La coalición Hands Off Nature, formada en España por ClientEarth, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF, muestra preocupación ante las propuestas de debilitar la normativa ambiental que se siguen promoviendo desde instituciones europeas. Las organizaciones denuncian que estos pasos atrás pueden erosionar las protecciones clave construidas durante décadas, que sostienen los procesos ecosistémicos esenciales para la vida humana y los espacios naturales.
La Comisión Europea publicó el octavo paquete ómnibus para “favorecer la competitividad y eliminar exigencias ambientales” pero estos cambios solo favorecen a las grandes empresas. Pese a ello, está empeñada en provocar un gravísimo retroceso en la normativa ambiental, por ejemplo:
- Acelerando las evaluaciones ambientales de proyectos de infraestructuras, lo que supondría autorizar proyectos con graves y negativos impactos ambientales, sin las garantías de una adecuada evaluación.• Modificando la Directiva sobre emisiones industriales y ganaderas, eliminando la exigencia del inventario de productos químicos y los inventarios e indicaciones de los planes de transformación.
• Eliminando la necesidad de informar sobre sustancias peligrosas impuesta por la Directiva Marco de Residuos, además de exonerar de responsabilidad a las empresas productoras.
Son especialmente graves los cambios que podrían debilitar leyes que afectan directamente a la protección del agua y hábitats acuáticos, con impactos para los humedales y la biodiversidad, así como las comunidades humanas, que dependen de ellos.
En este contexto, la Directiva Marco del Agua está en riesgo. Estos procesos abren la puerta a una reducción de obligaciones, controles y salvaguardas que han sido esenciales para mejorar la calidad y cantidad de las aguas, proteger los ecosistemas acuáticos y garantizar el acceso al agua en condiciones seguras para las personas.
Desde la coalición subrayamos que debilitar esta directiva supondría un gran retroceso en la protección de los ecosistemas acuáticos como ríos, acuíferos, humedales y zonas costeras. Asimismo, se vería comprometida tanto la biodiversidad como la resiliencia frente a la contaminación, la sobreexplotación, la escasez hídrica y los impactos del cambio climático, en un contexto en el que la presión sobre los recursos hídricos no deja de aumentar.
El pasado mes de septiembre la coalición logró con su campaña, en apenas diez días, casi 200.000 firmas de apoyo de la ciudadanía europea. La campaña logró mandar un mensaje claro a la Comisión Europea, instándola a frenar el retroceso en las leyes ambientales. En esta segunda fase, se pide un nuevo impulso al blindaje de las normativas europeas y se anima a la ciudadanía a participar firmando la petición.
La campaña insiste en que:
- Los beneficios que los ecosistemas proveen a la naturaleza y los seres humanos están en riesgo, siendo necesario aplicar y mejorar la normativa existente en vez de debilitarla.• Las protecciones en vigor no requieren un debilitamiento, sino mejor implementación y cumplimiento reforzado.
• La participación ciudadana informada es esencial para que cualquier reforma normativa respete tanto la ciencia como los derechos humanos a un medio ambiente sano.

