneraci贸n, est谩 reinventando el crecimiento de las ciudades para que estas impulsen la restauraci贸n de los ecosistemas, fomenten la resiliencia clim谩tica y desarrollen comunidades saludables.
Los urbanistas, dise帽adores y arquitectos de Pentagrama est谩n poniendo en pr谩ctica sus ideas en varias ciudades brasile帽as, en particular en S茫o Paulo. La capital brasile帽a de 22 millones de habitantes cuenta con un 谩rea metropolitana en expansi贸n y est谩 invadiendo tierras agr铆colas y bosques, borrando as铆 las fronteras entre las zonas urbanas y rurales.

© Belterra/Bo Wang
Exposici贸n de productos agroforestales en el sur de Bah铆a, Brasil: manzana, pl谩tano y cacao.
Ecol贸gico y rentable
“Llevo d茅cadas estudiando los modelos financieros de los sistemas agroforestales”, explica Mikai. “Una de las cosas que descubr铆 en mi investigaci贸n es que los barrios agroecol贸gicos pueden ser muy rentables”.
“A mucha gente le preocupa la seguridad alimentaria; quieren un lugar donde vivir que cuente con zonas comunes de buena calidad y un sentido de comunidad. Cuando les muestro im谩genes de c贸mo podr铆an ser estos barrios, quedan encantados”.
El modelo de Mikai est谩 dise帽ado para detener la expansi贸n descontrolada, devolviendo la vida a las tierras degradadas, a menudo abandonadas tras ser utilizadas para pr谩cticas insostenibles, como el pastoreo intensivo de ganado.
En esta versi贸n de barrio agroecol贸gico, la tierra se regenera para combinar pr谩cticas forestales sostenibles con edificios de uso mixto y espacios para la educaci贸n medioambiental.
Trabajar con la naturaleza
Estas zonas renovadas est谩n en armon铆a con la naturaleza, integr谩ndose as铆 en el entorno natural. Se replantan plantas y 谩rboles aut贸ctonos y comestibles. Esto ayuda a refrescar las ciudades y a reducir el riesgo de inundaciones al ralentizar el agua que fluye sobre la superficie del suelo, al tiempo que se reabastecen los acu铆feros.
Adem谩s, las especies en peligro de extinci贸n expulsadas de las ciudades encuentran refugio, los espacios verdes compartidos reconectan a los residentes con sus alimentos y su comunidad, y el entorno biodiverso absorbe activamente el carbono de la atm贸sfera, convirtiendo el crecimiento urbano en una acci贸n clim谩tica.
“Los barrios ecol贸gicos tienen muchas ventajas”, afirma Mikai. “Ahorran agua, protegen la biodiversidad y permiten a las personas consumir alimentos producidos localmente. Los vemos como lugares donde j贸venes, mayores, ricos y personas con bajos ingresos conviven y se integran. Quiz谩s sea una rom谩ntica, pero creo que esto puede convertirse en nuestra realidad”.

© Belterra/Renato Stockler
Equipo de agroforester铆a trabajando en el cultivo de cacao en el sur de Bah铆a, Brasil.
La parte oculta del iceberg
Los barrios ecol贸gicos brasile帽os, que tambi茅n se est谩n probando en Brasilia y Curitiba, demuestran lo que afirma la ONU: invertir en “naturaleza positiva” reporta beneficios medioambientales y econ贸micos saludables.
A principios de este mes, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) public贸 su 煤ltimo informe sobre el estado de las finanzas para la naturaleza. En documento constata que la cantidad de dinero que se destina a inversiones que da帽an el planeta, como los servicios p煤blicos, la energ铆a f贸sil y la construcci贸n, es 30 veces superior a la que se gasta en soluciones positivas para la naturaleza, como los barrios ecol贸gicos.
Ivo Mulder, que dirige la unidad de financiaci贸n clim谩tica del PNUMA, afirma que hay que frenar la explotaci贸n de los recursos naturales porque “lo que no vemos es que, aunque esta financiaci贸n negativa para la naturaleza est谩 impulsando nuestras econom铆as, acabar谩 hundi茅ndolas”.
No me encierres entre rejas
Adem谩s de abogar por reformas pol铆ticas en el informe, Mulder cree que tambi茅n debemos cambiar nuestra forma de pensar sobre la naturaleza.
“A menudo se habla de la naturaleza en t茅rminos de entornos v铆rgenes, como los parques nacionales vallados. Pero debemos pensar m谩s en integrar la naturaleza en nuestra vida cotidiana, adaptando nuestras ciudades para que puedan hacer frente a condiciones meteorol贸gicas extremas, de modo que, cuando llueva intensamente, nuestras calles y hogares no se inunden”.
Seg煤n Mulder, esta mentalidad no solo debe extenderse a los l铆deres del sector inmobiliario, el turismo y la industria manufacturera, sino tambi茅n a la poblaci贸n en general.
“En esta 茅poca de incertidumbre geopol铆tica, la gente tiene una visi贸n relativamente pesimista del mundo, pero necesita imaginar una alternativa positiva. Por ejemplo, ¿c贸mo ser铆a Nueva York si incorporara m谩s soluciones basadas en la naturaleza?.
Podr铆a tener m谩s zonas verdes, no ser铆a necesario utilizar tanto el aire acondicionado en verano y esto podr铆a conducir a una mayor productividad y a una econom铆a pr贸spera”.

© Belterra/Renato Stockler
Mantenimiento del sistema de agroforestaci贸n en el sur de Bah铆a, Brasil.
Restauraci贸n de ecosistemas
Los proyectos de agrovecindariode Pentagrama Projetos em Sustentabilidade e Regenera莽茫o cuentan con el apoyo de BioCidades Empreendedoras del PNUMA, un programa de incubaci贸n dise帽ado para apoyar a 50 emprendedores en etapa inicial que trabajan en soluciones de resiliencia clim谩tica urbana en S茫o Paulo y Curitiba
BioCidades Empreendedorascuenta con el apoyo del PNUMA, Bridge for Billions y el Instituto Legado (organizaciones que fomentan el emprendimiento social)
El proyecto se inspira en el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauraci贸n de los Ecosistemas, una oportunidad para alejarse de las pol铆ticas que saquean el planeta y devolver la vida al mundo natural
