La borrasca Leonardo azota Portugal, España y Marruecos con lluvias intensas y miles de personas evacuadas
Madrid.- La borrasca Leonardo, que impulsa una masa de aire desde el Caribe con un gran contenido de humedad, está golpeando con fuerza a Portugal, España y Marruecos, con precipitaciones extraordinarias que han dejado un rastro de inundaciones y crecidas de ríos, miles de personas desalojadas de sus hogares y suspensión de actividades escolares y transportes.
En zonas ya muy castigadas por el paso de varios temporales desde principios de año, la humedad que acumula el suelo y el elevado caudal de los ríos se vieron incrementados por un nuevo manto de agua, acompañado de vientos intensos y, en algunas zonas, de nevadas copiosas.
Cuando aún se recupera de los daños causados por el temporal Kristin, que causó cinco muertes la semana pasada, Portugal afronta la llegada de Leonardo con numerosas incidencias en forma de inundaciones, deslizamientos de tierra y árboles caídos.
La mayoría se notificaron en la región de Lisboa y en el Algarve, en el sur del país.
El oficial de Operaciones de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC), Rui Oliveira, indicó a EFE que de momento no hay que lamentar heridos ni «grandes daños» materiales.
También señaló que se ha activado el nivel máximo de emergencia para que todos los agentes de Protección Civil tengan los medios disponibles para acudir donde las incidencias les reclamen.
El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) mantiene en aviso amarillo o naranja todo el litoral por el fuerte oleaje, mientras que todos los distritos, a excepción de Oporto, Guarda, Bragança y Aveiro, tienen alerta amarilla por lluvias.
El Gobierno de Portugal decidió el domingo pasado prolongar hasta el 8 de febrero la situación de calamidad declarada por el temporal Kristin.
Un herido y más de 3.500 desalojados en Andalucía
En España, las inundaciones, desbordamientos y deslizamientos son el principal riesgo que conllevan las lluvias intensas, con especial afectación en Andalucía, donde hay al menos un herido en Ubrique (Cádiz) por el derrumbe de una vivienda, 52 carreteras cortadas y más de 3.500 desalojados de forma preventiva en zonas inundables.
Aunque la situación es preocupante en puntos de Cádiz, Málaga y Jaén, las autoridades destacaron que las medidas preventivas resultan de momento «muy efectivas», teniendo en cuenta que se está cumpliendo «el peor de los escenarios previstos».
Según el último balance facilitado por la Agencia de Emergencias (EMA), el teléfono 112 había atendido desde el inicio de la borrasca Leonardo 159 incidencias durante la madrugada y primeras horas de este miércoles. Cerca de 3.800 personas de 53 municipios están sin fibra o suministro eléctrico.
La circulación de Alta Velocidad entre Málaga y Antequera se encuentra interrumpida debido a un desprendimiento de tierras en el municipio de Álora.
En Grazalema (Cádiz), el pueblo más lluvioso de España, han caído 390 litros por metro cuadrado entre la medianoche y las 16.30 horas de este miércoles, aproximadamente lo que llueve en Madrid en un año completo.
Además, en los últimos diez días, en Grazalema se han acumulado cerca de 1.300 litros por metro cuadrado, más de lo que llueve en un año en A Coruña, según los datos aportados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
La intensidad de las lluvias de este miércoles, que se suman a las registradas durante el mes de enero, han hecho que el subsuelo rebose de tal manera que el agua brota por los baldosines del suelo de las casas, las paredes e incluso enchufes y discurra también por diversas calles.
Andalucía no es la única comunidad afectada en España, donde diez de ellas están en alerta por lluvias, nevadas, viento, deshielo o/y oleaje.
Personas corren por una calle inundada por las fuertes lluvias en Grazalema, Cádiz. EFE/Roman Rios.
Tres fallecidas y evacuaciones preventivas en Marruecos
Dos mujeres y una niña han fallecido este miércoles en la localidad de Beni Arous, en la provincia de Larache, en el noroeste de Marruecos, tras el derrumbe de una vivienda provocado por un deslizamiento de tierra debido a las fuertes lluvias.
Fuentes locales contactadas por EFE y medios marroquíes han informado de que el suceso se produjo como consecuencia de los desprendimientos registrados en la zona en las últimas semanas, debido a las intensas precipitaciones que afectan a la región.
También continúan las evacuaciones preventivas de más de 108.000 personas, según los últimos datos, ante el riesgo de inundaciones en el norte, en particular en la provincia de Larache, donde se suspendieron las clases y los afectados fueron reubicados en campamentos provisionales.
La mayoría de los desalojos se llevaron a cabo en la ciudad de Alcazarquivir (Ksar el Kebir), en la llanura atlántica, la más afectada por las inundaciones y donde el Ejército permanece desplegado.
El riesgo persiste debido a la crecida del río Loukkos y del embalse de Oued El Makhazine, uno de los más importantes del país, situado en la misma zona.
Según informaron medios públicos, esta infraestructura superó el 140 % de su capacidad de llenado, al rebasar los 940 millones de metros cúbicos, un nivel nunca alcanzado antes.
Las autoridades suspendieron de manera excepcional las clases durante una semana en Alcazarquivir y en otras provincias como Taza, Tánger, Tetuán, Alhucemas y Kenitra se interrumpió también la actividad lectiva tras una alerta por fuertes rachas de viento y lluvias intensas de hasta 150 milímetros. EFEverde
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Zona inundada tras la crecida del río Sebou en la comuna de Al Hawafate, provincia de Sidi Kacem, Marruecos. EFE/EPA/JALAL MORCHIDI 