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La eliminaci贸n del Ministerio de la Mujer, el recrudecimiento de la violencia vinculada al crimen organizado y una brecha salarial persistente dibujan un panorama donde la igualdad formal no logra traducirse en una vida digna para m谩s del 50% de la poblaci贸n.Ecuador, sin embargo, cuenta con un marco jur铆dico envidiable en la regi贸n. Desde una Constituci贸n que mandata la igualdad de g茅nero hasta un C贸digo de la Democracia que obliga a binomios presidenciales paritarios, el pa铆s parece haber hecho la tarea legislativa. No obstante, para las mujeres que caminan por las calles de Guayaquil o las zonas rurales de Pichincha, la ley es un papel que no detiene la violencia ni llena la canasta b谩sica de las madres solteras.La representaci贸n pol铆tica es un indicador donde Ecuador muestra un avance. Con un Legislativo compuesto por casi un 50% de mujeres, la paridad parece una realidad alcanzada. Sin embargo, las expertas advierten que ocupar un asiento en el poder no garantiza una agenda de g茅nero.
La asamble铆sta destaca que, si bien el actual Gobierno se present贸 inicialmente con una composici贸n ministerial paritaria, esto no ha blindado los derechos conquistados. "Estos avances en espacios de toma de decisiones no necesariamente significan que avancemos en derechos. En este Gobierno [de Daniel Noboa] que se dijo paritario, desapareci贸 el Ministerio de la Mujer, a cargo de una ministra mujer", denuncia.
La decisi贸n del Ejecutivo de fusionar y reducir el rango del Ministerio de la Mujer a una subsecretar铆a ha sido catalogada por las organizaciones civiles como "el golpe m谩s duro a la agenda de derechos en la era moderna". Este cambio no es solo burocr谩tico, implica una reducci贸n de presupuesto y de capacidad rectora en un pa铆s que registra niveles alarmantes de femicidios.Ljubica Fuentes, abogada, fundadora de la Fundaci贸n Ciudadanas del Mundo y consultora para ONU Mujeres, califica la situaci贸n actual como una "crisis".La experta se帽ala que esta falta de institucionalidad deja en la incertidumbre a las v铆ctimas de trata y violencia intrafamiliar, que depend铆an de estos refugios.Nuevas y crueles din谩micas.
El contexto de inseguridad que atraviesa Ecuador tambi茅n influye en la violencia de g茅nero. Ya no se trata 煤nicamente del 谩mbito dom茅stico, el crimen organizado ha convertido el cuerpo de las mujeres en un territorio de conquista y castigo.
Noriega subraya que el Estado no est谩 leyendo correctamente estas nuevas din谩micas. "Los femicidios empiezan a tener otras din谩micas intermediadas por el crimen organizado. Con la entrada del narco, tienes un panorama de violencia muy particular que el Estado ahora mismo no est谩 atendiendo. Si eliminas el Ministerio de la Mujer, esa es la muestra m谩s clara de que no se est谩 atendiendo su vida", afirma la asamble铆sta.
Por su parte, Fuentes destaca c贸mo el control territorial de las bandas criminales recrudece la divisi贸n sexual del trabajo y la vulnerabilidad femenina. "Poco se est谩 hablando todav铆a de la violencia con enfoque de g茅nero y de qu茅 pasa con el primer territorio de conquista, que son los cuerpos de las mujeres. C贸mo termina afectando la captaci贸n de ni帽os y adolescentes al sistema de crimen organizado y c贸mo las madres se quedan a cargo del cuidado, mientras los hombres son captados por estas organizaciones criminales", reflexiona la consultora de ONU Mujeres.
Educaci贸n y brecha salarialEn el 谩mbito educativo, Ecuador presenta una estad铆stica curiosa: las mujeres superan a los hombres en el acceso a la educaci贸n superior, representando cerca del 59,6% del alumnado universitario. No obstante, la falta de datos oficiales impide saber si son ellas quienes logran concluir sus estudios.A este fen贸meno se suma una brecha salarial persistente en el pa铆s, seg煤n lo se帽alado por Noriega. De acuerdo con el estudio Perspectivas de g茅nero en el mundo laboral, se evidencia una diferencia significativa en las aspiraciones salariales seg煤n el g茅nero en la mayor铆a de los sectores. Se manifiesta en que las mujeres reciben remuneraciones 23% m谩s bajas en comparaci贸n con los salarios de los hombres.
Esta desigualdad econ贸mica se profundiza con las pol铆ticas de ajuste estructural que, seg煤n la legisladora, golpean con m谩s fuerza a las mujeres.Frente a esta crisis, el Gobierno ha impulsado programas de cr茅ditos para emprendedoras y acciones sociales lideradas por la primera dama. Si bien las expertas consideran que "toda iniciativa es necesaria", cuestionan su profundidad."Un programa asistencialista, casi de caridad, no va a solucionar los problemas estructurales que vivimos las mujeres. Lo que necesitamos es que cuando hablemos de igualdad de g茅nero no se hable como un tema m谩s, sino que sea 'el tema' en la agenda pol铆tica, porque hablamos del bienestar de m谩s del 50% de la poblaci贸n", enfatiza Noriega.
Ljubica Fuentes coincide en que los esfuerzos aislados no bastan: "Alguien en un alto nivel de gobierno deber铆a tener la capacidad de generar cambios transformacionales, sabiendo c贸mo impactar de manera estructural. Lo que vemos aqu铆 son esfuerzos aislados".
La herencia de Matilde HidalgoA 102 a帽os de que Matilde Hidalgo de Procel conquistara el derecho al voto femenino en Ecuador, el camino recorrido ha generado muchos cambios importantes. Pero el horizonte de la igualdad real, no solo legal, se percibe a煤n lejano. La historia de las mujeres en el pa铆s es una de conquistas: desde la penalizaci贸n del femicidio en 2014, hasta las recientes sentencias de la Corte Constitucional sobre el aborto por violaci贸n."El mundo, desde su origen, no fue dise帽ado con la perspectiva de las mujeres ni con su participaci贸n. Ecuador no se qued贸 atr谩s", recuerda Fuentes, haciendo hincapi茅 en que solo los 煤ltimos 100 a帽os del Estado han contado con la presencia formal de la mujer.
Hoy, la lucha se traslada a la protecci贸n de lo b谩sico: la vida y la autonom铆a econ贸mica. La deuda del Estado ecuatoriano no es solo legislativa. Es de protecci贸n efectiva. Como concluye Noriega: "Lo que hay en este momento es una ausencia de un Estado que busque proteger la vida de las mujeres, no solo de la violencia criminal".
