OPINIÓN
Ángeles Sanmiguel
Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Escocia. Invernadero tres. El alumnado recibe instrucción sobre las mandrágoras y sus mágicas propiedades para “volver a los petrificados a su estado natural”.
¿Cuánta de esta planta se precisa para despetrificar a las multitudes aguijoneándolas ante el avance de súcubos e íncubos capitalistas coaligados en rituales de inaudito enriquecimiento? La proliferación de tanto multimillonario desde finales del siglo veinte a esta parte matemáticamente es ilógico y muy raro. Estafar, devastar, traficar, requiere tiempo aun con tecnología de última generación aceleradora de trámites. ¿Sótanos, garajes, talleres artesanales, incubadora de multimillonarios? ¿Cómo se pasa a formar parte de la lista Forbes, -revista especializada en negocios y finanza fundada por un periodista escocés-, sin el apoyo financiero de un capital fantasma que selecciona y catapulta a jóvenes interesantes?
¿Cuántos Faustos contemporáneos mantienen un contrato con el Mefistófeles de turno a fin de lograr poder y riqueza?
“Pythagora llamó Antropomorphon a la mandrágora, que significa figura humana, por cuanto su raíz, por la mayor parte, consta de dos piernas semejantes a las del hombre”. Dioscórides, farmacólogo, precursor de la homeopatía en la Grecia romana, utilizaba un vino de mandrágora como anestésico en sus cirugías, tal como apunta el también botánico en su obra: “Acerca de la materia medicinal, y de los venenos mortíferos”.
“Nunca le hagas cosquillas a un dragón dormido” es más que un lema para Hogwarts, bien podría considerarse una amenaza para quienes desentrañen, planetariamente y sin permiso, conjuras elitistas que viniendo de antaño se sofistican cada vez más en la perversión. ¿Qué trasmite un icono literario juvenil (serie Harry Potter) a la adolescencia del siglo veintiuno? ¿Lo entienden? ¿Lo desentrañan?
¿Piensa la juventud, en edad de votar, lo que puede suceder cuando el dragón de la extrema derecha, consabidamente alimentado por medios de comunicación y financiación, esté completamente despabilado y sus fauces abiertas exhalen el ácido que todo lo quema, empezando por la cultura? ¿Por qué no ha primado ningún sistema preventivo educativo para forjar criterio y análisis herramientas contra comidas de coco?
“¡Cúshame muchachito recién llegado que los derechos que has disfrutado se te han pagado con mi sudor! ¡Cúshame tú cachorrillo de la derecha, criptobro con la frente estrecha, globalista del aliexpre (AliExpress, plataforma de compra digital)! ¡Cúshame soy María y vengo a gritarte que yo ya he cumplido mi parte, tu patria no la ha pagado ni el capital ni el mercado, que la pagó gota a gota mi propia sangre, mi propia sangre!”, canta el coro La carnicería en el Carnaval de Cádiz 2026.
¿La política internacional tentando al Draco? Jorge, ha pasado a la historia desde el siglo noveno como vencedor del dragón y, aunque su nombre fue suprimido del santoral católico, -Franco prohibiría designar Jorge a los niños-, el soldado lograría ser patrón de Inglaterra, Portugal, Rusia, Cataluña y Génova. “Su lance con el dragón se convirtió en un emblema esotérico, representando la dualidad de las fuerzas opuestas que alientan a la creación y en el corazón del hombre, cuyo equilibrio debe buscarse para lograr una positiva evolución”, relata el escritor y licenciado en Ciencias Económicas, Javier Navarrete Valera. La historia del dragón daría pábulo a innúmeros relatos fantásticos enfocados, sobre todo, al embelesamiento de niñas y jovencitas.
¿Puede existir evolución positiva donde corrompidas sociedades y viscerales badulaques sirven a horrendos entramados sectarios jinetes del establishment?
¿Cuánta cúrcuma antiinflamatoria se precisa para eludir tumores malignos en los mega poderes mundiales?
Cuatro mil años atrás la cúrcuma ya se usaba medicinalmente. Planta originaria del sur de la India e Indonesia, puede alcanzar un metro de altura. En el hinduismo se la considera sagrada otorgándole a su rizoma el poder de espantar los malos espíritus. Curiosamente las túnicas budistas se tiñen con cúrcuma, ¿será por eso que tales monjes hacen gala de fortaleza caracterológica, ascetismo y sentimiento de comunidad? Diecinueve monjes y el perro Aloka (“luz”) realizan la “Caminata por la Paz” desde Texas hasta, -en un principio- Washington D.C. “Washington D.C. no es el destino final, porque necesitamos la paz mundial”, dijo uno de los religiosos.
En los esponsales hindús se utiliza atando el conyugue al cuello de la esposa una cuerda teñida con la pulpa de la cúrcuma significándola, de tal manera, como poseedora de cualidades hogareñas. ¿Machismo utilizando hasta la botánica para improntar?
Propiedades antibacterianas, antivirales, antiinflamatorias, antitumorales, antioxidantes, antisépticas, cardioprotectoras, hepatoprotectoras, nefropotrectoras, radioprotectoras y digestivas ungen a la cúrcuma que, como ungüento alivia los efectos de alimentos envenenados. ¿Césares como Claudio, tío de Calígula, quien murió envenenado por su esposa Agripina la menor sabía de la cualidad de esta planta? ¿Tiranos y dictadores la llevan en su botiquín por si acaso?
Harry Potter, cuyo Jing genético desafía, al igual que el de Alejandro Magno, la mirada del basilisco, mientras transita por el oscurantismo y el averno tenebroso que, a día de hoy, se ha actualizado a base de escabrosas noticias Epstein. En el relato, la sierpe perseguidora de muggle (sangre sucia), solidifica a quien indirectamente la mira, y mata a quien lo hace cara a cara, pero no es el ofidio la mayor atrocidad. Cualquier impune autócrata, dictador, necrófilo, violador alquimista del terror, sádico, acuchillador, vampiro, necrosádico y caníbal existente en la humanidad lo supera.
Aunque la mandrágora despetrifique tras el terror, el congelamiento por hielo (ICE), deja huella gangrenando la vida.
¿Padrinos de la mafia y mandamases de redes criminales de tráfico de drogas, de seres humanos, de armas, de animales, de pedófilos, blanqueadores de capitales, extorsionadores, sicarios, devastadores salvados por el Imperio Invisible?
¿Cuántos países han sido petrificados por las resurrectas avalanchas eugenésicas nazis, transhumanistas tecnócratas, elitistas, implementadas, curiosamente, con herramientas democráticas?
¿Qué hierba dotará de coraje a la población para salvaguardar derechos tras la constante e intensa mirada de la siseante y despiadada Basil tecnológica que todo lo escudriña?
¿Qué escudo desviará la mirada de La Medusa, como lo hizo Perseo (héroe de la mitología griega líder de la antibarbarie e ignorancia), salvando a países que están en su punto de mira?
El predictor de la geopolítica Jiang Xueqin, sobre el “presidente naranja” declara que “quiere que los líderes europeos pierdan prestigio, quiere avergonzarlos. ¡Mirad vuestros líderes son impotentes, vuestros líderes no sirven para nada, así que derrocarlos y elegid líderes que puedan trabajar conmigo!”, citando a continuación a partidos de ultra derecha.
Plinio hacía masticar un trozo de raíz de mandrágora antes de operar. Hasta el descubrimiento del éter, con una esponja impregnada de jugo de mandrágora, se adormecía a pacientes.
En el medievo, dice la leyenda que las brujas utilizaban la mandrágora para “volar”. ¿Distracciones religiosas para escabullir bárbaras realidades sociales de machismo y misoginia?
¿Cuántos masajes con aceite de mandrágora (la manzana de Satán, del amor, planta de Circe -hechicera que animalizaba humanos-) se han dado en la criminal e internacional trama Epstein a fin de potenciar abundancia, éxito, vicios y poder personal? ¿Sátrapas imitando y secundando a la maga? ¿Qué depravado culto se oculta bajo rutilancias? El marqués de Sade, escritor francés, en su obra “Los 120 días de Sodoma”, relataría algo coyuntural en degenerados contextos actuales: “El duque de Florville había inventado una ceremonia extraña. Ordenaba que le trajeran jovencitas bellísimas”, a lo que el sirviente notificaba: “Haremos los preparativos para la diversión de mi señor”.
¿Cuántas personas silencian las vilezas de sus “señores”? ¿Omitir mediante psicoactivos, contratos de confidencialidad, amenazas soterradas, el hecho de que se limpian huellas delictivas en mansiones, que se cocinan condumios sanguinarios, que se eliminan pruebas en textiles y espacios, que se mantienen vergeles paradisíacos? Elon Musk en una de sus comunicaciones le pediría al criminal Epstein “la fiesta más salvaje”. Virgina Giuffre, una de las víctimas, declararía: “Definitivamente esto no ha terminado, hay muchas más personas”.
La realeza noruega se tambalea. En España, Aznar recibió dos paquetes del pederasta e intrigante espía. La corona británica ha expulsado de su círculo al que fuera príncipe Andrés y a su exmujer, admiradora y receptora de dinero del susodicho. En Suecia la corona también ha sido manchada. ¿Qué no habrá en la sombra?
Justin Bieber joven intérprete y compositor canadiense en el videoclip “Yummy” mensajea subliminalmente sobre oscuros festines de alto standing. En la película Dentro del laberinto, el argumento y escenas se centran en la dominación y el rapto infantil. “Una fiesta diabólica en la que aparecen multitud de demonios lujosamente ataviados”. Avicii, Dj sueco, lanzó un videoclip, For A Better Day, aterrador donde se muestra el tráfico de niños y niñas.
“En Estados Unidos se pierden al año medio millón de niños y niñas”.
La “ecumenópolis”, ciudad única mundial profetizada por un urbanista griego, ¿acabará siendo el dominio al que sólo se podrá acceder bajo requisitos excepcionales de poder, excluyendo y segregando a la población? El filósofo Burke, liberal conservador, curiosamente afirmaba que: “En cualquier lugar se puede sufrir la esclavitud. Es una planta que crece en todos los terrenos”.
La mandrágora es en su totalidad venenosa, “asociada a duendes y criaturas mágicas”, su raíz contiene escopolamina que entumece (droga de los violadores), su uso herbario está ligado al ocultismo y la medicina popular creyendo que potencia el poder personal. Se encuentra en el centro de Europa, Asia occidental, zonas áridas mediterráneas y el medio Oriente.
Recoge el Génesis que “Raquel ve en las mandrágoras como una forma de tener un hijo con Jacob”.
Toxinas ambientales pululan agotando el Jing individual (esencia que cada ser humano tiene al nacer para su desarrollo). Cuando ataques horadan el equilibrio, cuando las mentiras agobian, hay que echar mano de las denominadas hierbas Jing para restituir la integridad. “Las mentiras no se multiplican porque alguien las fabrica sin descanso, sino porque nosotros dejamos huecos donde pueden alojarse” asevera la profesora de yoga Núria Montero. “Son pruebas silenciosas para descubrir cuánto puede aguantar una sociedad sin cuestionar”, estipula.
Despotismo, irascibilidad, autoritarismo, ¿el máster para un liderazgo dramático? Tiberio tiraba, desde el balcón de su casa en Rodas, al mar a cuantos augures le pronosticaban lo que no le gustaba. Aumentar aranceles, insultar, saquear, mandar asesinar, ¿la versión siglo veintiuno?
¿Está la humanidad necesitada de equilibrio mental, emocional y espiritual para mejorar sus biomarcadores? ¿Cómo posibilitarlo cuando la infoxicación es llevada al límite? ¿Baños de sonidos para sanar? Tambores de lengüetas, percusiones, guitarras, carrillones, cuecos de cuarzo, tambores oceánicos, cuencos tibetanos, bansuris indios. ¿Numerología? “Utilizamos los números para aproximarse a la comprensión de la vida”, comenta la escritora y periodista menorquina María Llompart.
De noble cuna Pierre de Ronsard poeta francés del siglo dieciséis que dejó su impronta en creadores como Antonio Machado, Juan Gil-Albert o Juan Ramón Jiménez, escribiría en su “Himno a los demonios”, a quienes consideraba “simplones”, retratándoles tal que así: “Son tan fatuos, y tontos, y ligeros, que temen a los encantadores inoportunos que les dominan obligándoles a darles servicio”.
