La aparición de aves marinas orilladas en las costas de nuestro país es un fenómeno habitual sobre todo en invierno, cuando afecta especialmente a aves invernantes del grupo de los álcidos (frailecillos, alcas y araos). Debido al tren de borrascas que la península ibérica está sufriendo desde hace más de 15 días, están apareciendo numerosas aves marinas orilladas en nuestras costas, especialmente en las de Galicia, entre las Rías Baixas y la Costa da Morte, debido a la predominancia de los vientos de sur y suroeste, y en menor medida en las de Cantabria y Asturias, así como en la fachada Atlántica de Francia y el norte de Portugal.
Los principales afectados por estos episodios climatológicos son los frailecillos atlánticos, muy conocidos por su vistoso pico rojo. Esta especie cría en el norte de Europa (Islandia, Noruega, Irlanda, Reino Unido) y baja hasta nuestras latitudes a pasar el invierno. Puesto que la mayor parte de su ciclo vital durante el invierno transcurre en alta mar, estas aves se debilitan cuando hay temporales al luchar contra las tormentas y a las dificultades para pescar, por lo que muchas de ellas acaban muriendo de agotamiento e inanición.
Nuestra organización está recopilando datos a través de la app ICAO (Inspección Costera de Aves Orilladas) una herramienta disponible para IOs y Android con la que cualquier ciudadano puede reportar hallazgos de aves marinas, o cualquier otro tipo de fauna marina herida o muerta en playas y costas. Hasta el momento se tiene constancia de más de 800 frailecillos orillados, casi todos muertos y algunos vivos en mal estado que están siendo enviados a centros de recuperación de fauna. Varios de ellos portaban anillas científicas que permiten saber que provienen de colonias del Reino Unido.

Recomendaciones en caso de encontrar un ave marina orillada
Desde SEO/BirdLife insistimos en que en caso de localizar un ave orillada, no se debe manipular para evitar cualquier riesgo de transmisión de enfermedades. Es necesario el uso de guantes y mascarilla y tener permiso para ello. Además, debido a la gripe aviar se debe tener especial precaución evitando incluso que los perros se acerquen a ellas.
Por todo ello, ante el hallazgo de un ave, muerta o viva en mal estado, nuestra recomendación es llamar al Centro de Recuperación de Fauna (CRF) provincial o al 112.
Además animamos a descargarse la app ICAO para registrar la mortalidad de aves marinas. Los datos aportados permiten, además de caracterizar estos fenómenos de mortalidad masiva “naturales”, poder identificar otras causas de mortalidad ligadas a la actividad humana, como contaminación por hidrocarburos. Y proporciona una información clave sobre “mortalidad de fondo”, que es importante a la hora de poner en contexto los fenómenos de mortalidad inusuales, ligados por ejemplo a vertidos de hidrocarburos.
Los recorridos ICAO por las playas para subir información a la app se pueden realizar en cualquier momento del año, aunque animamos a realizarlos especialmente en los días después de los temporales en los que se espera que puedan aparecer muchas más aves orilladas debido a la persistencia de las borrascas sobre la península ibérica, pero siempre con precaución y atendiendo a las alertas meteorológicas.

Imagen de la app ICAO de SEO/BirdLife para registrar los hallazgos de aves orilladas / Oriol Alamany
Víctimas de los temporales y del petróleo
En Francia, donde también están apareciendo aves orilladas, la Liga Francesa para la Protección de las Aves (LPO), socio de BirdLife, ha reportado que algunas de las aves que está recogiendo con motivo de este episodio de lluvias intensas están manchadas de fuel.
Esas manchas de hidrocarburos que presentan las aves recogidas por la mayor ONG francesa de protección de la naturaleza son compatibles con el fuel procedente de los petroleros Tanio y Erika, naufragados en 1980 y 1999 respectivamente y que parece que continúan vertiendo pequeñas cantidades de combustible, contaminando así el mar y afectando a las aves marinas.
Si bien en Galicia algunas de las aves orilladas localizadas están manchadas por hidrocarburos, creemos que es poco probable que sean por esos vertidos dada la dirección del viento, debiéndose probablemente a pequeños vertidos de barcos que se producen regularmente en nuestras costas.

